22268(05-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  22268   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta No. 37  

Bogotá,  D.C,  cinco  de  mayo  de  dos  mil  cuatro.   

V   I   S   T   O   S   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  casación  presentada por el defensor del procesado  HÉCTOR  EDUARDO  BARBOSA  CUBILLOS,  contra  el fallo de segundo grado de fecha  octubre  31  de  2003,  por cuyo medio el Tribunal Superior de Bogotá confirmó  parcialmente  la sentencia proferida por el Juzgado Quince Penal del Circuito de  la  misma  ciudad  el  27 de abril de 2000, condenando al procesado en cita a la  pena  principal  de  18   meses de prisión como autor del delito de estafa  agravada  por la cuantía. En la misma decisión se declaró la prescripción de  la  acción  penal  en  relación  con  el  delito  de  falsedad personal.    

LA DEMANDA  

Al amparo de la causal primera de casación,  el  defensor  del procesado HÉCTOR EDUARDO BARBOSA CUBILLOS, acusa la sentencia  de  ser  violatoria por vía directa de la ley penal por falta de aplicación de  los  artículos  80, 83, 84 y 356 del decreto 100 de 1980; 82, 86, 83, 246 y 247  de la ley 599 de 2000, y 38 de la ley 600 de 2000.   

          En  orden  a fundamentar el único cargo, sostiene el demandante que  al  proferir  la  sentencia  impugnada, el juzgado vulneró el debido proceso al  dejar  de  aplicar el artículo 84 del Código Penal que consagra el término de  prescripción  para  el juicio, que para el caso a estudio es de 5 años, que se  cumplieron el 18 de junio de 2003.   

          Sostiene  que  el  delito de estafa agravada se encuentra tipificado  en  los artículos 246 y 247 ídem, sancionado con pena privativa de la libertad  de  4  a  8 años. A su vez, la resolución de acusación quedó ejecutoriada el  18  de  junio  de  1998;  luego  para  la fecha en que se profirió la sentencia  impugnada,  esto  es  el 31 de octubre de 2003, ya había operado el término de  prescripción  de la acción y así debió declararse, pues el Estado perdió la  facultad sancionatoria desde el 18 de junio de 2003.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Las deficiencias argumentales que ostenta la  demanda     son     ostensibles,    como    son    evidentes    sus    carencias  técnicas.   

En primer lugar, debe observarse que si bien  el  casacionista invoca como causal de casación la 1ª prevista en el artículo  207  del  Código  de Procedimiento Penal, arguyendo la violación directa de la  ley  sustancial  por falta de aplicación de los artículos 80, 83, 84 y 356 del  decreto  100  de  1980;  82, 86, 83, 246 y 247 de la ley 599 de 2000, y 38 de la  ley  600  de  2000,  en  la  demanda no se observa el menor argumento dirigido a  enseñar de qué manera se produjo la falencia.   

Además, es bueno precisar, sin embargo, que  si  el  censor  estimaba  que  la sentencia se dictó dentro de un proceso en el  cual  la  acción  penal  ya  había  prescrito, le correspondía fundamentar la  censura  con  base en la causal 3ª, la de nulidad, porque tal desatino comporta  una  afectación  al debido proceso, pero sustentando el reproche a la manera de  la causal 1ª de casación.   

De otro lado, de entrada observa la Sala que  el  demandante  parte  de  un presupuesto falso, pues contabiliza un término de  cinco  (5) años después de la ejecutoria de la resolución de acusación, como  si  se  tratara  de  una  estafa  simple,  cuando  en  realidad el procesado fue  condenado  por  el delito de estafa agravada por la cuantía, que de acuerdo con  los  artículos  246  y  267-1  del  Código Penal actual, más favorables a los  intereses  del  procesado,  tiene una penalidad máxima de 12 años de prisión,  de   donde   debió   contabilizar  un  término  de  6  años  después  de  la  interrupción,  fenómeno  prescriptivo  cuya  consolidación se daría a partir  del  18  de  junio  de  2004,  defecto  que hace perder toda seriedad al libelo,  razón    que    aunada    a    las    anteriores    lleva   a   su   ineludible  inadmisión.   

         En  mérito  de  lo  expuesto, LA CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         

         R E S U E L V E:   

         INADMITIR  la  demanda  de casación presentada a nombre del procesado  HÉCTOR  EDUARDO  BARBOSA CUBILLOS, y en consecuencia,  DECLARAR  DESIERTO  el  recurso,  por  lo  anotado  en  la  motivación  de este  proveído.     

          Contra este auto no procede recurso alguno   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                  ALFREDO            GÓMEZ  QUINTERO             

                                                                               

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO           ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN               JORGE     LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS              MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Nuñez  

Secretaria  

            

    

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