23220(13-09-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  23220   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 067.  

          Bogotá   D.C.,   septiembre   trece   (13)   de   dos   mil   cinco  (2005).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  acerca  del escrito  presentado  por  el  defensor de CARLOS ORLANDO SANTANA  URREGO,   a  través  del  cual  expone  que:  i)  Es  procedente  el  recurso  de  reposición  contra  el  auto  por  cuyo  medio fue  inadmitida  la demanda de casación que presentó. ii) Se impone “Decretar  la  NULIDAD  de  todo  lo  actuado  a  partir del auto que  dispuesto  (sic) la admisión  del  recurso  de  casación, por parte del Juez de segunda instancia”   y,   iii)   Se  debe  “Aclarar  el  proveído  que  se  impugna”,  esto  es, el auto del  pasado  23 de agosto por cuyo medio se inadmitió la demanda de casación, a fin  de  establecer  si  la inadmisión tuvo lugar respecto del recurso interpuesto o  con relación al libelo presentado.   

ANTECEDENTES   

El 16 de enero de 2004 el Juzgado Cincuenta y  Dos  Penal  Municipal  de  Bogotá  condenó  a  CARLOS  ORLANDO  SANTANA  URREGO  a la pena principal de un (1)  año  de prisión y multa de un (1) día de salario mínimo legal vigente y a la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo lapso de la sanción privativa de libertad, como autor  penalmente responsable del delito de inasistencia alimentaria.   

La  decisión  anterior fue impugnada por la  defensa  del  procesado  y  el Juzgado Veintidós Penal del Circuito de la misma  ciudad  la  confirmó  mediante  fallo  del  29  de  abril  de 2004. Contra esta  providencia     la     defensa     interpuso     recurso    extraordinario    de  casación.   

El 23 de agosto del año en curso, esta Sala  inadmitió   la   demanda   presentada   por   el   defensor   de   SANTANA  URREGO,  al advertir la presencia  de  graves  falencias técnicas que no podían ser subsanadas por la Corte, pues  ello   lo   impide   el   principio   de   limitación   que  rige  el  trámite  casacional.   

          Entonces,  el  defensor  del  sentenciado  presenta un escrito en el  cual  manifiesta  que es procedente el recurso de reposición contra el auto por  cuyo  medio  fue  inadmitido el libelo de casación que allegó, debe declararse  la  nulidad  de  lo  actuado  a  partir  del  auto a través del cual el ad quem  admitió  el  recurso  extraordinario  y  debe aclararse si mediante el auto del  pasado  23  de  agosto esta Sala inadmitió la demanda de casación o el recurso  interpuesto.   

          Como  fundamento  de  sus  pretensiones aduce que si bien en el auto  del  pasado  23  de  agosto  se  indica expresamente que tal decisión carece de  recursos,  considera  que  “siendo  una  providencia  clasificada   entre   las   de   notificación,   la   subsecuente   acción  de  procedimiento,  es  darle  el  trámite  que la norma correspondiente le otorga,  para   el  caso,  procedería  el  recurso  de  REPOSICION,  el  que  tiene  que  interponerse  dentro  del  termino  de  ejecutoria,  para lo cual su equivalente  sería”   el  escrito  presentado,  al  que  aspira  “se     le     de     curso     legal”.   

          Agrega  que  “no es claro, si se estudió  y  decidió la demanda de casación, o el recurso; o en el peor de los casos los  dos  temas  en  forma  simultánea”,  precisando que  “este  pronunciamiento  tiene  un  orden. Primero se  estudia  el  RECURSO  y si se admite, será devuelto al Juez para que se tramite  la  demanda.  Surtido  dicho  trámite,  vuelve  a  la  Corte  para  decidir  de  fondo”  y  como  tal  no  se  efectuó, es necesario  aclarar  tal  situación  o  en su defecto declarar la nulidad derivada de dicha  irregularidad.   

          Concluye   al  respecto  que  como  el  ad  quem  carecía de competencia para conceder el recurso  de   casación,   porque   tal   facultad   radicaba   en  esta  Sala,  se  debe  “retrotraer   la   actuación,  al  momento  de  la  interposición  del  recurso”,  de  acuerdo  con  lo  decidido  por esta Colegiatura en auto del 18 de junio de 2003, con ponencia del  Magistrado     Dídimo     Páez    Velandia,    cuyos    apartes    pertinentes  transcribe.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Por  razones  de  método  se  abordará por  separado cada uno de los planteamientos del defensor, como sigue:   

          1.        Impugnabilidad    de    la    inadmisión    de    la   demanda   de  casación.   

De   conformidad  con  la  preceptiva  del  artículo  213 de la Ley 600 de 2000, corresponde a la Corte inadmitir el libelo  de  casación  cuando  se constata que “el demandante  carece  de interés” para acudir a esta sede o cuando  “la  demanda  no  reúne  los  requsitos”  formales  taxativamente  señalados  en  el  artículo  212 del  estatuto procesal penal.   

          A  su  vez,  procede  la  declaratoria  de  deserción  del  recurso  extraordinario  cuando  no  se  presenta  la correspondiente demanda o cuando su  presentación  es  extemporánea,  situaciones  en  las cuales, sólo procede el  recurso  de  reposición  contra  la  providencia  se  sustenta  en  la referida  extemporaneidad,  según  lo  dispone  claramente  el artículo 210 del estatuto  procesal  penal  y,  por  tanto,  como ya ha tenido oportunidad de precisarlo la  Sala,  “las demás decisiones que resuelvan sobre la  demanda,   diferentes  a  la  hipótesis  de  la  extemporaneidad,  no     son    impugnables”1   (subrayas  fuera de texto).   

Ahora,  si  bien  la providencia mediante la  cual  se  inadmite  el  libelo  de casación debe ser notificada para efectos de  garantizar  el  principio de publicidad de las determinaciones judiciales en los  términos  establecidos  en  la  sentencia  C-641 de 2002 proferida por la Corte  Constitucional  y  es a partir de la fecha de su notificación que se surten sus  efectos  jurídicos, lo cierto es que el mencionado auto inadmisorio pone fin al  trámite  casacional  y  cobra  ejecutoria  el  día  en que es suscrito por los  Magistrados  integrantes de esta Sala de Casación Penal, conforme lo dispone el  inciso  2º  del  artículo 187 de la Ley 600 de 2000, motivo por el cual, no es  susceptible  de  recurso  alguno,  de  donde  razonablemente  se concluye que la  impugnación  interpuesta  contra tal providencia debe ser rechazada, como ya lo  ha  precisado  la  Sala en otras ocasiones (Providencias del 21 de mayo de 2002.  Rad.  17487.  M.P.  Dr.  Edgar  Lombana Trujillo y del 3 de agosto de 2005. Rad.  23309. M.P. Dr. Sigifredo Espinosa Pérez, entre otras).   

          Advertido  lo  anterior se tiene que como el peticionario afirma que  su     escrito     es     “equivalente”  al  recurso  de  reposición  contra  el auto inadmisorio de la  demanda  de  casación,  las  anteriores  consideraciones se ofrecen suficientes  para  rechazar tan sui generis  solicitud.   

          2.        Nulidad  de  la  actuación  desde  el  auto  a  través del cual se  concedió el recurso extraordinario.   

          En  cuanto  a la solicitud de nulidad del trámite a partir del auto  por  cuyo  medio  el  ad quem  concedió  el recurso de casación, sin dificultad observa la Sala que en virtud  del  derecho  a  un  debido  proceso,  la  oportunidad para una tal petición ha  precluido,  pues  la actuación, como ya se dijo, concluyó al cobrar ejecutoria  la  providencia  que  inadmitió  la  demanda  de  casación  interpuesta por la  defensa,  con la cual, a la postre, también quedó ejecutoriado el fallo objeto  de   impugnación   extraordinaria,   sin   que,   por   tanto,  sea  viable  un  diligenciamiento  ulterior  frente a una sentencia que ha hecho tránsito a cosa  juzgada  y  que sólo puede ser removida mediante procedimientos especiales como  la acción de revisión.   

          Por   tanto,   se  impone  rechazar  por  improcedente  la  referida  solicitud de declaratoria de nulidad de la actuación.   

          3.        Aclaración   de   la  providencia  inadmisoria  de  la  demanda  de  casación.   

          Respecto  de  la solicitud del defensor orientada a que se aclare si  esta  Sala  mediante  auto del pasado 23 de agosto decidió inadmitir el recurso  extraordinario  interpuesto  o  inadmitir  la  demanda  de casación presentada,  pronto  se  encuentra  que el peticionario no atina a señalar con precisión en  qué  consiste  su  pretensión,  pues  claro está que a través de la referida  providencia  se  decidió  inadmitir  el libelo que presentó por no cumplir las  exigencias  formales  para  acceder  a  este  mecanismo  impugnaticio,  como  se  concluye  de  lo decidido en el numeral segundo de la ya mencionada providencia:  “INADMITIR  la demanda de  casación  discrecional interpuesta por el defensor de  CARLOS  ORLANDO  SANTANA  URREGO,  por  las  razones  expuestas  en  la anterior  motivación”.   

Lo  anterior es así, dado que en su momento  el  ad quem, con competencia y  facultad   legal   para  ello,  concedió  el  recurso,  surtió  los  traslados  pertinentes  y  remitió a esta Colegiatura las diligencias, sin que, por tanto,  la  Sala  se  haya  ocupado  de  manera alguna al auto por medio del cual el fue  concedido el recurso.   

          En  consecuencia,  se  impone rechazar por improcedente la solicitud  de aclaración que formula el peticionario.   

         Finalmente,  es  oportuno  indicar que, contrario a lo expuesto por  el  defensor,  en  el  sentido  que no se han precisado jurisprudencialmente las  oportunidades  y  términos para demandar en casación por la vía discrecional,  mediante  auto  del  22  de  junio de 2005, dentro del  radicado  23701,  con  ponencia del Magistrado doctor Mauro Solarte Portilla, la  Sala señaló:   

          “En    tratándose    de    casación  discrecional  o  excepcional (…) el recurso debe interponerse dentro de los 15  días  siguientes a la última notificación de la sentencia, con la indicación  que  se  utilizará  la  vía  discrecional, precisión que resulta importante a  efectos  de  determinar si se cumplen o no las exigencias de procedencia. Dentro  de  los  tres  días siguientes el Magistrado, mediante  auto   de   sustanciación,   debe   decidir   sobre  su  concesión,  para  lo  cual  debe  analizar  los requisitos de procedencia del  recurso  cuya  concreción   no  requieran  análisis  del  contenido de la  demanda  (como  interposición  en  tiempo,  capacidad  procesal del impugnante,  naturaleza  de  la  providencia  impugnada, etc). Si la decisión es de rechazo,  procede  el  recurso de queja, en los términos ya indicados. De lo contrario se  ordenarán  los traslados. Agotada esta fase, se remite  el  expediente  a  la  Corte para verificación de los requisitos de procedencia  del  recurso y calificación de la demanda” (subrayas  fuera de texto).   

         Así  las  cosas, la decisión que corresponde adoptar a la Sala no  es  otra  que la de rechazar por improcedentes las solicitudes formuladas por el  defensor   del  sentenciado  CARLOS  ORLANDO  SANTANA  URREGO.   

              En mérito de lo expuesto, la SALA  DE CASACIÓN PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

RESUELVE  

1.             RECHAZAR  por  improcedente  la  impugnación  interpuesta  por  el  defensor  del  sentenciado  CARLOS ORLANDO SANTANA URREGO  de     conformidad    con    las    razones    expuestas    en    la    anterior  motivación.   

          2.        RECHAZAR  por improcedente la solicitud de  nulidad de la actuación impetrada por la defensa.   

3.             RECHAZAR  por  improcedente  la  petición  de  aclaración  del  auto del pasado 23 de agosto,  elevada por el defensor del mencionado ciudadano.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

            Cópiese,          comuníquese         y  cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                         ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

Comisión de servicio  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES               YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                        JAVIER  DE  JESÚS ZAPATA ORTÍZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

1 Auto  del  5  de  diciembre  de  2002. Rad. 19242. M.P. Dr. Herman Galán Castellanos,  entre otras     

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