26294(20-11-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26294  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

Magistrado Ponente:  

                                                  Dr.  ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No 131   

Bogotá, D.C., veintiuno (21) de noviembre de  dos mil seis (2.006)   

VISTOS:  

La Sala se pronuncia sobre la viabilidad de la  demanda  sustento  del  recurso  de  casación  discrecional  instaurado  por el  defensor  del  procesado  NELSON PALLARES RONDÓN contra el fallo del 25 de mayo  de  2006  proferido por el Tribunal Penal Militar, mediante el cual confirmó en  su  integridad  el  emitido el 16 de marzo de este mismo año por el Juzgado 150  Penal  Militar  del  Departamento  de  Policía  de  Norte  de Santander, que lo  condenó   a  la  pena  de  prisión  de  doce  (12)  meses  por  el  delito  de  favorecimiento de fuga.   

LOS HECHOS:  

El 12 de marzo de 2001 de las instalaciones de  la  Sijin  de  Cúcuta  donde  se  hallaban  detenidas  varias personas se fugó  Gastón  René  Martínez  Traslaviña,  quien  permanecía  allí privado de su  libertad  a  disposición de la Fiscalía Especializada de esa ciudad, sindicado  de  un  delito  de tráfico de estupefacientes. El subintendente NELSON PALLARES  RONDÓN  –entre otros- fue  vinculado  a  la  investigación  penal  al  surgir  elementos  de juicio que lo  señalaban   como  uno  de  los  uniformados  que  favoreció  la  evasión  del  mencionado detenido.   

La   Fiscalía   Penal   Militar   152  del  Departamento  de  Policía  Norte  de  Santander, mediante resolución del 22 de  abril  de  2004  acusó  a  NELSON  PALLARES  RONDÓN  como autor de la conducta  punible  de  favorecimiento  de  la  fuga  en la modalidad dolosa, decisión que  quedara  ejecutoriada  materialmente  el  día  8  de  febrero de 2005 cuando la  Fiscalía  Quinta Delegada ante el Tribunal Superior Militar la confirmara en su  integridad al resolver las impugnaciones interpuestas contra ella.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN:  

Al  amparo de la causal primera del artículo  207  de  la  ley  600  de  2000,  en  la  demanda  se  postula  un  único   cargo  al  aducirse  que  en  la  sentencia   el  fallador  incurrió  en  una  violación  indirecta  de  la  ley  sustancial  originada  en  un  falso  juicio  de  existencia  que lo llevó a la  aplicación indebida del artículo 179 del Código Penal.   

El  censor señala las declaraciones de José  Eduardo  Suárez  Varela,  Oscar  Iván  Unibio,  José Edgar Delgado Mora, Luis  Alfonso  Guillén  Cáceres, Farley Hoyos, Adán Agudelo, Hermes Miranda Salazar  y   de   NELSON   PALLARES   RONDÓN   –jurada-  como  omitidas,  y  los  testimonios  de  Francisco Eduardo  Camacho  Peñaloza, Marcos Oswaldo Barajas Delgado, Eudes Alfonso Gómez Jaimes,  Luis  Fernando  Villamizar  Durán, Camilo Farid Nagid López y las indagatorias  de  José  García  Cáceres,  Hermes  Miranda Salazar y NELSON PALLARES RONDÓN  como valoradas, las cuales reproduce parcialmente en la demanda.   

Conforme  con  ellas  en orden a demostrar la  trascendencia  del error, señala que su falta de ponderación o el análisis de  las  valoradas  por  los  juzgadores  frente  a  lo que denomina la apreciación  correcta,  les  habría  permitido  advertir  que  no  se reunía la prueba para  condenar ni para confirmar el fallo impugnado.   

CONSIDERACIONES:  

Aun  cuando  en  la  demanda se afirma que se  acude  a  la  casación  excepcional,  en principio olvidó el impugnante que de  acuerdo  con  lo  previsto  en  el  numeral 3 del artículo 205 de la ley 600 de  2000,  estaba  obligado  a  señalar  por cuál motivo o motivos la interponía,  como  también  ignoró  su  deber  de  sustentarlos  para demostrar que en este  asunto    es    necesaria    la   intervención   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia.   

Acorde con la disposición citada la casación  discrecional   procede  contra  las  sentencias  de  segunda  instancia  de  los  tribunales  superiores  y del Tribunal Penal Militar, proferidas en los procesos  adelantados  por  delitos  que tengan señalada una pena máxima privativa de la  libertad  igual  o  inferior a ocho (8) años, como también contra las emitidas  por  los  juzgados  penales  del  circuito  siendo indiferente en estos casos la  sanción prevista para la conducta punible investigada.   

Adicional al requisito que se relaciona con el  monto  de  la  pena  o  la  naturaleza de la autoridad judicial que profirió el  fallo,  el  precepto  legal  establece  que  la Corte puede admitir la demanda a  solicitud   de  cualquiera  de  los  sujetos  procesales,  cuando  lo  considere  necesario  para  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  la  garantía de los  derechos fundamentales.   

Además  de la exigencia de indicar la razón  por  la  cual  se  acude  a  la  casación discrecional, ha señalado la Sala la  obligación   que   surge   para  el  recurrente  de  sustentarla  mediante  una  exposición   breve  y  razonada  de  ella,  en un capítulo o en cualquier  parte  de  la  demanda,  o  mediante  escrito separado que no precisa de ninguna  formalidad.   

Así cuando lo pretendido es el desarrollo de  la  jurisprudencia,  es  imperativo  que  el  censor  advierta a la Corte que en  presencia  de  decisiones  contradictorias suyas que requieren su dilucidación,  de  puntos  oscuros en ella que exigen su aclaración o de la materia o del tema  propuesto  por  su  interés  para  el  derecho  que  merece  ser  objeto  de su  pronunciamiento, se hace necesaria su intervención.    

Pero   si   se   trata  de  las  garantías  fundamentales  es  imprescindible  que  se  señale  el  derecho  o los derechos  desconocidos,  las  normas  que  los  consagran,  el grado de su afectación, la  forma   en   que   se   produjo  y  la  incidencia  de  su  vulneración  en  la  sentencia.   

El  actor  incumplió  con dicho cometido. En  efecto,   aun   cuando  por  la  pena  prevista  para  la  conducta  punible  de  favorecimiento    de    la    fuga    –cinco  (5)  años  de  prisión  según el artículo 179 del Código  Penal-  es procedente únicamente la casación discrecional, se limitó el actor  a  señalar que presentaba “demanda de casación excepcional” sin indicar si  lo  que  buscaba  era  el  desarrollo de la jurisprudencia o la garantía de los  derechos  fundamentales,  como  tampoco de ella se infiere alguna de las razones  por las cuales recurre a la impugnación discrecional.   

En  ninguna parte del escrito se dice que con  el  recurso  se  pretende  el desarrollo de la jurisprudencia ni tampoco que con  él  se busca la protección de las garantías del acusado, pues no se citan los  derechos  fundamentales desconocidos, menos las disposiciones que los consagran,  el  grado  de  afectación,  forma  de  vulneración  ni  la  incidencia  en  la  sentencia,  siendo  ostensible  la  omisión  del  censor en sus obligaciones de  indicar  y de justificar el motivo por el cual es indispensable la intervención  de la Corte.   

La  Sala  dada  la  naturaleza  rogada  de la  casación  que  le impide subsanar, corregir o enmendar la deficiencia anotada a  la  demanda  la  inadmitirá,  sin  que –de  otro  lado-  se  disponga  su  traslado  oficioso  acorde con lo  dispuesto  en  el  artículo 216 de la ley 600 de 2000, pues de la actuación no  se     vislumbra     la     violación     ostensible    de    las    garantías  fundamentales.   

En   mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir la demanda de casación discrecional  presentada por el apoderado del procesado NELSON PALLARES RONDÓN.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Notifíquese  y  devuélvase el expediente al  tribunal de origen.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                     ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                   

ALVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                 MARINA PULIDO DE BARON          

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANES                     YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                              

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                   JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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