25564(02-11-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 25564  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado    Ponente:  JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Aprobado en acta No. 125  

Bogotá  D.C.,   dos de noviembre de dos  mil seis   

Procede la Corte a emitir concepto respecto de  la  solicitud  de  extradición  de  ISABEL CHRISTIANS  MONTENEGRO         DÍAZ,         que  formula la  Embajada  de  los  Estados  Unidos de América ante las autoridades colombianas.   

SOLICITUD    DE  EXTRADICIÓN   

1. El Gobierno de los Estados Unidos solicita  la   extradición   de  ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO  DÍAZ, ciudadana colombiana, a quien requiere para que  comparezca  en  juicio  por  delitos  federales  de narcóticos, según  la  resolución   de   acusación  sustitutiva   No.  CR-06-   018   (S-2)  JG,  dictada   el  19   de   abril  de  2006  en   el Tribunal Distrital de los Estados Unidos  para el Distrito Este de Nueva York.   

2.  De  acuerdo  con  lo señalado en la nota  verbal  1131  del 12 de mayo de 2006, “los hechos de  este  caso  indican  que comenzando desde aproximadamente octubre de 2004,   hasta  la  fecha en que la acusación fue dictada, los acusados PEDRO NEL VÉLEZ  ARIAS,   MARÍA  SARA  LONDOÑO MARÍN e ISABEL CHRISTIANS MONTENEGRO DÍAZ  se  concertaron  para  importar   e  importaron  más  de  un  kilogramo de  heroína    en    diversas    ocasiones    a    los    Estados    Unidos   desde  Colombia”.   

Se indica que  parte de la investigación  fue  adelantada por un agente de la DEA encubierto, que actuó como distribuidor  de    narcóticos    y    quien    estableció    contacto    con   LONDOÑO     MARÍN.     Durante    las  conversaciones  ésta  última  expresó  que  la  organización  quería enviar  grandes  cantidades  de  heroína  a  los  Estados Unidos, concretamente a Nueva  York, habiéndole presentado a JUAN PEÑA.   

Agrega  que  se hicieron arreglos adicionales  para  efectuar  los  despachos  de  heroína  aproximadamente  en abril de 2005,  época  en  que  directamente el agente encubierto y PEÑA discutieron acerca de  importar  dos  kilogramos  de heroína, la que sería enviada según PEÑA desde  Colombia  por  VÉLEZ ARIAS, oportunidad en que se obtuvo autorización judicial  para   interceptar   y  grabar  las  llamadas  telefónicas  de  los  teléfonos  utilizados  por  los  miembros  del  concierto. Entre las cuales, destaca que en  junio  de  2005   discutían  del  envío  de  700  gramos  de heroína que  resultaron  de   baja  calidad,  así  como  en  julio del mismo año   hablaban sobre el envío de 1.800 gramos de heroína en un sofá.   

De  acuerdo  con  la  nota  diplomática  la  investigación   se  soporta  en  las  conversaciones  telefónicas  que  fueron  interceptadas,  en  las que se afirma que se habla del envío de varios kilos de  heroína desde Colombia a los Estados Unidos.   

3. En la nota diplomática No. 1131 del 12 de  mayo  de  2006,  se  afirma  que  la  requerida en  extradición   ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO   DÍAZ,   “es   ciudadana  de  Colombia,  nacida  el 6 de  julio de 1954 en Yumbo-Valle,  Colombia. Es portadora  de la cédula colombiana 31.466. 107.”   

4.   Como   soporte   de  la  solicitud  de  extradición   de   la   ciudadana  colombiana  ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO  DÍAZ, la Embajada adjuntó los  siguientes   documentos,   debidamente   traducidos   al   idioma  castellano  y  legalizados  por  el  Consulado  de  Colombia  en Washington D.C., los cuales no  fueron objeto  de reparo en  este trámite:   

4.1.  Declaración  jurada  en  apoyo  de  la  solicitud  de  extradición,  rendida   ante el Tribunal de Distrito de los  Estados  Unidos  para el Distrito Este de la Nueva York por Roger A. Burlingame,  Asistente  Fiscal  de  los  Estados  Unidos  en la División de lo Penal para el  Distrito   Este   de   Nueva   York,   con   conocimiento   de   las  leyes  federales  contra narcóticos.   

Expresa que por el desempeño de sus funciones  se  encuentra  familiarizado  con los cargos y las pruebas relacionadas con  el   caso  que  se  adelanta  en  contra  MARÍA  SARA  LONDOÑO  y  otros,  CR No.  06-018  (S-2) JG, dentro  del cual, un Gran Jurado  Federal  les  imputó  el  concierto  para importar heroína, la importación de  heroína,  el  concierto  para distribuir y poseer con intenciones de distribuir  heroína   y  la  distribución  y  posesión  de  heroína  con  el  ánimo  de  distribuirla.   

Agrega, que ha examinado detenidamente la ley  de  prescripción  correspondiente  al caso, encontrando que dentro del término  legal  de  los  cinco  años se formuló la acusación  que contiene cargos  por  delitos  penales  que  ocurrieron  hasta  enero  de  2006,  por  lo  que el  procesamiento no se encuentra prescrito.   

4.2. La  acusación sustitutiva formulada  en  contra  de  la  requerida  en  extradición, ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO  DÍAZ  CR-  No.  06-018 (S-2)  JG,    suscrita  por  el Presidente del Gran  Jurado   y  Roslynn  R.  Mauskopf,   Fiscal de  los  Estados  Unidos, que contiene catorce cargos (fl. 139 c.a.).   

4.3.  La  orden de  captura proferida en  contra     de     ISABEL    CHRISTIANS    MONTENEGRO  DÍAZ,  el  11 de  enero de 2006, suscrita por el  magistrado Kiyo A. Matsumoto (fl. 146 c.a.).   

4.4. El texto de las  normas del Código  de  los  Estados  Unidos  que  se  afirma  fueron  violadas  por la requerida en  extradición,    que   para   la   época   de   los   hechos   se   encontraban  vigentes:   

Del   Título  21  del  Código  de los  Estados Unidos   

Sección   812,   Listas   de   sustancias  fiscalizadas (a) (c)(b)(10)   

Sección 841 (a) actos ilícitos (1)(2), (b)  las penas (1)(A)(i) (1)(B)(i)   

Sección 846 tentativa y  concierto   

Sección  952,  importación  de  sustancias  controladas (a)   

Sección   960   (A)   actos   prohibidos  (a)(1)(3)(b)(1)(A)   

Sección 963 Tentativa y  concierto   

Del  Título  18  del Código de los Estados  Unidos   

Sección 3282 delitos no conminados con pena  de muerte   

Sección 3551 penas autorizadas  

4.5.   Declaración   jurada   de   Louis  Tenore,      Agente     Especial     de    la     Administración  Antinarcótica-DEA  de  los Estados Unidos (fl. 152 c.a.), en la  que   indica   que   participó   en  la  investigación  sobre  la  organización  de  narcotráfico  a la que pertenecen MARÍA SARA LONDOÑO  MARÍN,  ISABEL CHRISTIANS MONTENEGRO DÍAZ y PEDRO NEL VÉLEZ ARIAS,  alias  ‘El  Artesano’, quienes fueron  acusados  por  un  Gran Jurado en el caso CR No. 06-18  (S-2)  JG, los que se habrían concertado para importar  heroína hacia los Estados Unidos para ser distribuida.   

Señala que la investigación que condujo a la  acusación  presentada  en Estados Unidos contra MARÍA  SARA  LONDOÑO  MARÍN y otros comenzó a principios de  marzo   de   2004,   cuando   un  agente  encubierto  de  la  DEA  (‘UC), haciéndose pasar por un empleado  del  aeropuerto,  quien  podía  garantizar  que  los envíos internacionales de  droga   pasaran   sin   ser   descubiertos,   se   contactó   con  MARÍA SARA LONDOÑO MARÍN.   

Posteriormente, agentes de la DEA en Colombia,  junto  con  agentes  de  la  policía  de  este país y miembros de la Fuerza de  Respuesta  Rápida  realizaron  una  investigación  sobre  la  organización de  LONDOÑO    MARÍN    y  establecieron  que  ésta se había responsabilizado en varias oportunidades por  hacer  envíos de varios kilogramos de heroína desde Colombia hacia los Estados  Unidos.  Además  que habían sido efectuadas incautaciones de heroína en Nueva  York el 23 de agosto de 2005 y el 5 de diciembre de 2005.   

Respecto  a la participación de ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO   DÍAZ,  señala  que  según  las  conversaciones  telefónicas  en  clave  intervenidas  legalmente  en  Colombia,  el  10  y   11  de  junio  de  2005  habló  con  JUAN PEÑA, conversaciones en  las  que  los  agentes  creen  que  Peña le habría explicado que se necesitaba  cuadrar    las    cosas    con   PEDRO   NEL   VÉLEZ  ARIAS,  indicándole  que  un  químico le dijo que la  heroína  estaba  dañada  y no había cómo arreglarla y sólo podría utilizar  300    gramos   de   lo   enviado,   que   MONTENEGRO  DÍAZ   manifestó  que  ella  estaba  intentando  comprarle  a  Peña  un  kilogramo  de  heroína  a  crédito, a lo que éste le  respondió  que  si  lograba  hacerlo  le  pagaría  a  la mula US$  5.000.   

Igualmente,  que  habrían sido interceptadas  conversaciones   de   MONTENEGRO  DÍAZ  el   14,  19,  21  y 29 de junio de 2005 en las que hablaba con  Peña   sobre la calidad de la sustancia  y de un envío  de 1830  gramos de heroína en un sofá.   

En cuanto a la identificación de ISABEL  CHRISTIANS MONTENEGRO DÍAZ señala  “es  ciudadana  colombiana, nació el 6 de julio de  1954.  Es  una  mujer, mide aproximadamente 155 centímetros de estatura y tiene  cabello     negro.     Su    número    de    cédula    de    ciudadanía    es  31.466.107”. Además, indica que se acompaña con la  declaración   jurada   como   un  anexo  la  fotografía  de  la  requerida  en  extradición.   

ACUSACIÓN   FORMULADA  EN  CONTRA  DE  LA  REQUERIDA   

Según  la nota verbal 1131 del 12 de mayo de  2006,  el    19 de abril anterior, en el Tribunal  de Distrito de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Este de la Nueva York se dictó  la  acusación  sustitutiva  No.  CR  06-018  (S-2)  JG,   en  la que se formulan a  ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO   DÍAZ,  requerida  con  fines de extradición, seis cargos de los catorce  que contiene,  consistentes en:   

“El Gran Jurado acusa que:  

CARGO UNO:  

1. Entre octubre de 2004 y enero de 2006, o  alrededor  de  esa  época, siendo ambas fechas aproximadas e inclusivas, dentro  del  Distrito Oriental de Nueva York y en otras partes, los acusados MARÍA SARA  LONDOÑO  MARÍN,  PEDRO  NEL VELÉZ ARIAS, alias “El Artisano”, JUAN PEÑA,  ISABEL   CHRISTHIANS   MONTENEGRO  DÍAZ,  LUZ  MARINA  QUINTERO,  alías  “La  Gorda”,  CARLOS  TEJADA y VICENTE MARTÍNEZ, junto con otros, con conocimiento  de  causa e intencionadamente concertaron para importar una sustancia controlada  hacia  los  Estados  Unidos  desde  un  lugar  fuera  del  país, el cual delito  involucró  un  kilogramo o más de una sustancia que contenía la heroína, una  sustancia  controlada  de  la  Tabla I, que sería una infracción a la Sección  952 (a) del Título 21 del Código de los Estados Unidos.   

(Secciones 963, 960(a)(1), y 960(b)(1)(A)  del  Titulo  21  del  Código  de  los  Estados Unidos; Secciones 3551 y ss. del  Titulo 18 del Código de los Estados Unidos).   

           

CARGO DOS:  

2. Entre octubre de 2004 y enero de 2006, o  alrededor  de  esa  época, siendo ambas fechas aproximadas e inclusives, dentro  del  Distrito Oriental de Nueva York y en otras partes, los acusados MARÍA SARA  LONDOÑO  MARÍN,  PEDRO  NEL  VÉLEZ ARIAS, alias  “El Artisano”, JUAN  PEÑA,  ISABEL  CHRISTHIANS  MONTENEGRO DÍAZ, LUZ MARINA QUINTERO, alías “La  Gorda”,  CARLOS  TEJADA,  VIRGILIO BATISTA, VICENTE MARTÍNEZ y ENRIQUE MORENO  ORTIZ,  alias  “Cuco”,  junto  con   otros, con conocimiento de causa e  intencionadamente  concertaron para distribuir una sustancia controlada y poseer  una  sustancia  controlada  con  intenciones  de  distribuirla,  el  cual delito  involucró  un  kilogramo o más de una sustancia que contenía la heroína, una  sustancia  controlada  de la Tabla I,  que sería infracción a la Sección  841 (a)(1) del Título 21 del Código de los Estados Unidos.   

(Secciones  846 y 841 (b)(1)(A)(i) del  Título  21  del Código de los Estados Unidos; Secciones 3551 y s.s del Título  18 del Código de los Estados Unidos).   

…  

CARGO SEIS  

6.  Entre  el 23 de mayo de 2005 y el 27 de  mayo  de  2005,  o  alrededor  de  esa época, siendo ambas fechas aproximadas e  inclusives,  dentro  del  Distrito Oriental de Nueva York y en otras partes, los  acusados  PEDRO  NEL  VÉLEZ ARIAS, alias, “El Artisano”, JUAN PEÑA, ISABEL  CHRISTHIANS  MONTENEGRO  DÍAZ,  junto  con  otros,  con conocimiento de causa e  intencionadamente  importaron  una sustancia controlada hacia los Estados Unidos  desde  un lugar fuera del país, el cual delito involucro un kilogramo o más de  una  sustancia controlada que contenía la heroína, una sustancia controlada de  la Tabla I.   

(Secciones 952(a),960(a)(1) y 960 (b)(1)(A)  del  Título  21 del Código de los Estados Unidos; Secciones 2 y 3551 y ss. del  Título 18 del Código de los Estados Unidos).   

          

         CARGO SIETE:   

7.  Entre  el 23 de mayo de 2005 y el 14 de  junio  de  2005,  o  alrededor  de esa época, siendo ambas fechas aproximadas e  inclusivas,  dentro  del  Distrito Oriental de Nueva York y en otras partes, los  acusados  PEDRO  NEL  VÉLEZ  QUINTERO,  alias,  “El Artisano”, JUAN PEÑA e  ISABEL  CHRISTHIANS MONTENEGRO DÍAZ, junto con otros, con conocimiento de causa  e  intencionadamente  distribuyeron  una  sustancia  controlada  y poseyeron una  sustancia  controlada con intenciones de distribuirla, el cual delito involucró  un  kilogramo  o  más de una sustancia que contenía la heroína, una sustancia  controlada de la Tabla I.   

(Secciones 841(a)(1) y 841 (b)(1)(A)(i) del  Título  21  del  Código  de  los  Estados Unidos; Secciones 2 y 3551 y ss. del  Título 18 del Código de los Estados Unidos).   

          

         CARGO OCHO:   

8.  Entre  el 6 de junio de 2005 y el 29 de  junio  de  2005,  o  alrededor  de esa época, siendo ambas fechas aproximadas e  inclusives,  dentro  del  Distrito Oriental de Nueva York y en otras partes, los  acusados   MARÍA  SARA  LONDOÑO  MARÍN,  JUAN  PEÑA,  e  ISABEL  CHRISTHIANS  MONTENEGRO  DÍAZ  y  VICENTE  MARTÍNEZ,  junto  con otros, con conocimiento de  causa  e intencionadamente importaron una sustancia controlada hacia los Estados  Unidos  desde un lugar fuera del país, el cual delito involucró un kilogramo o  más  de  una  sustancia  controlada  que  contenía  la heroína, una sustancia  controlada de la Tabla I.   

(Secciones  952(a),960(a)(1) y 960(b)(1)(A)  del  Título  21 del Código de los Estados Unidos; Secciones 2 y 3551 y ss. del  Título 18 del Código de los Estados Unidos).   

         CARGO NUEVE   

9.  Entre el 6 de junio de 2005 y el 1° de  julio  de  2005,  o  alrededor  de esa época, siendo ambas fechas aproximadas e  inclusivas,  dentro  del  Distrito Oriental de Nueva York y en otras partes, los  acusados  MARÍA SARA LONDOÑO MARÍN, JUAN PEÑA, ISABEL CHRISTHIANS MONTENEGRO  DÍAZ  y  VICENTE  MARTÍNEZ,  junto  con  otros,  con  conocimiento  de causa e  intencionadamente   distribuyeron  una  sustancia  controlada  y  poseyeron  una  sustancia  controlada con intenciones de distribuirla, el cual delito involucró  un  kilogramo  o  más de una sustancia que contenía la heroína, una sustancia  controlada de la Tabla I.   

(Secciones 841(a)(1) y 841 (b)(1)(A)(i) del  Título  21  del  Código  de  los  Estados Unidos; Secciones 2 y 3551 y ss. del  Título 18 del Código de los Estados Unidos).   

…”  

DEL   TRÁMITE   DE   LA   SOLICITUD   DE  EXTRADICIÓN   

1. Recibida  la nota verbal No. 0159 del  23   de  enero  de 2006  de la Embajada de Estados Unidos de América,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió  copia de la misma al   Fiscal  General  de  la  Nación,  cuyo  despacho, en Resolución del 9 de   febrero  siguiente,  ordenó la captura con fines de extradición  de   ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO   DÍAZ (folios 12 y ss, c. anexa).   

2. Según la información suministrada por el  Cuerpo  Técnico de Investigaciones de la Fiscalía General de la Nación, el 14  de     marzo   de   2006   se   realizó   la   captura   de   ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO  DÍAZ,  identificada  con  cédula  de  ciudadanía No. 31.466.107 en la ciudad de Cali,  siendo  dejada  a  disposición  del   Fiscal General de la Nación, en las  instalaciones del CTI en esa ciudad.   

3.   La   solicitud   de  extradición  fue  formalizada  con  la  nota  verbal  No.  1131 del 12 de  mayo de 2006 de la  Embajada   de   los   Estados   Unidos  dirigida  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,   con  la  que  se  adjuntó  la  documentación que soporta el  pedido  en extradición de ISABEL CHRISTIANS MONTENEGRO  DÍAZ (fl. 35 y s.s. c.a.).   

4.  El  mismo  12  de  mayo  de  2006,  con  oficio   No.   O.A.J.E.   0849,  el Ministerio de Relaciones  Exteriores  envía   al  del Interior y de Justicia copia de la citada nota  verbal   de   la  Embajada  de  Estados  Unidos  formalizando  la  solicitud  de  extradición  y  copia  del  expediente debidamente autenticado, advirtiendo que  “En   atención  a  lo  establecido  en nuestra legislación procesal penal, me permito manifestarle que  por  no  existir  Convenio  aplicable   al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con   el  ordenamiento  procesal  penal colombiano” (fl. 33 c. anexa).   

5. El 17 de mayo siguiente, el Ministerio del  Interior  y  de  Justicia  envió  a  la  Corte  Suprema  de  Justicia   la  documentación    relativa   al   pedido   de   extradición   de   ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO  DÍAZ  que  eleva   el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos,  indicando  que  “se   encuentran    reunidos    los   requisitos  formales  exigidos en la normatividad procesal penal aplicable”.   

6.  La Sala de Casación Penal, en desarrollo  de   lo  previsto  por  el  artículo   500   del   Código   de   Procedimiento  Penal,  ley  906  de  2004,  corrió traslado a la  requerida  en extradición  y a su defensor de la solicitud de extradición  elevada  por  el  Gobierno  Norteamericano,  y  abrió  a pruebas la actuación,  oportunidad   en   la   que   el  defensor  solicitó  la  práctica  de  varias  pruebas,   que  fueron  negadas  en providencia del 22 de agosto, por estar  orientadas  de  manera  exclusiva  a  cuestionar  los  cargos  contenidos  en la  acusación  sustitutiva, y otras a su salud, aspectos que no están referidos al  contenido del concepto que se demanda de la Corte.   

ALEGATOS  DE CONCLUSIÓN  

1.   El   defensor   de  la  requerida  en  extradición  solicita  a  la  Corte  emita  concepto negativo a la solicitud de  extradición,  para  lo  cual  expone  su  opinión  sobre  el  instituto  de la  extradición,  cuestionando  el  proceder del Estado Colombiano, su otorgamiento  sin  reciprocidad,  la  renuncia  al  juzgamiento  de  los nacionales y  en  general criticando la política de extradición.   

2.  La  Procuradora  3ª   Delegada  solicita  a  la  Sala concepto favorable a la petición  de extradición de  ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO  DÍAZ  elevada  por  el  Gobierno de  los Estados Unidos, a través de  su  Embajada en Colombia. Conclusión a la que arriba luego de referirse  a  los aspectos  que la Corte debe  analizar en su concepto.   

De  manera  previa  señala que la Corte debe  examinar   que  se  cumplan  las  siguientes  exigencias:  que  el  hecho  esté  sancionado  con  pena  privativa  cuyo mínimo no sea inferior a 4 años, que el  hecho  haya  sido cometido antes del 17 de diciembre de 1997 y que no constituya  delito  político,  los  que  en  caso  de cumplirse y ser favorable el concepto  exija  al Gobierno Nacional que consigne las advertencias al Gobierno extranjero  en  lo relativo a que no puede ser juzgado por hechos anteriores a los  que  motivan  la  solicitud, ni sometido a sanciones distintas de las que se hubieren  impuesto de acuerdo con las normas constitucionales de Colombia.   

En   cuanto  a  la  validez  formal  de  la  documentación   que  allega  el Gobierno de los Estados Unidos señala que  los  documentos fueron aportados por la vía diplomática y aparecen formalmente  válidos,  ya  que  se  encuentran  acompañados de las certificaciones sobre el  cumplimiento  de  los requisitos de autenticación y fueron traducidos al idioma  castellano, por lo que se cumple dicho requisito.   

En cuanto a la indicación exacta de los actos  que  determinaron  el pedido de extradición y el lugar y la fecha en que fueron  ejecutados,  requisito que permite acreditar el cumplimiento del principio de la  doble  incriminación, ya que sólo a partir de la confrontación de la conducta  imputada   a   la  acusada  se  puede  verificar  el  carácter  de  delito  del  comportamiento en nuestro ordenamiento jurídico.   

En  tal  sentido  procede  a  referirse a los  cargos  contenidos  en la acusación sustitutiva No. 06-018 (S-2), puntualizando  que  los  cargos  cinco,  nueve  y  trece  se  refieren  al  concierto para importar a los Estados Unidos una  sustancia  controlada,  heroína,  los  cargos  seis y  diez  a  la  importación de una sustancia controlada,  específicamente   un   kilogramo   de   heroína,   los   cargos   siete,  once  y  catorce al concierto para  distribuir  y para poseer con intención de distribuir una sustancia controlada,  y  los  cargos  ocho y doce a  distribución   y   posesión  con  fines  de  distribución  de  una  sustancia  controlada.   

Concluye  que  las  conductas descritas en el  indictment tienen en nuestra  legislación  su  equivalente  jurídico con una sanción mínima superior a los  cuatro  años  de  prisión  en  los  tipos  penales  de concierto para realizar  actividades   de   narcotráfico    y   el   porte   y   distribución   de  estupefacientes,  artículos  340  del  Código  Penal,  cumpliéndose el citado  requisito.   

Respecto  a  la  demostración  de  la  plena  identidad  de la solicitada en extradición se indica que tanto en la acusación  formal  con  en  las notas verbales la solicitada en extradición es distinguida  con   el   nombre   de  ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO  DÍAZ,  además de indicarse su nacionalidad, fecha de  nacimiento  y  cédula  de  ciudadanía.  Sin  que  al  momento de su captura se  hubiera opuesto.   

Del mismo modo, afirma que el Gobierno de los  Estados  Unidos  allegó  copia  de  las  disposiciones  que forman parte de las  normas en que se sustentan los cargos imputados a la solicitada.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

La Sala procederá de   conformidad  con   lo  señalado  por  el  Ministerio de Relaciones Exteriores,  en  ejercicio  de la competencia que le es propia, en oficio O.AJ.E. No. 0849 del 12  de   mayo de 2006 (fl. 33 carpeta anexa), al conceptuar que “por  no  existir  Convenio aplicable al caso es procedente obrar de  conformidad   con   el  ordenamiento  procesal  penal  colombiano”,  a  emitir  el concepto que corresponda,  atendiendo  las  previsiones  contenidas  en  el  artículo  502  del Código de  Procedimiento Penal, Ley 906 de 2004.   

En consecuencia,  la Corte fundamentará  el  concepto de extradición que debe emitir en este trámite, en los siguientes  aspectos:  validez  formal  de la documentación presentada, demostración plena  de  la  identidad  del  solicitado, principio de la doble incriminación y   equivalencia de la providencia proferida en el extranjero.   

De manera previa, la Sala indicará que   si  bien  la  requerida en extradición es ciudadana colombiana, es  viable  un    pronunciamiento    sobre    el    particular,    ya    que    la  prohibición   que  establecía  el  artículo 35 de la Carta Política fue  levantada   con   la  expedición  del  Acto   Legislativo   No.  1   del 16 de diciembre de 1997; además,  los  hechos  que  motivan la solicitud de extradición según  la resolución de  acusación  y  la  nota  verbal 1131 del 12 de  mayo de 2006 tuvieron lugar  con  posterioridad,  esto  es,   a  partir  de mar            |zo de 2004 hasta por lo  menos   la  fecha  de  la  acusación  y no corresponden a delito político  alguno.   

1.     VALIDEZ     FORMAL     DE    LA  DOCUMENTACIÓN   

Atendiendo  lo  previsto  en  el  artículo  495   del  Código   de  Procedimiento  Penal,  Ley  906  de  2004, la  solicitud   de  extradición  de  quien  se  le ha proferido resolución de  acusación  o  su  equivalente o condenado en el exterior deberá hacerse por la  vía   diplomática   y  excepcionalmente  por  la  consular  o  de  gobierno  a  gobierno.   

En  el  caso  que estudia la Sala se advierte  que    el   Gobierno   de  los  Estados  Unidos  solicitó  por   vía  diplomática,  a  través  de  su  Embajada,   en  nota  verbal dirigida al  Ministerio  de Relaciones Exteriores ante el Gobierno de Colombia, la detención  provisional   con  fines  de  extradición  de  ISABEL  CHRISTIANS   MONTENEGRO  DÍAZ,  contra  quien  se  ha  proferido  en  ese  país  resolución  de  acusación,   solicitud  que se  formalizó  por  idéntica vía (fls. 7 a 10 y 39 c. a.). Luego, la exigencia de  la petición formal esta acreditada.   

De igual forma, se aportaron con la petición  de extradición los documentos referidos por la misma disposición:   

1.1. Copia o transcripción auténtica de la  sentencia, de la resolución de acusación o su equivalente.   

El Gobierno de los Estados Unidos allegó con  el   pedido  de extradición de ISABEL CHRISTIANS  MONTENEGRO   DÍAZ   copia   de  la  resolución  de  acusación   formal   sustitutiva  No.   CR  06-018  (S-2)  (JG)  (fl. 139 c.a.), proferida por el  Gran  Jurado ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito  Este de la Nueva York.   

1.2.          La  indicación exacta de los actos que  determinaron  la  solicitud  de  extradición,  lugar  y  fecha  en  que  fueron  ejecutados.   

La  documentación  aportada  por  el  Estado  requirente   contiene  esta  información,  es  decir,   en  la  acusación  No.    CR    06-018   (S-2)   (JG),    con  la que formaliza la solicitud de extradición de  ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO   DÍAZ,  en  las declaraciones juradas de Roger  A.  Burlingame  (fl.118  c.a.),  Fiscal  Adjunto  de  los Estados Unidos para el  Distrito  Este de Nueva York y de Louis Tenore, Agente Especial de la DEA de los  Estados Unidos (fl.152 c.a.).   

Del    contenido de los documentos  reseñados  se colige que ISABEL CHRISTIANS MONTENEGRO  DÍAZ  junto  con otras personas hacían parte de una  organización  delictiva  dedicada  al  tráfico de narcóticos entre Colombia y  los  Estados  Unidos,  la  que  tenía  el  propósito  de importar y distribuir  heroína  en ese país, que la requerida en extradición procuraba la obtención  de   la   sustancia   narcótica,  lográndose  dos  incautaciones  en  Nueva  York el 23 de agosto de 2005 y el 5 de diciembre de 2005.   

1.3.  Todos  los  datos  que se posean y que  sirvan para establecer la plena identidad de la persona reclamada.   

La  Embajada  de los Estados Unidos  de  América   en  la nota diplomática  No. 0159 del 23 de  enero de  2006  señaló los datos necesarios para establecer la identidad de ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO  DÍAZ, al  expresar  que  es  de  nacionalidad  colombiana,  la  fecha  y el lugar  de  nacimiento,  así  como el número de su cédula de  identidad en Colombia,  los  que son reiterados al momento de formalizar la petición de extradición en  la   Nota  Verbal  No.  1131  del  12  de   mayo  de  2006.  Elementos  suficientes  para  establecer  la  identidad de la persona a que se refieren las  notas diplomáticas.   

     

1. Copia   auténtica   de   las  disposiciones penales aplicables al caso.     

Con la documentación remitida por la Embajada  Americana   se  allega  la  transcripción de las normas del Código de los  Estados   Unidos,   que   en  la  resolución  acusatoria  y   en  la  nota  diplomática  se  consideran  infringidas  por  la  requerida  en  extradición,  debidamente traducidas al castellano.   

Cargos  uno,  seis y ocho  relativos  al  concierto  para importar a los Estados Unidos un  kilogramo de heroína,   

Del   Título  21  del  Código de los  Estados Unidos   

Secciones  952 (a), 963, 960 (a) (1) (b)  (1) (A),   

Del  Título  18  del Código de los Estados  Unidos   

Sección 3551  

Cargos dos,  siete  y  nueve.  Concierto  para  distribuir  y  poseer  con la  intención  de  distribuir  una  sustancia controlada, 1 kilogramo o más de una  sustancia que contenía heroína:   

Del   Título  21  del  Código  de los  Estados Unidos   

Secciones  846,  841  (a)  (1)  (b) (1) (A)  (i)   

Del  Título  18  del Código de los Estados  Unidos   

Sección 3551  

La  anterior  documentación  fue aportada en  idioma  inglés  junto  con  la  traducción  al  castellano,  además,  su  presentación    se   ajusta   a  las  previsiones  normativas  del  Estado  requirente,   ya   que   el   Director   Asociado   de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal,  del Departamento de Justicia de los  Estados  Unidos,  certificó que  los documentos que sustentan el pedido de  extradición  le  fueron suministrados por el Fiscal Federal Adjunto y el Agente  Especial  de  la  DEA.  De  otra  parte,  su  desempeño   en  el cargo fue  certificado  por  el  Procurador  de los Estados Unidos, como correspondiente al  funcionario  de  autenticaciones  del  Departamento   de  Estado   de  los Estados Unidos.  (fl. 45 y s.s. anexo).   

Además,  los certificados que acreditan  su  origen  llevan las cintas y sellos de seguridad del Departamento de Justicia  y  de  Estado, según la autorización y certificación que expide el Secretario  de  Estado  de  los  Estados Unidos,  así como  la certificación del  Consulado de Colombia en la ciudad de Washington D.C..   

Luego,   se   encuentra    plenamente  acreditada  la  validez  formal  de  la  documentación  aportada  junto  con la  solicitud   de   extradición   de  ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO DÍAZ .   

2.  DEMOSTRACIÓN PLENA DE LA IDENTIDAD  DE LA SOLICITADA   

Esta  exigencia  se  encuentra  dada  en  la  solicitud   de   extradición   de  ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO   DÍAZ,  en  la  que   se  afirma  su  participación  en  los  hechos  que  la  motivan, al  señalarse  que  conspiró  con   otros   para  importar a los Estados  Unidos  un kilogramo  o más de una sustancia que contenía  heroína,  con  la  finalidad  de distribuirla, la que sería transportada desde Colombia a  ese país mediante mulas y en bienes muebles.   

   

Según  la  nota  verbal 1131 del 12 de   mayo  de  2006,  ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO DÍAZ,  es  ciudadana  colombiana,  nació  el 6 de   julio  de  1954,  en Yumbo – Valle. Respecto a su identificación se indicó que  es portadora de la cédula colombiana No.  31.466.107.   

Esta información  fue ratificada por la  declaración  rendida  por  el Fiscal Asistente  de los Estados Unidos para  el   Distrito   Este  de  Nueva  York,  (fl.  127  c.a.)  ,  quien  señala  que  “ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO  DÍAZ es ciudadana  colombiana.  Nació  el  6 de julio de 1954. Es unan mujer, mide aproximadamente  155  centímetros  de  estatura  y  tiene  cabello  negro. Su número de cédula  colombiana   es  31.466.107”.  Se  allegó como  parte  de  la  documentación  a  que  se  viene aludiendo una fotografía   que   se  señala  como  de  la  detenida con fines de extradición, la que  habría  sido  reconocida  por  agentes  del orden público en Colombia, como la  misma  persona  que  se  investiga  en  este caso, al haber sido observada en el  curso  de  la  investigación,  según  la  declaración  juramentada del Agente  Especial de la DEA, Louis J. Tenore (fl. 160 c.a.).   

Los  datos  que  se  suministran en las notas  verbales  junto  con  la  información  que aportan las declaraciones del Fiscal  Adjunto  como  del   Agente  Especial  de  la  DEA permiten concluir que no  existe   dificultad   alguna   para  establecer  la  identidad  de  ISABEL  CHRISTIANS MONTENEGRO DÍAZ, ya que  como  quedó  precisado  se  indica  la  fecha  y lugar de su nacimiento, y  especialmente,  el  número  del  documento de identidad que en Colombia permite  identificarla de manera individual y exclusiva.   

En consecuencia, no surge duda alguna respecto  a  que  la  persona  capturada  es la misma que se solicita en extradición y de  aquella  en contra de la cual se han proferido por la Corte del Distrito Este de  Nueva  York  sendos  cargos  por  la importación y  posesión con fines de  distribución  de  una  sustancia  que  contenía  heroína,  como quiera que no  se   advierte  equívoco  al  señalar  que la persona retenida es la misma  persona  que  se  en  la  petición  de extradición es  llamada como   ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO   DÍAZ,  puesto  que a ésta corresponde el número de cédula 31.466.107,  circunstancia  que  se colige, igualmente, de que hubiera suscrito las actas que  reposan  a  folios  20 y 26 de la carpeta anexa y al otorgar poder y notificarse  de  los diversos autos proferidos en este trámite como  ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO  DÍAZ, aspecto que por  demás,  no  fue  cuestionado  en  el  curso  del  trámite.  Luego,  no  existe  imprecisión  alguna  al  haber  sido  identificada  en la acusación sólo como  ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO   DÍAZ.   

3.     PRINCIPIO     DE    LA    DOBLE  INCRIMINACIÓN   

Como   quiera   que  el  trámite  de  las  solicitudes   de   extradición   entre    Colombia   y   Estados  Unidos   de   América   se   rige, según  el concepto  emitido   por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,   por  las   disposiciones  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  el  principio  de  doble  incriminación   debe   ser   determinado   atendiendo   lo   previsto   por  el  artículo   493  de  la  ley 96 de 2004, por lo que  debe establecerse  que  el  hecho  que motiva la extradición esté previsto como delito   en  el  ordenamiento  jurídico  de  Colombia,   reprimido con una sanción  privativa  de  la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro años y que en  el  Estado  Requirente,  por lo menos, se haya dictado resolución de acusación  en su contra.   

De  acuerdo  con lo anterior, se tiene que el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  solicita  la  extradición  de  ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO   DÍAZ,  ciudadana  colombiana,  para  que responda ante la justicia   norteamericana  por los cargos contenidos en  la acusación No.   CR   06-018  (S-2)  (JG),  según  se  expresa   en  la nota verbal 1131 del 12 de   mayo    de   2006,   mediante   la   cual   se   formaliza   la   solicitud   de  extradición.   

Por  consiguiente,  el requisito en cuestión  debe  ser  examinado  atendiendo  el  contenido  de la resolución de acusación  proferida  en  contra  de  ISABEL CHRISTIANS MONTENEGRO  DÍAZ  por  el  Gran   Jurado  ante  el  Tribunal  de  Distrito  de los Estados Unidos Distrito Este de  Nueva  York,  en  la  que  se  le acusa de conspirar para importar desde un  lugar  fuera  de  ese  país  1  kilogramo o mas de una sustancia controlada que  contenía  heroína y de conspirar para poseer con la intención de distribuir a  ese país el citado alucinógeno.   

Las  normas  sustanciales  que se consideran  violadas  por  la  requerida  con   fines de extradición, cuya traducción  obra  en  el presente trámite,  hacen referencia a las acciones de atentar  o  conspirar  para  importar,  para  el  que se prevé similares sanciones a las  establecidas   para   el   respectivo   delito;   también,  se  considera  como  delito   la  fabricación,  distribución,  posesión  con la intención de  fabricar,  distribuir  o  dispensar  una  sustancia controlada,  y se   fija  la  respectiva  sanción de acuerdo con la cantidad de sustancia objeto de  las  actividades ilícitas, que para el caso de 1 kilogramo de heroína no puede  ser menor de 10 años o mayor que cadena perpetua.   

Por  su  parte,  en   la  legislación  colombiana  se  encuentran  previstos los delitos de narcotráfico en el Título  XII,   Delitos   contra   la  Salud  Pública,  Capítulo  II  Del  tráfico  de  estupefacientes   y  otras  infracciones,   artículo  376 del Código  Penal,  que prevé el tráfico de estupefacientes, y entre sus modalidades la de  sacar  del  país,  cuya  pena  mínima  es de ocho (8) años, el concierto para  delinquir  previsto  en  el  inciso  2°  del  artículo  340  modificado por el  artículo  8°  de  la ley 733/02  está sancionado con pena de prisión de  seis  (6)  a  doce  (12)  años, cuando como se establece en la acusación   (indictment)   que   se  acompaña, el concierto sea  para cometer delitos de narcotráfico.   

Por consiguiente, al acusar las autoridades  judiciales   de   los   Estados   Unidos   de   América   a   ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO  DÍAZ  de  conspirar  para importar y de poseer con la intención de distribuir 1 kilogramo  o  mas de una sustancia controlada, que contenía heroína, debe  colegirse  que     en    relación    con     los    seis  cargos  de  la resolución de acusación se cumple el  presupuesto   atinente  a  la doble incriminación, pues en la legislación  penal   colombiana    tales   conductas   están   previstas  como  delitos  y    sancionadas  con   una pena mínima superior o igual  a  cuatro   años   de   prisión   y   los  hechos  fueron  cometidos,  según  la  documentación  que  se  allega  con  la  solicitud  formal de extradición, con  posterioridad  a  la   promulgación  del  Acto  Legislativo  01  del 16 de  diciembre  de  1997,  que  autorizó la extradición de  los  colombianos  por  nacimiento.   Es decir,  que se cumple con esta  exigencia.   

4.  EQUIVALENCIA DE LA PROVIDENCIA PROFERIDA  EN EL EXTRANJERO   

Los  comportamientos   señalados  en la  nota  verbal  0219   del  27  de   enero  de  2005, fueron calificados  jurídicamente   por   el   Gran   Jurado   Indagatorio  del  Tribunal   de  Distrito   de   los   Estados  Unidos  para el Distrito  Este   de   Nueva   York   en    la   acusación    No.   CR  06-018  (S-2)  (JG), dictada el 19 de  abril  de  2006,   la   cual vincula a ISABEL  CHRISTIANS  MONTENEGRO  DÍAZ  con  seis cargos de los  catorce  que  contiene,  decisión que  tiene semejanzas con la resolución  de  acusación  que  se  profiere  en  el  proceso  penal colombiano que permite  considerarlas   como equivalentes,  aunque  presenten diferencias  por  pertenecer  los  pliegos  de  cargos a  sistemas judiciales distintos.   

Se  da  por  descontada  la  existencia  de  una   equivalencia  entre  los  dos  sistemas jurídicos, cuando quiera que  así  lo  ha  sostenido  la  Sala  en casos similares, al indicar que   la     resolución     de     acusación   en   el   sistema  norteamericano     señala     los      hechos     y    la    conducta          desplegada         por        el       presunto  infractor,     la   calificación    jurídica que  se  le  atribuye  y   las    normas  violadas,  aspectos que  permiten  deducir  la  equivalencia  con  la que se profiere en el proceso penal  colombiano,   sin  que  esto  impida reconocer la existencia de diferencias  que  se derivan del hecho de que las acusaciones  provienen de dos sistemas  judiciales   diferentes,  motivo  por  el  cual  no puede exigirse que  haya   una  equivalencia  absoluta, como lo expresa el concepto de la   Procuraduría  Delegada. Apreciación que  se hace extensiva a sus efectos,  que   se  advierten  como  similares,  ya  que  en  ambos  casos   permiten  determinar  la   imputación por la cual se llevará a cabo el juzgamiento.  Luego,   se   puede   concluir  que  el   requisito  examinado  se  cumple.   

El anterior análisis permite concluir que en  este   evento   están   dadas  las  exigencias   legales   para   conceptuar   de  manera  favorable respecto  de los  cargos a que  se  refiere  la  petición  formal  de  extradición  del  ciudadana  colombiana  ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO   DÍAZ,   de  la Embajada de Estados Unidos  de América.   

No obstante, el sentido de la decisión que se  anuncia,  atendiendo  lo  dispuesto  en  el  artículo  494  de  la  ley  906 de  2004,    se  advertirá  que  el  Gobierno  Nacional  puede  subordinar  la  concesión  de la extradición a las condiciones que considere pertinentes, así  como  exigir  que  la  solicitada no vaya a ser juzgada por hechos anteriores ni  diversos  de  los  que   dan  lugar a la extradición ni sometida a penas o  tratos crueles, inhumanos o degradantes.   

También,  la Sala debe indicar que  en  virtud  de lo dispuesto por el numeral 2º del artículo 189 de la Constitución  Política,  le corresponde al Gobierno, encabezado por el señor Presidente como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de  su  eventual  incumplimiento. Igualmente, que el tiempo que lleva privada de  la  libertad  la  pedida  en  extradición,  le  sea tenido en cuenta como parte  cumplida de la posible sanción.   

En  mérito  de  lo  anterior,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

1°  Conceptúa  favorablemente    la   extradición    de   ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO   DÍAZ  elevada   por  el  Gobierno  de  la   República   de   Estados  Unidos  de  América  en  relación con los  cargos   a   que   hace   referencia   la   acusación   sustitutiva   CR. 06-018 (S-2) (JG) del  19  de  abril de 2006.   

2°  Comuníquese  esta  decisión  a   ISABEL   CHRISTIANS   MONTENEGRO   DÍAZ,  a  su defensor, al Ministerio Público y al Fiscal General de la  Nación con copia del concepto.   

3°  Devuélvase  el expediente al Ministerio  del Interior y de  Justicia para lo de  ley.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                  ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

         Aclaración de voto   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN             MARINA      PULIDO     DE  BARÓN   

                                                                                             Comisión      de  servicio   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS            YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

ACLARACIÓN  DE  VOTO  

Con el respeto que siempre profeso por las  decisiones  de  la Sala, expongo a continuación los aspectos que, en mi sentir,  deben  incluirse  en  los  conceptos de extradición que emite la Corte frente a  trámites  que involucran ciudadanos colombianos por nacimiento, particularmente  cuando  se  desarrollan  en  ausencia  de  cláusulas  pactadas  en instrumentos  internacionales   de   carácter  bilateral  o  multilateral,  en  la  forma  de  condicionamientos  que  el  Gobierno  Nacional  debería  exigir  al  momento de  acceder  a  la  entrega  de  un  connacional,  además  de  los que se le vienen  sugiriendo de manera común.   

La posición que he venido sustentando en  Sala  y que no ha tenido acogida, descansa en que la Corte al asumir la función  de  conceptuar,  no  sólo  ha  de tener como guía los parámetros que sobre la  materia  están  fijados  en  el  ordenamiento  procesal penal patrio, sino que,  además,  su misión también debe estar influida por la regla del artículo 2º  de  la  Constitución,  pues  en  cuanto  órgano  máximo  de  la jurisdicción  ordinaria  y,  por tanto, componente esencial en la estructura del Estado Social  de  Derecho,  también  debe  velar  por  la efectividad de los principios   –entre   ellos   el  fundante  de  la  dignidad  humana-,   derechos y deberes consagrados en la  Carta;  defender  la  independencia  nacional  y  proteger  a todas las personas  residentes  en  Colombia  en  su  vida,  honra,  bienes,  creencias,  derechos y  libertades.   

En  ese  orden  de  cosas,  estimo que es  preciso   advertir   en  el  concepto  sobre  la  necesidad  de  plantear  otras  condiciones  a  la  entrega del reclamado, derivadas del hecho de que el acto de  extradición  no  implica  que el extraditado pierda la nacionalidad colombiana,  lo  cual sólo ocurre frente a los presupuestos señalados en el artículo 98 de  la Constitución.   

En tales condiciones, cuando la entrega en  extradición  de  un  nacional  colombiano se tramita y agota, en ausencia de un  convenio   multilateral   o  bilateral  sobre  la  materia,  con  arreglo  a  la  Constitución  y  a  la  ley,  debe tenerse en cuenta que a diferencia de lo que  ocurre  si  se  hubiera adelantado conforme a un instrumento internacional en el  cual  las  partes  acuerdan condiciones que pueden significar la restricción de  ciertos  derechos,  en  virtud  a  la  configuración del Estado colombiano como  social  y  democrático  de derecho, en el cual es base fundamental el respeto a  la  dignidad  humana  (artículo  1º de la Carta), las condiciones que se deben  exigir  al país reclamante tienen que estar ligadas con la observancia allí de  los  derechos  y  garantías  que  cobijarían  al  solicitado de ser juzgado en  Colombia.   

Eso  es  así,  porque  al  acceder  a la  extradición  de  un colombiano por nacimiento el Estado, a través del Gobierno  Nacional,  renuncia  a la potestad de ejercer su propia jurisdicción, pero no a  la  obligación  de  proteger al extraditado, pues en tanto siga siendo súbdito  de  Colombia, tiene derecho a todas las prerrogativas, garantías y derechos que  emanan  de  la Constitución y la ley, en particular, aquellos que se relacionan  con   su   calidad   de   procesado  y  que  tienen  que  ver  con  la  dignidad  humana.   

Así  las cosas, siendo el marco esencial  de  la  figura  de  la  extradición  lo  señalado  en  el  artículo  35 de la  Constitución,  que  fija  un  sistema  de  fuentes1   para   que  se  solicite,  conceda  u  ofrezca, que son los tratados públicos y, en su defecto, la ley, es  preciso  comentar  que  como no hay un instrumento vigente de esa naturaleza que  ligue  a Colombia con Estados Unidos en el tema de extradición, el ámbito para  evaluar   la   procedencia  de  una  solicitud,  concesión  u  ofrecimiento  de  extradición   entre   los   dos   países   es   el  Código  de  Procedimiento  Penal.   

Obsérvese   que   los   preceptos  que  desarrollan  la  extradición  tanto en la Ley 600 de 2000 como en la ley 906 de  2004,  además  de  reiterar  las  reglas  constitucionales  (improcedencia  por  delitos  políticos, o la de colombianos por nacimiento por hechos cometidos con  anterioridad     al     17     de     diciembre     de     1997     –artículo  508  y  artículo  490,  respectivamente-);  fijan  el organismo al que le corresponde ofrecer o conceder  la  extradición  de  una persona y las facultades sobre la materia –el   gobierno-,   el   ámbito  de  competencia  de  cada ente gubernamental, y el que le corresponde en el trámite  a   la  Corte;  señalan  requisitos  adicionales  (doble  incriminación,  acto  procesal  mínimo  en  el  exterior  –artículo  510 y artículo 492 ib.-); estructuran la forma como se  desarrolla  el trámite mixto, así como los fundamentos del concepto (artículo  520  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2000 y artículo 502 del Código  Procesal  Penal  de  2004);  determinan cuándo se decide sobre la solicitud, en  qué  momento  se  hace  la  entrega  y regula la orden de prelación en caso de  varias  solicitudes  (artículos  522,  523  y  524, y artículos 504, 505 y 506  ibídem);  consagran el derecho a la defensa y los eventos en que hay lugar a la  libertad  (artículos  529 y 530 de la Ley 600 de 2000 y artículos 510 y 511 de  la Ley 906 de 2004).   

Además, el artículo 512 de la primera de  las  leyes  en  cita  le impone de modo imperativo al gobierno la obligación de  exigir  que  el  solicitado  no vaya a ser juzgado por un hecho anterior diverso  del  que motiva la extradición, ni sometido a sanciones distintas de las que se  le  hubieran  impuesto en la condena, y a que se le conmute la pena de muerte en  caso  de  que  la  legislación del país reclamante la prevea como sanción del  delito  que  motiva  la  solicitud  de  extradición,  circunstancias éstas que  igualmente  se  encuentra  previstas  en  el  artículo 494 del Código Adjetivo  Penal  de  2004, con la inclusión en este último de que tampoco al extraditado  se  le  someta  a  desaparición forzada, torturas ni a tratos ni penas crueles,  inhumanas  o  degradantes,  como  tampoco  a  las  penas  de destierro, prisión  perpetua o confiscación.   

Recuérdese  que  las  condiciones arriba  señaladas  fueron  extendidas,  con el mismo carácter imperativo, por la Corte  Constitucional a otras situaciones, al señalar que:   

“…no  sólo  habrá  de  entenderse que en caso de que exista en el Estado requirente la pena  de  muerte,  la entrega se hará bajo la condición de la conmutación de ésta,  sino,  también  bajo el entendido de que al extraditado no se le podrá someter  ni  a  torturas,  ni  a tratos o penas crueles, ni a desaparición forzada, ni a  tratamiento   degradante   e  inhumano,  razón  por  la  cual  así  habrá  de  condicionarse  la  constitucionalidad  que  se  declara  del  artículo  550 del  Código de Procedimiento Penal.   

Por  otra  parte, se observa por la Corte,  que  la  Constitución  colombiana,  prohíbe  en  su  artículo 34 ‘las  penas  de  destierro,  prisión  perpetua      y      confiscación’,  a las cuales, por las mismas razones anteriormente expuestas, no  podrá  someterse  al extraditado por el país que lo juzgue, lo que implica que  igualmente   en  ese  sentido  habrá  de  condicionarse  la  exequibilidad  del  artículo     550    del    Código    de    Procedimiento    Penal.”2   

Sin  embargo,  esas  no  son  las únicas  condiciones  susceptibles  de formularse, pues al fin y al cabo el primer inciso  del  artículo  512  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2000, así como el  primer  inciso  del  artículo  494  de  la  Ley  906  de  2004,  preceptúa que  “El  gobierno  podrá subordinar el ofrecimiento o  la   concesión   de   la   extradición   a   las   condiciones  que  considere  oportunas.”   

Esa  facultad,  debe  señalarse,  no  es  discrecional,  pues  al  momento  de  decidir  sobre  la  entrega de un nacional  colombiano  el  gobierno  está  en  el  deber  de  armonizar  los  criterios de  conveniencia  nacional o de cooperación internacional, con la premisa según la  cual  al  concederse la extradición no se renuncia a la soberanía, sino que se  ejerce3,  y  con  los  derechos y garantías que están consagrados en la  Constitución  y  en  los instrumentos internacionales sobre derechos humanos en  pro   de   un   justiciable,   así   como   en   protección   de  su  dignidad  humana.   

Así,  con  arreglo al artículo 29 de la  Carta;  a  los  artículos  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos  Humanos,  5-3.6, 7-2.5, 8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe  condicionar  la  entrega de un compatriota, si concede la extradición, a que se  le    respeten   al   extraditado   –como  a  cualquier  otro nacional en las mismas condiciones- todas  las  garantías  debidas  a  su  condición de justiciable, en particular, a que  tenga  acceso  a  un  proceso  público  sin dilaciones injustificadas, a que se  presuma  su  inocencia, a que cuente con un intérprete, a que tenga un defensor  designado  por  él  o por el Estado, a que se le conceda el tiempo y los medios  adecuados  para  que  prepare la defensa, a presentar pruebas y controvertir las  que  se  aduzcan  en contra, a que su situación de privación de la libertad se  desarrolle  en  condiciones  dignas, a que la eventual pena que se le imponga no  trascienda  de  su persona, a que la sanción pueda ser apelada ante un tribunal  superior,  a que la pena privativa de la libertad tenga la finalidad esencial de  reforma y readaptación social.   

Igualmente,  el gobierno debe condicionar  la  entrega  a que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre  la   materia,   le  ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para  que  el  extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con  sus familiares más cercanos,  habida  cuenta  que  la Constitución de 1991, en su artículo 42, reconoce a la  familia  como  núcleo  esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su protección y  reconoce  su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza con la protección  adicional  que  a ese núcleo le otorgan la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección  a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición,  es  misión  del  Estado,  por medio del ámbito de competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículo  9  y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con  apoyo  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación (artículo 277 de la  Constitución)  y  de  la  Defensoría del Pueblo (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema  tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

De   esa   manera,   dejo   sentado  mi  criterio.   

Señores Magistrados,  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Magistrado  

Fecha   ut  supra.   

    

1  Corte Constitucional, sentencia C-740/00.   

2  Sentencia C-1106/00.   

3  Cfr. Corte Constitucional, Sentencia C-621/01.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *