25882(29-08-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 25882  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                     Aprobado acta No. 90   

                                     Magistrado Ponente:   

                                     Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA   

                                       

Bogotá,  D.  C.,    veintinueve de  agosto de dos mil seis.   

Se  pronuncia  la Corte sobre la colisión de  competencias  negativa  suscitada  entre los Juzgados Segundo Penal del Circuito  de  Barrancabermeja  y  Segundo Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga,  para  conocer  del  proceso seguido contra Luis Alberto  Vargas  Pinto,  por  el delito de  concierto para  delinquir,  de  acuerdo  con  lo previsto en el artículo 340 inciso segundo del  Código Penal.    

ANTECEDENTES.   

1.             Mediante  resolución de 13 de diciembre  de  2004,  la  Fiscalía Segunda Especializada de la Unidad Nacional de Derechos  Humanos  y  Derecho  Internacional  Humanitario acusó al procesado Luis  Alberto  Vargas  Pinto   por el  delito  de  concierto  para  delinquir,  de  conformidad  con lo dispuesto en el  artículo  340  inciso  segundo del Código Penal. Apelada esta decisión por la  defensa,  la  Fiscalía  Delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá, mediante  decisión de 4 de febrero de 2005, la confirmó integralmente.   

2.             Con ocasión de la entrada en vigencia de  la  ley  975  de  2005,  el  Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de  Bucaramanga,  que  venía  conociendo del asunto en la fase del juicio, remitió  el   proceso  a  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  de  Barrancabermeja  por  competencia,  argumentado  que  el  delito de concierto se subsumía en la nueva  configuración  típica  del  delito  de  sedición  (articulo  71  ejusdem), de  conocimiento  de los jueces ordinarios. El Juzgado Segundo Penal del Circuito de  Barrancabermeja  rechazó  la  competencia, y envió las diligencias a la Corte,  que  en  decisión  mayoritaria  de 19 de enero de 2006, asignó el conocimiento  del asunto al juzgado Penal del Circuito ordinario.   

3.   A   raíz   de   la   declaración  de  inexequibilidad  del  artículo  71  de  la  ley  975  de  2005, contenida en la  Sentencia  de  la  Corte  Constitucional C-370 de 18 de mayo de 2006, el Juzgado  Segundo   Penal   del   Circuito   de  Barrancabermeja,  se  declaró  de  nuevo  incompetente  para  continuar  adelantado  el  proceso, por considerar que dicha  decisión  dejó  sin  piso la asignación de la competencia a su despacho, dado  que  la conducta volvía a constituir delito de concierto, de competencia de los  jueces   especializados,   y   que  el  principio  de  favorabilidad  no  tenía  aplicación  frente  a  situaciones  de  competencia1.    

4.  El  Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito  Especializado  de  Bucaramanga  rechazó  los  argumentos  del  Juez remitente y  ordenó  el  envío  del  proceso  a la Corte para la definición del conflicto.  Replicó  que  la decisión de inexequibilidad de la Corte Constitucional regía  hacia  el  futuro, y que siendo ello así, los casos que venían siendo juzgados  por  el  delito  de  sedición  debían  continuar  siéndolo  por  el  referido  ilícito,  y  los procesos tramitados por el funcionario competente para conocer  de  ellos,  es  decir,  los juzgados Penales del Circuito ordinarios2.     

SE        CONSIDERA:   

1. Competencia:  

De  acuerdo  con  lo  dispuesto  en el inciso  segundo  del  artículo  18  transitorio de la ley 600 de 2000, corresponde a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  conocer de los  conflictos  de competencia que se presenten en asuntos de la jurisdicción penal  entre  los  juzgados  Penales del Circuito Especializados y Penales del Circuito  ordinarios.   

2. Solución del conflicto:  

1.            La  colisión  resuelta por esta Sala en  decisión  de  19  de  enero de 2006,   donde fueron protagonistas los  mismos  Juzgados  que  ahora  promueven  el  nuevo conflicto, tuvo por origen la  entrada  en  vigencia  de  la  ley  975 de 2005, que en su artículo 71 dispuso:  “Sedición. Adiciónase al  artículo  468  del  código  penal  un  inciso  del  siguiente  tenor: También  incurrirán  en el delito de sedición quienes conformen o hagan parte de grupos  guerrilleros   o   de   autodefensa   cuyo  accionar  interfiera  en  el  normal  funcionamiento  del orden constitucional y legal. En este caso, la pena será la  misma   prevista  para  el  delito  de  rebelión”3.   

2.             La  discrepancia,  en  esa  oportunidad,  giró  alrededor  de dos aspectos, (i) si con ocasión de la entrada en vigencia  de  nueva  norma  las  conductas  que venían siendo investigadas como concierto  para  delinquir,  en  la  modalidad  de  conformar   o  pertenecer a grupos  armados  al  margen  de  la  ley,  dejaron  de ser un delito contra la seguridad  pública,  como venían siendo tipificadas, para pasar a ser un delito político  bajo  el  nombre  de  sedición;   y  (ii)  de ser ello así, si variaba la  competencia  para  conocer  del mismo, teniendo en cuenta que del concierto para  delinquir  conocen  los  jueces  Penales  del  Circuito  Especializados, y de la  sedición  los jueces Penales del Circuito ordinarios4.     

3.              La  Corte,  al  definir  el  conflicto,  resolvió   positivamente   los   dos   interrogantes,   retomando   al   efecto  planteamientos  expuestos  en  la  solución  de  otros conflictos de naturaleza  similar,  donde se dejó dicho, en decisión mayoritaria, que el conocimiento de  los  asuntos  adelantados  por  conductas  constitutivas del delito de concierto  para  delinquir,  que pasaban a ser sedición, debían continuar siendo juzgados  por  los  jueces  ordinarios,  salvo  que  la única actuación pendiente de ser  cumplida  fuese  la  sentencia, en cuyo caso operaba el principio de prórroga o  retención  de  competencia.  Múltiples  fueron  los  pronunciamientos  en este  sentido,  siendo  uno  de  ellos  el  que  ocupa  la atención de la Sala.    

4.             Ahora, con ocasión de la declaratoria de  inexequibilidad  del  referido  artículo  71  de la ley 975 de 20055,  el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de  Barrancabermeja  (despacho al que la Corte le  asignó  el  conocimiento  del  asunto),  plantea  de  nuevo el conflicto, en la  pretensión  de  que  la  Sala estudie el punto y reasigne el proceso al Juzgado  Primero  Especializado  de  Bucaramanga, sustentado en la afirmación de que los  motivos  que  determinaron  la  asignación  de  la  competencia  a su despacho,  perdieron  vigencia con la exclusión del ordenamiento jurídico de la norma que  redefinía el delito de sedición.     

5.             Este  planteamiento  es  equivocado.  La  sentencia  C-370 de 18 de mayo de 2006, mediante la cual la Corte Constitucional  declaró  inexequible  el  artículo  71  de  la  ley 975 de 2005, por vicios de  procedimiento  en  su  formación  (numeral  trigésimo  séptimo  de  la  parte  resolutiva),  dejó  en  claro que esta decisión, y las demás que se adoptaron  en   el   referido   fallo,  regían   hacia  el  futuro  (no  con  efectos  retroactivos,  como  lo  solicitaban  los  demandantes),  y  por tanto, que eran  aplicables  las  reglas generales sobre efecto inmediato de las decisiones de la  Corte  Constitucional,  de conformidad con su jurisprudencia (apartado 6.3 de la  parte considerativa).    

6.             Esto  significa  que  la declaración de  inexequibilidad  del citado precepto no permea las situaciones consolidadas bajo  su  vigencia,  y por ende, que el motivo que determinó el cambio de competencia  en  el  presente  caso  (que la conducta dejó de ser concierto para erigirse en  sedición),  se  mantiene  inalterable.  De  suerte  que  las  decisiones que se  tomaron  en  materia procesal, relacionadas con la definición de la competencia  por  el  factor  funcional,  no  pueden menos de conservar su validez jurídica,  siendo  los  Juzgados  a  los  cuales  se  les  atribuyó  en  su oportunidad la  competencia  por  el  referido  motivo,  los llamados a seguir conociendo de los  procesos  adjudicados, a menos, desde luego, que sobrevengan situaciones nuevas,  diferentes de las estudiadas, que determinen su variación.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S   U   E   L   V   E:   

Estarse  a  lo resuelto en decisión de 19 de  enero  de  2006,  donde  se  declaró  competente para conocer de este asunto al  Juzgado Segundo Penal del Circuito de Barrancabermeja.   

Entérese de esta decisión al juzgado Segundo  Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga.   

CUMPLASE.  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ                   ALFREDO GOMEZ QUINTERO   

ALVARO         O.        PEREZ  PINZON                      MARINA PULIDO DE BARON   

JORGE        L.        QUINTERO  MILANES              YESID RAMIREZ  BASTIDAS                     

JULIO         E.         SOCHA  SALAMANCA               JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

SECRETARIA  

    

1 Folios  48-51 del cuaderno original No.3.   

2 Folios  55-57 del Cuaderno original No. 3.   

3  El  delito   de  rebelión  tiene  adscrita  pena  de  6  a  9  años  de  prisión.   

4  Artículo 5° transitorio de la ley 600 de 2000 y 77 ejusdem.   

5  Sentencia C-370 de 18 de mayo de 2006.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *