26676(09-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26676  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

                                                   Magistrado Ponente:   

                                       Dr.   ALFREDO  GÓMEZ QUINTERO   

                                                   Aprobado Acta No. 69   

Bogotá,  D.C., nueve (09) de mayo de dos mil  siete (2007)   

VISTOS:  

Se  pronuncia la Sala sobre la solicitud que  de  pruebas  formula  el  defensor  de  MANUEL RIVERA NIEBLA, ciudadano mexicano  requerido   en   extradición   por   el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América   

ANTECEDENTES:  

1.  Mediante  Notas  Verbales  Nos.  2554 de  octubre  3  y  2559  de  octubre 4 de 2.006 el Gobierno de los Estados Unidos de  América,  a  través  de su Embajada solicitó la extradición de MANUEL RIVERA  NIEBLA,    quien    es    requerido    en    ese    país    para   “comparecer     a     juicio     por    delitos    gravosos    de  narcóticos”  de  conformidad con la resolución de  acusación  No.  CR-06-007 dictada el 12 de enero de 2.006 en la Corte Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito de Columbia, adjuntándose a ella y  debidamente traducida al castellano la documentación pertinente.   

2. En tal virtud el Ministerio de Relaciones  Exteriores,   conceptuando   que  “por  no  existir  Convenio   aplicable   al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  el  ordenamiento  procesal  penal  Colombiano”, remitió  el  asunto al Ministerio del Interior y de Justicia y éste a su turno lo envió  a  la  Corte  “teniendo en cuenta que se encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos en las normatividad procesal penal  aplicable”.   

3.   Una   vez  las  diligencias  en  esta  Corporación  y  proveído  el  requerido  de  su  correspondiente  defensor, se  surtió  el traslado previsto en el artículo 518 de la Ley 600 de 2.000, dentro  del cual éste solicitó la práctica de las siguientes pruebas:   

3.1.  Se  escuche  en  versión  libre  al  requerido  para demostrar su plena identidad y se realicen labores pertinentes a  su  favor, además porque “jamás ha sido indagado o  algo  parecido,  lo cual deja en duda la transparencia del proceso, así como de  los   cargos   que   se  acusan  por  el  gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  Norteamérica”.   

3.2.  Se  realice un nuevo cotejo de huellas  dactilares  del  pedido  en extradición, pero con los originales que reposan en  la embajada de los Estados Unidos.   

3.3.  Se  demuestre probatoriamente mediante  documentos  físicos que Manuel Rivera Niebla fue quien traficó estupefacientes  en  el país requirente y que es él la persona a quien están acusando toda vez  que   los   argüidos   pueden  ser  evidencias  falsas  u  obedecer  a  simples  hipótesis.   

3.4.  Se  demuestre  la  plena  identidad de  Manuel  Rivera  Niebla ya que se carece de un experticio serio y completo en ese  respecto.   

3.5.  Que  el Estado solicitante allegue las  pruebas   de   culpabilidad   del  requerido  y  todo  lo  relacionado  con  las  investigaciones  que  se adelantan en su contra “por  cuanto  en  nuestro  país es difícil determinar el grado de culpabilidad… si  es  que  es  la  misma  persona  que  se  solicita…y no que sea producto de la  equivocación”,  así  como  las  declaraciones  de  quienes  se  identifican  en  el pedido como CI-1 y CI-2 y que se dice laboraron  con el solicitado en el año 2.003.   

CONSIDERACIONES:  

1. Bajo el supuesto normativo previsto en el  artículo  520  de  la  Ley  600  de 2.000, según el cual el concepto que de la  Corte  se  demanda para efectos de extradición se fundamentará en “la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  en  la  demostración  plena de la identidad del solicitado, en el principio de la doble  incriminación,  en la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero  y,  cuando  fuere  el  caso,  en  el cumplimiento de lo previsto en los tratados  públicos”, es obvio que las pruebas cuya práctica  se  depreca  deben  estar  orientadas, por razón del artículo 235 ídem, en su  conducencia,  pertinencia,  eficacia  y utilidad a demostrar o desvirtuar dichos  presupuestos.   

Ahora bien -ha dicho insistentemente la Sala-  como  el  trámite de extradición no responde a la noción de un proceso penal,  la  intervención  de la Corte se limita legalmente a las materias referidas por  la  precitada norma, de modo que a pesar de las aspiraciones que de lege ferenda  expone  el  petente  a fin de que se posibilite la controversia sustancial de la  prueba,  lo  cierto  es  que  en un ámbito de lege lata refrendado por la Corte  Constitucional,   improcedentes   se   evidencian   todos   aquellos  medios  de  convicción  que  tiendan  a cuestionar a su turno la  validez  o  mérito de la prueba recaudada por las autoridades extranjeras sobre  la   ocurrencia   del   hecho,   la  forma  de  participación  o  el  grado  de  responsabilidad   del   encausado;     la      normatividad       que    prohíbe  y  sanciona  el  hecho    delictivo;    la    calificación    jurídica    correspondiente;   la  competencia            del     órgano      jurisdicente;        la     validez del trámite en el  cual  se  le acusa; o la pena   que  le  correspondería  purgar  para  el  caso  de  ser declarado  penalmente responsable;                                                               pues   tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita  exclusiva  y excluyente de las autoridades del país que eleva la solicitud y su  postulación  o  controversia  debe  hacerse  al interior del respectivo proceso  ejerciendo  los  instrumentos  que prevea la legislación del Estado que formula  el pedido.   

2.  En  esas  condiciones,  inconducentes  a  efectos  del  concepto  que debe emitir la Sala en su momento se presentan todas  aquellas  pruebas  que  la  defensa  solicita  se  tenga  como  tal  y en cuanto  cuestionan  la  validez  de  las  que pretenden aducirse en la jurisdicción del  país  requirente,  o persiguen determinar que Rivera Niebla no delinquió; así  resultan  inconducentes en ese fin la aspiración de que se alleguen las pruebas  que  tenga  el  país solicitante sobre la conducta que se imputa al requerido y  su  culpabilidad,  o  las  que  demuestren que él ejecutó los hechos que se le  imputan,  o  las que pretenden cuestionar la validez o transparencia del proceso  que se pretende adelantar en el Estado requirente.   

3.   Y   aunque  ese  mismo  argumento  de  inconducencia  no  podría  genéricamente  esgrimirse  en  frente  de  aquellos  elementos  de  convicción  que tendrían por objeto establecer la identidad del  requerido,   es   evidente   que  además  de  que  el  petente  no  expone  una  argumentación  que denote la necesidad y eficacia de su práctica, no encuentra  la  Corte que las solicitadas cumplan tales exigencias, ora porque se evidencian  inanes o superfluas, o inútiles al propósito perseguido.   

Así,  en tratándose de la petición de que  se  escuche  en  versión  libre  al  requerido  no  comprende  la  Sala,  ni el  solicitante  lo  expone,  de qué manera a través de ese medio podría llegar a  establecerse  la  identidad  de  Rivera  Niebla, más aún cuando frente a otros  elementos   de   carácter  técnico  una  prueba  de  esa  naturaleza  se  hace  superflua.   

Ahora  bien,  en este asunto obran registros  dactilares  del  requerido acopiados en dos oportunidades en los Estados Unidos,  así  como  los  obtenidos  al  ser  aprehendido  por  razón de la solicitud de  captura   con   fines   de   extradición;   dictamen   técnico  acerca  de  la  confrontación  entre  aquellos  y  éstos  y declaración jurada en apoyo de la  extradición  que  asegura  que  un  análisis  de  las  huellas  tomadas en ese  entonces  y  ahora  revelan que el aprehendido en nuestro país como Luís Rivas  López  es  de  hecho  Manuel  Rivera  Niebla,  luego  en  tales  condiciones la  petición  a  la  cual en últimas se reduce toda la argumentación del defensor  de  que se practique un nuevo cotejo se manifiesta superflua en tanto ya existen  en  el proceso los medios que de carácter técnico conducen a determinar que el  aprehendido es el requerido en extradición.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  Negar  el  decreto  y  práctica  de las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del  requerido  MANUEL  RIVERA  NIEBLA.   

2. Ejecutoriada esta determinación súrtase  el correspondiente traslado para alegar.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase,   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ            ÁLVARO      ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS            JULIO   ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE    PORTILLA                                JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria   

    

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