27534(20-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27534  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

                                   Aprobada Acta N° 102   

Bogotá,  D.  C.,  junio veinte (20) de  dos mil siete (2007).   

VISTOS  

Se pronuncia la Corte acerca del impedimento  manifestado  por  los  Magistrados  del Tribunal Superior de Antioquia, doctores  Yacira Elena Palacio Obando y  Edilberto   Antonio   Arenas   Correa,   para  conocer  de  la  apelación  interpuesta  por la representante  legal  de  la  víctima, contra la decisión de preclusión de la investigación  proferida   a   favor   de   EVELIO  ANTONIO  CARMONA  ACEVEDO,  por  razón  del  delito  de  acceso  carnal  violento.   

ANTECEDENTES  

1.-  El  22  de  enero de 2007 se produjo la  aprehensión     de     EVELIO    ANTONIO    CARMONA  ACEVEDO,  luego  de  ser  sindicado  por  Y.   N.  P.  E.  y  su  abuela  de  nombre  Bertha   de   Jesús  Echavarría  Muñoz,  de haber accedido carnalmente y mediante violencia ese mismo día  a  la  primera  de  las  nombradas, quien contaba en ese momento con 15 años de  edad,  según  hechos  ocurridos  en  zona  rural  del  municipio  de  San Roque  (Antioquia).   

2.-  Legalizada  la  captura,  la  fiscalía  formuló  imputación  en  desmedro  del  entonces  indiciado  por el punible de  acceso  carnal violento y solicitó al juez de control de garantías proferir en  su  contra  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva, solicitud esta  acogida  por  el  funcionario  judicial  que  dirigió  la  respectiva audiencia  preliminar.   

          3.-  A  solicitud  del  Fiscal  55  Seccional, el Juez Promiscuo del  Circuito  de  Cisneros  (Antioquia)  celebró el 26 de febrero del cursante año  audiencia   para   estudiar   la   viabilidad  de  precluir  la  investigación,  profiriendo  decisión  en sentido desfavorable a lo pedido, pronunciamiento que  fuera  recurrido  en  apelación  por  la  defensa, pero el Tribunal Superior de  Antioquia,   en   Sala   de   Decisión  Penal  integrada  por  los  Magistrados  Yacira Elena Palacio Obando y  Edilberto   Antonio   Arenas   Correa,   lo  confirmó  luego de llevar a cabo el 22 de marzo la audiencia de  sustentación de rigor.   

          4.-  El  19  de abril pasado nuevamente el ente acusador, esta vez a  través   de   la   Fiscal   126  Seccional,  solicitó  la  preclusión  de  la  investigación,  por  cuya virtud el Juzgado Promiscuo del Circuito de Cisneros,  a  cargo  ya de funcionario distinto al que resolvió en pretérita oportunidad,  celebró  el  3  de  marzo  la  correspondiente  audiencia,  accediendo  en esta  ocasión a la preclusión impetrada.   

         

5.- Como la mencionada decisión fue apelada  por  la abuela de la menor, en su condición de representante legal de ésta, la  actuación  volvió  al  Tribunal  Superior  de Antioquia, en cuya instancia los  Magistrados  Yacira  Elena Palacio Obando y      Edilberto     Antonio     Arenas  Correa,  en  auto  del  14  de  mayo,  se  declararon  impedidos  para  asumir su conocimiento con apoyo en la causal contemplada en el  numeral  14  del  artículo 56 de la Ley 906 de 2004, al haber participado en el  pronunciamiento   que   confirmó   el   que   negó  la  inicial  solicitud  de  preclusión.   

          Estimaron  los  funcionarios que aun cuando la causal de impedimento  invocada  se presenta cuando se trata de “conocer del  juicio  en su fondo”, ella también es aplicable para  decidir  en  segunda  instancia  una posterior preclusión de la investigación,  porque   en  la  anterior  determinación  realizaron  una  valoración  de  los  elementos materiales de prueba.   

          Por  lo  anterior,  ordenaron  el  envío  del  proceso a la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

PARA RESOLVER SE CONSIDERA  

La  Sala  es  competente  para  definir  lo  relacionado  con  el  impedimento  manifestado por los Magistrados de la Sala de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Antioquia,  doctores Yacira  Elena Palacio Obando y Edilberto  Antonio  Arenas  Correa, según  así  deviene  de lo dispuesto en los artículos 57 y 341 de la Ley 906 de 2004.   

          En   orden  a  resolver  lo  pertinente,  importa  recordar  que  el  instituto   de   los  impedimentos  tiene  como  propósito  garantizar  que  la  administración  de  justicia se imparta alejada de todo interés distinto al de  obrar  de  manera  imparcial  y  objetiva.  Ese  cometido  conlleva, a su vez, a  mantener  en  el  conglomerado  social  la  credibilidad  y  respeto  hacia  los  funcionarios  judiciales,  presupuestos  indispensables  para  que  un  servicio  esencial  de  esa  naturaleza  funcione  adecuadamente  en  un  Estado Social de  Derecho.   

          Característica  importante de dicho instituto consiste en que sólo  resulta  viable inhibirse del conocimiento de un asunto por los motivos y en los  casos  expresamente  señalados  por  la  ley.  Corresponde ello al principio de  taxatividad,  cuyo  propósito  es  impedir  que  los  funcionarios,  por simple  capricho  o  para eludir en un caso determinado la responsabilidad que asumieron  cuando  tomaron  posesión  de  sus  cargos, decidan separarse de la actuación.   

          Por  supuesto,  ese  principio  también  opera  cuando  se trata de  recusación,  y se busca con ello, igualmente, evitar que los sujetos procesales  acudan  a  ese mecanismo con el único cometido de sacar del proceso al servidor  judicial  que  consideran  incómodo para obtener sus propósitos, pero respecto  de quien no concurre ninguna causal de impedimento.   

          En  el  caso  que  concita la atención de la Sala, se tiene que los  Magistrados  del Tribunal Superior de Antioquia invocan la causal 14 contemplada  en  el  artículo  56  de  la  Ley  906  de 2004, conforme a la cual el juez que  “haya  conocido  de  la  solicitud  de  preclusión  formulada  por  la  Fiscalía General de la Nación y la haya negado… quedará  impedido para conocer el juicio en su fondo”.   

          Sin  embargo,  pronto  se observa que la situación ocurrida en este  caso  no  se  adecua  con  exactitud al motivo de inhibición invocado, pues aun  cuando   los   Magistrados  resolvieron  la  apelación  interpuesta  contra  la  decisión  que  negó la inicial petición de preclusión, ahora les corresponde  conocer,  no  del  “juicio en su fondo”,  sino  de la alzada que se promovió contra el pronunciamiento que  accedió a la nueva solicitud de preclusión.   

          Es  evidente,  entonces,  que en virtud del principio de taxatividad  no  resulta  viable,  con sustento en la causal invocada por los Magistrados del  Tribunal     de     Antioquia,     admitir     el    impedimento    por    ellos  manifestado.   

          La  Sala  encuentra,  empero, que los mencionados funcionarios, para  adoptar  la  decisión  confirmatoria  de  la que negó la preclusión, debieron  valorar  los  elementos materiales y demás medios de convicción con fundamento  en  los  cuales la fiscalía solicitó por primera vez el proferimiento de dicha  decisión.  Y  que  ahora  deberán  efectuar  ejercicio similar para desatar la  impugnación  interpuesta  contra  la providencia mediante la cual se accedió a  la preclusión.   

          Más  aún, observados los registros magnetofónicos respectivos, se  advierte  que  el  nuevo análisis probatorio deberá recaer sobre varios de los  elementos  de  juicio  que  el Tribunal ponderó en la decisión que ya adoptó,  como  lo son el examen sexológico, la entrevista tomada a la menor Y.  N.  P. E. y la evaluación psicológica  practicada a la misma.   

          El  numeral  6º  del  artículo  56 de la Ley 906 de 2004 contempla  varias  hipótesis  de  inhibición,  entre  las  cuales se encuentra aquella en  donde  el funcionario “hubiere participado dentro del  proceso”.   

          Sobre  la  hermenéutica  de  dicho motivo impediente, la Sala viene  señalando  que  es  necesario  mirar  cada  caso  en particular para establecer  cuándo  la  participación  anterior  dentro  de  la  actuación  conlleva a la  separación   del   juzgador.   En  ese  sentido,  ha  dicho  que  no  cualquier  intervención  produce  esa  consecuencia procesal, sino sólo aquella que tiene  capacidad   para   comprometer   la  objetividad  y  rectitud  del  funcionario.   

          Es  decir,  su actividad “debe haber sido  esencial  y  no  simplemente  formal, de fondo, sustancial, trascendente, que lo  vincule  con  la  actuación  puesta  a  su  consideración de tal manera que le  impida  actuar  con  la  imparcialidad  y  la ponderación que de él esperan no  solamente  los  sujetos  procesales  sino la comunidad en general”1   

          Pues  bien,  resulta innegable, en el caso objeto de estudio, que la  actuación  anterior  de  los Magistrados no fue intrascendente, insustancial ni  de  poca  monta.  Se  pronunciaron  nada  más que sobre el alcance suasorio del  material  probatorio  presentado  por  la fiscalía y, ahora el Tribunal deberá  efectuar  un  ejercicio  similar  con  referencia  a los elementos de prueba que  sustentan  la nueva petición de preclusión, entre los cuales militan varios de  los   medios   de   convicción  respecto  de  los  cuales  recayó  la  inicial  valoración.   

          Si  lo  anterior  es  así,  como en efecto lo es, imperioso resulta  concluir  que  el criterio de los doctores Yacira Elena  Palacio  Obando  y  Edilberto  Antonio  Arenas  Correa se encuentra comprometido y que  es  necesario, en orden a garantizar que la nueva determinación se emita en las  condiciones  de  ecuanimidad  y  rectitud  propias del caso, declarar fundado el  impedimento   manifestado   por  ellos  y,  consecuencialmente,  separarlos  del  conocimiento de este asunto. Así se pronunciará la Sala.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE   

          1.-   DECLARAR  fundado   el   impedimento   manifestado   por   los  doctores  Yacira  Elena  Palacio  Obando  y      Edilberto     Antonio     Arenas  Correa,   Magistrados   del   Tribunal   Superior  de  Antioquia,   por   las  razones  consignadas  en  la  anterior  motivación.  En  consecuencia,   ordenar   su   separación  del  conocimiento  de  este  asunto.   

          2.-   DEVOLVER  de  inmediato el proceso a la mencionada corporación,  a  fin  de  que  se  integre la Sala de Decisión que deba desatar la apelación  interpuesta   contra   la   providencia   que   dispuso  la  preclusión  de  la  investigación.   

Contra esta determinación no procede recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                        ALVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA  PULIDO DE BARÓN                                 JORGE   LUIS   QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                             JULIO   ENRIQUE   SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                                JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

                                                                    

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  del  6  de  junio  de  2007,  rad.  27385. En el mismo sentido, auto de la misma  fecha, rad. 27386.     

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