27601(06-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27601  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                        Magistrado  Ponente   

                                             Dr. SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ   

                                              Aprobado   Acta  No.  88   

          Bogotá, D.C., seis de  junio de dos mil siete.   

V    I    S   T   O  S   

Se  pronuncia  la  Sala  en  relación con la  colisión  negativa  de  competencia surgida entre el Juzgado Séptimo Penal del  Circuito  de  Barranquilla,  y el único Penal del Circuito Especializado de esa  ciudad,  en  virtud  de  la  cual  ambas  dependencias rehúsan proseguir con el  conocimiento  del  juicio  que  se  impulsa  contra  JOSÉ PACHECO PÁEZ, WILMAN  CAMARGO  PARRA,  EDWIN  RAFAEL  ENRIQUE  RÚA, JUAN CARLOS TERNERA GARCÍA, LUIS  ALEJANDRO  JIMÉNEZ VIVIUS y RODOLFO ANTONIO PÉREZ CERVERA, a quienes se acusó  por  los delitos de Concierto para delinquir, de que trata el inciso primero del  artículo  340  del  C.P.,  hurto calificado agravado y porte ilegal de armas de  fuego de defensa personal.   

ANTECEDENTES  

1. Mediante resolución del 24 de octubre de  2006,  la  Fiscalía  3  Especializada  de  Barranquilla,  acusó  a JOSÉ ARIEL  PACHECO  PÁEZ,  WILMAN  CAMARGO  PARRA, EDWIN RAFAEL ENRIQUEZ RÚA, JUAN CARLOS  TERNERA  GARCÍA,  LUIS  ALEJANDRO  JIMÉNEZ  VIVIUS  y  RODOLFO  ANTONIO  PEREZ  CERVERA,  por  el  concurso  de  delitos  de  Concierto  para  delinquir,  hurto  calificado-agravado  y  porte  ilegal  de  armas  de  uso  civil. Allí mismo se  precluyó la investigación a favor de Luis Alfonso Díaz Lascano.   

2.  Ejecutoriado  el  pliego  de  cargos, el  proceso   arribó  al  Juzgado  Púnico  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Barranquilla,  el  día  15  de  diciembre de 2006. Allí se ordenó disponer el  trámite  previsto  en  el  artículo 400 del Código de Procedimiento Penal que  rige el caso (Ley 600 de 2000).   

3. El día 22 de febrero de 2007, tuvo lugar  la  audiencia  preparatoria,  en la cual se resolvió negativamente la solicitud  de  nulidad  de  uno  de  los  defensores,  pretextando  este  que  el delito de  concierto  para delinquir no se prefigura, y se ordenó la práctica de pruebas.  El  profesional  del  derecho  inconforme con la negativa a decretar la nulidad,  interpuso  recurso  de  apelación,  los  ilícitos atribuidos a los encartados.  Sustentado  el  recurso  y  escuchados los sujetos procesales no recurrentes, se  ordenó  el  envío  del  cuaderno  original  al  Tribunal de Barranquilla, para  efectos  de que se pronuncias respecto de lo impugnado. A la par, se fijaron los  días  12  y  13  de  abril de 2007, para adelantar la audiencia de juzgamiento.   

Ya  después,  el  28  de  marzo de 2007, el  Juzgado   Especializado   advirtió   la   imposibilidad  de  continuar  con  el  conocimiento  del  asunto,  por  entender  que,  con  la  entrada en vigor de la  Ley   1121  de  2006,  este  tipo  de  despachos  perdió  competencia para  tramitar  algunos asuntos, particularmente el que compete al delito de Concierto  para      delinquir     simple     –art.  340,  inc.  1°, C.P.-, por el cual se acusó al procesado, en  concurso  con  los ilícitos de hurto calificado agravado y porte ilegal de arma  de fuego de defensa personal.   

Advierte,    entonces,    el    despacho  especializado,  que  la  Ley  1121  de  2006,  en  lo  que toca con el delito ce  concierto  para delinquir, conservó la competencia de la justicia especializada  para  la  modalidad agravada, pero atribuyó a los jueces penales ordinarios, el  conocimiento  del  delito  simple  inserto  en  el  inciso  primero del articulo  340.   

Acorde  con  ello,  el  despacho en mención  dispuso  enviar  lo actuado a los Juzgados Penales del Circuito de Barranquilla,  proponiendo  de  entrada,  en  el  evento de que no se compartan sus argumentos,  conflicto  negativo de competencias.   

4. Finalmente, repartido el asunto al Juzgado  Séptimo  Penal  del  Circuito  de  Barranquilla, esta oficina judicial decidió  aceptar  el  conflicto  negativo  propuesto  por el Juzgado Especializado, pues,  aduce  que  el  exhaustivo  examen  de  la  Ley  1121 de 2006, de ninguna manera  permite  colegir  que se haya variado la competencia de los Juzgados Penales del  Circuito  Especializados,  conforme  lo establecido en el artículo 14 de la Ley  733 de 2002.   

A  renglón seguido, se ocupa el funcionario  de  detallar  el  contenido  general de la Ley en cita, para concluir, en lo que  toca  con lo debatido, que no se hizo modificación al numeral 7° del artículo  5  transitorio de la Ley 600 de 2000. Incluso, agrega, expresamente el artículo  28  de  la  Ley  1121  de 2006, dice modificar el artículo 340 de la Ley 599 de  2000,  modificado  por  el  artículo 8° d e la Ley 733 de 2002, pero nada dijo  del artículo 14 de esta última normatividad.   

En  sustento   de  su  tesis,  cita  el  funcionario  colisionado,  reciente  auto  de  esta  Corporación, en el cual se  advirtió  que  la  Ley 1121 de 2006, no modificó la competencia de la Justicia  Especializada  para  conocer  del  delito  de  concierto  para  delinquir en sus  modalidades simple y agravada.   

Acorde  con  lo resumido atrás, decidió el  Juez    Ordinario,   aceptar   la   colisión   propuesta   por   su   homólogo  especializado.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA   

La  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte  Suprema  de Justicia es competente para conocer de los conflictos de competencia  que  se  presenten  en  asuntos  de  la  jurisdicción  penal entre los juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  y  Penales  del  Circuito ordinarios, de  conformidad  con  lo dispuesto en el inciso segundo del artículo 18 transitorio  de la ley 600 de 2000.   

Para  el  efecto,  es  necesario  partir por  significar  que  asiste  la  razón  al  Juez  Séptimo  Penal  del  Circuito de  Barranquilla,  pues,  se  entiende  que  la  Ley  1121  de 2006, no modificó la  competencia  de la justicia Especializada, para conocer de todas las modalidades  del  delito  de  concierto  para  delinquir, contemplado en el artículo 340 del  C.P.   

En asunto similar al que se debate, que para  todos  los  efectos  cumple  iguales  propósitos  y  por  ello se transcribe en  extenso    la    decisión,    dijo    la    Corte1:   

   “…Un  análisis sistemático de  esta  (la  Ley  1121  de  2006,  aclara la sala) y de la finalidad inserta en su  expedición,  permite  concluir que para nada ha variado la competencia en punto  del  delito  de  concierto  para delinquir simple dispuesto en el inciso primero  del artículo 340 del C.P.   

Al efecto, importa destacar cómo la Ley en  cita,  “POR  LA  CUAL  SE  DICTAN  NORMAS  PARA  LA  PREVENCIÓN,  DETECCIÓN,  INVESTIGACIÓN  Y  SANCIÓN  DE  LA FINANCIACIÓN DEL  TERRORISMO  Y  OTRAS DISPOSICIONES”, desarrolla este  campo,  estableciendo,  en primer lugar, algunas disposiciones para el manejo de  la   información   trascendente,   que  debe  ser  reportada  a  la  Unidad  de  Información  y Análisis Financiero, y otras entidades que tienen a su cargo el  control  del  lavado  de  activos  y  dineros  que  puedan  ser  utilizados para  financiar actividades terroristas.   

   En segundo término, los artículos  16,  17,  18,  19  y 20, modifican algunas normas penales que  refieren las  conductas  punibles  objeto de la novísima normatividad, particularmente, en lo  que  toca  con  el  lavado  de  activos  y la financiación de grupos armados al  margen de la ley   o terroristas.   

En tercer lugar,  respecto del tópico  de  competencia  que nos ocupa, inserta la modificación de los numerales 6 y 7,  del  artículo  5°  Transitorio  de  la  Ley  600  de 2000, dentro del objetivo  concreto  de  la  Ley  1121,  reseñado en su proemio, debe entenderse que no se  buscaba  nada  diferente  a  introducir  la  nueva  conducta autónoma creada de  “financiación  del terrorismo y administración de  recursos    relacionados    con    actividades    terroristas”,   y  la  denominación  del  concierto  para  delinquir  agravado del  inciso   segundo   del  artículo  340  del  C.P.,  dentro  de  los  delitos  de  conocimiento  de los Jueces Penales del Circuito Especializados, para efectos de  evitar  que  en  su  tramitación  se  recurriese  a  la  cláusula  general  de  competencia,  dado  que,  cuando  menos  en  lo  que  corresponde  a la conducta  autónoma  creada, por razones obvias  no existe norma previa que regule el  conocimiento para su juzgamiento.   

Y ello fue el querer expreso del legislador,  plasmado en la exposición de motivos del proyecto, así:   

“6.7 Aspectos procesales  

“Es  también  pertinente  acoplar  las  modificaciones  que  se  proponen  a  la  preceptiva  procesal,  por  ejemplo en  aspectos  de  competencia y para reformar el parágrafo 3° del artículo 324 de  la  Ley  906,  en  la  medida  de  proscribir  la  aplicación  del principio de  oportunidad,   igualmente   frente   a   la   financiación   del  terrorismo  y  administración      de      recursos      relacionados      con     actividades  terroristas.   

“Por   lo   anterior   se  propone  una  modificación  a cada uno de estos artículos sin acudir a una norma general, la  cual  trae  problemas  en  cuanto  a verificación de vigencia de las normas. En  este sentido se sugieren los siguientes textos…”   

Mírese cómo, el propósito de modificar la  normatividad  procedimental, básicamente el tópico de competencia, únicamente  se  encamina a acoplar allí “las modificaciones que  se  proponen”,  de lo cual se deduce claramente que  Jamás  se  pretendió,  como  así lo entienden los funcionarios colisionantes,  modificar   completamente   la   estructura   de   competencia  de  la  justicia  especializada,  y  ni siquiera abordar exhaustivamente este tópico –a la manera de entender que sólo los  ilícitos  contenidos  en  los numerales en cita corren del resorte de este tipo  de  funcionarios-,  por  la  potísima  razón,  se repite, que la teleología o  querer  del  congreso,  se  agota en el objeto de la Ley 1121 de 2006, afinando,  entre  otros  mecanismos, los tipos penales que consagran las nuevas conductas y  entregando el conocimiento de ellas a la Justicia especializada.   

Para  el  efecto,  basta  ver la redacción  original  de  los  numerales  6  y 7 del artículo 5° de la Ley 600 de 2000, en  confrontación  con las normas insertas en el artículo 23 de la Ley 1121 tantas  veces  citada,  para  advertir que el único cambio lo constituye, precisamente,  la  inclusión  de la conducta de “financiación del  terrorismo”,  en el amplio listado del numeral 6°,  y  otro  tanto,  en  lo  que toca con la conducta de concierto para “financiación  del  terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas”, respecto  del numeral 7°   

Era   el  querer  del  legislador,  asoma  evidente,  apenas el de otorgar a la Justicia especializada el trámite de estas  nuevas  denominaciones  jurídicas  y  por  ello modificó la norma original del  Código  Penal,  que  contempla  esta  suerte de ilicitudes y las atribuye a esa  jurisdicción, en aras de incluirlas allí.   

Porque,  cabe reiterar, si se anota que fue  creada  como conducta autónoma la de financiación del terrorismo, es claro que  la  omisión  del  legislador en significarla expresamente de conocimiento de la  justicia      especializada,      habría      de      conducir     –por  la  razón obvia de que antes no  ha   sido  adscrita  a  otra  autoridad-,  a  que  por  el  factor  residual  de  competencia,  ella  fuese  remitida  a   los  Jueces  Penales  del Circuito  ordinarios,  y esto fue lo que se pretendió evitar, consagrándola directamente  bajo la férula de la Justicia especializada.   

Por   ello,   no  cambia  el  ámbito  de  competencia  del delito de concierto para delinquir simple, con la introducción  que  la  Ley  1121  de  2006,  hace  de  la nueva denominación jurídica de los  comportamientos  de  financiación  del terrorismo y concierto para este efecto,  pues,  es  necesario precisar que la finalidad del legislador era únicamente la  descrita,  sin  pretender,  repetimos  abordar  en  su  integridad el ámbito de  competencia  de  la justicia especializada, entre otras razones, porque el mismo  no   se   circunscribe   a   los   numerales  6  y  7  modificados  –véase   como   a  lo  largo  de  14  numerales,  el  artículo  5°  Transitorio  detalló  todos  y  cada uno de los  delitos  que,  en  principio, se buscaba por el legislador fuesen del resorte de  esa  jurisdicción-,  y  más  importante  aún,  porque  la  adscripción  a la  justicia  especializada  del  delito  de  concierto para delinquir inserto en el  inciso  primero del artículo 340, no deriva de la normatividad consagrada en la  Ley  6000  de  2000 –nunca  esa   regulación   estableció   en  cabeza  de  unos  dichos  funcionarios  la  competencia  para  adelantar  el  trámite  en  tratándose  del  concierto para  delinquir  simple-,  sino  de  regulación  posterior,  esto  es,  la Ley 733 de  2002.   

Aún  vigente ese plexo normativo, contando  con  la  declaratoria  de exequibilidad de la Corte Constitucional, no cabe duda  de  que  el  concierto  para  delinquir  común,  sigue  siendo  del  resorte de  conocimiento  de  la  Justicia Especializada, dado que expresamente su artículo  14 contempla:   

“Competencia. El  conocimiento  de  los delitos señalados en esta ley le corresponde a los jueces  penales del circuito especializados”   

.  

Y, se releva, la Ley 733 en cita, incluyó,  entre otros, el delito de concierto para delinquir simple.   

Entonces,  si la pretensión del legislador  que  expidió  la Ley 1121 de 2006, hubiese sido la de delimitar exhaustivamente  todos  y  cada  uno de los delitos que corren de competencia de la jurisdicción  especializada  o,  cuando  menos,  eliminar  de  este  catálogo  el  delito  de  concierto  para  delinquir  simple,  regulado en el artículo 340, inc. 1°, del  C.P.,  habría  modificado  en  su  totalidad  el  artículo  5° Transitorio, o  expresamente derogado el artículo 14 de la Ley 733 de 2002.    

Mírese  cómo, para abundar en razones, el  artículo   28   de   la   Ley   1121,   dentro  del  acápite  de  “Vigencia”, postula:   

“La presente ley  rige  a  partir de la fecha de su promulgación, modifica las siguientes normas:  el  numeral  1  y  los  literales  d)  y  e) del numeral 2 del artículo 102 del  decreto  663 de 1993, el artículo 105 del Decreto 663 de 1993 modificado por el  artículo  11  de  la Ley 526 de 1999, el artículo 43 de la Ley 190 de 1995, el  artículo  23  de  la  Ley  365  de  1997,  los  incisos 1°, 2°, 3° y 4° del  artículo  3°  de  la Ley 526 de 1999, los numerales 1, 2, 3, 4, 6, 7, 8 y9 del  artículo  4°  de la Ley 526 de 1999, los numerales 2 y 6, del artículo 6° de  la  Ley  526  de  1999, los numerales 3, 6 y 7 del artículo 7° de  la Ley  526  de  1999, los incisos 3° y 4° del artículo 9° de la Ley 526 de 1999, el  inciso  1°  del artículo 15 de la Ley 599 de 2000, el inciso 1° del numeral 1  del  artículo  16  de la Ley 599 de 2000, el inciso 1° del artículo 323 de la  Ley  599  de  2000  modificado  por  el  artículo 8° de la Ley 747 de 2002, el  artículo   340  de  la Ley 599 de 2000, modificado por el artículo 8° de  la  Ley 733 de 2002, el artículo 345 de la Ley 599 de 2000, el artículo 441 de  la  Ley  599  de  2000, modificado por el artículo 9° de la Ley733 de 2002, el  numeral  20  del  artículo  35  de  la  Ley  905 de 2004, el parágrafo 3° del  artículo  324  de  la  Ley  906  de  2004  y  deroga  las  normas  que  le sean  contrarias.”   

En  ninguno  de  los  apartes citados, debe  resaltarse,  se  alude  a  la modificación o derogatoria del artículo 14 de la  Ley  733  de  2002, aunque sí se determinó ello con relación al artículo 8°  de   ese   plexo  normativo,  evidenciando  que  la  omisión  no  remite  a  la  inadvertencia  acerca de lo consignado allí, sino al deseo de dejar operante el  artículo  14,  cuando  menos  en lo que corresponde al delito de concierto para  delinquir  simple,  en  tanto,  si  de  verdad  se  quisiera establecer un nuevo  parámetro  general  de  competencia respecto de la jurisdicción especializada,  expresamente  habría  derogado  la norma, como hizo, repetimos, con el articulo  8°.   

   .  

   Ni expresa, ni tácitamente, acorde  con  lo  anotado,  la  Ley  1121 de 2006, modifica la competencia de la justicia  especializada  en  punto  del  delito  de concierto para delinquir simple a ella  deferido por el artículo 14 de la Ley 733 de 2002.”   

        Lo  anterior  se  erige  en  razón  suficiente  para  que  se resuelva el conflicto  negativo  de  competencias  desatado  entre el Juzgado único Penal del Circuito  Especializado  de  Barranquilla  y el Juzgado Séptimo Penal del Circuito de esa  ciudad,  asignando  al  primero  el  conocimiento  del  asunto,  pues, permanece  incólume   la   asignación  que  para  ese  efecto  hace  en  cabeza  de  esta  jurisdicción  la  normatividad  en  cita,  en  lo  que corresponde al delito de  concierto para delinquir simple.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1.  DECLARAR que la  competencia  para  conocer  del  presente asunto es del Juzgado Único Penal del  Circuito   Especializado   de   Barranquilla,  a  donde  se  dispone  remitirlo.   

            2.   Comunicar  lo  aquí  decidido  al  Juzgado  Séptimo  Penal del Circuito de esa  ciudad, remitiéndole copia de la decisión.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                  ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                 

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                        JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                    JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA       

                                                                                      

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                        JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  del 25 de abril de 2007, radicado 27118     

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