22367(21-07-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22367  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

                                                                                 Magistrado  Ponente:   

                                                                   Dr.       ALFREDO       GÓMEZ  QUINTERO   

                                                                                  Aprobado  Acta No.   62   

Bogotá, D.C., veintiuno (21) de julio de dos  mil cuatro (2.004).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la Sala sobre la solicitud de  pruebas  formulada  por  el  defensor  de  MARÍA  ELENA LUNA BARRAZA, ciudadana  colombiana   requerida   en   extradición   por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos.   

ANTECEDENTES:  

1. Por razón del artículo 517 del Código  de  Procedimiento  Penal, el Ministerio del Interior y de Justicia remitió a la  Corte  la solicitud de extradición de la ciudadana colombiana MARÍA ELENA LUNA  BARRAZA,  formalizada  por  el Gobierno de los Estados Unidos de América según  Nota  Verbal  No. 984 del 30 de abril de 2004 a la que se adjuntó la respectiva  documentación  y el concepto del Ministerio de Relaciones Exteriores de acuerdo  con  el  cual  “por no existir convenio aplicable al  caso  es  procedente obrar de conformidad con las normas pertinentes del Código  de Procedimiento Penal Colombiano”.   

2.   En   esas  condiciones  y  provísta  debidamente  la  solicitada  de su defensor se dispuso el traslado de rigor para  que   aquella   y   éste,   así   como   el  Ministerio  Público  solicitaren  pruebas.   

En  uso  del mismo el defensor presentó en  oportunidad   escrito   a   través   del  cual  demanda  la  práctica  de  las  siguientes:   

2.1. Se obtenga de las autoridades del país  requirente  copia  de  las  grabaciones  con  sus  respectivas transcripciones y  ordenar  a  las  pertinentes  de  nuestro  país  tomen  muestras  de  voz  a la  solicitada  en extradición y con todo ello se proceda al correspondiente cotejo  de  voces;  así  como  copia de toda la prueba documental existente en la causa  seguida  contra  la requerida y de los reportes y testimonios de cargo que allí  obren.   

Lo  anterior  -dice  el  petente-  con  la  finalidad  de  demostrar  que  “mi  procurada no es  responsable    de    los    punibles    endilgados    en    la    solicitud   de  extradición”.   

2.2.  Se  tenga como prueba el concepto que  allega  de  la  psicóloga Martha Sánchez y a la vez se escuche su testimonio o  el  de expertos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar con el propósito  de  demostrar  la  conveniencia  de  que María Elena Luna Barraza permanezca en  nuestro  país  de modo que se garanticen los derechos fundamentales de su menor  hija  (cuyo  registro  civil  de  nacimiento  adjunta) y su familia, máxime que  aquella   ha   presentado   comportamientos   desadaptivos  no  acordes  con  su  edad.   

Estas pruebas -en criterio del defensor- son  necesarias  en  aras  de que la Corte conceptúe negativamente a la solicitud de  extradición  pues  los  derechos  de  la familia y en especial de los niños se  encuentran por encima de las regulaciones ordinarias.   

CONSIDERACIONES:   

1.  Siendo que el supuesto legal previsto en  el  artículo  520  del Código de Procedimiento Penal prescribe que el concepto  que  de  la  Corte  se  demanda para efectos de extradición se fundamentará en  “la validez formal de la documentación presentada,  en  la demostración plena de la identidad del solicitado, en el principio de la  doble  incriminación,  en  la  equivalencia  de  la providencia proferida en el  extranjero  y,  cuando  fuere  el caso, en el cumplimiento de lo previsto en los  tratados  públicos”, es obvio que las pruebas cuya  práctica  se  depreca  deben  estar  orientadas,  por  razón del artículo 235  ídem,  en  su  conducencia,  pertinencia,  eficacia  y  utilidad  a demostrar o  desvirtuar tales presupuestos.   

Bajo  esa premisa fácil es advertir que las  pruebas  solicitadas  y  adjuntadas  por  el  defensor  no tienen por propósito  acreditar  o  desvirtuar  algunas  de  dichas  exigencias  sino  cuestionar  las  acusaciones  -así  como  los  hechos  y  pruebas  que  las  sustentan- que a su  prohijada  se  le  han  formulado  por  las  autoridades  judiciales  del  país  requirente,  cuando  en contrario reiterada ha sido la jurisprudencia de la Sala  en  señalar  que dentro de sus facultades que le permiten emitir el concepto en  casos  como este no se halla la de establecer si frente a los punibles imputados  el  requerido  es o no responsable pues el trámite de  extradición  no  corresponde  a  la  noción  de un proceso penal y por ello la  intervención  de  la Corte se limita legalmente a las materias referidas por la  precitada  norma,  de modo que a pesar de las aspiraciones que expone el petente  lo   cierto  es  que  improcedentes  se  evidencian  todos  aquellos  medios  de  convicción  que  tiendan  a cuestionar a su turno la  validez  o  mérito de la prueba recaudada por las autoridades extranjeras sobre  la  ocurrencia del hecho -en principio- el lugar de su realización, la forma de  participación  o el grado de responsabilidad del encausado; la normatividad que  prohibe   y   sanciona   el   hecho   delictivo;   la   calificación  jurídica  correspondiente;  la  competencia  del  órgano  jurisdicente;  la  validez  del  trámite  en  el  cual se le acusa, pues esos aspectos corresponden a la órbita  exclusiva  y  excluyente  de las autoridades del país que eleva la solicitud, y  su  postulación  o controversia debe hacerse al interior del respectivo proceso  ejerciendo  los  instrumentos  que prevea la legislación del Estado que formula  el pedido.   

2.  Por  ello,  inconducentes  a efectos del  concepto  que  debe  emitir  la  Sala en su momento, se presentan todas aquellas  pruebas  que  la  defensa  solicita  se  practiquen  y  en  cuanto cuestionan la  acusación  formulada en el país extranjero porque no atañe a la Corte en este  trámite  verificar  si la solicitada es o no responsable de la comisión de los  delitos  que  se  le  imputan,  por eso no se dispondrá solicitar copias de los  medios  de  convicción  que obren en el proceso que se le adelanta en el Estado  requirente  a  la  ciudadana  colombiana  aquí solicitada, así como tampoco el  cotejo de voces demandado.   

3.  Ahora  bien,  como  igualmente  ninguna  relación   con  los  temas  propios  del  concepto  guarda  el  establecer  los  trastornos  psicológicos que pueda evidenciar la menor hija de la solicitada en  extradición,  no  se  ordenará la recepción de los testimonios cuya práctica  el  defensor  depreca  con  esa  finalidad,  ni  se  tendrán  como  pruebas los  documentos  que  acreditan  la  filiación  de  la  menor  y  su estado de salud  psiquiátrica  (los  cuales  le  serán  devueltos  al  petente), máxime que la  decisión  de extraditar o no -en el evento de que el concepto de la Corte fuere  favorable- atañe al Gobierno según las conveniencias nacionales.   

Es que a la Sala no corresponde determinar la  necesidad  o  conveniencia  de no extraditar o hacerlo cuando el concepto que de  ella  se  demanda  se  restringe a los específicos temas previstos en la ley ya  transcritos,  sin  que en ninguno de ellos pueda pensarse previsto un control en  los términos en que el defensor lo solicita.   

En esas circunstancias y no habiendo pruebas  para  que  la  Corte  disponga  su  práctica oficiosa, se ordenará, una vez en  firme  esta  decisión,  dejar  el  expediente  en Secretaría de la Sala por el  término  de  cinco  (5)  días  para  los  fines indicados en el inciso 3º del  artículo 518 del Código de Procedimiento Penal.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

         

RESUELVE:  

1.  NEGAR  la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  de  la requerida en extradición, señora MARÍA  ELENA LUNA BARRAZA.   

En  consecuencia devuélvansele al mismo los  documentos que adjuntó como tales.   

2. Ejecutoriada esta determinación, córrase  el  traslado  que  por  cinco  (5) días para alegar prevé el artículo 518 del  Código de Procedimiento Penal.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase,   

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                    ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

Permiso  

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO            ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN               JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                         MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria   

    

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