27123(18-04-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27123  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 53  

          Bogotá    D.C.,   abril   dieciocho   (18)   de   dos   mil   siete  (2007).   

  VISTOS  

Se  pronuncia la Sala sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  revisión  presentada  por el apoderado especial de  LUÍS  ALBERTO LOZANO VIUCHE,  condenado  por  el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  de Bello -Antioquia-  mediante  sentencia  de  fecha  noviembre  30  de  2001,  como  autor penalmente  responsable  de  las conductas punibles de homicidio simple y hurto calificado y  agravado,  a  la  pena  principal  de  23  años de prisión y a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por 10  años.   

En virtud del recurso de apelación promovido  por  el  defensor  del  mencionado  sentenciado contra la anterior decisión, el  Tribunal  Superior  de  Medellín,  el  7  de  mayo  de 2002, la confirmó en su  integridad.   

HECHOS  

El  25  de  marzo de 2001, dos hombres y una  mujer  subieron  a  un  bus que se dirigía a la ciudad de Medellín proveniente  del   municipio  de  Santuario  (Antioquia),  donde  luego  de  amenazar  a  los  pasajeros, comenzaron a hurtar sus pertenencias.   

Al  observar  que  algunos  de los pasajeros  opusieron  resistencia, los delincuentes usaron las armas que portaban (de fuego  y   cortopunzantes),   quitándole   la  vida  a  dos  de  ellos  e  hiriendo  a  otro.   

Una  vez  emprendieron  la  huida,  ya en la  ciudad  de Medellín, uno de los asaltantes, por aviso de los ocupantes del bus,  fue  capturado  por agentes de la Policía, que le encontraron en su poder parte  de  los  bienes hurtados.            

ACTUACIÓN  PROCESAL   

Con    fundamento    en    los    anteriores   hechos,   se   declaró   abierta   la   investigación  formal  en  cuyo  marco  se  vinculó  mediante diligencia de  indagatoria al capturado LUÍS ALBERTO LOZANO VIUCHE.   

En  su   contra   la   Fiscalía   formuló  resolución   de   acusación  por  el  concurso    de   homicidio  simple,  hurto calificado y agravado y  porte ilegal de armas de fuego de defensa personal.   

La  fase  de  la  causa  le  correspondió  adelantarla  al  Juzgado  Tercero  Penal del Circuito de Medellín, despacho que  una  vez  surtió  el  trámite legal correspondiente, dictó sentencia el 30 de  noviembre  de  2001,  por  cuyo  medio condenó al acusado como autor penalmente  responsable  del  concurso  de  conductas  punibles  de homicidio simple y hurto  calificado  y  agravado,  excluyendo  de la misma el de porte ilegal de armas de  fuego  de  defensa  personal,  a la pena principal de 23 años de prisión, así  como  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos y  funciones   públicas  por  10  años  y,  finalmente,  al  pago  de  perjuicios  materiales  y  morales  a  favor de los herederos de las personas muertas en los  hechos  ya relatados, por valor de 200 y 300 salarios mínimos legales mensuales  vigentes respectivamente.   

Impugnada la anterior decisión, el Tribunal  Superior   de   Medellín,   el   7   de  mayo  de  2002,  la  confirmó  en  su  totalidad.   

LA  DEMANDA   

El   apoderado  especial  de  LUÍS   ALBERTO  LOZANO  VIUCHE,  presenta  demanda  de  revisión  con  fundamento  en  la  causal  tercera, prevista en el  artículo   220   del   estatuto   procesal   penal1    contra   las   sentencias  condenatorias de instancia.   

Al  respecto, señala el demandante que para  condenar  a su prohijado sólo se tuvo en cuenta la declaración de dos personas  que  presuntamente  viajaban  en  el bus asaltado y que reclamaron las joyas que  “supuestamente”   pertenecían a ellos.   

Declaraciones  que, a juicio del togado, son  vagas  e  imprecisas  y  no  dan  cuenta  de  que  su  defendido haya sido quien  apuñaló y disparó el arma de fuego en contra de los hoy occisos.   

Argumenta,  además,  que  la  captura  no  ocurrió  en  flagrancia  como  manifestaron  los  agentes de policía, ya que a  LOZANO  VIUCHE  se lo atrapó  cuando  se “encontraba en el cause del río Medellín  y no en el vehículo asaltado”.   

Expone que los hechos colocan al sentenciado  como  posible  autor  del  delito  de  hurto  pero  no  de  homicidio,  pues las  declaraciones  ya  mencionadas  no  establecen  en  cabeza  del  mismo  que haya  agredido  a ningún pasajero y de los mismos testimonios se concluye que él era  quien  recogía  lo  hurtado  y  no,  quien  amenazaba  por medio de armas a los  pasajeros.   

Así  mismo,  solicita se practiquen algunas  pruebas,  como son los testimonios de dos personas que asegura eran los jefes de  LOZANO  VIUCHE en la fábrica  de  textiles  donde trabajaba, quienes pueden afirmar que éste se encontraba en  dicha  empresa al momento de los hechos, así como la presentación “si  son  requeridas” de otras pruebas  que acreditan la inocencia de su prohijado.   

Finalmente,  depreca  la  revocatoria de los  fallos  de  instancia  proferidos en contra de su prohijado una vez se practique  la    prueba    referida    y,    consecuentemente,    se    le    otorgue    la  libertad.           

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

La acción de revisión fue concebida por el  legislador  como  un  mecanismo  a través del cual se busca la invalidación de  una  decisión  que ha adquirido firmeza y de la cual resulta razonable predicar  que  entraña  un  contenido  de  injusticia  material porque la verdad procesal  declarada  resulta  ser bien diversa a la verdad histórica del acontecer objeto  de  juzgamiento,  demostración  que  sólo es posible jurídicamente dentro del  marco  delimitado  por  las  causales taxativamente señaladas en la ley. Acorde  con   esa   naturaleza,  para  la  admisibilidad  de  la  demanda  se  exige  el  cumplimiento  de  rigurosas  y  taxativas  exigencias,  que no son otras que las  señaladas en el artículo 222 de la Ley 600 de 2000.   

En  atención  a  que  esta  acción procede  exclusivamente  contra  decisiones  ejecutoriadas  (sentencias,  resoluciones de  preclusión  de  la  investigación  o  autos de cesación de procedimiento), es  deber  inicial  del actor allegar copia de las providencias de primera y segunda  instancia con su respectiva constancia de ejecutoria.   

Cuando la causal invocada es la contenida en  el  numeral  3º  del  artículo  220 del estatuto procesal, como ocurre en este  caso,  por  la  aparición de hechos nuevos o el surgimiento de pruebas de igual  naturaleza  no conocidas al tiempo de los debates con virtualidad para acreditar  la  inocencia  del  condenado  o  su  inimputabilidad, tales novedosos elementos  probatorios  deben  también  ser  aportados junto con la demanda y ser idóneos  para demostrar cualquiera de las finalidades antes precisadas.   

Significa lo anterior que de dichos medios de  prueba  debe  surgir,  frente  al primer supuesto, cuando menos como posibilidad  que  el  condenado  no  es  responsable  de  la conducta, resultando preciso que  finalmente  tengan  la  entidad  de  desvirtuar el carácter de cosa juzgada del  fallo  atacado.  En  esa medida, la acción de revisión, por la causal tercera,  no  constituye  el resurgimiento de una nueva oportunidad para propender por una  discusión  probatoria  que  ya  tuvo  su  escenario  propicio en las instancias  ordinarias del proceso.       

Pues  bien,  revisado  el  contenido  de  la  demanda   fácil   se   advierte   que   el  apoderado  especial  de   LOZANO   VIUCHE,   no   satisface  los  presupuestos  indicados  y, en esa medida, la decisión que se impone adoptar es  la  de  inadmitirla,  por  ser  la  consecuencia  prevista  legalmente para este  evento,  en  virtud de lo dispuesto en el inciso segundo del artículo 223 de la  Ley 600 de 2000.   

En  efecto,  el  demandante  no  anexa ni la  constancia  de  ejecutoria  de  las  sentencias  contra  las  cuales instaura la  acción,  ni  tampoco  prueba alguna por cuyo medio persuada a la Corte sobre la  necesidad  de  remover  el  carácter  de  res iudicata  de  las  decisiones  que  cuestiona  a través de esta  vía.            

En relación con el primero de los requisitos  omitidos,  esto  es, haberse sustraído a anexar constancia de ejecutoria de los  fallos  contra  los  cuales  dirige  la  acción,  deja sin demostrar uno de los  presupuestos  esenciales  para  que proceda este mecanismo de revisión, como lo  es  que  se  determine,  a  través  de  dicha constancia, que ello ha ocurrido,  motivo  que  se erige en uno de los presupuestos fundamentales para franquear el  acceso a esta sede.   

Por  otro  lado,  en  lo  que concierne a la  omisión  de  aportar  pruebas  con  la demanda “para  demostrar  los  hechos  básicos  de  la  petición”,  requisito  al  que  refiere  el  numeral  4°  del  artículo  222  ibídem,  es  preciso  señalar  que  tal  situación  impide  a  la  Sala  establecer  al  menos  como  posibilidad que el  condenado  no  es  responsable  de  la  conducta que ameritó reprensión penal.   

Lo anterior porque la acción de revisión, y  en  especial  la  causal  tercera,  no  constituye el resurgimiento de una nueva  oportunidad  para  propender  por  una  discusión  probatoria  que  ya  tuvo su  escenario propicio en las instancias ordinarias del proceso.   

Máxime cuando del contenido de la demanda se  observa  que  lo  que pretende el accionante es discutir sobre puntos que fueron  objeto  de  amplio debate en las instancias del proceso, a partir de valoración  de  testimonios  suficientemente  analizados  y  de  elementos indicadores de la  participación    de   LOZANO   VIUCHE   en  el  hecho,  olvidando  que  fue  capturado a unos metros del bus  asaltado en cercanías del río Medellín.   

De modo que no sólo el accionante incurre en  la  falencia de no anexar pruebas con la demanda que logren persuadir a la Corte  sobre  la  posibilidad  de que sea preciso levantar el carácter de res  iudicata del fallo, sino que a ello se  aúna  que  en  todo  caso  las  que solicita, esto es, las declaraciones de las  personas  señaladas  en  su  escrito,  no  tienen la suficiencia requerida para  derruir  el  soporte  probatorio  que sustenta la atribución de responsabilidad  que se considera injusta.   

Sobre  el  particular,  oportuno  se  ofrece  puntualizar  que  si bien es cierto, según lo ha reconocido la Sala, la acción  de  revisión  apunta  a  que  previa  actividad probatoria se resuelva sobre la  rescisión  ó  no  del fallo condenatorio razón por la cual prevé un término  para  que  la  partes, de conformidad con el artículo 224 del estatuto procesal  penal,     “soliciten     las     que     estimen  conducentes”,  tal  posibilidad no se puede entender  hasta  el  extremo  de considerarla como una prolongación de las instancias con  el  fin  de  practicar  todas  las probanzas que allí no se pudieron evacuar -y  mucho  menos  las  que  ya  fueron realizadas-, pues su objetivo especial apunta  sólo  hacia aquellas que por lo novedoso pongan en evidencia, por lo menos como  probabilidad,  la  injusticia  de  la  decisión  cuestionada  a través de esta  acción.               

Resta  señalar  que  la  demanda tampoco es  clara   en   brindar   los   elementos  necesarios  para  inferir  cuál  es  la  circunstancia  que  procede  para establecer la inocencia del condenado, pues en  la  parte  final,  de  manera  por  demás  antitécnica,  el  demandante  alude  simultáneamente  a  la  intervención de LOZANO VIUCHE  en  los  hechos  pero como posible autor del delito de  hurto,  para luego manifestar que para el momento de ser realizada se encontraba  en lugar distinto.   

         

          Así  las  cosas, dado que la acción de revisión no constituye una  prolongación  del  juicio,  como  parece  entenderlo  el demandante, el escrito  incumple  básicamente  las exigencias formales que para su admisión establecen  los  numeral  3º  y  4º  del  artículo  222  de  la Ley 600 del 2000, resulta  imperiosa  su inadmisión de conformidad con lo indicado en el artículo 223 del  mismo estatuto.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         INADMITIR   la   demanda  de  revisión  presentada  por  el apoderado especial de LUÍS     ALBERTO     LOZANO    VIUCHE,  de  conformidad  con  las  razones  consignadas  en la  anterior motivación.   

Contra   esta   decisión   procede   el  recurso       de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                         JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

                                                                                       IMPEDIDO   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ                         

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Ley  600 de 2000     

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