27451(05-07-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27451  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta No. 112   

Bogotá,  D.  C.,  cinco de julio de dos mil  siete.   

VISTOS  

Vencido  el respectivo término de traslado,  dentro  del  presente  trámite  de  extradición del ciudadano colombiano JULIO  ENRIQUE  OLIVARES  AMARIS,  requerido  por el Gobierno de los Estados Unidos, le  corresponde  a  la  Corte pronunciarse sobre la solicitud de pruebas elevada por  el    solicitado    y    su    defensor.    El   Ministerio   Público   guardó  silencio.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  nota verbal No. 0126 del 16 de  enero  de  2007,  el  Gobierno de Estados Unidos de América, por conducto de su  Embajada  en  Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de  Relaciones la detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  natural colombiano JULIO ENRIQUE  OLIVARES  AMARIS, pues la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur  de  la Florida lo requiere para comparecer en juicio, toda vez que allí se  emitió  en  su  contra  la  resolución  de  acusación  No. 06-20581-Cr-Cooke,  dictada  el  15  de  septiembre  de  2006,  en la cual se le formulan dos cargos  relacionados con la violación de las leyes de narcóticos.   

2. Con resolución del 24 de febrero de 2007,  el  señor  Fiscal  General  de la Nación ordenó la captura de OLIVARES AMARIS  para  los  fines  mencionados, la cual se hizo efectiva el 27 de febrero de 2007  por     miembros     del     Departamento     Administrativo     de    Seguridad  “D.A.S.”.   

3.  Con  la  nota  verbal No. 1104 del 27 de  abril   de  2007,  la  mencionada  representación  diplomática  formalizó  la  petición de extradición de JULIO ENRIQUE OLIVARES AMARIS.   

4.  El  Ministerio de Relaciones Exteriores,  anotando  que  “por no existir Convenio aplicable al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento procesal penal  colombiano”,   remitió la mencionada nota verbal  y  los  documentos  anexos  al  del Interior y de Justicia, entidad que a su vez  envió  tal  documentación  a  esta  Corte,  donde luego de proveerse porque el  requerido  contara  con  defensa  adecuada,  se  ordenó correr el traslado para  solicitar  pruebas,  término  dentro  del cual se pronunció el solicitado y su  defensor, en los siguientes términos:   

4.1.  El  requerido OLIVARES AMARIS solicita  que:   

a)  Se  oficie  a la Fiscalía General de la  Nación  para  que  se  remita  copia  de  las  resoluciones  que autorizaron la  interceptación  de  los  abonados  telefónicos de Aldo Darío Álvarez Duran y  JULIO ENRIQUE OLIVARES AMARIS.   

b)  Se  oficie  al  Director  General  de la  Policía  Nacional  para  que  remita  copia de las grabaciones obtenidas en las  interceptaciones   telefónicas   a   los   referidos   abonados   telefónicos.   

          c)  Se solicite a la Embajada de los Estados Unidos en Colombia, por  conducto   del   Ministerio   de  Relaciones  Exteriores,  remita  copia  de  la  interceptación  telefónica  entre  Aldo  Mario  Álvarez  Duran, JULIO ENRIQUE  OLIVARES    AMARIS    y    “un    individuo    no    identificado   en   Rhode  Island”.   

          Sostiene  que  con  las  anteriores  pruebas  pretende acreditar que  nunca  ha existido concierto en territorio norteamericano, pues si tal delito se  dio,  fue en territorio colombiano, por lo que son las autoridades de este país  las competentes para investigarlo.   

          4.2.   Por  su  parte,  el  defensor  del  requerido  peticiona  las  siguientes pruebas:   

a)  Testimoniales:   

Se  reciba  declaración  a  Diego Alexander  Rengifo  Amezquita,  Jaime  Antonio Rengifo Gutiérrez, Gloria Lucía Amezquita,  Ligia  Bolaño  Oviedo,  Ernesto  de  Ávila  Rodríguez,  Osiris  Yamile Pérez  Quintana, Edna Luz Pérez Weber y Julio Olivares Pérez.   

Las  anteriores,  agrega,  con el fin de que  declaren   lo  que  les  conste  sobre  la  conducta,  antecedentes  judiciales,  actividades  laborales  y  comerciales,  situación  económica,  y, en general,  sobre  las  actividades lícitas que siempre ha realizado JULIO ENRIQUE OLIVARES  AMARIS.   

b) Documentales  

Con  el  fin  de  demostrar  las actividades  lícitas  que  durante  toda  su vida ha realizado JULIO ENRIQUE OLIVARES AMARIS  aporta  hoja  de  vida  de  su  mandante;  certificado de registro de título de  economista;  certificaciones labores expedidas por Colegio “Amor al Bosque”,  Gaseosas  Luz  S.A.,  Café Almendra Tropical Ltda., empresa Suárez Camelo  y Cía Ltda., Mercaribe y Central de Cartera.   

Para  demostrar sus actividades comerciales,  aporta  certificado de inscripción en la Cámara de Comercio de Barranquilla de  su  representado;  contrato  de  arrendamiento de local comercial donde funciona  una  compraventa  de  vehículos  de  su  defendido;  certificado  de tradición  expedido  por  la oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Barranquilla,  en  la  consta  la  compra  de  lote  en  la  urbanización  Campo  Alegre, y la  declaración     de     construcción    de    la    vivienda    donde    reside  actualmente.   

Los   anteriores  documentos,  insiste  el  defensor,  con  el fin de acreditar que OLIVARES AMARIS no es un narcotraficante  internacional,  como  lo  señala  el  Gobierno norteamericano, sino una persona  honesta  dedicada  a  actividades  lícitas y que los pocos bienes que tiene son  producto  de  largos  años  de  trabajo, además de que estos fueron adquiridos  antes del mes de mayo de 2005.   

        c)    Prueba  trasladada   

Pide   que   se   oficie  al  Departamento  Administrativo   de   Seguridad   “D.A.S.”   y   a  las  demás  autoridades  colombianas,  con  el  fin de que se informe sobre los antecedentes judiciales y  penales  de  su  representado. Ello con el fin de acreditar la carencia de tales  antecedentes.   

Igualmente, que se oficie a la Embajada de  los  Estados Unidos de América, con el fin de que se informe si a JULIO ENRIQUE  OLIVARES  AMARIS  se le ha concedido visa para ingresar a ese país. Ello con el  fin  de  probar que el mismo nunca ha ingresado a ese territorio, y por tanto no  ha cometido delito alguno.   

Con  el  mismo  propósito  que se oficie el  Departamento  Administrativo  de  Seguridad  “D.A.S.”  para que se remita el  record de entrada y salida a los Estados Unidos de su representado.   

Finalmente,  que  se  oficie  a la Fiscalía  General  de  la  Nación  para  que  se  remita  la  resolución  que ordenó la  interceptación  y  grabación  de las llamadas por parte del D.A.S. Ello con el  fin de acreditar su legalidad o ilegalidad.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

De  modo reiterado ha sostenido la Corte que  como  el  objeto  del  concepto  que  debe rendir dentro de la fase judicial del  trámite  de extradición está delimitado por los elementos a que se refiere el  artículo  502  de  la  Ley  906  de  2004,  las  pruebas  susceptibles  de  ser  solicitadas  y  practicadas  serán las que conduzcan y resulten necesarias para  establecer  esos  aspectos,  cuales  son: la validez formal de la documentación  presentada,  la demostración plena de la identidad del solicitado, el principio  de  la  doble  incriminación, la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero  y  el  cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos, cuando  fuere el caso.   

Es evidente que las peticiones formuladas por  el  solicitado  en  extradición JULIO ENRIQUE OLIVARES AMARIS y su defensor, no  conducen  a  cuestionar,  esclarecer  o  determinar  ninguno  de los mencionados  aspectos.   

Tal sucede con las pruebas que se refieren a  la  obtención  de  información  sobre  las  resoluciones  que  autorizaron las  intervenciones   telefónicas  al  requerido,  pues  si  con  ello  se  pretende  cuestionar  la  legalidad  de  las  escuchas, el escenario propicio no es el del  trámite   de   extradición  porque  un  aspecto  semejante,  que  llevaría  a  excluirlas,  debe  ser  alegado ante el tribunal extranjero en donde se prosigue  el  juicio contra OLIVRES AMARIS, toda vez que a la Corte no le compete examinar  la  suficiencia  y  validez de las pruebas que las autoridades judiciales puedan  aducir en el caso.   

En  relación  con  las  pruebas  que buscan  determinar  que el solicitado no cometió las conductas que se le imputan porque  siempre  se  ha  dedicado  a  actividades  lícitas, surge evidente que se busca  desvirtuar  aspectos  esenciales  de  la  acusación  que en el extranjero se le  formula  al  reclamado.  Pero en este punto, la jurisprudencia de la Corte tiene  decantado  que por no ser fin del concepto a su cargo adelantar estudio sobre la  fuerza  persuasiva  de  los  medios  probatorios  que  se  aducen  en contra del  reclamado,  ni  la  forma  como  los  mismos  se obtuvieron, ni la suficiencia o  insuficiencia  argumental de la acusación, en cuanto son aspectos propios de la  exclusiva  soberanía  de  las  autoridades  judiciales  del  país solicitante,  encargados,  de  acuerdo con sus propias leyes, de absolver las posiciones de la  defensa  en  torno a los mismos, las pruebas que busquen discutir tales tópicos  u otros semejantes en esta sede, resultan inconducentes.   

Lo  mismo  sucede con las pruebas que buscan  demostrar  que  el  solicitado  no ha salido del país con destino a los Estados  Unidos  de  América,  toda  vez  que  buscan  discutir  el marco fáctico de la  acusación  dictada  en  su  contra  en  un  tribunal estadounidense, cuando, se  reitera,  en este escenario no puede la Corte entrar a examinar la suficiencia o  insuficiencia  de  los  cargos  que  se  formulan en el extranjero en contra del  requerido   o  de  las  pruebas  que  allí  se  aducen  en  su  disfavor.    

De  otro  lado,  como quiera que la Corte no  observa  la  necesidad  de  incorporar elemento probatorio alguno, ordenará que  una  vez  cobre  ejecutoria esta decisión, se dé traslado a los intervinientes  por  el término de cinco días, para alegar, de conformidad con lo señalado en  la última parte del artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

Primero:              No  acceder  a  la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el  requerido  en  extradición  JULIO ENRIQUE OLIVARES AMARIS y su defensor, por inconducentes, en  virtud las razones expuestas en las anteriores consideraciones.   

Segundo:              En  firme  esta  providencia,  córrase  en  secretaría  traslado  por  el  término  de cinco (5) días a los  intervinientes, para que presenten alegatos.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ            MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN               JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                      JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                       JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

                                                 

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

                   Secretaria   

    

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