26195(10-10-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26195  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 114  

Bogotá,  D. C., diez (10) de octubre de dos  mil seis (2006).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve  la  Corte la colisión negativa de  competencias  surgida  entre el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado  de  Barrancabermeja y el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Bucaramanga, para  el  conocimiento  de la causa adelantada contra RICARDO  SÁNCHEZ   MARTÍNEZ,  acusado  por  los  delitos  de  concierto  para  delinquir  de  que  trata el artículo 340, inciso segundo, del  Código  Penal,  homicidio  agravado y porte ilegal de armas de fuego de defensa  personal.   

A N T E C E D E N T E S  

1.  La Fiscalía Quinta Especializada de  Bucaramanga,  el  17  de  mayo  de  2006, profirió resolución de acusación en  contra   de   Ricardo  Sánchez  Martínez  por  los  delitos  de  concierto  para  delinquir,  consistente en  integrar     “las    autodefensas    Unidas    de  Colombia”,   previsto  en  el  inciso  segundo  del  artículo  340  del Código Penal, homicidio agravado y porte ilegal de armas de  fuego de defensa personal.   

2.   Ejecutoriada  la  resolución  de  acusación,  el adelantamiento del juicio correspondió al Juzgado Primero Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga, despacho que, el 1° de agosto de  2006,  decidió  declararse  incompetente para conocer del asunto, toda vez que,  en  su  criterio,  los efectos de inexequibilidad del artículo 71 de la Ley 975  de  2005  rigen  hacia  el futuro, “lo que indica que  los  procesos que venía en trámite deben seguir su curso normal, es decir, ser  tratados  los paramilitares como delincuentes políticos (sediciosos) y con ello  la   competencia  continuar  en  los  jueces  penales  del  circuito”,  razón  por  la  cual  envió el expediente al Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  de  Barrancabermeja,  proponiéndole colisión negativa de  competencias.   

3.   Por  su  parte, el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  de Barrancabermeja, mediante auto del 13 de septiembre del  año  en  curso,  apartándose del criterio de su homólogo, concluyó que no es  competente  para  conocer  de  la  presente  causa,  ya que si bien es cierto se  declaró  la  inexequibilidad  del artículo 71 de la Ley 975 de 2005, indicando  la  Corte  Constitucional  que  tal disposición no tenía efectos retroactivos,  “también lo es que tal principio general de derecho  no  tiene  aplicación frente a la competencia, sino que tiene relevancia frente  a   situaciones  más  favorables  para  el  procesado,  que  en  este  caso  se  circunscribiría    al    momento    de    proferir   la   sentencia”,   “aplicándose  la  pena  para  el  delito    de   sedición   y   no   la   prevista   para   el   concierto   para  delinquir”.   

Por  consiguiente,  aceptando  la  colisión  propuesta,  remitió  el  expediente  a  esta Corporación para que se dirima el  conflicto.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.   No  obstante  que  la  colisión  negativa  de  competencias  se suscitó entre  el Juzgado Primero Penal del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga   y  el  Juzgado Segundo Penal del  Circuito  de  Barrancabermeja,  ambos   pertenecientes  al  mismo  Distrito  Judicial,  resulta  claro  que  corresponde a esta Colegiatura  resolverlo,  teniendo  en  cuenta  lo  dispuesto  en  el  inciso  2°  del artículo 18   transitorio del Código de Procedimiento Penal.   

2.   Para  la  adecuada  solución  del  conflicto  planteado,  es  imperioso  precisar  que  con  el proferimiento de la  sentencia  C-370 del 18 de mayo de 2006 de la Corte Constitucional, por medio de  la   cual   se   declaró   inexequible  (por  vicios  de  forma),  entre  otras  disposiciones,  el  artículo  71 de la Ley 975 de 2005, la situación jurídica  de  los  comportamientos  que con base en dicha normatividad se tipificaron como  sedición  ha  cambiado,  en  tanto  que ahora, por dicha inexequibilidad, pasó  nuevamente  a  la  denominación  de  concierto para delinquir que consagran los  ordinales 2° y 3° del artículo 340 de la Ley 599 de 2000.   

Ello  es  así  en  la  medida  en  que debe  entenderse  que  si se extrajo de la vida normativa y jurídica una disposición  que  modificó  en  su momento la competencia por razón de la tipificación que  le  otorgó  el  legislador,  necesariamente  las  cosas  vuelven  a  su  estado  anterior,  es  decir,  como  si  la  disposición  nunca  hubiera  existido, sin  perjuicio  de  lo  que corresponda jurídicamente a la aplicación del principio  de favorabilidad.   

A este respecto, en decisión del pasado 8 de  agosto, con radicación 25.797, la Sala concluyó:   

“Lo  consignado  hasta aquí conduce a predicar de  manera  categórica  -tal  como  ya se había adelantado- que la inexequibilidad  del  artículo 71 de la Ley 975/05 declarada mediante la sentencia C-370 de mayo  18/06  sólo  produce efectos hacia el futuro, lo que comporta afirmar que todas  aquellas  conductas  que  fueron  cometidas  antes  de  la  reseñada  fecha (i)  constitutivas  para entonces de concierto para delinquir con fines de organizar,  promover,  armar  o  financiar  grupos  armados  al  margen de la ley, siempre y  cuando  su  accionar  interfiera   con  el   normal funcionamiento del  orden  constitucional y legal, o (ii) por quienes hayan conformado o hagan parte  de  grupos  guerrilleros  con  similar  accionar  de interferencia, deberán ser  tipificadas  como  sedición,  a  términos del precitado artículo 71, dado que  tal   calificación   comporta   efectos   favorables   para   el   sindicado  o  condenado.”   

Es   por   ello   que   sin     desconocerse     lo     que    sustancialmente   corresponda   a    la    aplicación   del   principio   de   favorabilidad,  es  decir,  sobre  la necesidad de  respeto  y  acatamiento  a  todo  lo  que  comporte  un trato más benigno, debe  concluirse   que  dada  la  tipificación  que  resulta  ahora  (concierto  para  delinquir  de  que trata el artículo 340 de la Ley 599 de 2000) y siguiendo las  reglas  generales  de competencia, algunas de ellas señaladas en el numeral 7°  del  artículo  5°  transitorio  de  la  Ley  599  de  2000, se concluye que su  conocimiento  compete  a los juzgados penales del circuito especializados, a los  que se deberá enviar este tipo de actuaciones.   

En  otras  palabras le compete al juez penal  del   circuito   especializado   que   corresponda   aplicar   el  principio  de  favorabilidad  en  cada  caso  y  para  lo  que  advierta que comporta una mejor  situación,  tal  como  ha  venido  insistiendo  esta  Corporación, además, en  decisiones del pasado 11 de julio con radicaciones 25.258 y 25.190.   

No  obstante, que no es este caso, no quiere  dejar   pasar   por   alto  la  Sala  que,   como   se   ha   señalado     en     la     primera     de    las   decisiones     atrás   anotadas:   “…  todas aquellas colisiones (numerosas  por  cierto)  que  con  anterioridad  al reseñado fallo de inconstitucionalidad  fueron  definidas  por  esta Corporación mantienen plena vigencia, como que (i)  fueron  adoptadas  por  la  autoridad  judicial  llamada por la ley a ello, (ii)  tuvieron  como  fundamento  la  legislación aplicable en su momento y (iii) esa  asignación  de  competencia no se opone hoy día con los efectos benéficos que  a    lo    largo    de    esta    providencia   se   han   precisado”.   

En consecuencia las diligencias se enviarán  al  Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga. Así mismo,  de  esta  decisión  se  informará  al  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito de  Barrancabermeja.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.           DECLARAR  que  la competencia para conocer  de  la  causa  que  se adelanta contra RICARDO SÁNCHEZ  MARTÍNEZ,  corresponde  al  Juzgado Primero Penal del  Circuito   Especializado   de   Bucaramanga.   Por   lo  tanto,  remítasele  el  expediente.   

2.    Por  Secretaría  de  la  Sala,  infórmese   lo   decidido   al   Juzgado   Segundo   Penal   del   Circuito  de  Barrancabermeja.   

Contra esta decisión no  procede ningún recurso.   

Comuníquese    y  cúmplase.   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

No hay firma  

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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