22522(11-05-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22522  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                             Magistrado Ponente:   

                                             Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

                                             Aprobado acta No. 37.   

                                             

Bogotá D.C.,  mayo once (11) de dos mil  cinco (2005).   

V    I    S    T    O    S:   

       Procede  la  Corte  a  emitir  concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición del ciudadano  colombiano  JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR, elevada por el Gobierno de los Estados  Unidos, a través de su Embajada en Colombia.   

ANTECEDENTES:   

        1.   A   JESÚS  EMILIO  DÍAZ  BETANCUR  se  le requiere para que comparezca en  juicio    por    delitos    de    “concierto   para   violar   a   las   leyes  antinarcóticas”   ante  el  Tribunal  de  Distrito de los Estados Unidos  -Distrito  Meridional  de  New York-, que con fecha 3 de junio de 2004 le dictó  la  resolución  de acusación criminal No. S2 04 Cr. 289 (LTS) mediante la cual  se  le  acusa de los siguientes cargos, según la Nota Verbal No. 1435 del 18 de  junio de 2004:   

“…Cargo  Uno. Concierto para distribuir y  para  poseer  con  la  intención  de  distribuir  una  sustancia controlada (un  kilogramo  o  más  de  heroína), lo cual es en contra del Título 21, Sección  841  (a)  (1)  y  841 (b) (1) (A) (i) del Código de los Estados Unidos, todo en  violación  del  Título  21,  Sección  846  del Código de los Estados Unidos;  y   

           

           “…Cargo  Dos.  Concierto  para  importar  y/o  para  fabricar,  poseer  con  la  intención  de  distribuir  o  para  distribuir  una  sustancia controlada  (un kilogramo o  más  de  heroína), lo cual es en contra del Título 21, Secciones 952, 960 (a)  (1),  960  (a) (3), y 960 (b) (1) (A) del Código de los Estados Unidos, todo en  violación  del  Título  21,  Sección  963  del Código de los Estados Unidos.   

        2.   Para  formalizar   el   trámite  de  extradición  fueron  aportados  los  siguientes  documentos,  efectuada  la  traducción  necesaria y la legalización respectiva  ante el Ministerio de Relaciones Exteriores:   

      2.1. Las Notas  Verbales   No.   890  del  15  de  abril  y  1435  del  18  de  junio  de  2004,  respectivamente,  a través de las cuales la Embajada de los Estados Unidos hace  conocer la petición de extradición.   

      En la primera  nota  la  Embajada  informa  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores que JESÚS  EMILIO  DÍAZ  BETANCUR  “es  ciudadano  de  Colombia, nacido el 6 de julio de  1965,   en   Samaná,  Colombia.  Es  portador  de  la  cédula  colombiana  No.  4.572.748”.   

      2.2. Copia de  la  acusación  No.  S2  04  Cr.  289  (LTS) proferida el 3 de junio de 2004 por  el   Tribunal  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Meridional  de New York, entre otros, contra JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR.   

      2.3. Copia de  la  orden de detención expedida por el Tribunal Distrital de los Estados Unidos  para el Distrito Meridional de New York.   

      2.4. Copia de  disposiciones  penales  del  Código  de  los  Estados  Unidos, relevantes en el  presente caso.   

         2.5.  Declaraciones  juradas  de  Kevin  R.  Puvalowski,  Fiscal Federal adjunto de la  Oficina  del  Fiscal  Federal  del Distrito Sur de New York, y de William Davis,  Agente    Especial   de   la   Administración   Antidrogas   de   los   Estados  Unidos.   

         2.6.  Fotografía del requerido DÍAZ BETANCUR.   

      3. En Colombia  se realizó el siguiente trámite:   

        3.1.   La  Oficina  Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió  a  la  Fiscalía  General de la Nación la  Nota Verbal No. 890 del 15 de abril de  2004,  procedente  de  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos,  mediante la cual  solicitó  la captura con fines de extradición de JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR,  entidad  que  mediante  resolución  de  fecha  21  de abril de 2004, acogió lo  pedido.   

      3.2. El 23 de  abril  de  2004  fue  notificado  DÍAZ  BETANCUR  de la detención con fines de  extradición  en  la  Cárcel  Modelo de Cúcuta (Norte de Santander) y quien se  identificó   con   la   cédula   de   ciudadanía  No.  4.572.748  de  Samaná  (Caldas).   

        3.3.   La  mencionada  Oficina  Jurídica  mediante  oficio  OAJ.E  0825 del 22 de junio de  2004,  conceptúa que “por no existir Convenio aplicable al caso es procedente  obrar  de  conformidad  con  las normas pertinentes del Código de Procedimiento  Penal colombiano”.   

      3.4. Iniciado  el  trámite  previsto en el artículo 518 de la Ley 600 de 2000, el 28 de julio  de  2004   se corrió traslado por el término de 10 días, a JESÚS EMILIO  DÍAZ   BETANCUR  y  a  su  defensor,  para  que  solicitaran  las  pruebas  que  considerasen  necesarias dentro del presente asunto y, dentro del término legal  su  defensora  solicitó  la  práctica  de varios medios probatorios, petición  resuelva  en  forma  adversa  por  la Sala en auto del 15 de septiembre de 2004,  pronunciamiento  en  el  cual se dispuso, además, que el asunto permaneciera en  la  Secretaría  por  el término de cinco (5) días para los fines previstos en  el inciso 3o. del artículo 518 antes citado.   

MINISTERIO PÚBLICO:  

      El  Procurador  Tercero  Delegado para la Casación Penal conceptúa  favorablemente  a  la  solicitud  de extradición elevada por el Gobierno de los  Estados  Unidos de JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR, diciendo previamente que por no  existir  convenio  aplicable  al caso es procedente obrar de conformidad con las  normas    pertinentes    del    estatuto    procesal    penal    colombiano.   Y  agrega:   

     En relación con la  validez  formal  de la documentación presentada por el Gobierno requirente, fue  aportada   con   su   correspondiente  traducción  y  autenticación  por  vía  diplomática, encontrándose así cumplido este primer requisito.   

      En punto de la  demostración  plena  de la identidad del solicitado, la documentación acopiada  no  contiene  elemento alguno que permita cuestionar la correspondencia entre la  persona  notificada  el 23 de abril de 2004 en Cúcuta (Norte de Santander) como  JESÚS  EMILIO DÍAZ BETANCUR y la solicitada en extradición por el Gobierno de  los  Estados  Unidos,  quien  se  identifica  con  la cédula de ciudadanía No.  4.572.748 de Samaná (Caldas).   

       Frente  al  principio  de  la  doble incriminación, este requisito también se satisface en  la  medida  que  hecha  la  confrontación  entre  las  conductas que motivan la  petición  de  extradición  y nuestra legislación, se puede concluir que tales  comportamientos  constituyen  delitos y están sancionados en  Colombia con  penas  superiores  a  cuatro  años,  tal  como se infiere de lo previsto en los  artículos  340 del Código Penal, modificado por el artículo 8o. de la Ley 733  de 2002, y 376 del Código Penal.   

        Y,   en  relación  con  la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero, es  requisito  que  así  mismo se da porque la acusación proferida por el Tribunal  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Meridional de New York, con  base  en  la  cual  se formula la solicitud de extradición, es equivalente a la  resolución de acusación en el ordenamiento jurídico colombiano.   

        En   esas  condiciones,  solicita a la Sala que sugiera al Gobierno Nacional que en el caso  de  conceder  la  extradición   subordine la entrega del extraditado a las  condiciones  que  considere oportunas, particularmente que DÍAZ BETANCUR no sea  juzgado  por  hechos  anteriores  o distintos a los que motivan la petición, ni  sometido a tratos crueles, inhumanos o degradantes.   

       

LA CORTE  CONSIDERA:  

    

1. Aspectos previos.     

1.1.  El  artículo  35  de la Constitución  Política,  modificado  por  el  Acto  Legislativo  01 de 1997, establece que la  extradición  se  podrá  solicitar,  conceder  u  ofrecer  de  acuerdo  con los  tratados  públicos  y,  en  su  defecto,  con  la  ley.  De  otra parte, que la  extradición  no procederá cuando se trate de hechos cometidos con anterioridad  a  la promulgación del mencionado Acto Legislativo, esto es, al 17 de diciembre  de 1997.   

       Así  mismo,  que  la extradición de los colombianos por nacimiento se concederá por delitos  cometidos   en   el   exterior,  considerados  como  tales  en  la  legislación  colombiana,    y    que    no   procederá   por   delitos   políticos   o   de  opinión.   

      1.2. En punto  de  la  naturaleza  del  instrumento  de extradición, la Corte Constitucional y  ésta  Corporación  han  precisado  que no se trata de un proceso en el cual se  juzgue  la  conducta  de  la  persona  solicitada, la validez o legalidad de las  pruebas  aducidas  en su contra, lo acertado o no del juicio de adecuación o el  grado  de  certeza  sobre  la  conducta  investigada  o  la  responsabilidad del  acusado,   sino  que  es  un  trámite  caracterizado  por  la  agilidad  de  la  cooperación   internacional   en   la   lucha  contra  el  delito.  Por  tanto,   

     “la  definición  del  legislador  colombiano  por  un  rito  que  privilegia  el  estudio formal de la  documentación  con  miras  a  la  mera  verificación  del cumplimiento de unos  requisitos  mínimos  para  efectos de emitir el concepto por parte de la Corte,  de  suyo  excluye  el análisis sustancial del material probatorio que es propio  del  acto  de  juzgamiento  al  que no concurre la autoridad judicial colombiana  que,  se  repite,  está  limitada  legalmente  a  la  constatación  formal del  cumplimiento  de  los  requisitos  señalados en la ley que se aplica en defecto  del Tratado”1   

        1.3.   De  acuerdo  con  la  solicitud  elevada  por  el  Gobierno de los Estados Unidos, a  través  de   su  Embajada  en  Colombia, y de los documentos aportados, se  infiere  que  las actividades delictivas que se le imputan a JESÚS EMILIO DÍAZ  BETANCUR  tuvieron  ocurrencia  “desde o al menos en o alrededor de octubre de  2003  con  continuación  hasta  e  inclusive  abril  de  2004,  en  el Distrito  Meridional  de  New  York y en otros lugares”, es decir, que las conductas por  cuya  realización  ha  sido  acusado,  fueron  cometidas con posterioridad a la  entrada  en  vigencia  del  Acto  Legislativo  No. 01 de 1997, modificatorio del  artículo  35  de  la  Carta  Política,  por lo que no resulta pertinente hacer  alguna salvedad al respecto.   

      

       1.4. Y en el  pliego  acusatorio  en  que  se  sustenta  la solicitud de extradición y en las  declaraciones  que  se  acompañaron  en  apoyo  de  la mencionada petición, se  precisa  que  los  delitos  imputados  se  llevaron  a  cabo  en  “los Estados  Unidos”,  particularmente cuando hacía ese país se introdujo y comercializó  sustancias estupefacientes.   

       Entonces, en  cualquiera  de  las  hipótesis establecidas por la jurisprudencia y la doctrina  como  criterios  para determinar el lugar de la ocurrencia del hecho, tales como  el  lugar  de  realización  de  la acción, según el cual el hecho se entiende  cometido   en  el  lugar  donde  se  llevó  a  cabo  total  o  parcialmente  la  exteriorización  de  la  voluntad;  la  del  resultado, que estima realizado el  hecho  donde  se  produjo  el  efecto   de la conducta; y, la teoría de la  ubicuidad  o  mixta  que  considera cometido el hecho donde se efectuó la   acción  de  manera  total  o parcial, como en el sitio donde se produjo  o  debió  producirse  el resultado, la Sala encuentra que las conductas atribuidas  por  el  Tribunal Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Meridional de  New  York a JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR, traspasaron las fronteras colombianas,  de  lo  cual  surge  que  se satisface la condicionante constitucional de que el  hecho haya sido cometido en el exterior.   

    

1. Cuestión de fondo.     

      Aspectos Generales.   

      La competencia  de  la  Corte  dentro  del  trámite  de extradición está circunscrita  a  emitir  un concepto sobre la viabilidad de entregar o no a la persona solicitada  por  un  país extranjero, después de examinar los puntos a que se refieren los  artículos 511, 513 y 520 de la Ley 600 de 2000.   

      Y, como quiera  que  según  lo  expresó  el Ministerio de Relaciones Exteriores dentro de este  trámite,  no  existe  tratado  de  extradición  aplicable  en  el ordenamiento  interno  entre Colombia y los Estados Unidos de  América, el concepto debe  fundamentarse  en  lo dispuesto por el Código de Procedimiento Penal colombiano  y  por  ello  corresponde  a la Sala, según lo indicado en el artículo 520 del  referido  ordenamiento, realizar el respectivo análisis sobre la validez formal  de  la  documentación  allegada por el país requirente, la demostración plena  de  la  identidad  de  la  persona  solicitada,  la  concurrencia  de  la  doble  incriminación  y  la  equivalencia de la providencia proferida en el extranjero  con  la  acusación  del  sistema procesal colombiano, aspectos sobre los que se  tiene:   

     

a. Validez formal de la documentación presentada.     

       

       Según  lo  establece  el  artículo 513 de la Ley 600 de 2000, la solicitud de extradición  debe  efectuarse por vía diplomática y de manera excepcional por la consular o  de  gobierno  a  gobierno,  adjuntando  copia  auténtica  del  fallo  o  de  la  acusación  proferida  en  el  extranjero,  con  indicación  de  los  actos que  determinan  la  petición, así como del lugar y fecha en que fueron ejecutados,  los  datos  que  permitan identificar plenamente al reclamado y copia auténtica  de  las  disposiciones  penales  aplicables  al  caso,  documentos que deben ser  expedidos  en  la  forma  establecida  por  la  legislación  del  reclamante  y  traducida al castellano, si a ello hubiere lugar.   

       A su vez, el  artículo  259  del  Código  de Procedimiento Civil, dispone que los documentos  públicos  otorgados en un país extranjero por uno de sus funcionarios o con su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente autenticados por el cónsul o  agente  diplomático  de  la  República  y  en su defecto por el de una nación  amiga,  lo  cual  hace  presumir que se otorgaron acorde a la ley del respectivo  país.  La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  y si se trata de agente consular de un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del  mismo  y  los de éste por el cónsul colombiano, disposición aplicable al caso  en  virtud  del  principio de integración normativa previsto en el artículo 23  del estatuto procesal penal.   

      Por tanto, la  validez  formal  de  la  documentación  apunta a verificar que los soportes con  base  en  los  cuales el Estado requirente solicita la entrega de una persona en  extradición, se sujeten a las referidas exigencias formales.   

       Encuentra la  Sala   que  este  presupuesto  fue observado por el Gobierno de los Estados  Unidos  al demandar la extradición del ciudadano colombiano JESÚS EMILIO DÍAZ  BETANCUR, por conducto de su Embajada en Colombia.   

      En efecto, la  solicitud  se  hizo  por  vía  diplomática,  fue  acompañada  de  copia de la  resolución  de acusación No. S2 04 Cr. 289 (LTS) dictada el 3 de junio de 2004  en  el  Tribunal  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Meridional de  New  York,  que  indica  los  actos que soportan la reclamación, el lugar y las  fechas  de  su  ejecución,  y  los  datos  necesarios  en orden a establecer la  identidad de la persona reclamada.   

       Se aportaron  las  declaraciones  de  Kevin  R.  Puvalowski  y  William  Davis, que además de  confirmar  los  pormenores  de  la  acusación,  el  primero en su condición de  Fiscal  Federal Adjunto de la Oficina del Fiscal Federal del Distrito Meridional  de  New  York,  efectuó  la relación de los preceptos normativos aplicables al  caso  y los adjuntó al igual que copia de la orden de arresto que el 3 de junio  de  2004 expidió el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito  Meridional de New York contra JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR.   

      Los anteriores  documentos,  que  por lo demás, obran en traducción al castellano, certificada  y   autenticada  conforme  a  la  legislación  del  Estado  requirente,  firmas  autenticadas  ante la Cónsul de Colombia en Washington, D.C. y, posteriormente,  por  el  Jefe  de  Legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, deben  ser  tenidos  en  cuenta en su valor probatorio, en consideración a que cumplen  las  exigencias  previstas  en  el  artículo  259  del Código de Procedimiento  Civil.   

     Este requisito, por  tanto, se satisface.   

       b.-  La  identificación plena entre el reclamado en extradición y  el aprehendido con tal finalidad.   

      Este requisito  hace  relación  a la identidad que debe existir entre la persona solicitada por  el  Estado  requirente  y  la  aprehendida  con fines de extradición. Bajo este  contexto,  esa  es  la  identificación  sobre  la  cual  debe  pronunciarse  la  Sala.   

      En la Nota Verbal  No.  1435  DEL 18 de junio de 2004, la Embajada de los Estados Unidos informa al  Ministerio  de  Relaciones Exteriores que a quien se solicita es a JESÚS EMILIO  DÍAZ  BETANCUR,  ciudadano  colombiano, nacido el 6 de julio de 1965 en Samaná  (Caldas),  identificado con la cédula de ciudadanía No. 4.572.748 y se adjunta  fotografía del requerido.   

        De   la  documentación  acopiada,  se  infiere  que  se  trata  de  JESÚS  EMILIO DÍAZ  BETANCUR,  quien  en  este  trámite  se  ha  identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía a que se refiere la petición, expedida en Samaná.   

         Este  requisito, al igual que el anterior, también se satisface.   

      c.- Principio de la doble incriminación.   

       De  acuerdo  con  lo previsto en el numeral 1o. del artículo 511 de la Ley 600 de 2000, para  conceder  la  extradición es requisito indispensable que el hecho que la motiva  esté  previsto en Colombia como delito y reprimido con sanción privativa de la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

      El ciudadano  colombiano  JESÚS  EMILIO  DÍAZ  BETANCUR  es requerido para que comparezca en  juicio  en  el  Tribunal  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito  Meridional  de New York, siendo objeto de la acusación No. S2 O4 Cr. 289 (LTS),  dictada  el  3  de  junio de 2004 en el Tribunal Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Meridional  de New York, mediante la cual se le acusa de los  siguientes cargos, a saber:    

“CARGO  UNO   

(Concierto   para   violar  a  las  leyes  antinarcóticas)   

    

     El  Gran  Jurado  acusa  que:   

1. Desde al menos o en alrededor de octubre  de  2003  con  continuación  hasta  e  inclusive  abril de 2004, en el Distrito  Meridional         de         New         York         y         en        otros  lugares,                          

             

                                              (…)   

                    “JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR”   

                                              (…)   

         los   acusados,   y  otros  conocidos  y  desconocidos,  ilícita  e  intencionalmente   y   con   conocimiento   de  causa  combinaron,  concertaron,  confederaron  y  acordaron  juntamente  y  entre  sí  para  violar  a las leyes  antinarcóticas estadounidenses.   

    

1. Fue parte y objetivo del concierto que     

(…)  

               “JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR”   

(…)  

los  acusados,  y  otros  conocidos  y  desconocidos,   distribuían         y   de  hecho  distribuyeron   y  poseían  y  de  hecho  poseyeron   con  intenciones  de  distribuir   una  sustancia  controlada,  a  saber,  un kilogramo y más de  mezclas  y  sustancias  que  contenían una cantidad perceptible de heroína, en  contravención  de las Secciones 812, 841 (a) (1), y 841 (b) (1) (A) del Título  21 del Código de los Estados Unidos.   

CARGO  2   

(Concierto   para   violar  a  las  leyes  antinarcóticas)   

           El   Gran  Jurado  acusa otrosí que:   

          5.  Desde al menos  o  en  alrededor de octubre de 2003 con continuación hasta e inclusive abril de  2004, en el Distrito Meridional de New York y en otros lugares,   

(…)  

“JESÚS      EMILIO      DÍAZ  BETANCUR”   

(…)  

los   acusados,   y   otros  conocidos  y  desconocidos,   ilícita   e   intencionalmente  y  con  conocimiento  de  causa  combinaron,  concertaron,  confederaron  y  acordaron  juntos  y  entre sí para  violar a las leyes antinarcóticas estadounidenses.   

6.  Fue  parte y objetivo del concierto que   

(…)  

“JESÚS      EMILIO      DÍAZ  BETANCUR”   

(…)  

los   acusados,   y   otros  conocidos  y  desconocidos,  importaban  y  de  hecho importaron a los Estados Unidos desde un  lugar  fuera  del país una sustancia controlada, a saber, 1 kilogramo y más de  mezclas  y  sustancias  que  contenían  cantidades perceptibles de heroína, en  violación  a  las Secciones 812, 952, 960 (a) (1) y 960 (b) (1) (A) del Título  21 del Código de los Estados Unidos”.   

“7.  Fue  parte  y objetivo adicional del  concierto que   

(…)  

  “JESÚS EMILIO DÍAZ  BETANCUR”   

   (…)  

los   acusados,   y   otros  conocidos  y  desconocidos,  fabricaban  y de hecho fabricaron  y distribuían y de hecho  distribuyeron   una  sustancia  controlada, a saber, un kilogramo y más de  mezclas  y  sustancias  que contenían una cantidad perceptible de heroína, con  la  intención  y  el  conocimiento  de  que  dicha  sustancia controlada sería  importada  ilícitamente  a  los Estados Unidos y a aguas dentro de 12 millas de  la  costa de los Estados Unidos, en violación a las Secciones 812, 959, 960 (a)  (3),  y  960  (b)  (1)  (A) del Título 21 del Código de los Estados Unidos”.   

       Los cargos de  “Concierto  para  distribuir y para poseer con la intención de distribuir una  sustancia  controlada  (un  kilogramo o más de heroína)” y “Concierto para  importar  y/o  para  fabricar,  poseer  con  la  intención de distribuir o para  distribuir  una  sustancia  controlada  (un  kilogramo  o  más de heroína)”,  según  la  síntesis  efectuada  en  la Nota Verbal No. 1435 del 18 de junio de  2004,  son  modalidades que guardan consonancia con las conductas que penalmente  se  han reprimido en Colombia, en el artículo 340 del Código Penal, modificado  por el artículo 8o. de la Ley 733 de 2002, así:   

       “Concierto    para    delinquir.    Cuando  varias personas se concierten con el fin de cometer delitos,  cada  una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de tres (3)  a seis (6) años.   

         

         Cuando   el   concierto  sea  para  cometer  delitos  de  genocidio,  desaparición  forzada  de  persona, tortura, desplazamiento forzado, homicidio,  terrorismo,   tráfico   de   drogas   tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,   secuestro,  secuestro  extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,  o  para organizar,  promover,  armar  o  financiar grupos armados al margen de la ley, la pena será  de  prisión  de  seis  (6)  a  doce (12) años y multa de dos mil (2.000) hasta  veinte mil (20.000) salarios mínimos legales mensuales.   

         La  pena  privativa  de  la  libertad se aumentará en la mitad para  quienes   organicen,  fomente,  promuevan,  dirijan,  encabecen,  constituyan  o  financien el concierto o la asociación para delinquir.”   

                 Los  cargos  de  “Poseer  con  la  intención  de  distribuir  una  sustancia  controlada  (un  kilogramo y más de  heroína)”  y  “Importar  y/o  para  fabricar,  poseer  con la intención de  distribuir  o  para  distribuir una sustancia controlada (un kilogramo y más de  heroína)”,  son  conductas  similares  a  las  previstas  en  Colombia  en el  artículo 376 del Código Penal, de la siguiente manera:   

         “Tráfico,  fabricación o porte de estupefacientes. El  que  sin  permiso  de  autoridad  competente, salvo lo dispuesto  sobre  dosis  para  uso  personal,  introduzca al país, así sea en tránsito o  saque  de  él,  transporte,  lleve consigo, almacene, conserve, elabore, venda,  ofrezca,  adquiera, financie o suministre a cualquier título droga que produzca  dependencia,  incurrirá  en  prisión  de  ocho (8) a veinte (20) años  y  multa  de  mil  (1.000)  a  cincuenta  mil  (50.000)  salarios  mínimos legales  mensuales vigentes.   

         Si  la  cantidad  de  droga  no  excede  de  mil  (1.000)  gramos de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100) gramos de cocaína o  de  sustancia  estupefaciente  a  base  de  cocaína  o  veinte  (20)  gramos de  derivados   de   amapola,   doscientos  (200)  gramos  de  metacualona  o  droga  sintética,  la pena será de cuatro (4) a seis (6) años de prisión y multa de  dos (2) a cien (100) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

         Si  la  cantidad  de droga excede los límites máximos previstos en  el  inciso  anterior  sin  pasar  de diez mil (10.000) gramos de marihuana, tres  (3.000)  gramos  de  hachís,  dos mil (2.000) gramos de cocaína o de sustancia  estupefaciente   o  base  de  cocaína  o sesenta gramos de derivados de la  amapola,  cuatro  mil  (4.000) gramos de metacualona o droga sintética, la pena  será  de  seis  (6)  a  ocho  (8)  años   de  prisión  y  multa  de cien  (100)  a mil (1.000) salarios mínimos mensuales vigentes”.   

                                                 Así queda demostrado que los hechos  o  cargos  descritos  en la acusación No. S2 04 Cr. 289 (LTS) proferida el 3 de  junio  de  2004  por  el  Tribunal  Distrital de Estados Unidos para el Distrito  Meridional  de New York, cumplen el requisito establecido por el numeral 1o. del  artículo  511 del Código de Procedimiento Penal de 2000, relativo al principio  de  la  doble  incriminación  y  la pena señalada (“sanción privativa de la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro años”).   

                 Este  requisito,  al  igual  que  los  analizados  en  precedencia  también  se  satisface.   

                                                    d.-  Equivalencia  de la providencia proferida en el extranjero con la acusación del  sistema procesal colombiano.   

                                                   Este  requisito  se  cumple,  en  criterio  de  la Sala, en la medida que la decisión  proferida  por  el  gran jurado ante el Tribunal Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Meridional de New York, guarda equivalencia con el contenido  de   la   acusación   prevista   en   el   artículo  398  de  la  Ley  600  de  2000.   

                                                  De   acuerdo   con  los  documentos  aportados  por  vía diplomática, autenticados y traducidos con el beneplácito  del  Ministerio de Relaciones Exteriores, en el acta de acusación No. S2 04 Cr.  289  (LTS)  concreta  la  formulación  de  los cargos tanto con relación a los  hechos  constitutivos  de  los  mismos,  las  fechas  (“Desde  o al menos en o  alrededor  de  octubre  de  2003  con  continuación  hasta e inclusive abril de  2004”),  los lugares de ocurrencia (“en el Distrito Meridional de New York y  en  otros  lugares”),  y  las  disposiciones  transgredidas  en  el  cargo uno  “Título  21,  Sección  841  (a) (1) y 841 (b) (1) (A) (i) del Código de los  Estados  Unidos,  todo en violación del título 21, Sección 846 del Código de  los  Estados  Unidos; y, en el cargo dos “violación del Título 21, Secciones  952,  960  (a)  (1),  960  (a) (3), y 960 (b) (1) (A) del Código de los Estados  Unidos,  todo  en  violación  del  Título  21, Sección 963 del Código de los  Estados Unidos.”   

                                                 El  nombre del acusado JESÚS EMILIO  DÍAZ  BETANCUR  y  las  conductas  por  él  desarrolladas  entre 2003 Y 2004 o  alrededor  de ese período, utilizaban como medios y métodos para conseguir las  metas ilícitas:   

           “a.   En   todo  momento  pertinente  a  esta  Acusación,  Omar  Díaz  Betancur y Hernán Díaz  Betancur  lideraban una organización dedicada al tráfico de heroína basada en  Pereira,   Colombia   (“la   Organización   Díaz   Betancur”)  que  pasaba  aproximadamente  de  20  a 25 kilogramos de heroína de contrabando al mes desde  Colombia  a  los Estados Unidos por tierra a través de Centroamérica y México  y  también  por barco a través del Mar Caribe. La Organización Díaz Betancur  contaba  con  numerosos  empleados  por  todo Colombia, incluyendo JESÚS EMILIO  DÍAZ BETANCUR. (…)   

         4.  Para  desarrollar  el  concierto y efectuar el objetivo ilícito  del  mismo,  se  cometieron los siguientes actos manifiestos, entre otros, en el  Distrito Meridional de Nueva York y en otros lugares:   

a. El 7 de noviembre de 2003, o alrededor de  esa  fecha,  Omar  Díaz  Betancur  sostuvo  una  conversación  telefónica con  Raulín  Paredes Acevedo, alias “Raúl”, durante la cual se quedaron con que  Omar  Díaz  Betancur   abastecería  a  Paredes Acevedo de heroína por US  $8.500 por kilogramo…   

c.  El 24 de noviembre de 2003, o alrededor  de   esa  fecha,  JESÚS  EMILIO  DÍAZ  BETANCUR  poseyó  aproximadamente  dos  kilogramos de heroína en o alrededor de Cúcuta, Colombia…   

8. Para desarrollar el concierto y efectuar  el  objetivo  ilícito  del  mismo,  los  siguientes  actos, entre otros, fueron  cometidos  en  el  Distrito  Meridional  de  Nueva  York  y  en  otros  lugares:   

a. El 7 de noviembre de 2003, o alrededor de  esa  fecha,  Omar  Díaz  Betancur  sostuvo  una  conversación  telefónica con  Raulín  Paredes Acevedo, alias “Raúl”, durante la cual se quedaron con que  Omar  Díaz Betancur abastecerá a Paredes Acevedo de heroína por US $8.500 por  kilogramo.   

b.  El 24 de noviembre de 2003, o alrededor  de  esa  fecha,  Omar  Díaz Betancur, sostuvo una conversación telefónica con  Raulín  Paredes  Acevedo,  alias  “Raúl”,  durante  la cual hablaron de un  método  por  el  cual Paredes Aceveo pagaría a Omar Díaz Betancur mediante un  intermediario en Maniatan.   

c.  El 24 de noviembre de 2003, o alrededor  de   esa  fecha,  JESÚS  EMILIO  DÍAZ  BETANCUR  poseyó  aproximadamente  dos  kilogramos  de  heroína  en  o  alrededor  de Cúcuta, Colombia”.           

                                                 En  relación  con  las  pruebas que  soportan  la  acusación  presentada  ante  el  Tribunal  Distrital  de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Meridional  de  New  York, y que motivó el  proferimiento  de  la  acusación No. S2 04 Cr. 289 (LTS) de fecha 3 de junio de  2004,  entre otros, contra el ciudadano colombiano JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR,  el  Fiscal  Federal  Adjunto  de  la  Oficina  del  Fiscal  Federal del Distrito  Meridional  de  New  York, Kein R. Puvalowski, al rendir declaración en apoyo a  la solicitud de extradición manifestó que:   

“19. Los Estados  Unidos  comprobará  su caso en contra de … JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR…, a  través  de  varios  tipos  de  prueba, que incluyen las pruebas obtenidas de la  interceptación  de llamadas telefónicas autorizada por el Tribunal de Distrito  de  los Estados Unidos; pruebas obtenidas mediante interceptaciones telefónicas  debidamente  autorizadas  por  las  autoridades  colombianas,  el  testimonio de  testigos  y las pruebas relacionadas con varias incautaciones de heroína que se  efectuaron durante la investigación:”   

       Frente  a  la  existencia  de las pruebas que apoyan la actuación y  comprometen  al  requerido,  también  hizo  referencia  William  Davis,  Agente  Especial  de  la Administración Antidrogas de los Estados Unidos, de manera que  ninguna  duda existe entre el procedimiento foráneo y la acusación del sistema  colombiano,  en el entendido de tratarse de una equivalencia de condiciones y no  de  identidad  de formas, que en ambas legislaciones dan comienzo a la etapa del  juicio  y  que  será  allí  donde  la  defensa del acusado JESÚS EMILIO DÍAZ  BETANCUR  podrá  controvertir  las pruebas y la acusación que le han formulado  el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados  Unidos  Distrito Meridional de New  York.   

                Por tanto, este requisito también se cumple.   

      Otros aspectos.   

       Como  quiera  que según expresa el Fiscal Adjunto de la Oficina del  Fiscal  Federal del Distrito Meridional de New York, Kein R. Puvalowski, la pena  máxima  para  los delitos por los cuales se acusa a DÍAZ BETANCUR en ese país  en  los  cargos  1  y 2, es la de “cadena perpetua” y ella en Colombia está  prohibida  (artículo  34  de la Carta Política), el Gobierno Nacional está en  la  obligación de condicionar la entrega de la persona solicitada, en el evento  de  que acceda a la extradición, a que dicha pena no sea impuesta. Y también a  que  el  requerido   no  pueda  ser  en  ningún  caso juzgado por un hecho  anterior  ni  distinto  al que motiva la extradición, tal como acertadamente lo  reclama  el   Procurador  Tercero  Delegado  para  la  Casación  Penal, ni  sometido a tratos crueles, inhumanos o degradantes.   

       Se  advierte,  además,  que en virtud de lo dispuesto en el numeral  2o.  del  artículo  189  de  la  Constitución  Política,  le  corresponde  al  Presidente  de  la  República  en  su  condición  de  Jefe de Estado y Supremo  Director  de la política exterior y de las relaciones internacionales, realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la  concesión  de  la  extradición y la determinación de las consecuencias que se  deriven de su eventual incumplimiento.   

                Cuestión final.   

               Así  las  cosas,  la  Sala  es del criterio que el Gobierno colombiano pueda extraditar al  ciudadano  colombiano JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR, por razón de los cargos uno  y  dos, esto es: “Concierto para distribuir y para poseer con la intención de  distribuir  una  sustancia controlada (un kilogramo o más de heroína)” y “  Concierto  para  importar  y/o  para  fabricar,  poseer  con  la  intención  de  distribuir  o  para  distribuir una sustancia controlada (un kilogramo o más de  heroína)”,  contenido  en la acusación No. S2 04 Cr. 289. (LTS) dictada el 3  de  junio  de  2004  en  el  Tribunal  Distrital  de  los Estados Unidos para el  Distrito  Meridional de New York conforme lo solicita el Gobierno de los Estados  Unidos,   pues   como   viene  de  demostrarse,  se  satisfacen  los  requisitos  establecidos por la ley procesal colombiana.   

A  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTCIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL, emite concepto  favorable  a la solicitud de extradición del ciudadano  colombiano  JESÚS EMILIO DÍAZ BETANCUR, formulada por vía diplomática por el  Gobierno  de  los Estados Unidos, en relación con los cargos uno y dos esto es:  “Concierto  para  distribuir y para poseer con la intención de distribuir una  sustancia  controlada  (un  kilogramo o más de heroína)” y “Concierto para  importar  y/o  para  fabricar,  poseer  con  la  intención de distribuir o para  distribuir  una sustancia controlada (un kilogramo o más de heroína)”, a que  se  contrae  la  solicitud,  contenido  en la acusación No. S2 04 Cr. 289 (LTS)  dictada  el  3  de  junio de 2004 en el Tribunal Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Meridional  de New York, en las condiciones señaladas en la  anterior fundamentación.   

                                                 Resulta  pertinente  reiterar que en  consideración  a  que la pena máxima para los delitos contenidos en los cargos  uno  y   dos por los cuales se acusa a DÍAZ BETANCUR en los Estados Unidos  es  la  de  cadena  perpetua   y ella en Colombia está prohibida, será de  competencia   del  Gobierno  Nacional  condicionar  la  entrega  de  la  persona  solicitada,  en  el  evento de que acceda a la extradición, a que dicha pena no  sea  impuesta  y  exigir  que  no  podrá  ser  juzgado por hechos anteriores ni  distintos  a  los  que  motivan  la  solicitud,  ni  sometido  a tratos crueles,  inhumanos o degradantes.   

                                                 Por  la  Secretaría  se comunicará  esta   determinación   al  requerido  DÍAZ  BETANCUR,  a  su  defensora  y  al  representante  del  Ministerio  Público,  al  igual que al Fiscal General de la  Nación  para  lo de su cargo en relación con el detenido previamente con fines  de extradición.   

      Igualmente, se  devolverá  la  actuación  al  Ministerio  de  Justicia y del Derecho, para los  trámites legales subsiguientes.   

       Cúmplase.   

                                      

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                         HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

                                                                                                      Permiso   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                          ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                      

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN               JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                              MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1  CORTE    SUPREMA    DE    JUSTICIA,    Concepto  Marzo  3/2004,  rad.  20.179,  M.P., Dr. Yesid Ramírez Bastidas.     

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