23707(22-06-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23707  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                

Magistrado Ponente:  

                                                  Dr.  ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No. 51   

Bogotá, D.C., veintidós (22) de junio de dos  mil cinco (2.005)   

VISTOS:  

La Sala se pronuncia sobre la viabilidad de la  demanda  sustento  del  recurso  de  casación  instaurado  por  el defensor del  procesado  JULIO  ISIDORO  FLOREZ PÉREZ, contra la sentencia proferida el 29 de  octubre  de  2004  por  el  Tribunal  Superior  de  Cartagena,  mediante la cual  confirmó  la emitida el 16 de diciembre de 2002 por el Juzgado Quinto Penal del  Circuito  de  esa  ciudad, que lo condenó a la pena de dieciséis (16) meses de  prisión   al   haber   sido   hallado   autor   de   la   conducta  punible  de  estafa.   

LOS HECHOS:  

Mediante promesa de compraventa fechada el 13  de  septiembre  de  1996,  JULIO  ISIDORO  FLÓREZ  PÉREZ  prometió venderle a  Alexey   Eyoen  Pardo  el  inmueble  ubicado  en el lote 13 Manzana D de la  urbanización  Santa  Clara de la ciudad de Cartagena en la suma de treinta (30)  millones  de  pesos.  A  los  seis días de suscrito el mencionado contrato y de  haber  recibido  la  parte  del dinero estipulada en él, el acusado procedió a  vender el mismo bien a una hermana suya.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN:  

En la demanda se propone como único cargo la  violación  de  un  derecho  sustancial “por error de hecho y de derecho en la  apreciación  probatoria”  que  impidió  en el fallo el reconocimiento del in  dubio  pro  reo  –artículo  7º  de  la  ley  600 de 2000- por omisión de la prueba requerida para condenar  –artículo 232 de la misma  ley-.   

El censor señala a los testimonios que hacen  parte  del  proceso  y  que  tienen serias contradicciones relativas al tiempo y  modo  en  que  sucedieron  los  hechos,  a  la  prueba caligráfica –calificada  de  reina en los delitos de  estafa-  que  no  arrojó resultado positivo y al notario que no demostró si el  documento   copia   aportado   a   la   actuación  es  auténtico  o  no,  como  circunstancias constitutivas de errores de hecho.   

Por lo tanto al ser un deber constitucional y  legal  reconocer la fragilidad y debilidad de la prueba de cargo, era imperativo  absolver al inculpado por ausencia de certeza para condenarlo.   

CONSIDERACIONES:  

Cuando  en  casación  se  invoca  el  cuerpo  segundo  de  la  causal  primera  del  artículo  207  de la ley 600 de 2000 los  requisitos  de técnica no se satisfacen con la simple enunciación genérica de  que  la  violación  de  la  norma  de derecho sustancial proviene de errores de  hecho  y  de derecho, pues en tal caso se falta a la precisión y la claridad en  la  formulación  del  reparo y se contraviene el principio de autonomía de los  cargos  previstos  en  los  numerales  3º  y  4º  del artículo 212 de la  disposición citada.   

En  principio es imprescindible en la demanda  precisar  la  clase  del error que condujo a la violación indirecta de la norma  de  derecho  sustancial,  es  decir  si  lo denunciado es un error de hecho o un  error  de derecho para a continuación determinar la naturaleza del vicio dentro  del  yerro  propuesto,  falso  juicio de existencia, falso juicio de identidad o  falso  raciocinio  si corresponde al primero o falso juicio de legalidad o falso  juicio de convicción si lo es del segundo.   

Cumplido  lo anterior es indispensable que el  censor  proceda  a  desarrollar el reproche conforme a la técnica propia que la  Sala ha fijado jurisprudencialmente para cada especie de error.   

El recurrente desconoce o ignora en el libelo  las  exigencias  mínimas  requeridas  en la impugnación extraordinaria, puesto  que  si  bien  terminó  por  afirmar  la  existencia  de  errores  de  hecho no  identifica  la  naturaleza del vicio dentro del género como era su obligación,  deficiencia  que  impide  conocer  cuál  es  y  en  qué  consiste  el reproche  formulado a la sentencia acusada.   

Por el contrario a la manera de un alegato de  instancia,   hace   una   alusión  genérica  a  los  testimonios  –no  menciona  cuáles-  que obran en el  proceso   para   expresar   que  a  pesar  de  su  contundencia  probatoria  son  contradictorios  y al resultado de la prueba caligráfica que califica de reina,  pero  sin  que  en  ambos  casos señale las causas o motivos por las cuales los  primeros  son  discordantes  o  porqué  la  última  es un medio de convicción  necesario en los delitos de estafa.   

Argumentaciones  como  las  expuestas  en  la  demanda  ponen en evidencia el desconocimiento o el olvido de las exigencias que  requiere  la  impugnación  extraordinaria,  a la cual le son ajenas y extrañas  las  consideraciones  o  reproches generales a la sentencia de segundo grado por  la  supuesta  existencia  de  errores en la apreciación de la prueba, protegida  como lo está por la doble presunción de acierto y de legalidad.   

Como  a  la Corte le está impedido en virtud  del  carácter  rogado  de  la  casación  subsanar,  corregir  o  enmendar  las  falencias  anotadas  a la demanda, la misma será inadmitida, precisándose a la  par  que  no  se  observa  motivo  de  actuación  oficiosa  en  protección  de  garantías fundamentales.   

En   mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por el apoderado del procesado JULIO ISIDORO FLÓREZ PÉREZ.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Notifíquese  y  devuélvase el expediente al  juzgado de origen.   

Cópiese y Cúmplase.  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ             HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO            GÓMEZ  QUINTERO                  EDGAR LOMBANA TRUJILLO      

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN  JORGE  LUIS   QUINTERO   MILANÉS                  

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS                       MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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