27988(01-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27988  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

          Magistrado Ponente:   

         JAVIER ZAPATA ORTIZ   

         Aprobado Acta No.  136   

Bogotá,     D.C.,     primero (1) de agosto de dos mil siete (2007).   

  VISTOS  

La  Sala  resuelve la colisión negativa de  competencias  suscitada  entre  el Juzgado Sexto Penal  del    Circuito    Especializado   de   Bogotá     y    el    Juzgado        Diecisiete   Penal   Municipal   de  la   misma   ciudad,  Despachos  que  se  rehusan    a    continuar   adelantando  la fase de la causa, por considerar, respectivamente, que carecen  de   competencia,   en  virtud  de  la  Ley  1121  de  2006.   

  HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.  Los  acontecimientos  que  originaron    la    actuación   fueron  resumidos  de  la siguiente manera, por la Fiscalía instructora al calificar el  mérito del sumario:   

“Los hechos materia de esta investigación  se  conocieron  porque  la  Central de Radio de la Policía reportara, hacia las  20:30   del   10   de  Agosto  (de  2004),  el  atraco  al  conductor del taxi SHK-900, en la bomba de Santa  Librada.   Al   llegar   al  sitio  encontraron  a  WILMER  IVÁN  LARA  LÓPEZ  y YURI CANAS CAMPOS, dentro  del  vehículo,  exigiéndole $ 100.000 a cambio de la entrega de los documentos  personales,  que días pasados le habían sustraído del vehículo y lo llamaban  a  la  residencia  intimidando  a la familia para exigir ese dinero. Entregó el  dinero  antes del arribo de la patrulla y lo tomaron por el cuello para quitarle  todo   lo   que   llevaba,   logrando  recuperar  sólo  la  suma  de  $  28.000  pesos.”   

2. Al calificar el mérito del sumario, con  resolución   del   11  de  julio de 2005, la Fiscalía  Once    Especializada   de   Bogotá    acusó    a   WILMER   IVÁN   LARA  LÓPEZ,   como  autor de  extorsión,       por      la      cuantía    de   cien   mil     pesos     ($     100.000),     punible    tipificado    en  el   artículo  244  del  Código  Penal,  Ley  599 de  2000.   

2.    El   defensor   de   WILMER  IVÁN  LARA  LÓPEZ interpuso el  recurso  de  apelación.  No obstante, la Unidad de Fiscalías Delegadas ante el  Tribunal     Superior     de    Bogotá,   con   proveído  del  12  de septiembre  de    2005,   confirmó  íntegramente  la  acusación  impugnada,  la  cual  quedó en firme.   

3.  Iniciada la  fase  de  la  causa,  el expediente correspondió por  reparto   al   Juzgado   Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado         de         Bogotá,   cuyo   titular  ordenó  surtir  los  traslados  del  artículo  400 del Código de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, para alistar  las   audiencias   preparatoria  y  de  juzgamiento.   

El asunto fue remitido durante un lapso al  Juzgado  Cuarto  Penal  del Circuito Especializado de Descongestión de Bogotá,  donde   la   audiencia   preparatoria  se            llevó  a  cabo  en  forma  normal;  y la  de  juzgamiento inició,  se  citó  para  varias  sesiones,  pero  no  alcanzó  a  finalizar  el debate; de un lado, porque venció  el  trámite  de descongestión, retornando el asunto al Juzgado Sexto Penal del  Circuito   Especializado   de  Bogotá,  y  de  otra  parte, porque  al  entrar  en  vigencia  de  la  Ley  1121 de 2006 (29   de   diciembre),  se  gestó  la  presente colisión de competencias.   

  ARGUMENTOS   EN   EL  CONFLICTO   

1.  El  Juez  Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá  afirma  que  el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006,  modificó    la   competencia   para   conocer   el   delito   de   extorsión,   de   modo   que   sólo  corresponden  a  los  Jueces Penales del Circuito Especializados las extorsiones  en  cuantía  superior  a  ciento  cincuenta  (150)  salarios  mínimos  legales  mensuales;  requisito que en el presente caso no se cumple, pues la cuantía del  ilícito fue de cien mil pesos.   

Con   tal   convencimiento,   envió  el  expediente           a          los  Juzgados  Penales  Municipales     de  Bogotá,   proponiendo  colisión negativa en el evento de no aceptar su postura.   

2.  Por  su  parte,  el  Juez  Diecisiete  Penal          Municipal         de             Bogotá,  refuta  el planteamiento del  anterior,     porque  en  su  criterio,  la  Ley 1121 de 2006 no introdujo  ninguna  variación  sustancial  en  materia  de  competencia  para el delito de  extorsión,  dado  que  ésta  –la competencia-  en  tratándose  de ese ilícito, fue definida en la Ley 733 de 2002, que no fue  modificada por la Ley 1121 de 2006.   

Por  ello, aceptó la colisión y remitió  el    expediente   a   la   Corte   Suprema   de   Justicia   para   que   fuera  dirimida.   

  CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1.  Ha sentado  como      criterio      esta      Corporación1  que no obstante no aparecer  norma  expresa  que  faculte  a  la  Sala  de  Casación  Penal para resolver el  conflicto  que  se  suscita  entre  un  Juzgado Sexto  Penal  del  Circuito Especializado y un Juzgado Penal  Municipal,   debe  asumir  su  definición,  habida  cuenta  de  la  realidad  y  naturaleza    del   incidente,   ya   que   el   entendimiento   del  artículo  18  transitorio  de la Ley  600   de   2000  “apunta  a  establecer  que  todo  conflicto  que  en  materia  penal  se  presente  con  esta categoría de jueces  –  los  Penales  del  Circuito  Especializados,  se  repite –  trátese en uno mismo o en diferentes Distritos, sea la Corte la  que  los  resuelva.  Así  dimana  de  la  expresión  ‘asuntos   de   la  jurisdicción   penal’  utilizada  por  el  legislador  en  el artículo 18 transitorio en mención, sin  hacer    distinción,    inclusive,    del    lugar    donde   se   suscite   el  problema”.2   

2.  En auto del  9   de  mayo  de  2007  (radicación              27059),  la  Sala  de  Casación  Penal  realizó  un  estudio  sistemático  acerca  de  las  incidencias  de la Ley 1121 de 2006, sobre la competencia para conocer el delito  de     extorsión.   

En  dicha  providencia,  esta  colegiatura  destacó:   

“Debe señalar  la  Sala,  inicialmente,  que con la entrada en vigencia de la Ley 1121 de 2006,  se  introdujeron algunas modificaciones a la competencia de los juzgados penales  del  circuito  especializados, como lo sugiere el artículo 23 de la referida en  ley,  en  cuanto modificó, entre otros, los numeral 6° y 7° del artículo 5°  transitorio de la Ley 600 de 2000, en los siguientes términos:   

‘ARTÍCULO 23.  Modifícanse  los  numerales  6 y 7 del artículo 5 transitorio de la Ley 600 de  2000 los cuales quedarán así:   

Los   jueces   penales   de   circuito  especializados conocen, en primera instancia: (…)   

6.  De  los  delitos de entrenamiento para  actividades  ilícitas  (artículo  341 y 342 del Código Penal), de terrorismo,  financiación  del  terrorismo,  y  administración de recursos relacionados con  actividades  terroristas  (artículos  343,  344 y 345 del Código Penal), de la  instigación  a  delinquir con fines terroristas (artículo 348 inciso 2º), del  empleo  o  lanzamiento  de sustancias u objetos peligrosos con fines terroristas  (artículo  359  inciso  segundo),  de  la  corrupción  de alimentos, productos  médicos  o  material  profiláctico con fines terroristas (artículo 372 inciso  4º.)  y  del  constreñimiento  ilegal  con  fines  terroristas  (artículo 185  numeral 1).   

7.  Del  concierto para cometer delitos de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y administración de recursos  relacionados  con  actividades  terroristas, narcotráfico, secuestro extorsivo,  extorsión  o para conformar escuadrones de la muerte, grupo de justicia privada  o  bandas  de  sicarios,  lavado de activos u omisión de control (artículo 340  del  Código  Penal), testaferrato (artículo 326 del Código Penal); extorsión  en  cuantía  superior  a  ciento  cincuenta  (150)  salarios mínimos mensuales  vigentes.’   

En  orden a resolver el presente conflicto  de competencia, la Sala debe efectuar dos precisiones:   

En  primer lugar, que la Ley 1121 de 2006,  contrario  a lo afirmado por la autoridad colisionada, modificó el artículo 14  de  la  Ley  733  de  2002, que le atribuía a los Juzgados Penales del Circuito  Especializados,  la  competencia para el delito de extorsión sin sujeción a la  cuantía3,  retornándole la competencia por esta modalidad delictual “en  cuantía  superior  a  ciento cincuenta (150) salarios mínimos mensuales” tal  como,  inicialmente,  se  le había asignado en el numeral 7° del artículo 5°  de la Ley 600 de 2000.   

En  segundo  lugar y desde esa perspectiva  con  la  misma  ilación  legislativa, debe inferirse que la competencia para el  conocimiento  del  delito  de  extorsión,  en  primera  instancia,  en cuantía  inferior  a 150 salarios mínimos legales mensuales vigentes, por tratarse de un  delito  ubicado  dentro de aquellos que atentan contra el patrimonio económico,  corresponde  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  conformidad con la cláusula  general  de  competencia contenida en el literal b del numeral 1° del artículo  77 de la Ley 600 de 2000.”   

3. En principio,  aquellos                 postulados aplican al presente asunto,  donde     es     claro     que     la     cuantía     de     la    extorsión   no  alcanza  los  ciento  cincuenta   (150)  salarios  mínimos  legales  mensuales,  siendo,  por  tanto,  competente  para  adelantar  la  etapa de la causa un  Juzgado  Penal  del  Circuito,  dado  que se está en el régimen de competencia  establecido en la Ley 600 de 2000.   

En efecto, los hechos ocurrieron en el mes  de     agosto    de  2004,  cuando el salario  mínimo  legal  mensual  era de $ 358.000,     monto     fijado     por     el     Decreto     3770      de      2003.   

Ciento cincuenta salarios mínimos legales  mensuales   de   2004,  ascienden   a   la   suma   de   $   53.700.000.   

Como la cantidad  aparentemente  exigida  por  los implicados fue de $  100.000,  es  claro  que  ese guarismo no alcanza el equivalente a ciento  cincuenta  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  al  tiempo  de  los  hechos.   

4.  No  obstante,  el  presente  es uno de  aquellos  eventos  donde  opera  la prórroga de competencia, de acuerdo con los  lineamientos  trazados  por  la  jurisprudencia de esa Sala, máxime que el Juez  Penal   del   Circuito   Especializado  de Bogotá  ya  realizó  varios actos  procesales    de    juzgamiento,    hasta   avanzar  en  la  audiencia pública de juzgamiento inclusive,  de  modo que hace falta únicamente que esta    culmine   y   proferir la sentencia de primera instancia  a que hubiere lugar.   

Al dirimir una colisión de competencias en  un   asunto   similar,   en   auto   del   13  de  junio  de  2007  (radicación    27617),   sobre   el  específico  tema  de  la  prórroga  de  competencia,  esta  Sala  de  la Corte  acotó:   

“Como en este  caso     la     cuantía     de    la    extorsión    es    de    1’500.000.oo,  que  equivale  a  3.67  salarios  mínimos legales mensuales para el año 2006, época en que ocurrieron  los  hechos,  le  correspondería al Juez Penal del Circuito de Popayán conocer  del    asunto,    a   donde   el   juez   especializado   debía   remitir   las  diligencias.   

Sin  embargo,  por  razón  del  fenómeno  jurídico-procesal   de   prórroga   de   competencia,  le  corresponde  seguir  conociendo  del asunto al Juzgado Segundo Sexto Penal  del  Circuito  Especializado de Popayán, conforme al  artículo  40  de la Ley 153 de 1887, según el cual, “las leyes concernientes  a  la sustanciación y ritualidad de los juicios prevalecen sobre las anteriores  desde  el  momento en que deben empezar a regir. Pero  los  términos  que hubieren empezado a correr, y las  actuaciones   y   diligencias   que   ya   estuviesen   iniciadas,  se    regirán   por   la   ley   vigente   al   momento   de   su  iniciación” (resalta la Sala).   

5.   En   síntesis,   se  asignará  la  competencia  para  continuar  conociendo  del  asunto, por prórroga, al Juzgado  Sexto  Penal  del Circuito Especializado       de      Bogotá.   

Copia de este auto será enviada al Juzgado  Diecisiete    Penal  Municipal          de          Bogotá         para         su  información.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

  RESUELVE   

1. Declarar que  la  competencia  para  continuar  conociendo  el  presente  asunto  radica en el  Juzgado      Sexto     Penal     del     Circuito  Especializado         de         Bogotá,  Despacho al que se remitirá  el expediente.   

2. Enviar copia  de   este  auto  al  Juzgado  Diecisiete   Penal   Municipal   de  Bogotá,  para su información.   

Contra el presente auto no procede recurso  alguno.   

  Comuníquese    y  cúmplase   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                       MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS                               YESID     RAMÍREZ  BASTIDAS           

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                               MAURO      SOLARTE  PORTILLA           

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Entre  otras,  Corte  Suprema  de  Justicia.  Auto del 19 de marzo de 2002. Rad.  19.200.   

2 En  idéntico sentido: Auto del 30 de abril de 2002. Rad. 19354.   

3  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA.  Auto,  cambio de radicación 26927, febrero 21 de  2007     

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