21817(02-03-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21817  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado  acta N°   014   

Bogotá,  D. C., dos (2) de marzo de dos mil  cinco (2005).   

V    I   S   T   O  S   

Corresponde  a  la Corte conceptuar sobre la  solicitud   de   extradición   del    ciudadano   colombiano  LUIS  HERNÁN  PINEDA  MENJURA, elevada por  el Gobierno del Perú.   

L  A     S O L I C I T U D   

1.  Mediante oficio del 10 de diciembre  de  2003,   el  Ministerio del Interior y de Justicia comunicó a esta Sala  de  la  Corte que el Gobierno del Perú, por conducto de su Embajada en Colombia  y  mediante  Notas Verbales número 5-8-M/305 y 5-8-M/320 del 30 de septiembre y  del  7  de  octubre  de  2002,  respectivamente,  solicitó  en  extradición al  ciudadano  colombiano Luis Hernán Pineda Menjura, capturado el 20 de febrero de  2004,  en  cumplimiento  de  la  resolución  del  28  de  2003, expedida por la  Fiscalía General de la Nación.   

2.  El  convenio  aplicable  al  caso  es el  Acuerdo  Bolivariano  de Extradición suscrito en Caracas el 18 de julio de 1911  y  la  Convención  de  las  Naciones  Unidas  contra  el  Tráfico  Ilícito de  Estupefacientes  y  Sustancias  Sicotrópicas,  firmada  el  20  de diciembre de  1988,   como  así  lo  conceptuó  el  Jefe  de  la  Oficina  de Asesoría  Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores.   

No obstante, cabe aclarar que la normatividad  que  regula  el  trámite  a  seguir en el presente evento, así la Cancillería  expresamente  no  lo  mencione,  es  el  Estatuto Procesal Penal Colombiano, por  cuanto los citados instrumentos internacionales así lo prevén.   

Al respecto, la Corte en asunto de similares  características, se pronunció:   

          “La  Ley  26  de  1913 (aprobatoria del Acuerdo Bolivariano sobre  Extradición,  suscrito en Caracas el 18 de julio de 1911), señala en el inciso  tercero  del artículo VIII que ´La extradición de los prófugos, en virtud de  las  estipulaciones  del presente Tratado, se verificará de conformidad con las  leyes de extradición del Estado al cual se haga la demanda´.   

Del mismo modo, la Ley 67 de 1993 (mediante  la  cual  se  aprueba  la  Convención de las Naciones Unidas contra el tráfico  ilícito  de estupefacientes y sustancias sicotrópicas, suscrita en Viena el 20  de  diciembre  de  1988),  establece en el párrafo 5o. del artículo 6 que ´La  extradición  estará  sujeta a las condiciones previstas por la legislación de  la  Parte requerida o por los tratados de extradición aplicables, incluidos los  motivos  por  los  que  la  Parte  requerida  puede  denegar  la extradición.´   

Entonces,  con relación al procedimiento a  seguir  en  este  caso,  es  de  acatarse  la voluntad expresada en los tratados  multilaterales   a   que   se  ha  hecho  referencia,  resultando  imperiosa  la  aplicación  de  aquellas  disposiciones  del estatuto procesal penal colombiano  que,  en  regulación  del  trámite  interno,  no  contrarían los instrumentos  internacionales            mencionados.”1   

3.  Los acontecimientos fácticos objeto  de  la  investigación  e  imputación  de  los  cargos formulados en su contra,  motivo  de  la  solicitud  de  extradición,  fueron  sintetizados  en  la  Nota  Diplomática   N°  5-8-M/305  del 30 de septiembre de 2002 de la siguiente  manera:   

“De acuerdo con  el  cuaderno  de  Extradición, la orden judicial de detención contra el señor  Luis  Hernán  Pineda  Menjura  está  contenida  en  la  Resolución  de 1º de  diciembre  de  1998,  expedida  por la Juez Penal Provincial Especializada en el  Tráfico  Ilícito  de  Drogas,  Dra.  María Luisa Tamayo, que aparece en fojas  1836  a 1841 (Tomo V), radicada por la Sala Penal de Reos en Cárcel de la Corte  Superior  de  Justicia  de  Cono  Norte  de Lima (folio 2382, Tomo VI).  En  cuanto  a  los  hechos materia de juzgamiento, el 4 de abril de 1998 la Policía  Nacional   del   Perú  intervino  el  camión  con  placa  de  rodaje  XI-6017,  encontrándose  en  su  interior un total de ciento cincuenta y un kilogramos de  pasta  básica  de  cocaína,  cuyo  destino,  según el Dictamen Fiscal, era la  organización del señor Luis Hernán Pineda Menjura (…)”   

En  esas  condiciones,  un Fiscal Provincial  Especializado  en  Delitos  de  Tráfico  Ilícito de Drogas, otorgándole plena  credibilidad  al  dictámen  Fiscal, formuló denuncia penal, por estimar que el  destino  de la droga incautada era para la organización del señor Luis Hernán  Pineda Menjura:   

“Los no habidos Ana María Acurio León y  Jaime  Antonio  Baquero  Agudelo  se  les atribuye ser los enlaces encargados de  adquirir  la pasta básica de cocaína en Ecuador y Colombia de la organización  de  Daniel  Agurto  Lugo  “camello”  para  su  posterior  transformación en  clorhidrato  de  cocaína, siendo el destino de esta droga para la organización  de    Luis    Hernán    Pineda    Menjura    conocido    como    ´trompa    de  buque´”.   

A su vez, la nota diplomática 5-8/305 aclara  que  las  acciones  adelantadas  por el acusado, en este evento fueron cometidas  con  posterioridad  al  17  de  diciembre  de  1997,  fecha en la cual entró en  vigencia  el  acto legislativo que modificó el artículo 35 de la Constitución  Política,  y  que permite la extradición de nacionales colombianos por delitos  que  hayan  tenido  ocurrencia  en  el  exterior, considerados como tales por la  legislación penal colombiana.   

En esas condiciones, el 21 de abril de 1998,  se  dispuso  abrir la correspondiente investigación penal, por parte de un juez  especializado  en  el  tráfico de drogas ilícitas, entre otras personas contra  Luis Hernán Pineda Menjura y se ordenó su captura.   

4.   La  documentación remitida por el  Gobierno  del  Perú  que  sustenta la solicitud de extradición de Luis Hernán  Pineda Menjura, es la siguiente:   

4.1.  Copia  de la Acusación que formula la  Fiscal  Superior  Penal  del  Ministerio  Público del Distrito Judicial de Cono  Norte  de  Lima,  de  18 de junio de 2001, ratificada y confirmada en los mismos  términos  mediante  resolución de 17 de octubre de 2001, por medio de la cual,  acusó a Luis Hernán Pineda Menjura del siguiente cargo:   

“(…)por delito contra la Salud Pública  Tráfico  Ilícito  de  Drogas,  micro  comercialización  en su forma agravada,  receptación  de  bienes  provenientes  del  dinero  de  TID  y lavado de dinero  proveniente del TID, en agravio del Estado”   

4.2.   Copia  de  la  resolución  del  informe  final  del  Fiscal  Provincial,  en  el que declaró reo ausente a Luis  Hernán  Pineda  Menjura.  Al respecto, dicha autoridad se pronunció de la  siguiente manera:   

“Luis Hernán Pineda Menjura, se encuentra  en  calidad  de  ausente,  no  obstante, subsisten los elementos de cargo que lo  presentan  como  presunto  comprador  de la droga producida por la organización  ´camello´,  adquisición  que realizara a través de los agentes Jaime Baquero  Agudelo y Ana María Acurio León (…)”   

     

1. Denuncia  ampliatoria   del   fiscal,   del   20   de   noviembre   de   1998,   en  donde  considera:     

“Luis  Hernán  Pineda  Menjura,  es  el  destinatario  final  de la droga, y a través de Julio  Daniel  Agurto  Lugo,  utilizaba  las  cuentas de ahorros de Luz Amanda Palacios  Vásquez  y  Oliva  Medina Padilla, con la finalidad de lavar dinero proveniente  de negocios ilegales (…)”   

4.4.     También     se   allegó    copia   de   la   declaración   jurada  del  testigo  Julio  Daniel  Agurto Lugo, persona ampliamente reconocida con el alias  de  “camello”, quien es  señalado  por  las autoridades del vecino país, como uno de los miembros de la  organización  criminal  dedicada al tráfico internacional de estupefacientes y  sustancias  sicoactivas,  la  cual, presuntamente, es liderada por el solicitado  Luis Hernán Pineda Menjura.   

En  dicho  testimonio,  Julio  Daniel Agurto  Lugo,     alias     “camello”,    finalmente  acepta conocer al señor Luis Hernán Pineda Menjura, de  quien  dijo  identificar  con el alias de “trompa de  buque”.  Así mismo, indicó que éste acopiaba  grandes  cantidades  de  pasta  básica  de  cocaína  y  que  fue  uno  de  los  colombianos   a quien le vendió la sustancia, a sabiendas que facilitaría  el dinero para el pago.   

Al  respecto,  en  uno  de los apartes de su  declaración, comentó:   

“Efectivamente a  Luis  Hernán Pineda Menjura (a) Trompa de buque lo conocí de vista, en el año  de  1986 en la localidad de Uchiza, sin tener amistad con dicha persona habiendo  escuchado  rumores  que  compraba  droga en grandes cantidades por intermedio de  terceras  personas  (…) En 1987, cuando yo trabajaba en la chacra de mi papá,  en  Uchiza,  en  la   cosecha  de  hojas  de  coca,  tuve  conocimiento por  versiones  de  productores  del lugar, que la persona por la cual se me pregunta  (Luis    Hernán   Pineda   Menjura)   acopiaba  grandes  cantidades  de  PBC.  Y era de nacionalidad  colombiana  al  igual  que  muchos  otros  que en ese entonces traficaban en ese  lugar.”   

4.5.  Se  informó  que  el solicitado, Luis  Hernán    Pineda    Menjura,    también    conocido    como    “Trompa   de   buque”,   es   ciudadano  colombo-peruano,   que   se   identifica   con   la   cédula   de   ciudadanía  colombiana    número   7.301.221   de  Chiquinquirá,  pasaporte  colombiano  AD  172298  y  libreta  electoral No. 10210648 al haber adquirido la  nacionalidad peruana por matrimonio.   

PERÍODO  PROBATORIO   

Mediante  providencia  del  19  de agosto de  2004,  la  Sala  confirmó  el auto del 14 de julio de la misma anualidad, en el  cual,  se  denegó ordenar la práctica de las pruebas deprecadas por la defensa  y a su vez, no consideró necesario decretar alguna de oficio.   

ALEGATO DEL DEFENSOR DEL  REQUERIDO EN EXTRADICIÓN   

1.-   Luego  de hacer un extenso relato  del  trámite  surtido  y  de  citar  distintos artículos del Estatuto Procesal  Penal  Colombiano, considera en primer término que los documentos aportados por  la  República  del  Perú,  confrontados  con el tratado aplicable al caso y la  Convención  de  Viena,  no  cumplen  con los requisitos formales y de legalidad  exigidos   para  este  evento,  evidenciándose  así,  el  quebrantamiento  del  presupuesto de la validez formal de la documentación.   

Así  mismo,  colige que no está plenamente  demostrada  la identidad del requerido, puesto que se presentó la existencia de  un  homónimo  quien  estaba  internado  en  un  centro de reclusión del vecino  país,  lo que en consecuencia produjo cierta confusión en distintas etapas del  diligenciamiento.   

En   cuanto   al  principio  de  la  doble  incriminación,  señala  que  “analizados los tipos  de  las figuras penales, de su confrontación se infiere que no hay identidad ni  correspondencia   entre   las   conductas  que  describe  una  y  otra  de  esas  legislaciones   (…)”,   además,  agrega  que  el  gobierno  peruano  no  allegó  prueba  idónea que demuestre cómo y cuándo su  poderdante  realizó  la  comisión  de los ilícitos endilgados, situación que  desde  su  propia  óptica no permite dilucidar si la fecha de ocurrencia de los  mismos, fue posterior al 17 de diciembre de 1997.   

De igual forma, sostiene que en relación con  el  presupuesto  de  equivalencia  de la providencia proferida en el extranjero,  los  autos  de  detención  y  la  resolución  de  acusación proferida por las  autoridades  peruanas  en contra de su defendido, no guardan congruencia con los  requisitos  establecidos  por  la  legislación  procesal  penal colombiana para  emitir   medida   de   aseguramiento   y   mucho   menos   la   resolución   de  acusación.   

En   ese  orden  de  ideas,  peticiona  se  conceptúe     “desfavorablemente”   la   solicitud  de  extradición  elevada  por  el  Gobierno  del  Perú.   

2.-  Dentro del término legal, mediante  escrito,   el  defensor  del  requerido  en  extradición  adiciona  el  alegato  presentado,  reiterando  que  el presupuesto de validez formal de los documentos  allegados  en  este trámite, no se cumple a cabalidad.  Al respecto, anota  que  “los documentos en fotocopia visibles a folios  2331,  2332  y  2333  del  tomo  V  del presente trámite de extradición…, no  tienen  constancia  de  autenticidad alguna que permita evidenciar que autoridad  los expidió, cuando y con fundamento en qué.”   

Así  mismo,  acota que no obstante obrar la  plena  individualización  e  identidad  de  los integrantes de la organización  delincuencial  dentro  de  la  investigación  penal  adelantada  en  el  Perú,  sustento  del presente trámite, en ningún momento se hace referencia alguna al  nombre  de  Luis  Hernán Pineda Menjura, por lo que en su criterio se adelantó  “un trámite sin existir solicitud”, omisión  que,  según  el  libelista,  incluso fue advertida por el  Consejo de ministros Peruano.   

Finalmente,  señala  que  las  respectivas  firmas  del  Cónsul  de  Colombia  en  la  República  del  Perú,  no aparecen  autenticadas  por el Ministro de Relaciones Exteriores, en virtud de lo cual, no  se  dio  pleno  cumplimiento a lo preceptuado en el artículo 259 del Código de  Procedimiento Civil colombiano.   

3.-  El solicitado en extradición, por  fuera  del  término  del  traslado  contemplado  en  la ley, allega al presente  trámite  sendos  memoriales, en donde hace alusión a la problemática personal  que  actualmente  atraviesa con relación a los quebrantos de salud sufridos por  una  de  sus  hijas, al igual que su incondicional apego a lo manifestado por su  defensor en los alegatos presentados.   

ALEGATO  DE  LA PROCURADORA SEGUNDA DELEGADA  PARA LA CASACIÓN PENAL   

Luego de hacer una referencia sucinta sobre  la   actuación   procesal  y  de  la  normatividad  aplicable  a  este  asunto,  asevera  que  el  requisito de la validez formal de la  documentación  presentada,  la  que relaciona, se cumple cabalmente, de acuerdo  con   lo   dispuesto   en   el   artículo  259  del  Código  de  Procedimiento  Civil.   

En lo relativo a la demostración plena de la  identidad  del  solicitado,  sostiene que teniendo en cuenta los datos que obran  en  el  expediente, tales como las Notas Verbales, los documentos relativos a su  captura  y  la  conducta  del  solicitado  con  la  misma  identidad,  en la que  manifestó  expresamente ante el Director de la Policía Nacional Antidrogas del  Perú  su voluntad de sometimiento a juicio,  le permiten concluir que Luis  Hernán  Pineda  Menjura es la persona requerida en extradición por el Gobierno  del Perú.   

Respecto   al   principio   de   la  doble  incriminación,  considerando los cargos formulados en contra del ciudadano Luis  Hernán  Pineda  Menjura  y las normas de la legislación extranjera, manifiesta  que  dichas  conductas  imputadas  también  son consideradas delitos en nuestro  país,  al  tenor  de  los  artículos  323  y  376  del  Código Penal vigente.  Por consiguiente, concluye que se cumple tanto con el  principio  de  la  doble  incriminación  como  con el requisito de punibilidad,  puesto  que,  la  legislación  penal  colombiana  consagra para estas conductas  penas que superan los cuatro años de prisión.   

En   cuanto   a  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en el extranjero, anota que se cumple a cabalidad, pues,  examinada  la  acusación  del Tribunal del Estado requirente,  observa que  “contra  el  señor Luis Hernán Pineda Menjura…,  en  el  país  requirente se han formulado cargos, como ha quedado consignado en  los  apartes precedentes, cuyo propósito es que el acusado se defienda de ellos  en el juicio.”   

De    igual    manera,   concluye   que  “los   anteriores   elementos   de   juicio   son  probabilísticos    de                  responsabilidad penal contra el solicitado Luis  Hernán   Pineda   Menjura,              y  que al igual que en la legislación peruana,  existe   la   prueba  suficiente  para  proferir  una  medida  de  aseguramiento  (detención)”.   

Finalmente,  sostiene   que al Gobierno  Nacional   le   corresponde  condicionar  la   extradición   en   el   sentido   de   que   al   requerido  no   se   le   puede  condenar a cadena perpetua, no se le puede juzgar por  un  hecho  anterior  al  que motiva este trámite, ni sometido a tratos crueles,  inhumanos o degradantes.   

Por  lo expuesto, solicita a la Corte emitir  concepto  favorable  a  la  solicitud de extradición del ciudadano Luis Hernán  Pineda Menjura.   

CONCEPTO    DE   LA   CORTE   

1.- Conforme a las previsiones del artículo  35  de  la  Carta Política -modificado por el Acto Legislativo No. 01 de 1997 y  el   artículo   18   del   Código  Penal-,  la  extradición  se  solicitará,  concederá,   u  ofrecerá  de acuerdo con los tratados públicos y a falta  de   éstos   el   Gobierno  procederá  según  lo  establezca  el  Código  de  Procedimiento Penal.   

El  Ministerio  de Relaciones Exteriores de  Colombia  conceptúa que los instrumentos internacionales aplicables al caso son  el  Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición suscrito en Caracas el 18 de julio de  1911,   y la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito  de  Estupefacientes  y  Sustancias  Sicotrópicas,  suscrita  en  Viena el 20 de  diciembre  de  1988,  los  cuales  se encuentran aprobados y ratificados por las  Repúblicas de Colombia y de Perú.   

De este criterio participa la Corte, puesto  que   si   bien   resulta   cierto   que  el  delito  de  tráfico  ilícito  de  estupefacientes   no  figura  contemplado  dentro  del  Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición  suscrito  en 1911 como de aquellas conductas punibles que ameritan  la   medida,   también   aparece   claro   que   “la  producción,  la  fabricación,  la  extracción, la preparación, la oferta, la  oferta  para  la  venta,  la  distribución,  la venta, la entrega en cualquiera  condiciones,  el corretaje, el envío, el envío en tránsito, el transporte, la  importación   o   la  exportación  de  cualquier  estupefaciente  o  sustancia  sicotrópica…”,  y  “la  posesión   o   la   adquisición   de   cualquier  estupefaciente  o  sustancia  sicotrópica” con el objeto de realizar cualquiera de  estas  actividades, constituyen delito que da “lugar a  extradición   en   todo   tratado   vigente   entre   las   Partes”,   a   voces  de  los  artículos  3º   y  6º   de  la  Convención   de   las   Naciones   Unidas   contra   el  tráfico  ilícito  de  estupefacientes y sustancias sicotrópicas de 1988.   

         

2.- La Corte, en ejercicio de su competencia  a  estos  efectos  atribuida  por  los referidos instrumentos internacionales, y  conforme  a  las  previsiones  del  artículo  520  del Código de Procedimiento  Penal,  las cuales se integran a los Tratados Públicos aplicables al caso, como  se  deja  visto,  debe emitir su concepto con fundamento en la validez formal de  la  documentación  presentada,  la  demostración  plena  de  la  identidad del  solicitado,  el  principio  de  la  doble  incriminación, la equivalencia de la  resolución  proferida  en  el  país solicitante y, cuando fuere el caso, en el  cumplimiento  de  lo  dispuesto por los tratados públicos, aspectos éstos cuyo  estudio abordará seguidamente.   

2.1.  La   validez       formal       de      los      documentos   aportados.   

Contrario  a lo afirmado por el defensor, se  advierte  que  la  documentación  presentada  como  soporte  de la petición de  extradición  de  Luis Hernán Pineda Menjura, cumple con las exigencias legales  contempladas  en  los  Códigos de Procedimiento Penal y Civil para tenerla como  apta para fundar el concepto que debe emitir la Sala.  Veamos:   

En   primer   término,   los  documentos,  debidamente  autenticados, se allegaron por vía diplomática, dentro de los que  obran  las notas No. 5-8M/221 de 14 de mayo de 2001, ratificada por la 5-8-M/305  de  30 de septiembre de 2002, siendo finalmente formalizada por la 5-8-M/320 del  7 de octubre del mismo año.   

A  su  vez, obran copia de la denuncia penal  No.  104-98,  instaurada  por Juana E. Córdova de los Santos, Fiscal Provincial  Titular  Especializada en Delitos de Tráfico Ilícito de Drogas, de 20 de abril  de  1998,  copia  de  la orden internacional de captura y copia de la acusación  proferida  en el expediente No. 2001-190, por parte de una Fiscal Superior Penal  del   Distrito   Judicial   de   Cono   Norte   de  Lima,  de  18  de  junio  de  2001.   

Es  de observarse que toda la documentación  allegada,  fue  avalada  por el Sr. Daniel García Chavez, Presidente de la Sala  Mixta  de  la  Corte  Superior de Justicia de Ucayali, cuya firma y cargo fueron  certificados  por  el  señor  Presidente  de  la  Corte Superior de Justicia de  Ucayali.   

Así   mismo,   también   obra   en   el  diligenciamiento    “copia   autenticada   de   la  Resolución  Suprema  No  206-2004-JUS,  por  la  que  se  accede  al  pedido de  extradición  activa  del  citado procesado, formulado por la Segunda Sala Penal  de  Reos  en  Cárcel  de  la  Corte  Superior  de Justicia de Lima, y declarado  procedente  por  la Corte Suprema de Justicia de la República del Perú, con el  ruego  de  que  por  su  amable  intermedio  se  haga  llegar  a las autoridades  competentes.”   

Finalmente,   dichos   documentos  fueron  presentados  para su autenticación ante la Cónsul General de Colombia en Lima,  señora  Alicia Lozano Rodríguez, como así lo constató y lo avaló la Oficina  de  Legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, cumpliéndose con lo  establecido  por  el  artículo  259  del C. de P. Civil, modificado por el 1°,  numeral   118   del   D.   E.  2282  de  1989  que  dice:   “Los    documentos    públicos  otorgados   en   país   extranjero   por   funcionario  de  éste   o     con     su   intervención,    deberán    presentarse  debidamente    autenticados    por   el   cónsul    o    agente   diplomático    de    la    República,    y   en   su    defecto    por    el   de    una    nación   amiga,   lo   cual   hace  presumir  que  se   otorgaron  conforme a la ley del respectivo país. La firma del cónsul o agente  diplomático   se  abonará  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia,  y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de un país amigo, se  autenticará  previamente  por  el  funcionario  competente  del   mismo   y   los   de  éste  por  el  cónsul  colombiano”,  disposición  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  previsto  en  los artículos 23 y 513,  último inciso, del Código de Procedimiento Penal.   

Por     lo     tanto,   teniendo    en    cuenta    que    la   solicitud   de   extradición   de Luis Hernán Pineda Menjura se  hizo   por   la   vía  diplomática  y que  en  la   expedición   y   trámite   de  los  mencionados   documentos  se  cumplieron  todos  los  ritos  formales  de  legalización   prescritos    por    las    normas   de  la  República  del  Perú,     la     Corte    los    tendrá    como   aptos   para  servir  de  prueba  en este  asunto.   

Por    consiguiente,   no   le     asiste     razón    al    defensor    del   solicitado    en  extradición   cuando   afirma   que   los   documentos   allegados   a   través  de la   vía    diplomática    no    cumplen   con   los   presupuestos   formales  y legales  establecidos  para   este   evento,   toda   vez   que,   como   quedó  reseñado      en     precedencia,     los     citados   instrumentos    fueron    incorporados    al   trámite  con  estricto apego a la legislación correspondiente.   

2.2.   La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición.   

Del  mismo modo, contrario a lo afirmado por  la  defensa,  no  hay  duda  que Luis Hernán Pineda Menjura, a quien se refiere  este  trámite,  es  la  persona  solicitada en extradición por el Gobierno del  Perú.   

En efecto, de la documentación remitida por  vía  diplomática por el Gobierno del vecino país, se colige claramente que se  trata  de  Luis  Hernán Pineda Menjura.  Así mismo, basta observar que el  número  de  cédula  de  ciudadanía  que  suministró la Embajada del Perú, a  través  de la Nota Verbal número 5-8-M/221 de 14 de mayo de 2004, coincide con  el  que  aparece  en  el  memorial  poder  otorgado  a su defensor y en la carta  enviada  por el requerido a la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional del  Perú  (7.301.221).   Además,  los  datos  biográficos que suministró el  cotejo  técnico  dactiloscópico  de  las  huellas  tomadas  por la DIJIN de la  Policía  Nacional  al  momento de la captura con fines de extradición, con las  obtenidas  en la Registraduría Nacional del Estado Civil, coinciden con los que  obran  en  la  documentación,  es  decir,  que  es  portador  de  la cédula de  ciudadanía  N°  7.301.221  de Chiquinquirá y que nació en Pauna (Boyacá) el  10 de enero de 1958.   

Ahora bien, en cuanto al alegato plasmado por  la   defensa,  es  de  recordarse  que  la  plena  identidad  que  exige  la  norma  (art. 520 del Código de  Procedimiento  Penal),  se  refiere  es  a  la  coincidencia  entre  la  persona  procesada    en    el    extranjero    y    la    capturada    con    fines   de  extradición.   

Ahora bien, si la defensa considera que Luis  Hernán  Pineda  Menjura  no fue la persona que cometió la conducta punible por  la  cual es requerida en extradición, como lo tiene reiterado la jurisprudencia  pacífica  de  esta Corporación, es ante las autoridades judiciales extranjeras  que  debe  ventilar  dicho  aspecto,  habida cuenta que la Corte no puede emitir  juicios sobre ese puntual aspecto.   

En estas condiciones, resulta evidente que la  persona  detenida  es Hernán Pineda Menjura, de nacionalidad colombiana y es el  ciudadano    requerido    en     extradición    por    el   Gobierno   del  Perú.   

2.3.  El   principio    de    la    doble    incriminación.   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  511  del  Código de Procedimiento Penal, para que la extradición se  pueda  conceder  se  requiere  que  el  hecho  que la motiva esté previsto como  delito  en  Colombia  y reprimido con una sanción privativa de la libertad cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

Teniendo en cuenta la acusación proferida en  el  expediente  N°  2001-190,  por  parte  de  una Fiscal Superior Penal, en el  Distrito  Judicial  de  Cono  Norte  de  Lima, de junio 18 de 2001, ratificada y  confirmada  en  los  mismos  términos mediante resolución del 17 de octubre de  2001,  por  medio  de  la  cual a Luis Hernán Pineda Menjura, se sabe que se le  convocó a juicio por los siguientes delitos:   

1.- Tráfico Ilícito de Drogas –  Microcomercialización  en  su forma  agravada,  artículos  296,  297  y 298 del Código Penal del Perú.  Estos  tipos  consagran  una  dosificación  punitiva  que oscila entre “una  pena  mínima  de  25 años de pena privativa de la libertad y  una pena máxima de cadena perpetua”.   

2.-  Receptación de bienes provenientes del  dinero  de  tráfico  ilícito  de  drogas, artículo 296 A de la misma obra, al  cual  le  podría corresponder “una pena no menor de  ocho   años   ni   mayor   de   dieciocho   años   de  pena  privativa  de  la  libertad”.   

3.-   Lavado  de dinero proveniente del  TID,   artículo   296   B   ejusdem,  conducta  que  establece  “una pena de cadena perpetua”.   

En   esas  condiciones,  se  procederá  a  determinar si el principio de la doble incriminación se cumple.   

Advierte  la  Sala, contrario a lo sostenido  por   la  defensa,  que  la  acusación,  “Tráfico  ilícito   de   drogas   y   microcomercialización   en  su  forma  agravada”  de  acuerdo  con los hechos que se  imputan y las  normas  allegadas,  encuentra adecuación típica en nuestro  sistema penal  en  lo  reglado  en  el artículo 376 del Código Penal, que prevé el tráfico,  fabricación   o   porte   de   estupefacientes.   A  su  vez,  los  cargos  relacionados    como   “Receptación   de   bienes  provenientes  del tráfico ilícito de drogas y lavado de dinero proveniente del  TID”,  encuentran  su  correlato en el artículo 323  ejusdem,  inciso  adicionado  por  el  artículo  8  de  la Ley 747 de 2002, que  describe el lavado de activos.   

De  otro  lado,  teniendo  en  cuenta  los  instrumentos  allegados  a  través  de  la  vía  diplomática, se sabe que los  hechos  objeto del proceso que cursa en contra del solicitado en extradición en  la  República del Perú, tuvieron ocurrencia el 8 de abril de 1998, fecha en la  cual  la  Policía  Nacional  de  dicho  país  incautó  en  un  automotor  151  kilogramos de pasta básica de cocaína.   

Por lo anterior, tanto en lo que respecta a  la  ilicitud  de  la  conducta  por  la cual se pide la extradición, como en lo  relativo  al  monto  de  la  pena  que  el  tipo  penal  prevé, se satisface el  requisito bajo estudio.   

Por consiguiente, se cumple con el principio  de la doble incriminación.   

2.4.    Equivalencia   de   la   providencia            proferida            en           el   extranjero.   

En el presente caso advierte la Corte que no  existe  dificultad  alguna  para  concluir  que se cumple con el requisito de la  equivalencia,  contemplado  en  el  numeral 2° del artículo 511 del Código de  Procedimiento  Penal,  el  cual  exige  “que por lo  menos   se   haya  dictado  en  el  exterior  resolución  de  acusación  o  su  equivalente”.   

En   efecto,  la Fiscal Superior Penal  del  Distrito  Judicial  de  Cono  Norte  de  Lima, acusó a Luis Hernán Pineda  Menjura  por  las  conductas  punibles  señaladas en precedencia, mediante acto  procesal  que  en  nuestra legislación equivale a la resolución de acusación,  como  emerge  de las siguientes similitudes, que las tornan equivalentes, mas no  iguales,   cumpliendo   con  el  presupuesto  mínimo  exigido  por  el  Acuerdo  Bolivariano Sobre Extradición suscrito en Caracas en 1911.   

     

a. Es  un  pliego  concreto de cargos en contra del acusado para que se  defienda de ellos en el juicio.        

a. La  actuación  procesal  subsiguiente es el juicio que finaliza con  el respectivo fallo de mérito.     

     

a. Se     señalan     los     hechos,    con   especificación     de     las    circunstancias    de   tiempo,      modo      y     lugar     en     que   ocurrieron   y  la  calificación jurídica de las conductas, con  indicación de las disposiciones sustanciales  aplicables.     

Por lo tanto, contrario a lo afirmado por el  defensor   se   observa   que  la  acusación  proferida  por  la  autoridad    judicial    del    Estado    requirente  en  el  expediente  No.  2001-190,  ratificada  y  confirmada  en  los  mismos términos  mediante  resolución  de  17  de  octubre  de  2001, es  equivalente   y   tiene   la  misma   fuerza   vinculante   que   la  resolución  de  acusación.   

2.5.- CUMPLIMIENTO  DE  LO PREVISTO EN EL ACUERDO BOLIVARIANO DE EXTRADICIÓN SUSCRITO EN CARACAS EL  18 DE JULIO DE 1911.   

2.5.1.-  Acorde  con  lo  dispuesto  en  el  referido  instrumento  internacional,  vigente  para  Colombia  a  partir  de la  expedición  de  la  Ley  26  de  1913, “Para que la  extradición  se  efectúe  es  preciso  que  las pruebas de la infracción sean  tales,  que  las  leyes  del  lugar  donde se encuentre el prófugo o enjuiciado  justificarán  su detención o sometimiento a juicio, si la comisión, tentativa  o  frustración  del  crimen  o  delito se hubiere verificado en él” (artículo 1º).   

En  la legislación colombiana la medida de  aseguramiento   de  detención  preventiva  procede  luego  de  la  vinculación  jurídica  del  imputado mediante diligencia de indagatoria o la declaratoria de  persona  ausente,  entre  otros  eventos  “cuando el  delito  tenga  prevista  pena  de  prisión  cuyo mínimo sea o exceda de cuatro  años”,  contándose  entre  ellos  el  tráfico de  estupefacientes  (art.  357-1 del Código de Procedimiento Penal), medida que se  aplicará  cuando contra el sindicado “aparezcan por  lo  menos  dos  indicios  graves  de  responsabilidad  con  base  en las pruebas  legalmente  producidas  dentro  del proceso”, según  previsiones al respecto del artículo 356 ejusdem.   

De conformidad con la documentación adjunta  a  la  solicitud,  se  sabe  del  hallazgo  de  un  camión,  en la localidad de  Carhuashilca-Huaraz,   en   el  cual  se  encontró  debidamente  camuflado,  un  cargamento  de  132  barras  de alcaloides de cocaína en cantidad aproximada de  151   kilogramos,   cuyo   destino   final,   según  dictamen  fiscal,  era  la  organización  del  señor  Luis  Hernán  Pineda  Menjura,  alias  “trompa de buque”.   

Además, que Julio Daniel Agurto Lugo, alias  “camello”, procesado en  el  vecino  país como uno de los responsables de la operación delictiva que se  juzga,  narró  a  las  autoridades  Peruanas  pormenores  de  las actividades y  conductas  llevadas  a cabo por el requerido Luis Hernán Pineda Menjura, al que  incriminó  de  ser  uno  de  los colombianos compradores de la pasta básica de  cocaína  que  él  expende, e igualmente de acopiar grandes cantidades de dicha  sustancia.   

Lo      anterior,      evidencia   serios   indicios   graves   de  responsabilidad  penal,  suficientes  para  conllevar  a  inferir  a  la  Sala,  que  al  igual que en la  legislación  peruana,  existe  el  acervo  probatorio  suficiente para proferir  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en contra de Luis Hernán  Pineda  Menjura,  para el caso de haber sido realizada  en Colombia la conducta imputada.   

2.5.2.-   Según  el  citado  Instrumento  Internacional,  la  extradición  procede  por  alguno  de  los delitos a que se  refiere el artículo 2º.   

En  este sentido, ya fue dicho por la Corte  que   si   bien   resulta   cierto   que  el  delito  de  tráfico  ilícito  de  estupefacientes   no  figura  contemplado  dentro  del  Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición  suscrito  en  Caracas  el  18  de  julio de 1911, como de aquellos  hechos   punibles   que   ameritan   la   medida,  también  aparece  claro  que  “la  producción, la fabricación, la extracción, la  preparación,  la  oferta,  la oferta para la venta, la distribución, la venta,  la  entrega  en  cualquiera  condiciones,  el corretaje, el envío, el envío en  tránsito,  el  transporte,  la  importación  o  la  exportación  de cualquier  estupefaciente   o   sustancia   sicotrópica…”,  y  “la   posesión   o  la  adquisición  de  cualquier  estupefaciente   o  sustancia  sicotrópica”  con  el  objeto  de  realizar  cualquiera de estas actividades, constituyen delito que da  “lugar  a  extradición en todo tratado vigente entre  las  Partes”,  de acuerdo con los artículos 3 y 6 de  la   Convención   de  las  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  ilícito  de  estupefacientes  y  sustancias  sicotrópicas  de  1988,  integrándose  de esta  manera  los  dos  instrumentos  internacionales  aplicables  al caso conforme lo  certifica  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  de  donde  surge  que el  presupuesto en mención se cumple a cabalidad.   

2.5.3.-  Acorde  con  lo  dispuesto  en  el  artículo  5ºB  del referido instrumento internacional, la extradición procede  siempre  y cuando la acción ni la pena se encuentren prescritas, de conformidad  con la legislación del Estado al cual se hace la solicitud.   

La conducta que las autoridades peruanas le  imputan  a  Luis  Hernán  Pineda  Menjura,  tuvo  realización el 4 de abril de  1998.   Según  prevé  el  artículo  83  del Código Penal Colombiano, la  acción  penal  prescribe cuando ha transcurrido un término igual o superior al  máximo   de   la   pena   privativa   de  la  libertad  señalada  en  el  tipo  realizado.   

En  este punto, se advierte que frente a la  legislación  colombiana la acción penal no se encuentra prescrita, pues la ley  que  actualmente  rige  prevé  un  máximo  de veinte años de prisión para el  delito  de  tráfico de estupefacientes y de 15 años de prisión para el delito  de  lavado de activos, los que aún no se han cumplido, con lo cual se satisface  el requisito en mención.   

Es  de  aclarar, sin embargo, que, tal como  sucede  bajo el imperio de la ley colombiana, la acción penal para perseguir la  conducta  de  cuya  realización  es acusado el requerido en extradición señor  Luis  Hernán  Pineda  Menjura,  tampoco se halla prescrita en la República del  Perú,  según  la  legislación  interna  de ese país, (artículos 80 y 83 del  Código  Penal)  que  establecen  que estos delitos prescriben a los 25 años de  cometido.   

2.5.4.-  El Instrumento Internacional  que  se invoca como marco normativo de la solicitud, precisa que la extradición  no  procede  “si  el  hecho por el cual se pide se  considera  en  el  Estado  requerido  como  delito  político o hecho conexo con  él” (artículo 3º).   

La conducta que se le imputa a Luis Hernán  Pineda  Menjura  como  realizada en territorio peruano,  nada tiene que ver  con  esta  categoría de conductas punibles en la legislación nacional, lo cual  indica  el  cumplimiento  en  este  caso  del  presupuesto de procedencia que se  enuncia.   

2.5.5.- Precisa el artículo 5 del Acuerdo  Bolivariano  sobre  extradición,  invocado  por  el  Gobierno  de Perú, que la  extradición  procede  si,  según las leyes de uno y otro Estado, el máximo de  la  pena  privativa  de  libertad  aplicable por el delito que se le imputa a la  persona reclamada, excede de seis meses de prisión.   

Este  requisito  se cumple en suficiencia,  toda  vez  que, como ya se advirtió, el artículo 297 del Código Penal Peruano  señala  para  el  delito  de  tráfico  de  estupefacientes  pena  privativa de  libertad  no  inferior a veinticinco años y para el delito de lavado de activos  una pena no inferior a ocho años de prisión.   

Y,  del  mismo  modo,  en  la legislación  colombiana,  las  conductas  de  traficar  estupefacientes  y lavado de activos,  aparecen  sancionadas con pena privativa de la libertad de ocho a veinte años y  de seis a quince años de prisión respectivamente.   

2.5.6. En consonancia con el artículo 5º  C  del  Acuerdo  Internacional  que  se  invoca  en  apoyo  de  la solicitud, la  extradición  no  procede  cuando  el requerido “ha  sido  ya  juzgado  y  puesto  en  libertad  o ha cumplido su pena, o si los  hechos  imputados  han  sido objeto de una amnistía o de un indulto”.   

En   este   caso,   de  acuerdo  con  la  documentación  oficialmente  allegada  por  vía  diplomática se sabe que Luis  Hernán  Pineda  Menjura  aún  no ha sido escuchado en juicio lo que indica que  tampoco  se  ha  proferido  sentencia de mérito que conlleve a suponer que haya  sido  juzgado  o  puesto  en  libertad  por  razón  del  hecho  que  motiva  la  solicitud.   

No  se  indica  en  la  solicitud, que los  hechos  imputados al requerido en extradición hubieren sido objeto de amnistía  o  de indulto, lo que tampoco es invocado por éste ni su defensor como para que  la Corte encuentre procedente la evaluación de este aspecto.   

ACOTACIÓN    FINAL   

No   está   de   más   poner    de   presente   al   Gobierno   Nacional   que   en  caso  de  concederse  la  extradición,   debe   condicionar   la   entrega  en  el sentido   de      que      Luis    Hernán    Pineda  Menjura  no  será  juzgado por  hechos  cometidos  con  anterioridad  al  17 de diciembre de 1997 ni por acontecimientos  distintos     a    los    que    originaron    la   reclamación,   ni   sometido  a   tratos  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  ni  se  le  impondrá  la  pena  capital  o perpetua, al tenor del  artículo 512 del Código de Procedimiento Penal.   

De la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por señor Presidente como supremo director de la política exterior  y  de las relaciones internacionales para que efectúe el respectivo seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se impongan a la concesión de la extradición y  determinar  las  consecuencias que se derivarían de su eventual incumplimiento,  al  tenor  de  lo  señalado  en  el  ordinal  2° del artículo 189 de la Carta  Política.   

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el   artículo   520   del    Código    de    Procedimiento    Penal   se  cumplen  satisfactoriamente,     la     Sala     CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a  la   solicitud   de   extradición   elevada   por  el   Gobierno    del  Perú,  respecto  del  ciudadano  colombiano  Luis    Hernán   Pineda   Menjura,   en   cuanto   tiene   que  ver  con  la Acusación  que    le    fue    imputada   en   el  expediente  No.  2001-190,  dictada,  el  18  de  junio  de  2001, ratificada y confirmada en los  mismos  términos  mediante  resolución del 17 de octubre de 2001, por parte de  una   Fiscal   Superior   Penal   del   Distrito   Judicial  de  Cono  Norte  de  Lima.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,  Luis  Hernán  Pineda  Menjura,  quien  se  encuentra  recluido  en  la  Penitenciaría de Máxima  Seguridad  de  Cómbita,  a  su defensor, al Agente del Ministerio Público y al  Fiscal General de la Nación, para lo de  su  cargo.   

Devuélvase  el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                        HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO                                 EDGAR   LOMBANA  TRUJILLO                       

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN               JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                                 MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

                TERESA RUÍZ NÚÑEZ   

                     Secretaria     

1   Concepto  de  Extradición del 27 de agosto de 2003, Radicación No. 20795, M.P.  Dr. Mauro Solarte Portilla.     

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