22108(11-08-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22108  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado: Acta No. 67  

          Bogotá,   D.   C.,   once   (11)  de  agosto  del  dos  mil  cuatro  (2004).   

VISTOS  

         La  Corte  Suprema de Justicia emite concepto sobre la solicitud de  extradición    que   respecto   de   la   ciudadana   colombiana   Fanny  Cecilia Barrera de Amarís hace el  Gobierno    de    los   Estados   Unidos   de   América   a   través   de   su  Embajada.   

ANTECEDENTES  

         1.  Mediante la Nota Verbal N° 2213 del  12  de  diciembre  del  2003,  la  Embajada  de  los  Estados Unidos de América  solicitó  la  detención  con  fines de extradición de la señora Fanny  Cecilia  Barrera  de  Amarís,  a  quien  se  le  requiere  para  que comparezca en juicio por un delito federal de  terrorismo.  La  petición  fue  formalizada a través de la Nota Verbal N° 491  del  2  de  marzo del 2004, luego de que se lograra su captura el 4 de enero del  año en curso.   

         2.    El   Ministerio   de   Relaciones  Exteriores,  por  medio  del  oficio  N°  OAJE  0260  del  3 de marzo del 2004,  conceptuó  en  el  sentido de que por no existir convenio aplicable al caso, es  necesario   actuar  de  acuerdo  con  las  normas  pertinentes  del  Código  de  Procedimiento Penal colombiano.   

         3.  Por  eso  remitió  a  la  Corte  la  documentación  que  le  había  enviado  la  Embajada  de los Estados Unidos de  América,  debidamente  traducida  y  autenticada. Entre esos documentos obra la  resolución  acusatoria  N°  H-03-182, del 21 de mayo del 2003, expedida por la  Corte   Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Texas.   

         El  cargo  que allí se le imputa es el de concierto para proveer o  intentar  proveer,  ayuda  material  y  recursos  a una organización terrorista  extranjera,  conducta  que  comporta  violación del Título 18, Sección 2339B,  del Código de los Estados Unidos.   

         Se  afirma  que  la  requerida,  experta  en  armas,  inspectora de  armamentos    para    las   Autodefensas   Unidas   de   Colombia   –AUC-,    formaba   parte   de   una  organización  terrorista  que  compraba  armas  sofisticadas, financiada “por  medio  de  la  importación  de  miles  de kilogramos de cocaína desde Colombia  hacia  los  Estados  Unidos”,  destinadas  a  ese  grupo  apartado  de la ley.   

         La  acusación  formal  también incluye la pena de decomiso de los  bienes  adquiridos  con  los ingresos derivados de la comisión del delito, como  lo  establecen  el  Título 28, Sección 2461 (c), y el Título 18, Sección 981  (a) (1) (c), del Código de los Estados Unidos.     

                    

         4.  El 5 de marzo del 2004, el Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia, por oficio 0300-DVJ, remitió el expediente a la  Corte  Suprema  de Justicia, para los fines establecidos en el artículo 517 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  luego  de  considerar  que la documentación  allegada  por  la Embajada de los Estados Unidos reunía los requisitos formales  correspondientes.   

         5.  El 12 de marzo del 2004, el despacho  del  Magistrado  Sustanciador  requirió  al  profesional del derecho que había  sido  nombrado  defensor  por la señora Fanny Cecilia  Barrera  de Amarís al momento de su captura, para que  manifestara  si  aceptaba  la encomienda. Finalmente, la requerida designó como  su apoderado de confianza a otro letrado.   

         6.  El  14  de  mayo  del  2004, se  corrió  traslado  a  las  partes por un término de diez (10) días, de acuerdo  con  el  artículo  518 del Código de Procedimiento Penal, para que solicitaran  las pruebas que estimaran necesarias.   

         7.   La   requerida   en  extradición,  coadyuvada  por  su  asistente  togado, hizo saber que renunciaba al término de  traslado  para  ello.  La  Corte  le  dijo  que  a  pesar de sus expresiones, el  trámite  debía  proseguir respecto de otros intervinientes, como el Ministerio  Público.   

         8.  Como  nadie  solicitó  pruebas y la  Sala  no  halló menester disponer ninguna de oficio, el 12 de julio del 2004 se  ordenó  correr  traslado a las partes por cinco (5) días, para que presentaran  estudios  finales, de acuerdo con lo previsto en el inciso 3° del artículo 518  del Código de Procedimiento Penal.   

         9.  Transcurrido el término anotado, el  Procurador  Cuarto  Delegado  para la Casación Penal emitió concepto en el que  comienza  por aclarar que, conforme a la resolución de acusación fundamento de  la  petición  de  extradición,  las  conductas  se  ejecutaron  desde el 19 de  septiembre  del  2001 y en forma continua hasta el 5 de noviembre del 2002, vale  decir,  en  vigencia  del  Acto  Legislativo  No  01  de  1997, reformatorio del  artículo  35 de la Constitución Política, por lo que ningún condicionamiento  procede efectuar al respecto.   

         En  lo  que atañe a los fundamentos del concepto, en los términos  que  lo  reclama  el artículo 520 del Código de Procedimiento Penal, expone lo  siguiente:   

         1)  Ningún  reparo  ofrece  la  validez  formal  de la documentación aportada y debidamente autenticada, entre otros, la  resolución  acusatoria  que  contiene  la  acusación  contra la solicitada, la  declaración  certificada  de  Mark  C.  Kirby,  Agente  Especial  del Negociado  Federal  de  Investigaciones  (FBI)  del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos,  con indicación puntual de las normas del Código de los Estados Unidos  que consagran como delito la conducta imputada.   

         2)  Está  demostrada la plena identidad  de  la  requerida  en  extradición,  de  quien  se  sabe  responde al nombre de  Fanny   Cecilia  Barrera  de  Amarís,  ciudadana  colombiana nacida en Medellín (Antioquia) el 3 de abril  de  1953  e  identificada  con  la cédula de ciudadanía número 32.501.478 y a  quien  también  se  le  conoce  con el nombre de “Raquel”, información que  adosada  a la tarjeta preparatoria para la expedición de la cédula confirma su  individualización.   

         3)    El   principio   de   la   doble  incriminación  fluye  patente  porque la conducta imputada en la resolución de  acusación  proferida  por  la  Corte  Distrital  para  el Distrito Sur de Texas  consiste  en la acción conjunta de varias personas para proveer deliberadamente  material  y  recursos  a  las  Autodefensas  Unidas  de  Colombia, organización  considerada  terrorista,  conducta punible determinada en la Sección 2339 B (a)  del  Título  18  del  Código de los Estados Unidos, que la reprime con pena de  prisión  que  no  podrá  exceder de quince (15) años y si de ella derivare la  muerte    de    alguna    persona,   la   pena   puede   consistir   en   cadena  perpetua.   

         Ese  comportamiento  tiene  sus  equivalentes normativos en nuestra  legislación  nacional,  en  el  artículo 340, inciso 2º del Código Penal del  2000,  modificado  por  el artículo 8º de la Ley 733 del 2002, que tipifica el  delito  de  concierto  para  delinquir,  sancionado  con  pena  privativa  de la  libertad  de seis (6) a doce (12) años, mientras que el artículo 341 del mismo  ordenamiento  tipifica  el  delito  de entrenamiento para actividades ilícitas,  sancionado  con  pena  que  oscila  entre  los  15  y  los 20 años de prisión.   

         4)  Se cumple plenamente el principio de  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en el país extranjero, con la  resolución  de  acusación  prevista  en  nuestro  ordenamiento  procesal, pues  aquella  se  ocupa  de  consignar  el  relato de los hechos con sus particulares  circunstancias,  la  adecuación  correspondiente  con indicación de las normas  del  Código Penal de los Estados Unidos y los datos indispensables que permiten  la plena individualización de los autores de la conducta.   

         5)   Previa  advertencia  para  que  el  Gobierno  Nacional  exija,  en  el  evento  de que profiera medida positiva a la  extradición,  que  la  extraditada no sea juzgada por hecho anterior diverso al  que  motiva  la  extradición,  ni  sometida  a sanciones degradantes o prisión  perpetua,   emite   concepto   favorable   a  la  extradición  de  Fanny       Cecilia       Barrera      de      Amarís.     

LA CORTE  

         A   falta   de   ley  vigente  aprobatoria  de  tratado,  la  Corte  conceptúa,  ceñida  a  las  previsiones  del  artículo  520  del  Código  de  Procedimiento Penal.   

         De  acuerdo  con  la  norma  citada,  corresponde  a la Sala emitir  concepto sobre los cuatro aspectos allí discriminados:   

1°. La validez formal de la documentación presentada.   

         A  la  petición,  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos anexó los  siguientes  documentos,  debidamente  traducidos al castellano y autenticados de  acuerdo con la legislación del gobierno requirente:   

         a.  Copia  de  la  Nota Verbal N° 2213,  expedida  el  12  de  diciembre  del  2003,  mediante la cual el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América,  a través de su Embajada en Bogotá, solicita al  Gobierno  de  Colombia  la  detención con fines de extradición de Fanny       Cecilia       Barrera       de      Amarís.   

         b.  Esta  solicitud  fue formalizada por  medio  de  la  Nota Verbal N° 491 del 2 de marzo del 2004. En ella se describen  las  conductas  fundamento  de  la  petición.  Además,  se  precisa  que sobre  Fanny   Cecilia   Barrera   de   Amarís,   también  conocida  como  “Raquel”,  recae  resolución  de  acusatoria  N°H-03-182 del 21 de mayo del 2003, expedida por la Corte Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Texas.   

         c.  Copias  de  las  declaraciones  que  soportan  la  solicitud,  certificadas  por Mary D. Rodríguez, en su calidad de  Directora  Adjunta  de  la  Oficina  de  Asuntos Internacionales de la División  Penal,   Departamento   de  Justicia  de  Norteamérica,  quien  da  fe  de  las  atestaciones  juradas  del  Fiscal  Federal adjunto Jeff Vaden de la Oficina del  Fiscal  Federal  del  Distrito Sur de Texas, juramentada el 27 de enero del 2004  ante  el  Juez  Magistrado  de  los  Estados  Unidos,  Francés  H.  Stacy, y la  declaración  del  agente  especial  Mark  C.  Kirby,  de  la Agencia Federal de  Investigaciones   (FBI).   Estos   funcionarios,   por   haber   adelantado   la  investigación,   especifican  los  cargos,  la  identidad  de  la  reclamada  y  discriminan las normas aplicables al caso.   

         De  tal  forma que los documentos anexados, cumplen las condiciones  de validez exigidos por la norma.   

2°. Plena identidad de la solicitada.   

           

         En  la  nota  verbal N° 491, el Estado solicitante especificó que  la  persona  requerida  era  Fanny Cecilia Barrera de  Amarís,   conocida   también   como  “Raquel”,  ciudadana  colombiana,  nacida  el 3 de abril de 1953, en Medellín (Antioquia),  con  características  que  responden  a  una  señora  de raza caucásica, tipo  hispánico    y    se    identifica    con   la   cédula   colombiana   número  32.501.478.   

         De  otra parte, los datos de la persona capturada coinciden con los  aportados  por  el  Estado  requirente,  doña  Fanny  Cecilia    Barrera   de  Amarís  se  ha  identificado  como  tal  durante  el  trámite  de  extradición  en la Corte, ni ella ni su defensor han discutido lo  relacionado  con  su  identidad,  y  la  señora,  al contrario, ha expresado su  ánimo  de comparecer lo más pronto posible ante la justicia norteamericana con  el fin de aclarar su situación jurídica.   

         De  acuerdo  con estas precisiones, no hay duda de que la ciudadana  solicitada  en  extradición es la misma que con esos fines fue aprehendida el 4  de enero del año en curso.   

3º. Concurrencia de la doble incriminación.   

         Como  se  dijo, el cargo imputado es el de concierto para proveer o  intentar  proveer  ayuda  material  y  recursos  a  una organización terrorista  extranjera,  comportamiento  que  entraña  violación  del Título 18, Sección  2339B, del Código de los Estados Unidos.   

         Esa  imputación  encuentra  normatividad  equivalente en el actual  Código     Penal     colombiano    –Ley 599 de 2000-. En efecto:   

         El  artículo  340 de ese estatuto, modificado por el artículo 8°  de la ley 733 de 2002, dispone:   

          “Concierto  para  delinquir.  Cuando  varias  personas  se  concierten  con  el  fin de cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  tres (3) a seis (6) años”.   

          “Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos  de genocidio,  desaparición  forzada  de personas, tortura, desplazamiento forzado, homicidio,  terrorismo,  tráfico  de  drogas   tóxicas,   estupefacientes   o  sustancias  sicotrópicas,  secuestro,  secuestro  extorsivo,  extorsión, enriquecimiento ilícito, lavado de activos o  testaferrato    y    conexos,   o   para  organizar,  promover,  armar  o  financiar grupos armados al margen de  la  ley,  la pena será de prisión de seis (6) a doce  (12)  años  y  multa  de  dos  mil  (2.000)  hasta veinte mil (20.000) salarios  mínimos legales mensuales vigentes”.   

         “La  pena  privativa de la libertad se aumentará en la mitad para  quienes  organicen,  fomenten,  promuevan,  dirijan,  encabecen,  constituyan  o  financien el concierto para delinquir”.   

         El  artículo  341  del  mismo Código,  define   de   la   siguiente   forma   el   denominado  delito  de  entrenamiento      para      actividades      ilícitas:   

         “El    que    organice,    instruya,    entrene   o   equipe a personas en tácticas, técnicas  o    procedimientos    militares    para    el    desarrollo    de   actividades  terroristas,  de  escuadrones  de la muerte, grupos de  justicia  privada  o  bandas de sicarios, o los contrate, incurrirá en prisión  de  quince  (15)  a  veinte  (20)  años  y en multa de mil (1.000) a veinte mil  (20.000)   salarios   mínimos   legales   mensuales  vigentes”.  (destaca la Corte).   

        El  principio  de la doble incriminación, entonces, se satisface a  plenitud.   Los   comportamientos   atribuidos   a   la   persona  reclamada  en  extradición,  también  son  considerados  como  delictivos  en la legislación  colombiana  y se hallan sancionados con pena privativa de la libertad superior a  cuatro  (4)  años  de prisión, con lo cual también se cumple la exigencia del  artículo 511, numeral 1°, del Código de Procedimiento Penal.   

4°. Equivalencia     de     la     providencia    proferida    en    el  extranjero.   

        De   la   documentación   allegada,   toda  ella  acorde  con  las  formalidades  de  ley,  se desprende que la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  de  América  para  el Distrito Sur de Texas, formuló contra la señora  Fanny   Cecilia   Barrera   de   Amarís         una         acusación         formal,        esencialmente        equivalente  a la resolución acusatoria  prevista en el artículo 398 del Código de Procedimiento Penal.   

           En   ella,  lo  mismo  que  en  la  pieza  jurídica  denominada  resolución  acusatoria en  la  legislación colombiana, se especifican los hechos que sustentan los cargos,  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar en que tuvieron ocurrencia, las  disposiciones  en  que  se  enmarcan  y  los  medios  de prueba que acreditan su  ocurrencia.   

        En  las  declaraciones  que  sirven  de  soporte  a la solicitud de  extradición,  vertidas  por  la  Directora  Asociada  de  la Oficina de Asuntos  Internacionales,  División de lo Penal, Departamento de Justicia de los Estados  Unidos  de  Norteamérica,  Mary D. Rodríguez, el Agente Especial del FBI, Mark  C.  Kirby,  y  el  Fiscal  Federal adjunto, Jeff Vaden, de la oficina del Fiscal  Federal  del  Distrito  Sur  de  Texas,  quienes intervinieron en las labores de  inteligencia   contra   Fanny   Cecilia  Barrera  de  Amarís, señalan que las actividades ilícitas que a  ella  se atribuyen, ocurrieron entre septiembre del 2001 y el 5 de noviembre del  2002,  es  decir,  con  posterioridad  al  17  de  diciembre  de 1997, en varios  territorios, incluido el norteamericano.   

          En  estas  condiciones,  reunidos  los  requisitos  establecidos  en  la  ley  procesal  penal  colombiana,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

         

        EMITE  CONCEPTO  FAVORABLE a la solicitud  de  extradición  de  la  ciudadana  colombiana  Fanny  Cecilia  Barrera  de  Amarís,  identificada  con  la  cédula  de  ciudadanía número 32.501.478 expedida en Medellín (Antioquia), a  quien  también  se  le  conoce  como “Raquel”, hecha por el Gobierno de los  Estados   Unidos   de   América,   a   través   de   su   embajada   en   esta  capital.   

        Infórmese   de   esta   decisión   a   la   señora  Fanny  Cecilia  Barrera  de Amarís, a su  defensor,  al  señor  Fiscal  General de la Nación y al Ministerio Público, y  recuérdese  al  Ejecutivo  Nacional que en el evento de resolución que otorgue  la  extradición  es  necesario  poner  de  presente  al  Estado  solicitante el  contenido del artículo 512 del Código de Procedimiento Penal.   

        Devuélvase   la   actuación  al  Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia.   

Comuníquese y Cúmplase.  

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ      ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO           ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN            JORGE     LUIS     QUINTERO  MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS          MAURO SOLARTE PORTILLA   

                                          

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

                                            Secretaria     

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