27528(13-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27528  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

  Magistrado  ponente   

JAVIER ZAPATA ORTIZ    

Aprobado acta No. 95  

Bogotá D. C., trece (13) de junio de dos mil  siete (2007)   

Decide la Corte la colisión de competencia  suscitada   entre   el   Juzgado   1°  Penal    de    Circuito   Especializado  de  Ibagué  y    el    Juzgado    1°   Penal   de     Circuito    de  El  Espinal,  dentro  del  proceso   que  se  adelanta  contra  HENRY  RONCANCIO  VILLALBA  y ROBERT ANDRÉS MEJÍA MOLINA  por los  delitos     de    homicidio    agravado,  concierto para delinquir, tentativa      de     hurto     calificado     y     agravado     y    porte    ilegal    de  armas.   

HECHOS  

La  Fiscalía 6ª Delegada ante los Juzgados  Penales  del  Circuito  de  El Espinal, en la resolución de acusación del 7 de  noviembre de 2003, realizó la siguiente síntesis:   

“Historian  los  autos, que el día 14 de  noviembre  de  2002,  siendo  aproximadamente  la  hora de las 7:30 de la noche,  llegaron    hasta   el   establecimiento   residencias   Varsovia   ‘El          paisa’  dos  sujetos portando arma de fuego  corta,  procediendo  a  encañonar  al  empleado  encargado  de la recepción, y  disparando  contra la humanidad del propietario del lugar MARIO VALENCIA ALZATE,  al  resistirse  a  la  acción  criminal  cuyo móvil era el de hurto.  Fue  escenario  del  anterior  acontecer  la  vecina población del Espinal (Tolima),  más  exactamente en la calle 13 N°  3-04” (fl.  94 c # 1).   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.-  Una  vez subsanadas las irregularidades  advertidas  por  el  Juzgado  1°  Penal  de  Circuito Especializado de Ibagué,  consignadas  en  el  auto que declaró la nulidad de la actuación, proferido en  audiencia  preparatoria  el  día  7  de  noviembre  de  2003,  la Fiscalía 6ª  Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  de Circuito Especializados, calificó el  mérito  de  la  actuación  sumarial con resolución de acusación en contra de  HENRY  RONCANCIO  VILLALBA  y  ROBERT  ANDRÉS MEJÍA  MOLINA  como probables autores del concurso de delitos  de  homicidio  agravado,  concierto para delinquir, hurto calificado y agravado,  en   el   grado   de   tentativa  y  porte  ilegal   de  arma  de  fuego  o  munición.   

2.-   Ejecutoriada   la   resolución   de  acusación,   asumió   la   competencia   el  Juzgado  1°  Penal  de  Circuito  Especializado  de  Ibagué,  el  que  luego  de  varias sesiones de la audiencia  pública  de  juzgamiento  consideró que carecía de competencia para continuar  con  la  fase de la causa, atendiendo que con la entrada en vigencia la Ley 1121  de  2006,  conforme lo señala el artículo 23 modificó los numerales 6 y 7 del  artículo  5  transitorio  de  la Ley 600 de 2000, determinando que, entre otras  conductas   punibles,   “…la  de  concierto  para  cometer   delitos   de   terrorismo   y   de   financiación   de  terrorismo  y  administración   de   recursos   relacionados   con   actividades  terroristas,  narcotráfico,  secuestro  extorsivo, extorsión o para conformar escuadrones de  la  muerte, grupos de justicia privada o bandas de sicarios, lavado de activos u  omisión   de   control,   (artículo   340   del  C.  Penal)…”,   son   de   conocimiento  de  los  Juzgados  Penales  de  Circuito  Especializados;  en  consecuencia,  se  excluyó  de su competencia el concierto  simple,  contenido en el inciso 1° del artículo 340 del Código Penal, pues si  el  querer  del  legislador  no  fuere  ese,  no  habría tenido la necesidad de  precisar  o  especificar  exclusivamente al caso o casos alusivos al inciso 2°,  sino en forma general al concierto para delinquir.   

Lo anterior, porque si bien es cierto, la Ley  733  del  29 de enero de 2002, en su artículo 14 atribuyó a estos despachos el  conocimiento  del concierto, en general, – incisos 1 y 2° del artículo 340 del  Código  Penal  -, no lo es menos que, como lo anuncia en su artículo 28 la Ley  1121  del  29  de diciembre de 2006, no sólo deroga las normas que allí fueron  modificadas,  en  forma  expresa  sino  todas aquellas disposiciones que le sean  contrarias  como  lo  es  la  prevista  en la Ley 733 de 2002 (artículo 14), en  cuanto se refiere al delito de concierto simple (fl. 143 c. # 3).   

Por lo tanto, agrega, el cambio que introdujo  la  citada  ley,  conduce a la aplicación del literal b numeral 1 del artículo  77  de  la  Ley  600 de 2000, esto es, remitiendo el proceso al Juzgado Penal de  Circuito  de  El  Espinal, en  virtud a la competencia residual.   

3.-  El  Juzgado 1° Penal de Circuito de El  Espinal,  al  que  le correspondió el proceso, no aceptó la competencia que se  le  asignaba  y,  a  la  vez,  ordenó  su  remisión  a  esta Sala de la Corte,  fundamentando la renuencia en los siguientes términos:   

Sostiene que la Ley 1121 de 2006 no modificó  la  competencia  que  regía  hasta  antes  de  su expedición, pues simplemente  ratificó   que   el   conocimiento   del   concierto  para  delinquir  agravado  correspondía  a  los  Juzgados Penales de Circuito Especializado y, además, la  financiación  de  terrorismo  y  administración de recursos  relacionados  con  actividades  terroristas, que por virtud de lo dispuesto en el artículo 19  de  la precitada ley adquirió también el carácter de concierto para delinquir  agravado.   

Considera   que  la  competencia  para  el  conocimiento  del  delito de concierto para delinquir básico o simple quedó en  los  mismos  términos,  dado  que,  la norma que radicó su conocimiento en los  Juzgados  Penales de Circuito Especializados, esto es, el artículo 14 de la Ley  733  de  2002  no sufrió en ese sentido modificación alguna con ocasión de la  expedición  de  la  Ley  1121  de  2006,  pues  el  artículo  23  ratificó la  competencia  del concierto para delinquir agravado, competencia que, como quedó  visto,  ya  estaba  asignada a los referidos funcionarios por parte del original  numeral 7° del artículo 5° transitorio.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.-  Suscitado  el  conflicto  negativo  de  competencia  entre  el  Juzgado 1° Penal de Circuito Especializado de Ibagué y  el  Juzgado  1°  Penal de Circuito de El Espinal, corresponde a esta Sala de la  Corte  entrar  a dirimirlo atendiendo la preceptiva del inciso 2° del artículo  18 transitorio del Código de Procedimiento Penal.   

2.-  Debe  señalarse,  inicialmente, que la  colisión  de  competencias  fue  trabada  debidamente,  por cuanto los juzgados  colisionantes  observaron  a  cabalidad los requisitos previstos en el artículo  93  del  Código  de  Procedimiento Penal, exponiendo los motivos por los cuales  cada  uno  de  ellos  se  niega  a  conocer de la actuación que se sigue contra  HENRY  RONCANCIO  VILLALBA  y  ROBERT  ANDRÉS MEJÍA  MOLINA   por  el  concurso  de  delitos  de  homicidio  agravado,  concierto para delinquir, hurto calificado agravado y porte ilegal de  armas de fuego de defensa personal.   

Es  claro,  entonces,  que  el  motivo  de  divergencia  en  este  caso  se  concreta en la común negativa de los jueces en  adelantar  la  causa  por  el delito de concierto para delinquir, pues, a juicio  del  colisionante,  de la interpretación de la Ley 1121 de 2006, se infiere que  el  competente  para  seguir conociendo de la actuación es el Juzgado Penal del  Circuito  de El Espinal, dado que, la mencionada ley sustrajo de su conocimiento  el    delito    de   “concierto   para   delinquir  simple”;  en  un  planteamiento  diverso, el juzgado  colisionado,  ubica  la discusión en torno a que la citada ley, no modificó la  competencia  de  los  Juzgados  Penales de Circuito Especializados para tramitar  las conductas señaladas en la Ley 733 de 2002.   

3.-  Con el objeto de resolver el conflicto,  debe  señalar  la  Sala que a partir de la Ley 1121 de 2006, se ha suscitado en  los   diversos  despachos  judiciales  del  país  diferentes  interpretaciones,  planteándose  colisiones  de  competencia,  los que han sido resueltos por esta  Corporación1,  entre  otros  pronunciamientos,  en  relación  con  el delito de  concierto para delinquir, así se expresó la Sala:   

“…como ya tuvo oportunidad de precisarlo  la    Sala2,  la  Ley  1121  ni  siquiera  introdujo  variación en punto a la  competencia  para  conocer del punible de concierto para delinquir básico, así  su  artículo  23  hubiese  reproducido en cierto sentido el antiguo numeral 7º  del  artículo  5º  transitorio  de  la  Ley  600  de 2000, de cuya norma en su  momento  se  dedujo que el conocimiento de dicha ilicitud era del resorte de los  jueces  penales  del  circuito.  En  la  citada  decisión,  en efecto, la Corte  señaló:   

“…importa  recordar  que el numeral 7º  del  artículo  5º  transitorio  de  la  Ley  600 de 2000 asignaba a los jueces  especializados  el  conocimiento del delito de concierto para delinquir previsto  en  el  inciso  2º  del  artículo  340 del estatuto punitivo de 2000, esto es,  cuando el punible se cometía bajo la agravante allí establecida.   

Como  la norma procesal en cita no incluía  el  concierto  para  delinquir  básico  o simple, esto es, el contemplado en el  inciso  1º del artículo 340 en mención, el mismo entonces caía bajo la regla  de  competencia  residual,  de  manera  que  su conocimiento correspondía a los  jueces penales del circuito.   

Se recuerda también que el artículo 14 de  la  Ley  733  de  2002,  como  lo  precisó  la Sala en varias decisiones que se  emitieron         en        su        momento3, modificó el numeral 7º del  artículo  5º transitorio para incluir también dentro de la competencia de los  jueces  especializados,  entre  otros  punibles,  el de concierto para delinquir  básico  o  simple,  incrementando  así  la  gama  de  conductas  delictivas de  conocimiento de esos funcionarios judiciales.   

Debe  precisarse  que  el  artículo  14 no  implicó  la  derogatoria  del  numeral  7º del artículo 5º transitorio, sino  simplemente  su  adición  normativa,  en la medida en que, se insiste, sumó al  listado  de  punibles  de  competencia de los jueces especializados, en punto al  concierto  para  delinquir,  el  previsto  en el inciso 1º del artículo 340, y  ratificó  la  competencia  que  ya  le  estaba  asignada,  vale  decir,  la del  concierto para delinquir agravado.   

Significa   lo   anterior   que,   en  lo  concerniente   al  concierto  para  delinquir,  la  competencia  de  los  jueces  especializados  estaba  dada por dos normas, en primer lugar, por el numeral 7º  del  artículo  5º  transitorio  que  le atribuía la modalidad agravada, y, en  segundo  término,  por  el  artículo  14  de  la  Ley  733  que le asignaba la  modalidad básica.   

Ahora  bien, el artículo 23 de la Ley 1121  de  2006  modificó  el  numeral  7º  del  artículo  5º  transitorio en cita,  señalando que el mismo quedaría así:   

“… Del concierto para cometer delitos de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y administración de recursos  relacionados  con  actividades  terroristas, narcotráfico, secuestro extorsivo,  extorsión  o para conformar escuadrones de la muerte, grupo de justicia privada  o  bandas  de  sicarios,  lavado de activos u omisión de control (artículo 340  del  Código  Penal), testaferrato (artículo 326 del Código Penal); extorsión  en  cuantía  superior  a  ciento  cincuenta  (150)  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes”.    

Como  se  observa,  respecto  de  la  norma  original  el  único  cambio  que  sufrió  dicho  numeral fue la inclusión del  delito  de  concierto  para la financiación del terrorismo y administración de  recursos relacionados con actividades terroristas.   

En  ese  orden de ideas, se tiene que dicha  norma  de la Ley 1121 de 2006 no significó modificación a las competencias que  regían   hasta   antes   de  su  expedición.  Simplemente,  ratificó  que  el  conocimiento  del  concierto  para delinquir agravado correspondía a los jueces  especializados,  y que de su resorte también es el punible de financiación del  terrorismo   y   administración   de   recursos  relacionados  con  actividades  terroristas,  que  por virtud de lo dispuesto en el artículo 19 de la precitada  ley    adquirió   también   el   carácter   de   concierto   para   delinquir  agravado.   

Por  lo  anterior,  la  competencia para el  conocimiento  del  concierto  para delinquir básico o simple quedó intacta. La  norma  que  radicó  su  conocimiento  en los jueces especializados, esto es, el  artículo  14  de  la  Ley  733 de 2002, no sufrió en ese sentido modificación  alguna  con ocasión de la expedición de la Ley 1121 de 2006, cuyo artículo 23  no  hizo  sino ratificar la competencia de los jueces especializados en punto al  concierto  para  delinquir  agravado,  competencia  que,  como  quedó visto, ya  estaba  asignada  a  los  referidos funcionarios por el original numeral 7º del  artículo 5º transitorio.   

Se   concluye   de  lo  considerado  que,  actualmente,  sigue siendo del resorte de los jueces especializados todo tipo de  concierto  para  delinquir,  sin  importar  su  modalidad,  esto  es,  básica o  agravada”.   

Como igualmente, la competencia para conocer  del  delito  de secuestro simple está radicada, en virtud de lo dispuesto en el  artículo  14 de la Ley 733 de 2000, en cabeza de los jueces especializados, sin  que  tal  atribución haya sido variada por el Ley 1121 de 2006, se concluye que  el  trámite  de este proceso, que incluye un punible atentatorio de la libertad  individual  en  la  modalidad antes señalada, deberá seguir bajo la dirección  del   Juez  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Ibagué,  como  lo  determinará la Sala.”   

En  tales  condiciones,  la competencia para  conocer  de la actuación que se adelanta en contra de  HENRY   RONCANCIO   VILLALBA   y   ROBERT  ANDRÉS  MEJÍA  MOLINA  por  el  concurso  de  delitos de homicidio agravado, concierto para  delinquir,  hurto  calificado  y  agravado  y  porte  ilegal  de armas de fuego,  corresponde  al Juzgado 1° Penal de Circuito Especializado con sede en Ibagué,  a donde se remitirán las diligencias.   

   

Esta  decisión  es  proferida de plano y no  admite recurso alguno.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

PRIMERO:  DECLARAR  que  la competencia para conocer de la causa que se adelanta contra HENRY     RONCANCIO    VILLALBA    y    ROBERT    ANDRÉS    MEJÍA  MOLINA,   corresponde  al  Juzgado  1°  Penal  de  Circuito  Especializado de  Ibagué, al que se le remitirá el expediente para lo de su cargo.   

SEGUNDO:  Copia de  esta  decisión envíese al Juzgado 1° Penal de Circuito de El Espinal, para su  conocimiento.   

Cópiese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN                                   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                          JORGE           LUIS          QUINTERO  MILANÉS                                           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                              

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                           JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA.  Auto,  27458,       mayo       16 de 2007.   

2 CORTE  SUPREMA     DE     JUSTICIA.    Auto    27102    abril    25    2007.   

3 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA.  Autos  19245  marzo  21,  19260, 29278 de abril 2, entre  otros.     

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