27125(01-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27125  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Aprobado  acta  No.  136                                                                                                                 Magistrado Ponente:   

Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA  

Bogotá, D. C.,  primero de agosto de dos  mil siete.   

Corresponde  a  la  Corte conceptuar sobre la  extradición  del  ciudadano  uruguayo  Santos Edelmar  López,  solicitada  por  el Gobierno de la República  Federativa de Brasil.    

Antecedentes.   

1. Mediante Nota Verbal 286 del mes de agosto  de  2005,  el  Gobierno  de  la República Federativa de Brasil, a través de su  embajada  en  Colombia,  solicitó  la extradición del ciudadano uruguayo   Santos  Edelmar  López, para  el  cumplimiento  de la sentencia condenatoria y la orden de prisión dictada en  ese  país  por  un  Juez  Federal  de  la   circunscripción  judicial  de  Sant’Ana  Do  Livramento,  Estado  do  Río  Grande  do Sul. En apoyo de esta solicitud se aportaron en los  dos idiomas (portugués y español) los siguientes documentos:   

-Copia  de  la  sentencia  dictada  el  13 de  noviembre  de  2002,  mediante  la cual el Juez Federal Belmiro Tadeu Nascimento  Krieger   condenó   al   reo  Santos  Edelmar  López  a  la  pena  de  cuatro  (4) años y seis (6) meses de  reclusión,  por  hallarlo  incurso  “en  el tipo previsto en el artículo 12,  acápite,  en  combinación con el artículo 18, I, ambos de la ley 6.368/76”,  que  tratan  de los crímenes y las penas por tráfico de estupefacientes.    

– Mandato de prisión de fecha 25 de junio de  2004,  mediante el cual se dispuso la captura de Santos  Edelmar  López,  “uruguayo, separado judicialmente,  comerciante,  de  57  años  en  la  fecha  del  hecho (18/02/93), hijo de Odona  Hortencia  López  Vidal,  natural  de  Tacuarembó/ROU,  teniendo  como última  dirección la calle 52 Sur 24 C, en Bogotá”.   

–  Listado  y  reproducción  de  las  normas  aplicables  al  caso  y de los textos legales que regulan la prescripción de la  acción y de la pena.   

2. El 28 de octubre de 2005, el Fiscal General  de  la  Nación,  en acatamiento de lo dispuesto en el artículo 528 del Código  de  Procedimiento  Penal colombiano aplicable al caso (ley 600 de 2000), ordenó  la  captura con fines de extradición del señor Santos  Edelmar  López,  sin que hasta la fecha haya sido  posible su localización y aprehensión.   

3.  Mediante oficio OFI07-6107-DIJ-0100 de 13  de  marzo  de  2007,   el Ministerio del Interior y de Justicia remitió la  actuación  a la Corte, informando que de acuerdo con el concepto emitido por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, en su oficio OAJ.E. 1030, en el presente  caso  se  debe  aplicar  el  Tratado  de  Extradición suscrito entre Colombia y  Brasil, aprobado mediante ley 85 de 1939.   

4.  La  Corte  dio  cumplimiento  al trámite  previsto  en  el  artículo  518  del  Código  de Procedimiento Penal y dispuso  correr traslado a los sujetos procesales para alegaciones de fondo.   

Alegaciones   de   las   partes.   

1. Del representante  del Ministerio Público.   

La  Procuradora  Segunda  Delegada  para  la  Casación  Penal  sugiere a la Corte emitir concepto favorable a la solicitud de  extradición   de  Santos  Edelmar  López,  por  considerar  que  se  reúnen  a  cabalidad  los presupuestos  requeridos  en  la ley 85 de 1939 (mediante la cual el  Congreso  de  Colombia   aprobó el Tratado de Extradición suscrito con la  República  Federativa de Brasil), y los consagrados en  la  ley  600  de 2000, aplicable al caso en razón de la fecha en que ocurrieron  los hechos.    

Sostiene  que la petición fue solicitada por  vía  diplomática,  siendo  acompañada  (i)  de  la sentencia condenatoria que  motiva  la solicitud de extradición, donde se relatan con precisión los hechos  que  la  determinaron,  (ii) las normas aplicables al caso, de las que surge que  el  delito por el que se procede tiene pena de prisión superior a un año y que  la  acción  penal  y la pena no han prescrito, y (iii) la información personal  del  solicitado,  de  la  que  se establece su plena identidad, exigencias todas  contenidas en el Tratado de Extradición.   

Aparte  de  esto,  también  concurren  las  exigencias  señaladas  en  el  artículo 520 del Código de Procedimiento Penal  (ley  600  de 2000), relacionadas con la validez formal de la documentación, la  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el principio de doble  incriminación,  y la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero,  pues  (i)  la  documentación  fue  presentada  por  vía  diplomática, (ii) el  solicitado  se  halla  debidamente  identificado,  (iii)  la  sentencia aportada  corresponde  en  su  estructura  a  la sentencia del procedimiento colombiano, y  (iv)  el  delito objeto de juzgamiento se encuentra tipificado en Colombia en el  artículo 376 del Código Penal.   

2.    De   la  defensa.   

En  escrito  presentado  fuera  de tiempo, la  defensora   de   oficio   del   solicitado   en  extradición  coincide  con  la  representante  del  Ministerio  Público  en que el Estado requirente aportó la  documentación  exigida  para  la  procedencia de la extradición, pero advierte  que  la  pena  aplicada  en  la sentencia se encuentra prescrita, porque “a la  fecha  han  transcurrido  cuatro  años  ocho meses y la pena impuesta fue la de  cuatro  años  seis  meses  de prisión. Debe tenerse en cuenta que la ley penal  del  Estado  requirente  prohíbe  la  apelación  de  la sentencia condenatoria  cuando  el  condenado  no  está  privado  de la libertad, motivo por el cual la  sentencia condenatoria quedó en firme en noviembre de 2002”.   

SE        CONSIDERA:   

El artículo 520 del Código de Procedimiento  Penal aplicable al caso (ley 600 de 2000), dice textualmente:   

“La   Corte   Suprema   de   Justicia,  fundamentará  su concepto en la validez formal de la documentación presentada,  en  la demostración plena de la identidad del solicitado, en el principio de la  doble  incriminación,  en  la  equivalencia  de  la providencia proferida en el  extranjero   y,   cuando   fuere   el  caso,  en  el  cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos”.   

El  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, en  oficio  OAJ.E.  1030,  de  18  de  agosto  de  2005,  dirigido al Ministerio del  Interior  y  de  Justicia,  informó  que  de  acuerdo  con lo establecido en la  legislación  procesal  penal  interna,  al caso en estudio debe ser aplicado el  Tratado  de  Extradición  suscrito  entre  Colombia  y  Brasil, aprobado por el  Congreso de Colombia mediante ley 85 de 26 de diciembre de 1939.   

Con  arreglo,  entonces, a lo dispuesto en el  referido  Tratado,  la Corte examinará cada uno de los aspectos relacionados en  el  artículo 520 del Código de Procedimiento Penal1,  y  los que adicionalmente el  Convenio  establece, siguiendo, al efecto, el siguiente orden: 1) Documentación  anexa  y  validez formal de la misma. 2) Acreditación de la identidad plena del  solicitado  en  extradición.  3)  Principio  de  la  doble  incriminación.  4)  Equivalencia  de  la  providencia dictada en el extranjero. Y 5) inexistencia de  causas de improcedencia.     

1.  Documentación  anexa y validez formal.   

El  artículo  V  del  Tratado suscrito entre  Colombia  y  Brasil  exige  que  la  solicitud  se  formule  por  el  respectivo  representante  diplomático  o,  a falta de éste, por los Agentes Consulares de  carrera,  o  por  el  Gobierno,   acompañada de los siguientes documentos:   

– Cuando se trata de simples acusados, copia o  traslado  auténtico  del  mandamiento  de  prisión o de auto procesal criminal  equivalente,  emanado  de  juez  competente, que contenga la indicación precisa  del hecho incriminado y el lugar y la fecha de su comisión.   

–  Cuando  se  trata  de  condenados, copia o  traslado  auténtico de la sentencia condenatoria, donde se indique, igualmente,  en  forma  clara y precisa, el hecho objeto de juzgamiento y el lugar y fecha de  su realización.   

– Copia de los textos de las leyes aplicables  al  caso  y  de  las  normas  sobre   prescripción  de  la acción o de la  pena.   

–  Los  datos  y  antecedentes necesarios que  permita la identidad plena del reclamado, y   

– La traducción de las piezas justificativas  de la petición a la lengua del estado requerido.   

Estos   presupuestos   fueron   debidamente  acreditados  por  el  país  requirente.  Con la solicitud de extradición, que,  como  ya  se  indicó,  fue  presentada  por  vía  diplomática, se allegó, en  portugués  y  traducción  oficial  al  español,  copia  de  la  sentencia que  justifica  la petición, de los textos legales aplicables al caso, de las normas  que  regulan  la  prescripción  de  la acción y de la pena, del mandamiento de  prisión, y los datos del implicado.   

La  sentencia,  dictada el 13 de noviembre de  2002  por  el  Juez  Federal  Belmiro Tadeu Nascimento  Krieger  de  la  circunscripción  judicial  de   Sant’Ana  do  Livramento,  Estado  do  Río Grande do Sul, relata los hechos y precisa las fechas y lugares  de comisión, en los siguientes términos:   

“En la fecha del 18 de febrero de 1993, por  informaciones  que llegaron a la Policía Federal local, policiales federales al  fiscalizar  los pasajeros del ómnibus local, y, al revistar las pertenencias de  los  denunciados  Santos  Edelmar  López  y  Luz  Carim  Sierra  Alvarado,  que  viven como marido y mujer,  procedentes  de  la  ciudad  de  Bogotá en Colombia, con destino a la ciudad de  Montevideo/ROU,  encontraron  en  el  interior  de  tres cuadros de pared y tres  lechucitas  de  madera,  cerca  de  500  gramos  de  cocaína,  además  de tres  pequeños  paquetes  de  papel  aluminio,  también  conteniendo cocaína, en el  interior  de  un  bolso  junto  a  una  pequeña  balanza  para 100 gramos, todo  conforme   el   auto  de  aprehensión  hojas,  droga  ésta  que  es  sustancia  entorpecedora,   causadora  de  dependencia  física  y  psíquica,  y  que  los  denunciados  transportaban  para  la  venta en la ciudad de Montevideo, así, de  forma ilegal”.   

Los  documentos  relacionados  se  presumen  auténticos  y  debidamente legalizados con la presentación de la solicitud por  vía  diplomática,  de  conformidad  con lo estipulado en el parágrafo segundo  del artículo V del Tratado. Dice la norma:   

“La  presentación  de  la  solicitud  de  extradición   por  vía  diplomática  constituirá  prueba  suficiente  de  la  autenticidad  de  los documentos presentados en apoyo de aquélla, los cuales se  tendrán, por tal modo, como legalizados”.    

2. Identidad plena  de la persona reclamada.   

Este   requerimiento   también   se  halla  debidamente  acreditado.  Del  estudio  de  la  documentación  aportada  por el  Gobierno  de  Brasil  (sentencia, orden de prisión e  informe  policial  sobre búsqueda) se establece que la  persona  reclamada responde al nombre de Santos Edelmar  López,    de    nacionalidad   uruguaya,   separado  judicialmente,  comerciante,  de  57  años de edad para la época de los hechos  (18/02/93),  en  unión marital para entonces con Luz Carin Sierra Aparado, hijo  de  Odona  Hortencia  López  Vidal, natural de Tacuarembó/ROU, datos todos que  permiten identificar claramente al solicitado.   

3.  Principio de la  doble incriminación.   

Este  postulado  impone  verificar  que  los  comportamientos   delictivos   imputados   a   la   persona   reclamada   tienen  correspondencia  en  la legislación colombiana, y adicionalmente a ello, que en  el  país  requirente  se  encuentre castigado “con penas de un año o más de  prisión,  comprendidas  no  solamente  la  ejecución,  o la cooperación en la  ejecución  del  delito,  sino también la tentativa y la complicidad”, según  la exigencia prevista en el artículo II del Tratado.   

Santos    Edelmar   López   es   solicitado   en  extradición  para  que  cumpla  la  sentencia  condenatoria  dictada  en  su contra por las autoridades judiciales brasileñas,  por  infringir  la  prohibición contenida en el artículo 12 de la ley 6.368/76  de  ese  país, con la agravante especial prevista en el numeral I del artículo  18 ejusdem, normas que textualmente expresan:   

“Artículo 12.  Importar  o  exportar,  remitir,  preparar, producir,  fabricar,  adquirir,  vender,  exponer  a la venta u ofrecer, fornecer mismo que  gratuitamente,   tener   en  depósito,  transportar,  traer  consigo,  guardar,  prescribir,  ministrar  o  entregar,  de  cualquier  forma,  a consumo sustancia  entorpecedora   o   que   determine   dependencia   física   o  psíquica,  sin  autorización     o     en     desacuerdo    con    determinación    legal    o  regulamentar.   

“Pena.  Reclusión  de  3  (tres)  a  15  (quince)  años,  y  pagamiento  de  50  (cincuenta) a 360 (trescientos sesenta)  días-multa”.   

“Artículo 18.  Las  penas  de  los  crímenes  definidos en esta Ley  serán aumentadas de 1/3 (un tercio) a 2/3 (dos tercios).   

“1. En el caso de tráfico con el exterior  o de extra-territorialidad de la ley penal”.   

Esta  descripción  legal  encuentra  cabal  correspondencia  con  el  tipo penal previsto en el artículo 376 del Código de  Penal  colombiano,  modificado  por  el  artículo 14 de la ley 890 de 2004, que  describe,  en  los  términos  que  se  consigna  a  continuación, el delito de  tráfico  de  estupefacientes:     

“Tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes. El que sin  permiso  de  autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso  personal,   introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  droga  que  produzca  dependencia,  incurrirá  en prisión de ocho (8) a veinte (20) años y multa de  mil  (1000)  a  cincuenta  mil  (50.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes”2.   

En síntesis, los contenidos del principio de  la  doble  incriminación también se hallan reunidos en el presente caso, pues,  como  viene  de  verse,  la  conducta  imputada  a la persona reclamada se halla  tipificada  como  delito  en la legislación colombiana bajo la denominación de  tráfico,     fabricación     o     porte     de  estupefacientes,  y en ambas legislaciones se las  sanciona  con  pena  privativa  de la libertad cuyo mínimo supera el piso de un  (1) año de prisión.   

4.  Equivalencia de  la providencia proferida en el extranjero.   

La  solicitud  de extradición en el presente  caso  se  fundamenta  en la sentencia condenatoria dictada el 13 de noviembre de  2002  por  un  Juez  Federal de la Circunscripción judicial de Sant’Ana  do  Livramento,  Estado  do  Río  Grande  do  Sul  de  la  República  de Brasil, pronunciamiento  que en sus  aspectos  formal  y  sustancial  corresponde  a  la  sentencia del proceso penal  colombiano,  en  cuanto  decide  sobre  el  objeto  del  proceso  y comparte sus  elementos  básicos:  resumen  de los hechos, identidad e individualización del  procesado,  contenido  de  la acusación, alegaciones del implicado, valoración  de  las  pruebas  y  la responsabilidad, calificación jurídica de la conducta,  sentido  de  la decisión y determinación de la pena (artículo 169 y 170 de la  ley 600 de 2000).     

5.  Inexistencia de  causas de  improcedencia.   

El  artículo  III del Tratado establece como  motivos  enervantes  de  la  concesión  de  la  extradición, (i) que el Estado  requerido  sea competente para juzgar el hecho, (ii) que el solicitado haya sido  juzgado  o esté siendo juzgado en el Estado requerido por el mismo hecho, (iii)  que  la  acción  o  la  pena se encuentren prescritas frente a las leyes de los  Estados  requirente  o  requerido,  (iv)  que  la  persona  reclamada  tenga que  comparecer  ante Juzgado o Tribunal de excepción en el Estado requirente, y (v)  que  el delito por el que se proceda sea militar, político o  religioso, o  dijere  relación  a  manifestaciones  del  pensamiento  en estos asuntos.    

Ninguno  de  estos  específicos  supuestos  concurre  en  el  caso  en  estudio.  Las  autoridades  judiciales de Brasil son  competentes  para  juzgar  los  hechos; el solicitado no está siendo juzgado en  Colombia  por  la misma conducta ni debe comparecer en el Estado requirente ante  un  Juzgado o Tribunal de excepción; la pena no se encuentra prescrita; y no se  procede  por  delito  de  naturaleza  política,  militar  o  religiosa,  ni por  ilícito   relacionado   con   manifestaciones   del   pensamiento  sobre  estos  aspectos.           

En relación con la prescripción de la pena,  aspecto  al  cual  alude  la  defensa  en  su  escrito  presentado  por fuera de  término,  para  sostener  que  la  aplicada  en  el  caso  analizado  se  halla  prescrita,  necesario  es precisar que frente a la legislación penal colombiana  la  pena  impuesta a Santos Edelmar López prescribiría   en   cinco   (5)  años3   contados  a  partir  de  la  ejecutoria  de  la  sentencia,  término que a la fecha no se ha cumplido, y que  frente  a  la  legislación  del  país  requirente se presentaría en un tiempo  mayor,  en razón de la pena impuesta al reclamado en la sentencia, según surge  del  contenido  y  correlación de los artículos 109 y 110 del Código Penal de  ese  país  (Decreto  ley  2848  de  7 de diciembre de 1940), como lo destaca la  Delegada en su concepto.   

6.     El  concepto.   

La   Sala,   teniendo  en  cuenta  que  los  requerimientos   relacionados   con  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  la demostración plena de la identidad del solicitado, el principio  de  la  doble incriminación y la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero,  concurren  en el caso analizado, y que no se está frente a ninguna  de  las  causas  de  improcedencia  previstas en el artículo III del Tratado de  extradición    celebrado   entre   Brasil   y   Colombia,   emitirá   concepto  favorable.   

6.   Cuestión  final.   

La  Corte  previene al Gobierno Nacional para  que  en el evento de que acceda a la extradición, advierta al Estado requirente  que  el  señor  Santos  Edelmar  López  no  puede  ser juzgado por infracciones distintas de las que motivan  la  extradición,  cometidas  con  anterioridad  a  su envío, ni entregado a un  tercer  país  que  lo  reclame,  ni  sometido a desaparición forzada, tortura,  tratos  crueles,  inhumanos o degradantes, ni condenado a pena de muerte, cadena  perpetua,  destierro  o confiscación. También lo previene para que se abstenga  de  conceder  la extradición o de realizar la entrega del requerido, si para la  fecha  en  que  estos actos se cumplan o deban ejecutarse, la pena ha prescrito.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACION  PENAL,  emite  CONCEPTO  FAVORABLE  a   la  solicitud  de extradición del  ciudadano  uruguayo Santos Edelmar López, presentada  por  el  Gobierno de la República Federativa de Brasil,  para  el  cumplimiento  de la sentencia condenatoria dictada en su contra por un  Juez    Federal    de   la   circunscripción   judicial   de   Sant’Ana  do  Livramento,  Estado  do  Río  Grande   do   Sul,   el   13   de   noviembre   de   2002,  dentro  del  proceso  2001.71.06.000836-0, por tráfico de estupefacientes.   

Por  la  Secretaría de la Sala, comuníquese  esta  determinación  a  la  defensora  del  requerido,  a  la representante del  Ministerio   Público  y  al  Fiscal  General  de  la  Nación  para  lo  de  su  cargo.   

Devuélvase al expediente  al  Ministerio  del  Interior  y de Justicia para los trámites subsiguientes de  ley.   

                                       ALFREDO GOMEZ QUINTERO   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ            MARIA  DEL                      R.                      GONZALEZ                     DE  L.               

JORGE        L.        QUINTERO  MILANES                 YESID         RAMIREZ  BASTIDAS                 

JULIO         E.         SOCHA  SALAMANCA              MAURO     SOLARTE  PORTILLA              

                                           JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

                                           

                                          Teresa Ruiz Núñez   

                                                  Secretaria     

1  Validez  formal  de  la  documentación  presentada,  demostración  plena de la  identidad  del  solicitado,  principio de la doble incriminación y equivalencia  de la providencia dictada en el extranjero.   

2  El  artículo  14 de la ley 890 consagró un aumento de penas de la tercera parte en  el mínimo y de la mitad en el máximo.   

3  Artículo 89 del Código Penal.     

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