25594(06-06-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25594  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

Aprobada Acta N° 054.  

                               

          Bogotá, D. C., junio seis (6) de dos mil seis (2006).   

VISTOS  

          Decide  la  Sala el conflicto negativo de competencias surgido entre  el  Juzgado Penal del Circuito Especializado de Mocoa y el Penal del Circuito de  la  misma ciudad, en virtud del cual se rehúsan a proseguir con el trámite del  juicio   adelantado   en   contra  de  GILBERTO  AYÍN  PALACIOS,  por los delitos de concierto para delinquir  con  fines  terroristas  en  concurso  con porte ilegal de armas de fuego de uso  personal y privativo de las Fuerzas Militares.   

ANTECEDENTES   

1. Mediante resolución de fecha diciembre 15  de  2004,  la  Fiscalía  Especializada  de  Mocoa  acusó al mencionado por los  delitos  de concierto para delinquir con fines terroristas en concurso con porte  ilegal   de  armas  de  fuego  de  uso  personal  y  privativo  de  las  Fuerzas  Militares.   

2.  A  consecuencia  de  lo  anterior,  el  expediente  fue remitido   al Juzgado Penal del Circuito Especializado  de  Puerto  Asís  en  el  mismo  departamento, despacho que inicialmente avocó  conocimiento  y  dispuso  el  20  de  mayo  de  2005 la realización de  la  diligencia            de           audiencia           preparatoria.     

3.  Mediante auto de fecha octubre 4 de  ese  mismo  año,  este último despacho ordenó el envío de la actuación a su  homólogo  de  la  ciudad  de  Mocoa,  pretextando  la  entrada  en vigencia del  artículo 71 de la Ley 975 de  2005..   

                

6.  Tan pronto recibió la actuación el  Juzgado  Penal del Circuito de Mocoa, el 22 de febrero del año en curso ordenó  la  remisión  del  expediente  al  recién  creado  Juzgado  Penal del Circuito  Especializado  de la misma localidad, argumentando aplicar la tesis imperante en  esta Sala frente a un caso similar.   

7.  Por  su  parte,  dicho Juzgado Penal del  Circuito  Especializado,  se  sustrajo a conocer del presente asunto, por lo que  dispuso  su  devolución  al  despacho  remitente  y  que  en el evento de éste  “no  considerarse  competente,  deberá la Honorable  Corte  Suprema  de  Justicia determinar en cabeza de quien radica la competencia  para      conocer     del     mismo”.           

8.  Retornada la actuación al Juzgado Penal  del  Circuito  de  Mocoa,  persistió  en que no era el competente, ordenando su  remisión   inmediata   a   la  Corte  para  que  dirima  el  conflicto  que  se  suscita.                  

RAZONES DEL CONFLICTO  

Se  señala por la titular del Juzgado Penal  del  Circuito  Especializado  de  Mocoa  que se incurrió en error en el auto de  fecha  22  de  febrero  suscrito  por  ella  misma  cuando  para ese entonces se  encontraba  a  cargo  del  Juzgado Penal del Circuito de la misma ciudad, porque  proveniente  la actuación del Penal del Circuito Especializado de Puerto Asís,  se   ha   debido   o  avocar  conocimiento  o  proponer  conflicto  negativo  de  competencias  y  no simplemente remitir el expediente al funcionario en quien se  consideraba asistía la misma.   

No obstante la irregularidad anterior, agrega  que  “la  jurisprudencia  del orden nacional ha sido  reiterativa  en  sostener  que los autos ejecutoriados e ilegales no vinculan al  juez  para proveer conforme a derecho… por lo que es nuestro deber enmendar la  irregularidad  y  ajustar  la  actuación  conforme  al  ordenamiento  jurídico  vigente”.   

En  consideración a lo expuesto, colige que  es  del  caso  devolver  la  actuación  al  Juzgado Penal del Circuito de Mocoa  “al  cual  le  fue  dada la competencia por parte de  nuestro  similar  de  Puerto Asís, para que decida lo pertinente de conformidad  con  la  ley,  pues  de  no  considerarse competente, deberá la Honorable Corte  Suprema  de  Justicia  determinar  en cabeza de quien radica la competencia para  conocer         del        mismo”.         

Por  su parte, el Juzgado Penal del Circuito  de  Mocoa  indica  que  el  problema  en  cuestión ya ha sido dirimido por esta  Corporación  en  múltiples  oportunidades a raíz de la entrada en vigencia de  la  Ley  975  de  2005, por cuyo artículo 71 adicionó el contenido del 468 del  estatuto  sustantivo  penal,  con el objetivo de facilitar los procesos de paz y  la  reincorporación  a  la vida civil de miembros de grupos amados al margen de  la ley.   

La adición contemplada en la norma aludida,  destaca,  tiene  el  carácter, como lo han señalado jurisprudencia y doctrina,  de  delito  político,  por  lo  que  actualmente  existe  una distinción entre  delitos  comunes y políticos “y entre estos últimos  se  encuentra  la  sedición  prevista  en  el artículo 468 del C.P., siempre y  cuando  se juzgue una conducta de conformar o hacer parte de grupos guerrilleros  o  de  autodefensas  cuyo  accionar  interfiera con el normal funcionamiento del  orden  constitucional  y  legal”,  tal  como  se  ha  señalado en forma reiterada por la Corte.   

La  aplicación  del  artículo 71 de la Ley  975,  recalca,  en  momento  alguno  da  pié  para pensar que se ha derogado el  delito  de  concierto  para  delinquir previsto en el artículo 340 del estatuto  sustantivo, pues su alcance ha sido delimitado por la Sala.   

Para  el  caso  concreto, se indica por este  Juzgado    que    el    procesado    GILBERTO   AYÍN  PALACIOS fue acusado por la Fiscalía por el delito de  concierto  para  delinquir  con  fines  terroristas,  en  cuyo  caso  como lo ha  señalado  la  corte,  por  tratarse de una conducta no asociada con los simples  actos  de  interferencia  del  orden  constitucional  y  legal,  no es viable la  aplicación  de  la  adición  prevista en la Ley 975 y tampoco es procedente la  prórroga  de competencia que solo opera “en aquellos  procesos   en   que   la   única  actuación  que  reste  por  ejecutar  es  la  sentencia”.   

Con  fundamento  en  los anteriores asertos,  concluye  que  no  es  competente para asumir el conocimiento de este asunto, el  cual  corresponde  al  Juzgado Penal del Circuito Especializado de Mocoa, lo que  le   conduce   a   proponer  colisión  negativa  de  competencias  “de  conformidad  con lo establecido en los artículos 93 y 95 del  C.P.P.,  por lo que se ordena remitir el proceso a la Honorable Corte Suprema de  Justicia,  según  lo  previsto  en el artículo 18 del Capítulo IV transitorio  del   Libro   ejusdem,   a   efectos  de  que  se  sirva  dirimir  el  conflicto  entrabado”.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE     

1.  En atención a que la presente colisión  de  competencias  surge  entre  un  Juez Penal del Circuito y uno Especializado,  esta  Sala  es  competente para dirimirlo, tal como lo dispone el inciso segundo  del artículo 18 transitorio del estatuto procesal penal.   

2. El punto medular sobre el cual gravita la  discrepancia  conceptual  entre  los dos despachos en conflicto es el referido a  los  efectos  de la adición del artículo 468 del estatuto sustantivo penal por  el  artículo  71  de la Ley 975 de 2005, cuya entrada en vigencia tuvo lugar el  25        de        julio        de       20051.   

          

La  Sala, al abordar esa temática, precisó  que  mediante esta norma el legislador reformó directamente el Código Penal en  el    sentido    de    tipificar    bajo   el   nomen  juris  de  “sedición”  la  conducta  de  “quienes     conformen     o    hagan    parte    de    grupos  guerrilleros o de autodefensa cuyo  accionar  interfiera  con  el  normal  funcionamiento del orden constitucional y  legal”   (negrillas   fuera   de   texto),  de  suerte  que a partir de su vigencia  todas  las hipótesis en que la imputación fáctica contra un sindicado se haga  consistir   en  “pertenecer  o  conformar”  uno  de los mencionados grupos armados con las consecuencias allí  señaladas  -interferir en el funcionamiento del orden  constitucional    y    legal    vigente-,    resulta  inequívocamente típica de esta especial modalidad de sedición.   

         

También  se  señaló  que  lo  anterior no  comportaba  que  a  través  del  artículo  71  de  la Ley 975 de 2005 se hayan  derogado  los incisos 2° y 3° del artículo 340 del Código Penal, ni que todo  actuar  de  una  persona  que  conforma  o  hace parte de uno de los denominados  grupos      de      “autodefensa”     constituya  automáticamente  delito de sedición, pues para que esa  pertenencia  pueda  catalogarse  de tal es preciso que las acciones al margen de  la  ley que se hayan acordado realizar sean manifestaciones dirigidas a realizar  los  objetivos  perseguidos  por la agrupación en el marco de la confrontación  armada  que  sostiene  con las autoridades legítimamente constituidas o con los  grupos guerrilleros.   

Por  lo mismo, entonces, no cabe duda que si  un  grupo  de personas acuerdan la comisión de delitos en general desligados de  las  directrices  que  imparta  el  mando  responsable  en  el  escenario  de la  confrontación  armada  sostenida con las fuerzas regulares o irregulares, tales  comportamientos   por   manera   alguna   podrían  catalogarse  de  sediciosos.   

En  síntesis,  la  adición  prevista en el  artículo   71   de  la  Ley  975  al  468  del  estatuto  represor  se  refiere  concretamente    al   concierto   para   delinquir   dirigido   a   “organizar,  promover,  armar o financiar grupos armados al margen  de   la   ley”,   pero   no   contempla  las  otras  posibilidades  sancionadas  en  la  misma conducta punible para así entenderlas  como  comportamientos sediciosos, como cuando el aludido concierto delincuencial  tenga   por   fin  “cometer  delitos  de  genocidio,  desaparición  forzada  de personas, tortura, desplazamiento forzado, homicidio,  terrorismo,  narcotráfico,  secuestro  extorsivo, extorsión” (negrillas fuera de  texto).   

Al      procesado      GILBERTO  AYÍN PALACIOS se le dictó   resolución  de  acusación  el  15  de  diciembre  de  2004  por los delitos de  concierto  para  delinquir con fines terroristas en concurso con porte ilegal de  armas  de  fuego de uso personal y privativo de las Fuerzas Militares, modalidad  de  concierto que, como se señaló en precedencia, no quedó inmersa dentro del  ámbito  de regulación de la adición introducida por el artículo 71 de la Ley  975 al 468 del estatuto sustantivo penal.   

Se   desprende   de  lo  anterior  que  la  competencia  para  conocer  de la causa en el presente asunto es de los Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializado, al tenor de lo normado en el artículo 14  de la Ley 733 de 2002.   

Ahora  bien,  como  de  conformidad  con  el  artículo   7°  transitorio  del  ordenamiento  procesal  penal  en  los  casos  señalados  en el artículo 91 del mismo ordenamiento, cuando se trate de hechos  punibles  de  competencia  del Juez Penal del Circuito Especializado y cualquier  otro  funcionario  judicial,  ésto en lo que atañe al delito también imputado  al  procesado  AYÍN PALACIOS  de  porte  ilegal  de armas de fuego de defensa personal de competencia del Juez  Penal  del  Circuito, corresponderá el juzgamiento a aquél, se concluye que el  conocimiento  para  proseguir con el trámite de esta causa radica en el Juzgado  Penal  del  Circuito Especializado de Mocoa.         

   

En consecuencia, al despacho señalado se le  remitirá  el  expediente, para los fines pertinentes. Así mismo, copia de esta  providencia  será  enviada  al  Juez  Penal  del  Circuito  de  Mocoa,  para su  información.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

1.-  DIRIMIR el  conflicto  de  competencias planteado, asignando el conocimiento de este proceso  al  Juzgado  Penal  del Circuito Especializado de Mocoa, a donde se remitirá la  actuación para lo de su cargo.   

            

2.-  COMUNICAR  lo  aquí  decidido  al  Juzgado Penal del Circuito de Mocoa, remitiéndole copia de  la presente decisión.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase.   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                      

ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                          ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN           

MARINA  PULIDO  DE  BARÓN                                 JORGE   LUIS   QUINTERO  MILANÉS              

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                 JAVIER   ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

1  De  conformidad  a lo señalado en el artículo 75 de  la  citada ley se estableció que entraría a regir “a  partir  de  la  fecha de su promulgación”, la cual se  produjo con el diario oficial 45.980, de dicha fecha.     

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