25575(21-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  25575   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 42  

          Bogotá,   D.C.,   marzo   veintiuno   (21)   de   dos   mil   siete  (2007)   

VISTOS  

         

Emite  la Corte concepto en relación con la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   OSWALDO     LOPEZ    CASTRO,  elevada  por  el Gobierno de los Estados  Unidos de América a través de su Embajada en Colombia.   

ANTECEDENTES  

El mencionado ciudadano es requerido para que  comparezca  en  juicio  “por  delitos  federales  de  narcóticos  y  delitos relacionados” cometidos entre  febrero  de  2002 y marzo de 2003, ante la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el Distrito Meridional de la Florida, dado que, con fecha 20 de febrero de  2004,  el  Gran  Jurado  profirió en su contra la resolución de acusación No.  03-20232-CR-MORENO(s)(s)(s),  sustituida  el 5 de marzo del mismo año, por cuyo  medio le formula los siguientes cargos:   

“CARGO  UNO:  Comenzando alrededor de febrero de 2002, siendo  la  fecha  exacta   desconocida  para  el  Gran Jurado, y con continuación  hasta  el  5  de  marzo de 2003 o alrededor de esa fecha, en el Condado de Miami  –   Dade,  dentro  del  distrito  Meridional de Florida y en otras partes, los acusados… OSWALDO LOPEZ  CASTRO,  alias  Ovaldo Pérez…., con conocimiento de causa e intencionadamente  combinaron,  concertaron,  confederaron  y concordaron conjuntamente y con otros  tanto  conocidos  como  desconocidos  para  el  Gran  Jurado,  a incluir mas sin  limitarse  a  ORLANDO  OSPINA,  para  distribuir  y  poseer  con  intenciones de  distribuir,  una  sustancia controlada, concretamente un (1) kilogramo o más de  una  mezcla  y sustancia que contenía una cantidad perceptible de heroína, una  sustancia  controlada  en  la Tabla I, en contravención a la Sección 841(a9(1)  del  Título  21  del  Código  de  los Estados Unidos; todo en violación a las  Secciones 846 y 841(b)(1)(A)(i).   

CARGO CUATRO: El 25  de  julio  de  2002, en el Condado de Miami-Dade y el Condado de Broward, dentro  del  Distrito  Meridional  de  Florida,  y en otras partes, los acusados OSWALDO  LOPEZ   CASTRO,   alias   Oswaldo   Pérez….,  con  conocimiento  de  causa  e  intencionadamente  distribuyeron  y  poseyeron  con intenciones de distribuir, y  causaron   la   posesión  con  intenciones  de  distribuir,  de  una  sustancia  controlada  de  la Tabla I, concretamente, un (1) kilogramo o más de una mezcla  y  sustancia  que  contenía una cantidad perceptible de heroína, en violación  de  a  las  Secciones  841(a)(1) y 841(b)(1)(A)(i) del Título 21 del Código de  los  Estados  Unidos  y  la Sección 2 del Título 18 del Código de los Estados  Unidos.   

CARGOS ONCE, DOCE, CATORCE, QUINCE, VEINTIDOS  Y  VEINTITRES:  Alrededor de las fecha y horas que se  detallan  a  continuación  respecto de cada uno de los cargos, en el Condado de  Miami  – Dade, dentro del  Distrito  Meridional  de  Florida, y en otras partes, los acusados mencionados a  continuación  en  relación  con  cada  cargo,  con  conocimiento  de  causa  e  intencionadamente  usó  una  instalación  de  comunicación,  concretamente un  teléfono,   en    (sic)   para  cometer,  causar  y  facilitar  actos  que  constituyen  un  delito  mayor,  el  cual  se  especifica  respecto a cada cargo  listado  a continuación, todo en violación a la Sección 843(b) del Título 21  del  Código de los Estados Unidos y la Sección 2 del Título 18 del Código de  los Estados Unidos.   

Cargo             

Fecha             

Acusado             

Acto  

11             

20.VII.02   

9:19 PM            

OSWALDO   LOPEZ  CASTRO   

alias Osvaldo PEREZ  

alias Flaco            

Posesión   con  intenciones   de   distribuir  la  heroína,  como  se  imputa  en  el  Cargo  4  

12             

20.VII.02   

9:20 PM            

OSWALDO   LOPEZ  CASTRO   

alias Osvaldo PEREZ  

alias Flaco            

Posesión   con  intenciones de distribuir la heroína, como se imputa en el Cargo 4  

14             

20.VII.02   

9:44 PM            

OSWALDO   LOPEZ  CASTRO   

alias Osvaldo PEREZ  

alias Flaco            

Posesión   con  intenciones de distribuir la heroína, como se imputa en el Cargo 4  

15             

23.VII.02   

2:01 PM            

OSWALDO   LOPEZ  CASTRO   

alias Osvaldo PEREZ  

alias Flaco            

Posesión   con  intenciones de distribuir la heroína, como se imputa en el Cargo 4  

22             

25.VII.02   

12:54 PM            

OSWALDO   LOPEZ  CASTRO   

alias Osvaldo PEREZ  

alias Flaco            

Posesión   con  intenciones de distribuir la heroína, como se imputa en el Cargo 4  

23             

25.VII.02   

2:16 PM            

OSWALDO   LOPEZ  CASTRO   

alias Osvaldo PEREZ  

alias Flaco            

Posesión   con  intenciones de distribuir la heroína, como se imputa en el Cargo 4  

La  acusación  también incluye la pena de  decomiso  de  conformidad  con  el  Título  21, sección 853 del Código de los  Estados  Unidos,  la  cual  busca  el  decomiso de todos los bienes que se hayan  derivado  de ingresos obtenidos como resultado de la comisión de los anteriores  delitos.  Si  dichos  bienes  no  estuvieren  disponibles, las normas anteriores  permiten   que   otros   bienes   del   acusado   sean   decomisados”.   

1.            Documentos allegados con la solicitud de  extradición.   

Para formalizar la solicitud de extradición  fueron  allegados  al  presente  trámite  los siguientes documentos debidamente  traducidos     y     legalizados    ante    el    Ministerio    de    Relaciones  Exteriores:   

Las notas verbales números 775 de abril 6 de  2004  y  1168  de  mayo  17  de 2006, a través de las cuales la Embajada de los  Estados  Unidos  solicita  la  captura con fines de extradición de OSWALDO   LOPEZ   CASTRO  y  formaliza  la  solicitud  de extradición. En ellas precisa que el requerido, también conocido  como    “Oswaldo    Pérez”    y    “el  flaco” se trata de un “ciudadano  de  Colombia,  nacido  el  5  de  febrero  de 1976, en Cali, Valle, Colombia. Es  portador     de     la    cédula    colombiana    No.    94.457.230”.   

          Copia    de   la   resolución   de   acusación   sustitutiva   No.  03-20232-Cr-MORENO(s)(s)(s),  dictada por el Gran Jurado ante la Corte Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Meridional de la Florida, en marzo 5 de  2004.   

          Copia  de la orden de captura expedida por la Corte para el Distrito  Meridional  de  la Florida suscrita por el Secretario del Tribunal de la Florida  Clarence  Maddox, en marzo 5  de   2004,  contra  OSWALDO  LOPEZ  CASTRO, para que de respuesta a unas acusaciones.   

          Copia  de  las disposiciones del Código Penal de los Estados Unidos  relativas a los cargos contenidos en la acusación.   

          Declaraciones  juradas  de  Carolina  Heck  Miller,  Asistente  Fiscal  en  la  Fiscalía  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Meridional de la Florida, a través de la cual  realiza   una  presentación  de  los  procedimientos  policiales  y  judiciales  efectuados,  así  como  del  compromiso  de responsabilidad del solicitado y de  Donald   Pureofy   Agente  Especial  de  la  Administración  Antinarcóticos,  DEA, de los Estados Unidos,  quien  actuó  como  investigador  en  las  averiguaciones  que  determinaron la  acusación presentada contra el requerido en extradición.   

2.            Actuación  surtida  previo el envío de  las diligencias a la Corte.   

          El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos,  a través de su Embajada en  Colombia,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición de  OSWALDO   LOPEZ   CASTRO,  mediante  la Nota Verbal No. 775 de abril 6 de 2004, de la cual el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  de Colombia dio traslado al Ministerio del Interior y de  Justicia  y  al Fiscal General de la Nación, quien a través de resolución del  día  14  de  mayo del mismo año ordenó la captura con tal propósito, la cual  se  materializó  el  19  de  marzo  de  2006  en  el  aeropuerto  El  Dorado de  Bogotá.   

          En  la actualidad el mencionado ciudadano se encuentra privado de su  libertad    en    la   Penitenciaría   de   Máxima   Seguridad   de   Cómbita  (Boyacá).   

          Mediante  Nota  Verbal  No.  1168 de mayo 17 de 2006, la Embajada de  Estados  Unidos  en  Colombia  formalizó  por vía diplomática la solicitud de  extradición   de   OSWALDO  LOPEZ  CASTRO.   

          3.        Actuación surtida en esta Corporación   

La señora Viceministra de Justicia envió la  actuación  a  esta  Sala junto con la documentación atrás relacionada para la  emisión  del  concepto a que se refiere el artículo 520 de la Ley 600 de 2000,  así  como el oficio OAJ.E. 0890 de mayo 17 de  2006, a través del cual el  Ministerio    de    Relaciones   Exteriores   conceptúa   que   “por  no  existir  Convenio  aplicable al caso es procedente obrar de  conformidad   con   el   ordenamiento   procesal   penal  colombiano”.   

          De  inmediato, se dio inicio a este trámite garantizando el derecho  de  defensa  al  requerido y luego se dispuso, mediante auto de junio 22 de 2006  correr  el  traslado  previsto  en  el  artículo  518  de  la  Ley 600 de 2000,  oportunidad  en  la  cual  el  defensor  designado  demandó  la declaratoria de  nulidad    de    la    actuación   aduciendo   vulneración   al   derecho   de  defensa.   

Mediante  providencia  del  pasado  12  de  septiembre  la  Sala  decidió  en forma negativa la solicitud presentada por el  defensor  y  a  través de providencia del 9 de noviembre siguiente resolvió el  recurso    de    reposición   interpuesto   por   el   mismo   contra   aquella  determinación.   

Posteriormente  se  surtió  el  respectivo  traslado  para  la  presentación de los alegatos de conclusión, término en el  cual  únicamente  la  Representante del Ministerio Público allegó escrito con  el   fin   de   que   sea   tenido  en  cuenta  por  la  Corte  al  proferir  su  concepto.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

Con  ese  propósito  la Procuradora Segunda  Delegada   para  la  Casación  Penal,  hace  una  síntesis  de  la  actuación  cumplida,   de los soportes allegados con la solicitud de extradición, del  marco  legal  que  rige  este trámite y de los aspectos que constituyen el tema  del  concepto  que  corresponde  emitir  a  la Sala, para adentrarse luego en el  análisis de cada uno de tales aspectos.   

Indica  que  los  documentos  presentados en  apoyo  de  la  solicitud  de  extradición  lo  fueron  recurriendo  a  la  vía  diplomática  y  cumpliendo  las  exigencias legales, por lo que son formalmente  válidos  y satisfacen el requisito establecido por el artículo 520 del código  de procedimiento penal.   

Igual  acontece  con  la demostración de la  plena  identidad  del requerido, habida cuenta que la persona capturada el 19 de  marzo  de 2006 responde a los datos registrados en la Nota Verbal N° 1168 de 17  de   mayo   de   2006   donde   se   precisa   que   se  trata  de  OSWALDO  LOPEZ CASTRO, ciudadano colombiano  apodado     “Oswaldo     Pérez”     y    “el  flaco”,  nacido  el  5  de  febrero de 1976 en Cali,  Valle y titular de la cédula de ciudadanía N° 94.457.230.   

Destaca  que  a  más  de lo anterior, es el  agente  de  la DEA cuya declaración se anexó quien da a conocer que de acuerdo  con  la  información  proporcionada  por los testigos y las pruebas recopiladas  durante  la  investigación, ha identificado que la fotografía que se acompaña  como    anexo   E   corresponde   a   OSWALDO   LOPEZ  CASTRO.   

En   punto   al   principio  de  la  doble  incriminación  señala  que  la  conducta  mencionada  en  el  cargo  uno de la  acusación  sustitutiva  de  marzo  5  de  2004  emitida por el Tribunal para el  Distrito  Meridional  de  La florida en el caso Nº 03-20232-Cr-MORENO(s)(s)(s),  se  encuentra  consagrada en la legislación colombiana bajo la denominación de  concierto  para  delinquir en el artículo 340 del código penal, modificado por  la  Ley  733  de  2002,  preceptiva  que en su inciso segundo agrava la sanción  originalmente  impuesta  cuando  el  concierto  tenga  como  propósito  cometer  delitos de narcotráfico.   

A  su  vez,  el  cargo  cuarto  de  la misma  acusación  alude  al  comportamiento  que se encuentra descrito en el artículo  376  de  nuestra legislación penal bajo la denominación jurídica de tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  por  lo  que respecto de estos dos  cargos  se cumple con el principio de doble incriminación, además del atinente  al  mínimo  de pena exigido, habida cuenta que todos los comportamientos están  sancionados con penas de prisión superiores a cuatro años.   

Sobre   los  cargos  identificados  en  la  acusación  citada  con  los  números  11,  12, 14, 15, 22 y 23, precisa que se  concretan  a  la  conducta de utilizar medios de comunicación como el teléfono  para  perpetrar  o facilitar la comisión de un delito mayor, comportamiento que  encuentra  su  equivalente  jurídico  en  el  artículo  197  del código penal  denominado  utilización  ilícita  de  equipos  transmisores o receptores, cuya  sanción  de  prisión  de  uno  (1)  a  tres (3) años, se incrementa cuando se  realiza  con  fines  terroristas, circunstancia que impide que respecto de estos  últimos cargos proceda la solicitud de extradición.   

Por  otra parte, la providencia proferida en  el  país  solicitante  se  asimila  en  su carácter formal a la resolución de  acusación  de  nuestro sistema procesal habida cuenta que señala las conductas  atribuidas   al  requerido,  las  circunstancias  en  que  se  cumplieron  y  la  calificación  jurídica  de  la conducta, elementos propios de una acusación y  lo  mismo  ocurre  con  su  aspecto sustancial, dado que al igual que aquella da  lugar  al  juicio oral, oportunidad en la cual tanto en uno como en otro sistema  el  procesado  cuenta  con  la  posibilidad de ejercer sus derechos de defensa y  contradicción.   

Con  base  en  lo  anterior,  la Procuradora  Delegada  estima  que  resulta  viable  conceder  la extradición de  OSWALDO  LOPEZ  CASTRO  respecto  de los  cargos  uno  y cuatro que se le formulan por encontrarse reunidas las exigencias  legales  establecidas,  versar  la  acusación  sobre hechos no constitutivos de  delitos  políticos  y  haber acaecido estos con posterioridad a la vigencia del  Acto Legislativo N° 01 de 1997.   

          Por  último advierte que de emitir la Corte concepto favorable a la  extradición  y  de  concederla  el  Gobierno  nacional,  el  Estado  requirente  adquiere  el  compromiso  de  que  el  solicitado no será sometido a juicio por  delitos  diversos  de  los  que motivaron la petición de extradición, a tratos  crueles,  inhumanos o degradantes, ni a desaparición forzada, tortura o a penas  de  destierro,  prisión  perpetua  o  confiscación,  ni  a  la pena de muerte,  medidas contrarias a los postulados de la Constitución Política.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Aspectos Generales.  

Como  reiteradamente  lo  ha  precisado  la  jurisprudencia   de   la   Corte,  su  competencia  dentro  de  un  trámite  de  extradición  se circunscribe a la emisión del concepto sobre la procedencia de  entregar  o  no  a  la persona solicitada por otro país, luego de verificar las  exigencias  dispuestas  por  el  legislador (artículos 511, 513 y 520 de la Ley  600  de  2000),  teniendo  en  cuenta  para  ello,  además y primordialmente la  previsión  constitucional  contenida  en  el  inciso 2º del artículo 35 de la  Carta  Política  que  autoriza  la  extradición  de colombianos por nacimiento  cuando  son  reclamados  por  delitos  distintos  de  los conocidos como delitos  políticos,  que  hayan  sido  cometidos  en  el  exterior,  siempre  que  tales  comportamientos  también  estén  contemplados  como  conductas  punibles en la  legislación  penal  interna y que la comisión de los mismos sea posterior a la  fecha  de  promulgación  del  Acto Legislativo No. 1 de 1997, esto es, al 17 de  diciembre de tal anualidad.   

Dado que según lo expresó el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  dentro  de  este  diligenciamiento, no existe tratado de  extradición  vigente  entre  Colombia  y  los  Estados  Unidos  de América, el  trámite  de  la  solicitud  de extradición y el concepto que como culminación  del  mismo  debe  emitirse,  se  surtirá  y  emitirá  de  conformidad  con las  exigencias  señaladas  en  el Código de Procedimiento Penal colombiano, siendo  del resorte de la Sala.   

Por  tanto, en el momento actual corresponde  realizar  el análisis previo a la emisión del concepto, según lo precisado en  el  artículo  520  del  referido  ordenamiento,  sobre los siguientes puntuales  aspectos:   validez   formal  de  la  documentación  allegada  por  el  país  requirente;  demostración plena de la identidad de la  persona  solicitada;  concurrencia  del  principio  de  la doble incriminación,  según  el  cual  “el  hecho que motiva”    la    solicitud    también   debe   estar   “previsto    como  delito  en  Colombia  y  reprimido  con  una  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años”;  y  acreditación  de  la  “equivalencia     de     la     providencia    proferida    en    el  extranjero”  con  la  acusación propia del sistema  procesal colombiano.   

          Pues   bien,  en  relación  con  cada  uno  de  tales  aspectos  se  tiene:   

          1.        Validez formal de la documentación.   

          Según  lo  establece  el artículo 513 del estatuto procesal penal,  la  solicitud  de extradición debe efectuarse por vía diplomática y de manera  excepcional  por  la  consular  o  de  gobierno  a  gobierno,  adjuntando  copia  auténtica  del  fallo  o  de  la  acusación  proferida  en  el extranjero, con  indicación  de  los  actos  que  determinan la petición, así como del lugar y  fecha  en  que  fueron ejecutados, los datos que permitan identificar plenamente  al  reclamado  y  copia  auténtica  de  las disposiciones penales aplicables al  caso;  documentos  que  deben  ser  expedidos  en  la  forma  establecida por la  legislación  del  país  reclamante  y  traducida  al  castellano,  si fuere el  caso.   

          A  su  vez,  el  artículo  259  del Código de Procedimiento Civil,  modificado  por  el  Decreto  2282  de  1989,  dispone  en  el numeral 118 de su  artículo  1º que los documentos públicos otorgados en un país extranjero por  uno   de   sus   funcionarios  o  con  su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por el cónsul o agente diplomático de la República  y,  en  su  defecto,  por  el de una nación amiga, lo cual hace presumir que se  otorgaron de acuerdo con la ley del respectivo país.   

          La  firma  del  cónsul  o  agente  diplomático  se abonará por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  y  si  se  trata de agente  consultar  de  un  país  amigo,  se autenticará previamente por el funcionario  competente  del  mismo  y  los  de éste por el Cónsul Colombiano, disposición  aplicable  al caso en virtud del principio de integración normativa previsto en  el  artículo  23  y  el  inciso último del artículo 495 del estatuto procesal  penal.   

          Los   mencionados   requisitos   legales,  sin  lugar  a  dudas,  se  encuentran   orientados   a  exigir  que  como  sustento  de  una  solicitud  de  extradición,  el  Estado  requirente  debe  remitir  en  todos  los casos y sin  excepción  alguna,  los soportes de la misma pero no de manera simple, sino con  el lleno de las referidas exigencias formales.   

          Advertido  lo  anterior  se  observa  que el Gobierno de los Estados  Unidos  de América solicita por vía diplomática la extradición del ciudadano  colombiano    OSWALDO    LOPEZ    CASTRO  a  través de su Embajada en Colombia y que para tal efecto anexó  copia  de  la resolución de acusación No. 03-20232-Cr-MORENO(s)(s)(s), dictada  por  el  Gran  Jurado  ante  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el  Distrito  Meridional  de  la Florida en febrero 20 de 2004 sustituida en marzo 5  del  mismo  año, en la cual se relacionan las conductas objeto de censura, así  como los lugares y fechas de su ocurrencia.   

          También  allegó copia de la orden de captura expedida por la Corte  Distrital  para  el Distrito Meridional de la Florida suscrita por el Secretario  del  Tribunal de la Florida Clarence Maddox,  el  5  de  marzo de 2004, contra OSWALDO  LOPEZ   CASTRO,   para   que   de  respuesta  a  unas  acusaciones.   

Fueron aportadas las declaraciones juradas de  Caroline   Heck   Miller,  Asistente  Fiscal  en  la  Fiscalía  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito  Meridional  de la Florida, a través de la cual realiza una presentación de los  procedimientos  policiales  y judiciales efectuados, así como del compromiso de  responsabilidad    del   solicitado   y   de   Donald  Purefoy,   Agente   Especial  de  la  Administración  Antinarcóticos  (DEA)  de los Estados Unidos, quien actuó como investigador en  las   averiguaciones   que  determinaron  la  acusación  presentada  contra  el  requerido  en extradición y, además de confirmar los pormenores de los cargos,  especifican  los  datos  de identidad del acusado y relacionan las disposiciones  normativas aplicables al caso.   

          Los   referidos   documentos  obran  en  traducción  al  castellano  certificada   y  autenticada  conforme  a  la  legislación  propia  del  Estado  requirente,   cuentan   con  la  certificación  de  autenticidad  expedida  por  Jason  E.  Carter,  Director  Asociado  de  la  Oficina de Asuntos Internacionales de la División de lo Penal  del  Departamento  de Justicia de los Estados Unidos, quien es reconocido en tal  condición  por  el Procurador del mismo país, Alberto  R. Gonzales.   

          Igualmente,  aparece certificación sobre la referida documentación  suscrita     por     Condoleezza    Rice,  Secretaria  de  Estado  de  los  Estados  Unidos  y  Fernesia   T.   Crawford,   Auxiliar   de  Autenticaciones  del Departamento de Estado, cuya firma aparece autenticada ante  la Cónsul de Colombia en Washington D.C.   

          A  partir,  entonces,  de  tales  documentos, es claro que el primer  requisito  exigido  por  el  artículo  520  de  la Ley 600 de 2000 se encuentra  suficientemente acreditado.   

2.            Demostración  plena de la identidad del  solicitado.   

          La  anunciada  exigencia,  cuya evaluación debe efectuar la Sala en  el  concepto  que  le  corresponde  emitir,  apunta  a establecer que la persona  procesada  (acusada o condenada) en el país reclamante, es la misma sometida al  trámite  de  extradición,  sin  que  ello  implique  determinar  su  verdadera  identidad,  pues para tenerlo por acreditado suficiente resulta que exista plena  coincidencia entre una y otra de tales personas.   

Sobre  el  particular  se  tiene que el Gran  Jurado   ante   la   Corte   acusa   a  OSWALDO  LOPEZ  CASTRO;  la orden de arresto fue librada en contra del  mismo  y  tanto  en la Nota Verbal número 775 de abril de 2004, remitida tiempo  antes  de  que  se  produjera  su captura, como en la número 1168 de mayo 17 de  2006,  por  cuyo  medio se formaliza la solicitud de extradición, se indican el  referido  nombre  y  apellido  del  reclamado  y  se precisa que es “también  conocido  como  “Oswaldo Pérez”, como “Flaco”,  es  ciudadano  de  Colombia,  nacido  el  5  de  febrero de 1976 en Cali, Valle,  Colombia.  Es  portador  de  la  cédula  colombiana  No. 94.457.230”.   

La  persona  capturada  por orden del Fiscal  General   de   la   Nación  con  fines  de  extradición  se  identificó  como  OSWALDO  LOPEZ  CASTRO,  con  cédula  de  ciudadanía  número 94.457.230 y así se ha notificado de diversas  decisiones adoptadas en el marco de este trámite.   

De lo expuesto puede concluirse que en punto  de  la  plena  identidad  del ciudadano colombiano solicitado en extradición no  existe  dubitación  alguna,  en  tanto  que  con  los  mismos datos con que fue  solicitado  se ha identificado y firmado en repetidas oportunidades, quien sobre  el   particular  tampoco  ha  elevado  cuestionamiento  alguno  dentro  de  esta  actuación.   

          De  conformidad  con  lo  anterior,  estima  la  Sala  satisfecha la  exigencia     legal    de    la    plena    identidad    del    solicitado    en  extradición.   

         

3.                Principio     de     la     doble  incriminación.   

          En  el  análisis  de la operatividad de este principio debe la Sala  establecer  si  los comportamientos delictivos que se imputan al requerido en el  país  solicitante tienen en Colombia la misma naturaleza, esto es, que también  sean  considerados  como  conductas  ilícitas  y que, además, tengan señalada  como   sanción   una   pena   mínima   no  inferior  a  cuatro  (4)  años  de  prisión.   

Dado  que  se  trata  de  un  mecanismo  de  cooperación  internacional,  el  mencionado cotejo debe adelantarse con base en  los  preceptos  internos  vigentes  para el momento en que se rinda el concepto,  motivo  por  el  cual  resulta  improcedente  la  aplicación  del  principio de  favorabilidad  con  ocasión  del tránsito legislativo, en cuanto los preceptos  del  país  requerido  no  son  objeto  de  aplicación  por  parte  del  Estado  reclamante1.   

OSWALDO LOPEZ CASTRO  es  solicitado  para  dar  contestación  a  la  resolución  de  acusación No.  03-20232-Cr-MORENO(s)(s)(s),  dictada por el Gran Jurado ante la Corte Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Meridional de la Florida en febrero 20  de  2004  sustituida en marzo 5 del mismo año, en la que se le atribuyen según  la  Nota  Verbal  Nº  1168  de  mayo 17 de 2006 cargos por delitos federales de  narcóticos  y delitos relacionados señalados en la acusación en los términos  que se dejaron transcritos al inicio del concepto.   

Las  normas  que  consideran  violadas  las  autoridades  de ese país, de acuerdo con los cargos primero y cuarto formulados  por  la Corte para el Distrito de Columbia corresponden al Título 21, Secciones  841(a)(1),  841(b)(1)(A)(i)  y  846  y Título 18, Sección 2 del Código de los  Estados  Unidos.  Con los cargos distinguidos como 11, 12, 14, 15, 22 y 23 de la  misma  acusación,  se  estiman  vulnerados el Título 21, Sección 843 (b) y el  Título 18, Sección 2 del Código de los Estados Unidos.   

Disposiciones legales que de acuerdo con los  documentos allegados, tienen el siguiente contenido:   

Título 21, Sección 841  

Actos prohibidos  

(a) Actos ilícitos  

Salvo   lo   que   se  autorice  en  este  subcapítulo,  será  ilegal  que  cualquier persona con conocimiento de cauda o  intencionadamente-   

(1)  fabrique,  distribuya,  o  dispense, o  posea  con  intenciones  de  fabricar,  distribuir  o  dispensar,  una sustancia  controlada; o ….   

(b) Las penas  

Salvo lo previsto en las Secciones 859, 860  ó  861de  este  título, el que delinca en violación de la sub-sección (a) de  esta  sección  será  castigado  con las penas siguientes: (1)(A) En el caso de  una   infracción   a  la  sub-sección  (a)  de  esta  sección  que  trata  de  – (i) un kilogramo o más  de   una   mezcla   o   sustancia  que  contenga  una  cantidad  perceptible  de  heroína;…   

Título 21, Sección 846  

Tentativa y concierto  

El  que  intente  o concierte para cometer  cualquier  delito  definido  en este subcapítulo será castigado con las mismas  penas  que  se  prevén  para  el  delito  cuya  comisión era el objetivo de la  tentativa o concierto   

Título 18, Sección 2  

De la autoría  

(a)El que cometa un delito en contra de los  Estados  Unidos  o  apoye,  instigue,  aconseje,  ordene,  induzca  o  logre  su  perpetración, será castigado en calidad de autor.   

(b)El  que  intencionadamente cause que se  lleve  a cabo un acto el cual, si él u otro lo ejecutara directamente sería un  delito  en  contra  de  los  Estados  Unidos,  será  castigado  en  Calidad  de  Autor.   

Título 21, Sección 843  

Actos prohibidos  

(a)******  

(b)Instalaciones  de  comunicación. Será  ilegal  que  cualquier  persona,  con conocimiento de causa o intencionadamente,  emplee  cualquier  instalación  de  comunicación  al  cometer  o  al  causar o  facilitar  la comisión de cualesquier actos que sean tipificados como un delito  mayor  bajo  cualquier  provisión de este sub-capítulo o el subcapítulo II de  este  capítulo,  Cada  uso  distinto de una instalación de comunicación será  considerado  como  un  delito  por  separado  bajo  esta  sub sección. Para los  propósitos   de   esta   sub  sección,  por  el  término  “instalación  de  comunicación”  se  entiende todo y cualquier instrumento, ya sea particular o  público,  que se pueda utilizar o que sea útil en la transmisión de escritos,  señas,  señales, imágenes o sonidos de toda índole, incluyendo el correo, la  telefonía,  la  vía  cablegráfica,  el  radio  y  todos  los  otros medios de  comunicación”.   

Las  anteriores conductas por las cuales se  acusó    a    OSWALDO    LOPEZ   CASTRO  en  los cargos  uno  y  cuatro se encuentran tipificadas en el Código  Penal Colombiano, de la siguiente manera:   

Artículo  340  de  la  Ley  599  de  2000,  modificado  por  los artículos 8° de la Ley 733 de 2002 y 19 de la Ley 1121 de  2006:   

“Concierto para delinquir. Cuando varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será  penada,  por  esa  sola  conducta,  con  prisión  de  cuatro  (4)  a  nueve (9)  años.   

Cuando   el  concierto   sea   para  cometer  delitos  de…  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas (…) la pena será de prisión de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2.700) hasta  treinta   mil   (30.000)   salarios   mínimos   legales   mensuales”.   

Artículo   376   de   la   Ley   599  de  2000,  modificado  por  el  artículo 14 de la Ley 890 de 2004.   

“Tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso de autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso personal, introduzca al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte, lleve consigo,  almacene,  conserve,  elabore, venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a  cualquier  título droga que produzca dependencia incurrirá en prisión de ocho  (8)  a  veinte  (20)  años  y  multa  de  mil  (1.000) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales mensuales”.   

Así  las  cosas,  al  cotejar  las  normas  invocadas  por  Estados  Unidos  como  país  requirente  con  las disposiciones  internas  de Colombia, fácilmente se advierte que la conducta de Concierto para  delinquir,  agravada  por  la  naturaleza  de  los  actos,  en este caso delitos  relacionados  con  el  narcotráfico,  al  igual que el Tráfico, fabricación o  porte  de  estupefacientes,  se  encuentran  penalizadas  tanto allí como acá.   

Adicional  a lo anterior se observa que los  comportamientos  por  los cuales fue acusado el requerido en extradición por la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Meridional de la  Florida,  se  encuentran sancionados en la legislación punitiva de Colombia con  penas  privativas de la libertad superiores a cuatro (4) años y no corresponden  a delitos políticos o de opinión.   

En  suma,  estima  la Sala que se encuentra  satisfecha la exigencia de la doble incriminación.   

En  cuanto a la conducta que se menciona en  los  cargos  11,  12,  14,  15,  22  y  23  de  la  resolución Nº 03-20232-Cr-  Moreno(s)(s)(s)  proferida  por  la  Corte  para  el  Distrito de Columbia   consistente  en  que  el  requerido en las precisas oportunidades que especifica  cada  uno  de  tales  cargos  “…con conocimiento de  causa   e   intencionadamente   usó   una   instalación   de   comunicaciones,  concretamente  un  teléfono,  en (sic) para cometer, usar y facilitar actos que  constituyen  un delito mayor…”, preciso es señalar  que  encuentra su equivalente  jurídico  en  el artículo 197 del código penal modificado por el artículo 14  de la Ley 890 de 2004, que se transcribe:   

“Utilización  ilícita  de equipos transmisores o receptores: El que con fines ilícitos posea  o  haga  uso  de  aparatos  de  radiofonía  o  televisión o de cualquier medio  electrónico  diseñado  o  adaptado  para emitir o recibir señales, incurrirá  por esta sola conducta, en prisión de uno (1) a tres (3) años.   

La pena se aumentará de una tercera parte  a  la  mitad  cuando  la  conducta descrita en el inciso anterior se realice con  fines terroristas.   

          Sin  embargo,  la  extradición  solicitada  con fundamento en estos  cargos  no  puede  prosperar,  habida  cuenta  que  la  conducta  a que ellos se  refieren  se  encuentra  sancionada  con  pena  de  prisión  inferir  a  cuatro  años.   

Ahora,   en   cuanto  se  refiere  a  que  “la acusación también incluye penas de decomiso de  conformidad” con las disposiciones legales del país  requirente,  “las cuales buscan el decomiso de todos  los  bienes  que  se  hayan  derivado de ingresos obtenidos como resultado de la  comisión   de   los   anteriores   delitos.  Si  dichos  bienes  no  estuvieren  disponibles,  las  normas  anteriores permiten que otros bienes del acusado sean  decomisados”, preciso es señalar que dicha mención  no puede ser entendida en estricto sentido como un cargo.   

En  efecto,  como  ya ha tenido ocasión de  expresarlo    esta    Corporación    en    situaciones    similares2,     el  señalamiento  de  la pena de decomiso no comporta imputación alguna, sino a lo  sumo   el  anuncio  de  la  consecuencia  patrimonial  que  la  declaratoria  de  responsabilidad  acarrea  respecto de los bienes involucrados en los delitos por  cuya  comisión se acusa al requerido, tema ajeno a la solicitud de extradición  y  que  por tanto, no se encuentra comprendido dentro de la temática de la cual  debe ocuparse el concepto que corresponde emitir a la Sala.   

4.           Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero con la acusación del sistema procesal colombiano.   

Sobre  el  particular  compete  a  la  Sala  señalar  en  el  concepto  si  el  acto  judicial  por  cuyo  medio se acusa al  reclamado   en  extradición  en  el  Estado  requirente  es  equivalente  a  la  acusación  propia  del  sistema  procesal colombiano; naturalmente, no se trata  de        una        identidad       entre       ambas   decisiones   judiciales,   pues  lo   

importante  es  establecer que con ellas se  franquea  el  paso  al juicio donde se debatirá la acusación y la defensa, que  en  tal  pieza  procesal  aparezca un relato sucinto del comportamiento imputado  con  especificación  de  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar  y su  calificación    jurídica    con    el    señalamiento    de   los   preceptos  aplicables.   

         Como   sin   dificultad   puede   observarse,  es  evidente  que  la  resolución     de     acusación     No.  03-20232-CR-Moreno  (s)(s)(s),  dictada por el Gran Jurado ante  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Meridional de la  Florida   contra   OSWALDO  LOPEZ  CASTRO,  al  igual  que  ocurre  con  la  resolución  de acusación en el  ordenamiento  interno  colombiano,  marca  el comienzo del juicio, en el cual el  acusado  tiene  la  oportunidad de controvertir las pruebas y los cargos por los  cuales se le acusa.   

Además,   según   la   documentación  debidamente   aportada  por  vía  diplomática,  autenticada  y  traducida,  la  acusación   señala   los  cargos  imputados  y  las  disposiciones  del  país  requirente  que  se  estimaron  violadas;  también  aparecen  relacionados  los  lugares  de  ocurrencia de los comportamientos (Condado  de  Miami-Dade y otras partes), su época (Comenzando  en el 2002 o alrededor de esa época y con continuación  hasta    marzo    de    2003)   y   el   nombre   del  acusado,     OSWALDO    LOPEZ    CASTRO.   

         También   se   allegaron   declaraciones   juradas   rendidas   por  Caroline   Heck   Miller,  Asistente  Fiscal  en  la  Fiscalía  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito  Meridional   de   la   Florida   y   de   Donald   S.  Purefoy,   Agente   Especial  de  la  Administración  Antinarcóticos  (DEA)  de los Estados Unidos, las cuales apoyan la actuación y  señalan  el  compromiso  de responsabilidad del requerido, luego es evidente la  equivalencia  entre  la  acusación  del Gran Jurado y la establecida en nuestro  sistema,  obviamente, se trata de una equivalencia material y no de identidad de  formas.   

         Por   tanto,   estima  la  Sala  que  esta  exigencia  se  encuentra  acreditada,  pues  la acusación del Gran Jurado es equivalente a la resolución  acusatoria de que trata el artículo 397 de la Ley 600 de 2000.   

Se  hace  indispensable señalar en acuerdo  con  la  Representante  del  Ministerio  Público,  que si bien en la acusación  Nº                    03-20232-Cr-MORENO(s)(s)(s)  emitida  por  el  Gran  Jurado  ante la  Corte  para  el  Distrito  de  Meridional  de  La  Florida  contra  OSWALDO  LÓPEZ CASTRO se le atribuyen ocho  (8)   cargos   por   hechos  que  encuentran  su  equivalente  jurídico  en  el  ordenamiento  punitivo  patrio, es lo cierto que solo los cargos uno y cuatro se  refieren  a  conductas sancionadas con pena de prisión superior a cuatro años,  circunstancia  que impone precisar que por los cargos 11, 12, 14, 15, 22 y 23 de  la  aludida  acusación  no  puede  concederse  la  extradición  del  ciudadano  solicitado.   

Por  consiguiente, es indispensable aclarar  que  la  solicitud  de  extradición  promovida por el  gobierno  de  los  Estados Unidos sólo es viable respecto a los comportamientos  imputados  en  los  cargos  uno  y  cuatro  de  la  acusación  N° 03-20232-Cr-MORENO(s)(s)(s)  emitida  por  el  Gran  Jurado  ante la  Corte   para   el   Distrito   de   Meridional   de   La   Florida  dictada  en  febrero  20  de  2004  sustituida  en marzo 5 del mismo  año,   mencionados  en las Notas Verbales Nº 775 de abril 6 de 2004 y Nº  1168  de mayo 6 de 2006, mas no así en relación con los cargos 11, 12, 14, 15,  22 y 23 contenidos en la misma acusación.   

Resta  señalar  que  como ha sido criterio  reiterado  de  la  Sala, corresponde al Gobierno Nacional condicionar la entrega  del  reclamado,  en  el  evento de que acceda a la extradición, a que no podrá  ser  juzgado  por  hechos anteriores al 17 de diciembre de 1997, ni diferentes a  los  que  motivan  la  solicitud,  ni  sometido  a  tratos  crueles, inhumanos o  degradantes  ni  podrá ser impuesta la pena de cadena perpetua o confiscación,  de  acuerdo con lo establecido en los artículos 11, 12 y 34 de la Constitución  Política de Colombia.   

Por  lo expuesto,  la  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL  emite   CONCEPTO   FAVORABLE  a  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano    OSWALDO    LOPEZ    CASTRO,  formulada  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos de América a  través  de  su Embajada en Bogotá, únicamente en relación con los cargos uno  y  cuatro  de  la acusación N° 03-20232-Cr-MORENO(s)(s)(s) emitida por el Gran  Jurado  ante la Corte para el Distrito de Meridional de La Florida en febrero 20  de  2004,  sustituida  en marzo 5 del mismo año, consistentes en concierto para  distribuir  y  poseer  con intenciones de distribuir, una sustancia controlada y  propiciar la distribución de dicha sustancia.   

Así   mismo,   atendiendo   las  razones  consideradas  en  la  anterior  motivación, se emite CONCEPTO DESFAVORABLE a la  solicitud  de  extradición  fundada  en  los  cargos  11,  12,  14, 15, 22 y 23  contenidos  en  la  acusación  referida,  que  se  hacen consistir en el uso de  “una  instalación  de comunicación”,    concretamente   el   teléfono,   para   coordinar   actividades  relacionadas   con   un   delito   mayor,   en   este   caso   el   tráfico  de  narcóticos.   

Consecuentemente, el Gobierno Nacional está  en  la  obligación de condicionar la entrega a que el extraditado no vaya a ser  condenado  a  pena de muerte, ni juzgado por hechos diversos a los que motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni por sucesos anteriores al 17 de diciembre de  1997,  ni  sometido  a  desaparición forzada, torturas, tratos o penas crueles,  inhumanos  o  degradantes,  ni  a  la  sanción  de destierro, cadena perpetua o  confiscación,   conforme   lo   establecen   los  11,  12  y  34  de  la  Carta  Política.   

Adicional  a  lo  anterior,  corresponde al  Gobierno  Nacional  exigir  al  país  reclamante  que  en  caso  de un fallo de  condena,  tenga  en  cuenta el tiempo que OSWALDO LOPEZ  CASTRO  ha  permanecido  privado  de  su  libertad con  ocasión de este trámite.   

         La  Sala  ha de indicar que en virtud de lo dispuesto por el numeral  2º  del  artículo  189  de la Constitución Política, le compete al Gobierno,  encabezado  por  el  señor  Presidente  como  supremo  director de la política  exterior   y   de   las   relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición  y  determinar  las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación    al    requerido    OSWALDO   LOPEZ  CASTRO, su defensor, a la Procuradora Segunda Delegada  para  la  Casación  Penal y al Fiscal General de la Nación para lo de su cargo  con     relación     al     detenido     preventivamente     con    fines    de  extradición.   

         Devuélvase  la  actuación  al  Ministerio  del Interior y de   Justicia para los trámites subsiguientes de ley.   

ALFREDO GOMEZ QUINTERO  

Excusa justificada  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                                             ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

Aclaración de voto  

MARINA   PULIDO   DE   BARON                                                               JORGE LUIS QUINTERO MILANES   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Concepto del 22 de julio de 2004. Rad. 22206, entre otros.   

2  Conceptos  del 8 de junio de 2005. Rad. 23293 y del 8 de noviembre de 2005. Rad.  24126, entre otros.     

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