25496(30-05-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25946  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Aprobado acta No. 52  

Bogotá  D.  C., treinta (30) de mayo de dos  mil seis (2006)   

Se  pronuncia  la  Corte sobre el recurso de  queja   interpuesto   por   el   defensor   de   los   procesados   MILTON   ÁNDERSON   MONTOYA   y   JAISSON  ANDRÉS  LEZCANO  VÉLEZ  contra  la  providencia  proferida  por  la  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Antioquia,  mediante  la  cual  negó  por improcedente el recurso de apelación interpuesto  contra  el  auto de segunda instancia del 30 de marzo que se abstuvo de resolver  la petición de rebaja de pena.   

ANTECEDENTES  

1.-  De las copias allegadas a este especial  trámite, se establecen los siguientes aspectos:   

1.1.-  Que  la  Sala  de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Antioquia, el 31 de enero de 2006,  resolvió   el  recurso  de  apelación  interpuesto  por  el  defensor  de  los  procesados   contra   la  sentencia  de  primera  instancia,  a  través  de  la  cual,   el  Juzgado  1° Penal del Circuito Especializado de Antioquia, los  condenó  a  280  meses de prisión, multa equivalente a 1.334 salarios mínimos  legales  mensuales  vigentes  y a la inhabilidad para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por  un  periodo de 10 años, como autores del concurso de  delitos  de  homicidio, concierto para delinquir, fabricación, tráfico y porte  de armas y municiones de uso privativo de las fuerzas armadas.   

Igualmente,  el  profesional  del  derecho  interpuso  el  recurso  de  apelación  contra  el  auto interlocutorio del 8 de  noviembre  de  2005,  mediante  el  cual  el  Juzgado  1°  Penal  del  Circuito  Especializado   de   Antioquia,   resolvió   negativamente   una  petición  de  corrección aritmética de la sentencia antes reseñada.   

1.2.-  El 13 de marzo de 2006 el defensor de  los  procesados  presentó  un  escrito  solicitando  se  le  reconociera  a sus  defendidos  la  rebaja del 50% de la pena de prisión impuesta en aplicación de  la   ley   906   de  2004,  por  principio  de  favorabilidad  y  derecho  a  la  igualdad.   

1.3.- Mediante auto interlocutorio del 30 de  marzo  de  2006,  la  Sala  Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Antioquia,  se  abstuvo  de estudiar la anterior petición, por cuanto ya había  precluido  el momento para presentar esa clase de peticiones y, a la vez, porque  esa  Corporación  carecía  de  competencia,  sugiriéndole al memorialista que  presentara  la solicitud al juez de ejecución de penas o la incluyera dentro de  lo que argumentaría en la demanda de casación.   

1.4.- Contra el auto del 30 de marzo de 2006,  el  profesional  del  derecho  interpuso  el  recurso  de apelación, el que fue  resuelto  el 27 de abril de 2006, señalando que contra dicho pronunciamiento no  procede  recurso  alguno,  de conformidad con lo establecido en el artículo 191  del   Código  de  Procedimiento  Penal,  por  lo  tanto  se  entiende  que  esa  providencia     quedó     ejecutoriada     desde     el     momento    de    su  notificación.   

2.-  Contra  esta  decisión  el  impugnante  interpuso  el recurso de queja, solicitando, a la vez, que se expidiera copia de  las siguientes piezas procesales:   

2.1.-  Copia  del  escrito  mediante el cual  solicita la rebaja de la pena impuesta y sus anexos;   

2.2.- Copia del auto del pasado 30 de marzo,  a  través del cual la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Antioquia, se abstuvo de resolver la petición;   

2.3.-  Copia del escrito mediante el cual el  defensor  de  los  procesados interpone el recurso de apelación, contra el auto  del pasado 30 de marzo.   

2.4.- Copia del auto mediante el cual la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Antioquia, se abstuvo de  pronunciarse     “por     cuanto    ‘Contra  el  auto  interlocutorio  de  segunda  instancia  del  30  de marzo de 2006, que le fue notificado, no procede  recurso alguno…”   

3.- En escrito dirigido a esta Corporación,  el  defensor de los procesados MILTON ÁNDERSON MONTOYA  y  JAISSON  ANDRÉS LEZCANO VÉLEZ precisa que acude al  recurso  de  queja,  con  el  propósito  de  que  se revoque la providencia que  “no  le  reconoció  el  derecho  a  impugnar  una  decisión”  y, en consecuencia, se ordene el trámite  de la segunda instancia.   

Considera,  inicialmente,  que la naturaleza  jurídica  de  la providencia es de carácter interlocutorio y, por lo tanto, le  permite  la  interposición  de los recursos ordinarios debido a que se resuelve  una  situación  especial,  para  la  libertad  de  los  procesados  quienes  al  someterse  al  instituto  de  la sentencia anticipada antes de la ejecutoria del  cierre  de  la  investigación, tienen derecho a la rebaja sustancial del 50 por  ciento  de  la pena, como lo señaló la Corte Constitucional en la sentencia de  tutela aportada a los autos. Por lo tanto, el tema es trascendente.   

Así  mismo,  señala  que  debe  servir  de  motivación  para  que  la Corte, asuma el estudio de la petición de la defensa  en  el  sentido de permitir que  prospere la impugnación, pues la negativa  conlleva  una  renuncia  al  derecho  constitucional  de  recurrir  la sentencia  condenatoria.   

De otra parte, sostiene que es una conquista  del  derecho  penal  demoliberal  “que  permite que  instancias  superiores  revise  a  fondo  lo  realizado  por los funcionarios de  primera  instancia”,  por  lo  tanto,  estima que el  desestimar  el  recurso  de  apelación  por  parte  del  Tribunal  Superior  de  Antioquia,   quebranta  los  derechos  a  la  defensa,  contradicción  y  doble  instancia,  lo  que significa que se debe proceder a revocar la decisión que es  objeto del recurso de queja.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

El  recurso  de  queja  tiene por finalidad  obtener  que  el superior funcional conceda la apelación contra una providencia  cuando  la  impugnación  ha  sido  despachada  desfavorablemente  por el a-quo,  obviamente,  contra  una  decisión  susceptible  de  ser  impugnada mediante el  ejercicio de este recurso.   

Ahora  bien, en términos del artículo 169  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  las  providencias  que  se dicten en la  actuación  se  denominan resoluciones, autos y sentencias y se clasifican de la  siguiente  manera: “1.- Sentencias, si deciden sobre  el  objeto  del  proceso,  bien  en primera o segunda instancia, en virtud de la  casación  o de la acción de revisión. 2.- Autos interlocutorios, si resuelven  algún  incidente  o  aspecto sustancial…”. Por su  parte,  el  recurso  de  apelación  conforme  a la preceptiva del artículo 191  ibídem,  procede  contra  las  sentencias  y  las decisiones interlocutorias de  primera instancia.   

Desde  esa perspectiva, el recurso de queja  previsto  en  el  artículo  195  del  Código  de Procedimiento Penal, procede:  “Cuando   el   funcionario  de  primera  instancia  deniegue  el  recurso  de apelación…”; empero, el  presente caso se distancia de la preceptiva anterior.   

En efecto, adviértase que si bien es cierto  el  pronunciamiento de la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Antioquia  del pasado 30 de marzo, se hizo cuando el proceso que se adelanta  en  contra  de  MILTON  ÁNDERSON  MONTOYA  y  JAISSON  ANDRÉS   LEZCANO   VÉLEZ   se   encontraba  en  esa  Corporación,  como  que,  el  Tribunal oficiaba como juez de segunda instancia,  habida  consideración  que  adelantaba  el  trámite  inherente  al  recurso de  apelación  interpuesto  contra  la sentencia condenatoria proferida, en primera  instancia  por  el Juzgado 1° Penal del Circuito Especializado de Antioquia; no  significa  que  las  decisiones  que  adopte en relación con temas diferentes a  aquellos  que  fueron  el  enfoque  central  la  impugnación,  se conviertan en  decisiones  de primera instancia, por el hecho de ser la primera vez que lo hace  el  juez  colegiado  y,  por  ende, susceptibles de ser recurridas en apelación  para   que   el   superior   funcional   de   quien   las   dictó  –  en  este  caso la Corte –  deba  revisarlas.  La  instancia que  corresponde  ejercer  a cada autoridad está previamente definida en la ley, por  contera,  su  naturaleza  depende del grado de jurisdicción que en cada caso le  corresponde al funcionario que emite el pronunciamiento.   

Una  pretensión  de esta índole soslaya el  ámbito  de  competencia  de  cada uno de los funcionarios que intervienen en el  proceso  y,  desde  luego,  la  garantía constitucional y legal solo prevé dos  instancias.   

Siendo  evidente, entonces, la improcedencia  del  recurso  de  apelación  contra los autos dictados, sobre temas diversos al  objeto  de  la  apelación,  por el funcionario de segunda instancia, deberá la  Sala declarar bien denegado el recurso de apelación interpuesto.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la Corte  Suprema de Justicia, en Sala de Casación Penal.   

RESUELVE  

1.- DECLARAR acertada la  decisión  de  negar el recurso de apelación interpuesto por el defensor de los  procesados  MILTON ÁNDERSON  MONTOYA  y  JAISSON  ANDRÉS LEZCANO VÉLEZ   contra  el  auto  proferido  por  la Sala Penal del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Antioquia, el 30 de marzo de 2006, mediante  el cual se abstuvo de resolver una petición.   

2.-  Retorne  la  actuación al Tribunal de  origen.   

CÓPIESE  Y  CÚMPLASE   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                                  ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

Salvamento de voto  

EDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                               ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO  DE  BARÓN                                            JORGE           LUIS          QUINTERO  MILANÉS         

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

SALVAMENTO DE VOTO  

Bogotá,   D.   C.,   31   de   mayo   de  2006.   

Con   el   respeto   debido   hacia   las  determinaciones  de  la  mayoría,  me permito salvar mi voto en el asunto de la  referencia,  por  considerar  que  habiéndose concedido el recurso de queja por  parte  de  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Antioquia sin que  fuera  procedente,  la  Sala  de Casación Penal debió abstenerse de resolverlo  por carecer de competencia funcional.   

En  efecto,  la  finalidad  del  recurso de  queja,  según se desprende de la preceptiva procesal, es garantizar el acceso a  la  segunda  instancia  cuando  se  niega  por  el  funcionario  A  quo errada o  injustamente.  El  objetivo de la alzada se concreta exclusivamente a establecer  si la apelación o la casación fueron correctamente denegados.   

“Cuando  el  funcionario   de  primera  instancia  deniegue  el  recurso  de  apelación,  el  recurrente  podrá  interponer el de queja, dentro del término de ejecutoria de  la   decisión   que   deniega   el   recurso.”  1   

Similar  preceptiva consagraba el artículo  207  del  Decreto  2700  de  1991, refiriéndose al otrora denominado recurso de  hecho,  en  relación  con  el  cual manifiestamente extendía su procedencia al  recurso de casación:   

“Cuando  el  funcionario   de  primera  instancia  deniegue  el  recurso  de  apelación,  el  recurrente  podrá interponer el de hecho, dentro del término de ejecutoria del  auto que deniega el recurso.   

El   mismo   recurso  procede  contra  la  providencia que deniegue el de casación.”   

Por  su parte, el artículo 377 del Código de Procedimiento  Civil,   se   refiere   a   la   procedencia   del   recurso   en   los   mismos  términos:   

“Cuando el juez  de  primera  instancia  deniegue  el recurso de apelación, el recurrente podrá  interponer  el  de  queja  ante  el superior, para que éste lo conceda si fuere  procedente.   

Podrá también interponer recurso de queja  el  apelante  a  quien  se  concedió  una  apelación en el efecto devolutivo o  diferido,  si  considera  que  ha  debido  serlo  en  uno  distinto, para que el  superior corrija tal equivocación.   

El mismo recurso procede cuando se deniegue  el de casación.”   

Las  normas  transcriptas  tienen,  entre  otros,  los  siguientes elementos comunes: (i) Debe recurrirse en apelación una  providencia  dictada  en primera instancia, y (ii) El recurso de apelación debe  haberse denegado por el funcionario de primera instancia.   

La  razón de ser lógica es que, conforme  lo dispone     el  artículo  191  de  la  Ley  600  de  2000, “Salvo  disposición  en  contrario,  el  recurso  de  apelación  procede  contra  la  sentencia  y  las  providencias  interlocutorias de primera  instancia.” 2   

La  norma  es  desarrollo  de la garantía  fundamental  de  la  doble  instancia.  La  excepción está constituida por los  procesos de única instancia.   

El recurso de apelación puede interponerse  hasta  antes  de  que  las  providencias  queden  ejecutoriadas. Empero, las que  deciden  los recursos de apelación, entre otras, quedan en firme el día en que  sean  suscritas  por el funcionario correspondiente.3   

Esa  la razón por la que no es procedente  apelar  las decisiones dictadas en segunda instancia y, más aún, para declarar  la improcedencia del recurso de queja.   

Precisamente  el  funcionario  de  segunda  instancia  conoce  de la apelación interpuesta contra la providencia de primera  instancia.   

Conceder  un recurso de queja, por haberse  negado   la   apelación   a   una   decisión  emitida  en  segundo  grado,  es  propiciar    una   tercera   instancia  ordinaria  inexistente  en  nuestro  ordenamiento jurídico.   

Al  respecto  se  había  pronunciado esta  Corporación recientemente, al resolver un recurso de queja:   

“3.  Al  estar actuando el Tribunal como  Juez  de  segunda instancia, en tanto que asumió el conocimiento del asunto por  virtud  del  recurso  de  apelación  interpuesto  en contra del fallo de primer  grado,  las  decisiones adoptadas en relación con temas diversos a aquellos que  fueron  objeto  de la impugnación, no se convierten, por el hecho de constituir  el  primer  pronunciamiento  en  el proceso o la primera vez que lo hace el Juez  colegiado,   en   determinaciones  de  primera  instancia  susceptibles  de  ser  recurridas  en  apelación  para que el superior funcional de quien las dictó –  para  el  caso la Corte- pueda entrar a revisarlas. La instancia que corresponde  ejercer  a  cada  autoridad  está previamente definida en la ley, y por ello es  siempre  la  misma.  Su naturaleza, entonces, depende del grado de jurisdicción  que  en  cada caso le corresponde al funcionario que emite el pronunciamiento, y  no  del  número  de  veces  que en el proceso se hayan dictado decisiones sobre  determinado planteamiento.   

Pretender  lo  contrario, es desconocer el  ámbito  de  competencia  de  cada uno de los funcionarios que intervienen en el  proceso,  y  desde luego, que la propia ley procesal sólo prevé dos instancias  que es lo que garantiza la Constitución.   

…  

Cuando  el funcionario de segunda instancia  se  pronuncia  sobre el objeto de la apelación no significa que por segunda vez  haya  una  decisión  en  relación  a lo debatido. En ese evento, conocerá por  primera  vez,  pero  en  segunda  instancia,  del  tema objeto de discusión.”  4   

En  el  caso  concreto,  la Sala Penal del  Tribunal   Superior   de   Antioquia,  despachó  negativamente  un  recurso  de  apelación.   La  providencia  fue  proferida  en  segunda  instancia  y  quedó  ejecutoriada  al ser suscrita por el Juez Colegiado. Contra ella no procedía el  recurso  de  apelación  ni  ninguno  otro.  En este caso es la Ley –  Ley  600  de  2000,  artículo  191  –  la  que  determina la  impertinencia  de  la  impugnación, y no el error o el capricho del funcionario  judicial.   

En  consecuencia,  por  haber actuado como  Juez  de  segunda instancia, la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Antioquia, debió denegar el recurso de queja.   

Vistas  así  las  cosas,  debió  la Sala  variar  la  Jurisprudencia  en  la  decisión  de  la  cual  me  aparto con este  salvamento de voto.   

Ha  debido  la  Corporación abstenerse de  resolver el recurso de queja, por falta de competencia funcional.   

Con todo respeto,  

Sigifredo  Espinosa  Pérez   

Magistrado   

    

1 Ley  600 de 2000, Artículo 195:   

2 En el  mismo   sentido  artículos  350  y  351  del  Código  de  Procedimiento  Civil   

3  “siempre  y  cuando  se  entienda  que  los  efectos  jurídicos    se    surten    a    partir    de    la   notificación   de   las  providencias”.  Corte  Constitucional.  Sentencia  C  – 641 de 2002   

4 Sala  De  Casación  Penal.  Recurso  de  Queja.  24  de  noviembre  de  2005. Proceso  24.580.     

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