22280(05-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22280  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                              

                                                     Magistrado Ponente:   

                        Dr. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                     Aprobado: Acta No. 37   

Bogotá,  D.C.,  cinco (5) de mayo de dos mil  cuatro (2.004).   

VISTOS:  

Decide  la  Corte  sobre la solicitud que, de  cambio  de  radicación,  formula el defensor del acusado Juvenal Ovidio Ricardo  Palmera  Pineda (a. Simón Trinidad), en relación con el proceso que a éste se  le  adelanta  en  el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Santa Marta por  los    punibles    de    homicidio    y    lesiones    personales    con   fines  terroristas.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1.   Por   hechos   ocurridos  en  Ciénaga  (Magdalena),  el  12  de enero de 1.996 en los que, emboscados presuntamente por  el  XIX frente de las autodenominadas FARC, fallecieron dos miembros del Gaula y  fueron  heridos  8 más, se llevó a cabo la correspondiente investigación cuyo  mérito,  habiendo  sido  vinculado  Palmera  Pineda  mediante  declaratoria  de  persona  ausente,  fue calificado con resolución acusatoria de septiembre 17 de  2.002  por  los  referidos  delitos  que,  al ser recurrida en apelación por el  defensor  del  procesado,  fue confirmada con la proferida en agosto 8 de 2.003.   

Asumida  entonces la etapa de la causa por el  Juzgado  Penal  del Circuito Especializado de Santa Marta y cuando ya se hallaba  el  acusado  privado  de  su  libertad  y  el  asunto  para celebrarse audiencia  preparatoria  (la  que  finalmente  no  se llevó a cabo por la imposibilidad de  trasladar  al  procesado  desde  la  Cárcel  de  Cómbita  hasta  el  lugar  de  juzgamiento),  el  defensor  solicitó  se  cambiare la radicación del juicio a  otro  distrito  judicial  “que haga más favorable el  trámite  procesal  respectivo”,  toda  vez  que  la  polarización  entre grupos al margen de la ley podrían influir en las resultas  del  proceso,  creando  un  ambiente  hostil que en cierta forma puede opacar la  serenidad,  tranquilidad e imparcialidad del fallador, lo que a su turno podría  afectar  el  orden  público y la seguridad tanto de los funcionarios judiciales  como  de  los  sujetos  procesales,  a todo lo cual se suman las dificultades en  trasladar  al  acusado  hasta  el  lugar  donde se desarrolla el juzgamiento con  incidencia    en    la    publicidad    y   garantías   de   quienes   en   él  intervienen.   

2.  Bajo  la comprensión normativa de que el  cambio   de   radicación   -en  términos  del  artículo  85  del  Código  de  Procedimiento  Penal-  sólo  procede  “cuando, en el  territorio   donde   se   esté  adelantando  la  actuación  procesal,  existan  circunstancias  que  puedan  afectar  el  orden  público, la imparcialidad o la  independencia  de  la administración de justicia, las garantías procesales, la  publicidad  del  juzgamiento,  la seguridad o integridad personal de los sujetos  procesales  o  de  los  funcionarios  judiciales”, es  evidente  que  las  circunstancias expuestas por el defensor no se avienen a las  que  posibilitarían  el  traslado del asunto a otro distrito judicial, no sólo  porque  algunas de ellas, como la gravedad del punible o punibles juzgados, o la  aducida  dificultad  logística  (ahora salvable con las regulaciones hechas por  el  Consejo  Superior de la Judicatura en Acuerdos 2114 y 2189 de 2.003 sobre el  sistema  de  video  y tele conferencia), o la indesconocible situación de orden  público  que  sin  conexidad  específica con este proceso afecta a esa región  que  se  dice  -sin  elemento  de juicio alguno- polarizada y a varias otras del  país,  no  se  prevén en la norma, sino porque además las que se invocan como  lesivas  de  la  imparcialidad de la administración de justicia o constitutivas  de  riesgo  contra  los  sujetos  procesales  o  los  funcionarios judiciales se  plantean  como  simples  hipótesis  carentes del más mínimo respaldo sobre el  cual sea admisible esa potencialidad de afectación.   

Es   que  “este  instituto,  por  su naturaleza residual y extrema, no puede ceder ante cualquier  situación  de  riesgo.  Es  preciso,  para  que  se  cumplan  los requisitos de  procedibilidad  contemplados  en  el  artículo  85 del Código de Procedimiento  Penal,  que  exista  prueba palpable del peligro inminente denunciado y que, una  vez  establecido,  se advierta su  incidencia concreta en la instrucción o  en  el  juzgamiento  de  una  determinada  conducta,  o  que,  a la inversa, ese  procesamiento,  por alguna circunstancia especial, esté actuando como factor de  perturbación  de  la  tranquilidad  ciudadana” (Auto  del 22 de abril de 2.003 M.P. Dr. Álvaro Orlando Pérez Pinzón).   

En  este  asunto,  la  solicitud de cambio de  radicación  que  se  examina  se  sustenta  sólo en conjeturas que el defensor  elabora   a   partir  de  la  entidad  del  sujeto  acusado  y  de  la  supuesta  polarización  que  su presencia genera en la sociedad, pero ningún elemento de  juicio  razonable  aporta  y mucho menos una prueba que patentice ciertamente la  afectación   de  la  justicia  en  su  imparcialidad  o  independencia,  o  las  garantías  procesales,  o  la  seguridad  o  integridad personal de los sujetos  procesales o de los funcionarios judiciales.   

Por ello se denegará el cambio de radicación  demandado.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Denegar  el  cambio  de  radicación  que  el  defensor  del  acusado  Juvenal  Ovidio  Ricardo Palmera Pineda ha solicitado en  relación  con  la  causa  que a éste le prosigue el Juzgado Penal del Circuito  Especializado de Santa Marta.   

Contra   este   auto   no  procede  recurso  alguno.   

Cópiese, devuélvase y cúmplase.  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                ALFREDO         GÓMEZ  QUINTERO                   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO           ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN            JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                       MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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