26986(07-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26986  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado ponente  

DR. YESID RAMIREZ BASTIDAS  

Aprobado  acta No.  031   

Bogotá      D.C.,     marzo siete (7) de dos mil siete (2007).   

Define la Corte el  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  del  la  Sala  Penal del Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Bucaramanga, para conocer del proceso que se  adelanta  contra  los  imputados  CARLOS AUGUSTO AMAYA  JAIMES,  JORGE  IGNACIO OSPINA RÍOS y ALVARO MANTILLA  HERNÁNDEZ  por  los  delitos de fabricación, tráfico y porte de armas de  fuego  o  municiones  y  fabricación, tráfico y porte de armas y municiones de  uso  privativo  de  las fuerzas armadas, tipificados en los artículos 365 y 366  del Código Penal, respectivamente.   

HECHOS  

Los que ocupan la  atención  de  la  Sala  ocurrieron  el  3  de noviembre de 2006 a eso de las 12  horas,  cuando  en  un  puesto  de  control  policial  situado  a  la altura del  kilómetro  46  en  la  vía Bucaramanga –  La Lizama se requisó a los ocupantes de una camioneta Mitsubishi  hallándosele   en  poder  de  JORGE  IGNACIO  OSPINA  RÍOS  una  escopeta marca Winchester, serie L2277495  con   26   cartuchos   calibre   12;   de   ALVARO   MANTILLA   HERNÁNDEZ   una  subametralladora   calibre  9  m.m.,  marca  Ingram, serie 33001178 con dos  proveedores  y 71 cartuchos 9 mm., por último, a CARLOS AUGUSTO AMAYA JAIMES se  le  incautó  un  revólver  marca  Smith  &  Wesson  calibre 38 con número  C767605  junto  con  12  proyectiles,  sin  que  ninguno  de los antes nombrados  tuviera permiso legal para el porte de las referidas armas.   

Los tres retenidos  fueron   puestos   a   órdenes   de  la  Fiscalía  Única  Local  de  Lebrija,  Santander.   

                

ANTECEDENTES  

El  Juzgado  Promiscuo  Municipal de Lebrija con funciones de control  de  garantías,  ante  solicitud  presentada  por  la  Fiscalía  Única de la misma localidad, impartió la  legalización  de  la captura de los aprehendidos al igual que del procedimiento  de  incautación  de  las  armas  con  fines  de comiso, así mismo, se formuló  imputación  en contra de los capturados como presuntos coautores de los delitos  de  fabricación,  tráfico  y  porte de armas de fuego o municiones en concurso  con  fabricación,  tráfico  y  porte de armas y municiones de uso privativo de  las  fuerzas  armadas,  cargos frente a los cuales los  imputados  no  se  allanaron;  en  la misma audiencia  preliminar  se  solicitó  imponerles  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en  establecimiento  de reclusión  pero tal petición se negó  por  parte  del  Juzgado  que  en  cambio  profirió  medida de aseguramiento no  privativa  de  la  libertad con fundamento en lo dispuesto por el artículo 307,  literal  B,  numerales 3 y 8 de la Ley 906 de 2004, es decir, con la obligación  de  presentarse  cuando  sean  requeridos  y  la  prestación  de  una  caución  prendaria de $50.000.oo por cada uno de los afectados.   

A   través   de   la   Fiscal   Séptima  Especializada  de  Bucaramanga   se  presentó  el  escrito  de  acusación  correspondiéndole  adelantar  el  juicio  al Juzgado Primero Penal del Circuito  Especializado  de  la  misma  ciudad,  el  cual  dio  comienzo a la audiencia de  formulación  de  acusación  el  día  24  de  enero  de  2007 a las once de la  mañana.   

Durante   el  desarrollo   de   esta  audiencia  la  defensa  de  los  imputados  impugnó  la  competencia,  argumentando  que  si  las  armas incautadas estaban amparadas por  salvoconductos,  a nombre de personas distintas a los imputados, que autorizaban  su  porte por particulares, incluida la subametralladora Ingram, ello supone que  son  catalogadas  como armas de defensa personal y, por lo tanto, la competencia  para  investigar  los hechos radica en una fiscalía seccional y el conocimiento  del  juicio  a  un  juez  penal  del  circuito,  más  no  a  funcionarios de la  jurisdicción penal especializada como ha ocurrido en este caso.   

La  juez  de  conocimiento se apartó de la  tesis  esgrimida  por  el  defensor  y  mantuvo  la competencia para conocer del  proceso,  éste  de  inmediato interpuso recurso de reposición y el subsidiario  de  apelación  contra  aquella  decisión,  como  el  primero  no  prosperó se  concedió  el  segundo, en el efecto devolutivo, ante la Sala Penal del Tribunal  Superior y suspendió el trámite de la actuación.   

Al  arribar  el proceso a la Sala Penal del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, para desatar el recurso  de       apelación       interpuesto,      el      Magistrado      Luis             Edgar  Albarracín  Posada manifestó su  impedimento   para   integrar   la  Sala,  surgido  del  vínculo  de  parentesco  en  el  cuarto  grado  de  consanguinidad con el defensor de los tres imputados.   

Por lo anterior,  se  dispuso  el  envío  de  la  actuación  a esta Sala de la Corte para que se  resuelva el impedimento planteado.   

CONSIDERACIONES DE  LA SALA   

La  causal  de  impedimento  invocada  en  el  presente  caso, está prevista en el artículo 56  numeral  3°  del  Código  de Procedimiento Penal, en  los siguientes términos:   

“Art.  56.-  Causales  de  impedimento. Son  causales de impedimento:   

(…)  

3.-  Que  el  funcionario  judicial,  o  su  cónyuge  o  compañero  o compañera permanente, sea pariente dentro del cuarto  grado  de  consanguinidad  o  civil,  o  segundo  de  afinidad,  del apoderado o  defensor de alguna de las partes.”   

Ya en oportunidad anterior la Sala se había  pronunciado     a     raíz     de     la    misma  causal  expresada por el Magistrado que de nuevo  la invoca:   

“Adviértase,  inicialmente, que para que  la  manifestación de impedimento por parte del juzgador o la recusación que le  formulen  algunas  de  las  partes, alcance su cometido, esto es, la separación  del  conocimiento  de  un  determinado  asunto,  es imprescindible que la causal  invocada  esté  fundamentada  en  aspectos  que demuestren en el funcionario un  interés  particular  que  lo afecte directa o indirectamente y, obviamente, que  puedan  tener  la capacidad objetiva de afectar la ponderación y ecuanimidad en  el  juicio  que debe realizar, es decir, que la causal se orienta a salvaguardar  la  absoluta  independencia  con  que  los  jueces  deben  resolver  los asuntos  sometidos a su conocimiento.   

De esta manera, la  causal  3ª del artículo 56 del Código de Procedimiento Penal, invocada por el  Magistrado  Luis  Edgar  Albarracín  Posada,  se  presenta en este caso, habida  consideración  de  que  quien  actúa  como defensor del procesado es el doctor  Leonardo  Amaya  Albarracín, quien, según lo expresó el funcionario judicial,  es  su  primo  que  atendiendo  el  parentesco  se  ubica  en el cuarto grado de  consanguinidad,      previsto      por     el     legislador     como     causal  impeditiva”1   

.  

Tampoco   se  presenta  la  causal de improcedencia del impedimento consagrada en el artículo  61  de  la  Ley  906  de  2004,  pues  el profesional del derecho Leonardo Amaya  Albarracín  viene  defendiendo  los  intereses de los procesados desde antes de  iniciarse la audiencia de formulación de acusación.   

Resulta,      entonces,  procedente que se  declare fundado el impedimento presentado  por       el       Magistrado      Luis Edgar Albarracín Posada, por las  razones  aquí  consignadas  y, en consecuencia, de acuerdo a lo establecido por  el  artículo  57  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  se le sustraerá del  conocimiento  del  asunto  y  se  dispondrá  que  integre la Sala que habrá de  decidir  la  apelación  interpuesta  el  magistrado  que  le  sigue  en  turno.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESULVE  

1.   DECLARAR   FUNDADO  el  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  Luis Edgar Albarracín Posada para conocer del  recurso    de    apelación    interpuesto   contra  la determinación  de no aceptar la titular del  Juzgado  Primero Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga la impugnación  de  competencia presentada por el defensor de los procesados en el transcurso de  la  audiencia  de  formulación  de  acusación,  en consecuencia, se ordena que  integre   la   Sala   de   Decisión   Penal  el  Magistrado  que  le  sigue  en  turno.   

2.   ADVERTIR  que  contra  la  presente  providencia no proceden recursos.   

Cópiese,  devuélvase  la  actuación  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                            ÁLVARO   O.   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN              JORGE   L.  QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                               JULIO    E.    SOCHA  SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria.  

    

1 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA DE CASACIÓN PENAL, auto del 03 de octubre de   2006, rad. 26165.     

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