23112(04-05-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  23112   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACION  PENAL   

                                                 Magistrado Ponente   

                                                  Dr. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                  Aprobado Acta No. 34   

Bogotá  D.C.,  cuatro (4) de mayo de dos mil  cinco (2.005).   

VISTOS:  

Decide  la Sala sobre la viabilidad formal de  la  demanda  sustento  del  recurso de casación discrecional interpuesto por la  representante  de  la  parte  civil,  contra la sentencia proferida  por el  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Medellín el 2 de agosto de 2.004,  confirmatoria  de  la  emitida  por  el  Juzgado  23 Penal del Circuito el 10 de  noviembre  de  2.003, mediante la cual condenó al procesado Gilberto Luis Valle  García  a  la  pena  principal  de  8  meses y 24 días de prisión y $4.400 de  multa,  por  los delitos de lesiones personales culposas en detrimento de María  Edermides  Rodríguez  Pajón,  Oscar  de  Jesús  Torres Bustamante y Bayron de  Jesús  Ortiz  Mazo,  al  tiempo  que lo absolvió por los punibles de homicidio  culposo  (Eder  Valerio  Jiménez  Puche)  y  lesiones  culposas culposas (Nilse  María Mauris Guzmán y Pedro Luis Saldarriaga Quintero).    

HECHOS:  

Están   certeramente  sintetizados  en  la  sentencia impugnada, así:   

“El 25 de abril de 1.999 Gilberto Luis Valle  García,  Oscar de Jesús Torres Bustamante y María Edermides Rodríguez Pajón  se  dirigían a la ciudad de Medellín en un camión Chevrolet de placas TKF 350  conducido  por  el  primero.  Al  llegar  al cruce de la carretera al mar con la  calle  65  del  barrio Robledo de esta ciudad, Gilberto Luis Valle García tomó  esta  última vía, que le estaba vedada y en la carrera 86 colisionó  con  el  vehículo de servicio público conducido por Bayron de Jesús Ortiz Mazo. En  la  colisión  también  resultó  involucrado el automóvil Fiat, de placas KBI  149,  conducido por Pedro Luis Sandarriaga Quintero, el cual se estrelló contra  la  motocicleta   Auteco  conducida por Eder Valerio Jiménez. Este último  falleció  a  causa  de  la  colisión,  al  tiempo  que  Oscar de Jesús Torres  Bustamante,  María  Edermides  Rodríguez Pajón, Bayron de Jesús Ortiz Mazo y  Nilce  María  Mauris  Guzmán,  quien  viajaba  en  la  motocicleta, resultaron  heridos”.   

DEMANDA:  

Bajo   el   título   “cargo   por   vía  excepcional”,  explica  la censora que acude a la modalidad discrecional de la  casación  con  miras  a  que  la Corte desarrolle la jurisprudencia en torno al  tema  de la “responsabilidad civil extracontractual” en que estaría incurso  el  procesado, dado que en su conducta concurren los elementos de imputabilidad,  culpabilidad,  culposa y punibilidad, pues con su proceder imprudente generó el  accidente  en  que  perdieron  la  vida  y sufrieron lesiones las personas cuyos  directos intereses representa.    

Reconstruye  la  secuencia  de  los  hechos,  haciendo  énfasis  en el proceder imprudente del incriminado, sin que exista en  su  concepto  rompimiento  del  nexo  causal  entre  el  mismo y el resultado de  lesión  y  muerte  que  produjo,  conforme  lo ha resuelto la jurisprudencia en  otros casos.   

Tampoco   tuvieron  en  consideración  los  sentenciadores  la  “muy  trillada teoría” según la cual la conducción de  vehículos  se  encuentra  dentro de las actividades peligrosas y que los hechos  investigados  dieron  cuenta  de  esa  la  ocupación  de  Valle  García, quien  “actuó  con  una  forma de culpa derivada de su imprudencia, en el cuál tuvo  una  excesiva  confianza  en  su propia habilidad de conductor”, como se dejó  claramente señalado en la resolución de acusación.   

Para  la  demandante, correspondía al Estado  “representado  por  sus  Jueces  y  Magistrados”,  efectuar  “un juicio de  proporcionalidad  de  todos  los  derechos  fundamentales  comprometidos  por el  hecho”   y   “buscar   equilibrio  entre  los  valores  constitucionales  en  conflicto”, para así amparar a las víctimas.   

Con  base  en  lo  anteriormente  expresado,  solicita  la  libelista  a  la  Corte  casar el fallo, para en su lugar condenar  civil  y penalmente a Valle García por la muerte de Eder Valerio Jiménez Puche  y  las  lesiones de Nilce María Mauris Guzmán, así como condenar como tercero  civilmente   responsable   al   propietario   del   camión   que  ocasionó  el  accidente.   

CONSIDERACIONES:  

1.  Evidenciando  con  ello  un  ostensible  desconocimiento  de  las  normas  inherentes  al  recurso extraordinario; de los  presupuestos  básicos  y  fundamentales que son de la esencia de este mecanismo  de  impugnación  y  con  mayor  énfasis  en el desapego de aquellos requisitos  propios  a la modalidad discrecional de la casación, la demandante en este caso  ha  presentado  un  escrito  inconexo, falto de sustento del recurso impetrado y  huérfano  por  completo de la expresión de los motivos que suponen viables las  pretensiones  aducidas, desapercibiendo además el imperativo de  mencionar  los  concretos  reproches  que deberían demostrarlas, defectos todos en orden a  una  demanda  en  forma  que, consiguientemente, conducen al rechazo liminar del  libelo aportado.   

2. La censora entendió suficiente en procura  de  la  casación  finalmente  demandada,  mencionar  entre  la garantía de los  derechos  fundamentales  y  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia -como motivos  justificadores  de  la especie discrecional- al último, pero no argumentando la  necesidad   de   que   un   tópico   particular  deba  merecer  unificación  o  clarificación  por la doctrina de esta Sala, sino su simple criterio, según el  cual  la  responsabilidad  frente  a  la  conducta  imprudente  imputada a Valle  García  debía  comprender  la  lesión  y  muerte  de  aquellas personas cuyos  intereses  directos  o  de sus familiares representa, de manera tal que es en un  contexto  difuso  y  ambiguo como ese que aduce la intervención en esta sede de  la Corte.   

3.  En  forma  realmente copiosa, constante y  reiterada,  ha  tenido  oportunidad  la  Sala  de  destacar  -de acuerdo con los  preceptos  aplicables en este caso, esto es a la Ley 600 de 2.000-,  que es  forzoso  para quien demanda en casación un fallo por la modalidad discrecional,  indicar  en  un  acápite  preliminar  dentro  del propio texto de la demanda, a  cuál   de   las   dos   alternativas   que   son  inherentes  a  ella  acude  y  consecuentemente  concretar  el  marco del pronunciamiento de la Corte, bajo las  premisas   que   comprende  un  avance  en  la  doctrina  jurisprudencial  o  la  protección de las garantías de los sujetos procesales.   

4.  Pues  bien,  la representante de la parte  civil  que  ha  aducido  la  casación  discrecional en este caso, ni clarificó  –ya que la simple mención  según   la   cual   se  afirma  que  corresponde  a  la  Corte  desarrollar  la  jurisprudencia  “sobre  el  caso  de  la muerte de  Eder Valerio Jiménez  Puche”-,  la  específica causa sustento de la discrecionalidad que operaría,  así  como  tampoco  adujo  alguna  de  las  causales aptas para la proposición  consiguiente  de los cargos que debería entonces intentarse contra el fallo, ni  los  cargos  que  con  base  en  ella  debería hacérsele al mismo y menos aún  anotó  los  preceptos  de  orden  sustancial  vulnerados  ni  el  sentido de su  trasgresión.   

Como es meridianamente claro entender, dada la  precariedad   del   escrito   de   demanda,  es  para  la  Corte  imperativa  su  inadmisión.   

En  razón y mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA en SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por   la   doctora  MARÍA  JIMÉNEZ  CASTRO  en  su  reconocida  condición  de  representante de la parte civil en este proceso.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Cópiese,   devuélvase  el  expediente  al  Tribunal de origen y   

cúmplase.  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ             HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                  EDGAR LOMBANA TRUJILLO      

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN  JORGE  LUIS   QUINTERO   MILANÉS                  

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                       MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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