21734(13-04-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 21734  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

Aprobado Acta 024  

Bogotá,  D.  C.,  .trece de abril de dos mil  cinco   

Resuelve la Corte el recurso extraordinario de  casación  interpuesto  contra  la  sentencia del 29 de mayo de 2.003, proferida  por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Buga a través de la cual  confirmó  el  fallo  de  primera instancia proveniente del Juzgado Cuarto Penal  del Circuito de Palmira, dictado el 23 de abril del mismo año.   

En  la sentencia se confirmó la decisión de  negar  la  prisión  domiciliaria  a  LUIS  ENRIQUE OLAYA OSPINA, condenado a 54  meses  y  20  días  de  prisión  e inhabilidad para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por  el mismo término, en razón de haber sido encontrado  responsable  de  un  concurso  de  delitos  de  homicidio simple tentado y porte  ilegal de arma de fuego de defensa personal.   

    

1. HECHOS     

El 5 de noviembre de 2.002 a eso de las 10:00  p.m.,  frente  a la calle 37 No. 12-55 de Palmira, una persona accionó una arma  de  fuego  contra NESTOR FABIAN SOTO BERMUDEZ, causándole serias lesiones en su  humanidad,  catalogadas estas como mortales. Quien así obró, intentó huir del  lugar,  sin  embargo,  gracias  a  la  reacción  de un Grupo Especial Contra el  Terrorismo  de  la  Policía  del  Valle  que pasaba por el sector, se logró la  captura  de quien había disparado, el cual respondió al nombre de LUIS ENRIQUE  OLAYA.   

    

1. ACTUACIÓN PROCESAL     

     

1. El  6  de  noviembre  de  2.002  la  Fiscalía  86 De Palmira abrió  instrucción   formal   (Fol.   13   C-1).     

     

1. El    mismo    día    se    indagó   al   procesado   (Fol. 15 C-1).     

     

1. El  7  del mes y año indicados avocó el conocimiento del asunto la  Fiscalía  52  Seccional  de  dicha ciudad y le definió situación jurídica al  día  siguiente  imponiéndole medida de aseguramiento consistente en detención  preventiva      (Fol.      37     C-1).     

     

1. El  30 de enero de 2.003, el procesado manifestó su intención de  acogerse    a    sentencia   anticipada   (Fol.   117  C-1).  El  7  de febrero de dicho año se adelantó la  diligencia  de  formulación  de  cargos,  aceptado  su responsabilidad sobre la  comisión  del  delito  de  homicidio  simple  en grado de tentativa en concurso  simultáneo  y  heterogéneo  con  el porte ilegal de arma de fuego para defensa  personal      (Fol.      127      C-1).     

     

1. El  23  de  abril  de  2.003 el Juzgado Cuarto Penal del Circuito de  Palmira,  al  cual  le  correspondió  el  conocimiento del asunto, profirió la  condigna   sentencia   en   los  términos  ya  indicados,   negándole  la  sustitución  de  la  pena  intramural por la prisión domiciliaria (Fol. 159 C-1).     

     

1. Inconforme  con  esa  negativa de sustitución, la defensa presentó  recurso  de  apelación,  el  cual  se  desató por el Tribunal Superior de Buga  confirmando  el  fallo  de  primera instancia (Fol. 191  C-1).     

     

1. La   defensa   interpuso,   entonces,   recurso   extraordinario  de  casación,  el  cual  fue  concedido  por  el  Tribunal.  Presentada  la demanda  (Fol.  238  y  s.s.  C-3) la  Corte la admitió y de la misma se ocupa en éste fallo.     

3. LA DEMANDA  

Se  formuló  por el abogado de confianza del  procesado  y   contiene  un  solo cargo basado en la casual primera, cuerpo  primero, del art. 207 C. de P.P.   

Se  acusa a la sentencia de segunda instancia  de  haber  incurrido  en  violación  directa de una norma de derecho sustancial  entendiendo  como  tal “las sentencias (sic) 750 DEL  (sic)  2002  y C- 184 del 4 de Marzo del 2.003”   (Fol.  244  C-1),  las  cuales fueron interpretadas de  manera errónea.   

Para  sustentar  el  cargo  mencionó  que el  Tribunal  se equivocó al considerar que como la Ley 750 no excluyó  de la  prohibición  de  la  prisión  domiciliaria  las formas atenuadas del delito de  homicidio,  el  juzgador no podía extender – la exclusión -, a la tentativa de  homicidio.  Tan  es así que la Corte Constitucional en Sentencia C –184 /2.003 no expresó que los autores  de  homicidio  tentado  no  eran  “derechosos” (sic) a la sustitución de la  detención preventiva por la detención domiciliaria.   

Por lo tanto, mal hizo el Tribunal en negar lo  que la ley no contempla como materia de denegación.   

4. EL CONCEPTO DE LA PROCURADURIA  

La  Procuradora  Segunda  Delegada  para  la  Casación  Penal,  solicitó  a  la  Corte  no  casar  la  sentencia y para ello  argumentó en su concepto lo siguiente:   

Si uno  de los requisitos señalados por  la   Corte   Constitucional   para  acceder  al  beneficio  de  la  Ley  750  de  2.0021  no  se  cumple, entonces no procede la prisión domiciliaria ni el  trabajo comunitario como medida sustitutiva de la pena de prisión.   

La  ley  excluyó  del beneficio el delito de  homicidio.  Al  procesado  se  lo  condenó  por  homicidio  en  grado  de   tentativa.   El   delito  de  “homicidio  tentado”,  a  que  se  refiere  el  impugnante,  no  existe  en  puridad,  por  eso  la norma no  lo contempló  así.   

Lo cierto es que razones ajenas a la voluntad  del  procesado interrumpieron el curso causal de la conducta por él desplegada,  pero eso  no excluye su voluntad de matar.   

No  incurrió  en  error el Tribunal y por lo  tanto solicitó a la Corporación no casar el fallo.   

5. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Le asiste razón a la Procuradora delegada con  respecto  a  la  improsperidad del cargo formulado por el casacionista, tal como  se pasa a analizar:   

La  demanda contiene errores conceptuales, de  digitación  y hasta correcciones manuscritas que desdicen de la  pulcritud  con que debería presentarse un escrito de tal naturaleza.    

Ya en cuanto hace al cargo debe señalarse que  las  instancias  se pronunciaron sobre este en debida forma. El problema central  a  resolverse  es: ¿En el listado de delitos que trae el inciso 3 del art. 1 de  la        Ley        750        de       2.0022, para los cuales se excluye la  aplicación   de   dicha   normatividad,   están   incluidas   las  modalidades  tentadas?   

El  interrogante  debe  responderse de manera  positiva:  En  el  listado  de delitos que trae el inciso 3 del art. 1 de la Ley  750  de  2.0023,  para  los cuales se excluye la aplicación de dicha normatividad,  sí están incluidas las modalidades tentadas.   

Para sustentar esa posición la Sala procede a  efectuar las siguientes precisiones:   

     

a. Como   bien   lo   señaló   la  Corte4,  la teleología de la Ley 750  de  2.002  se  encuentra  no tanto en la posibilidad amplia de sustituirle a una  persona  la  prisión  intramuros  por  una  prisión  domiciliaria,  sino en la  obligación    del    Estado,    por    mandato    constitucional    (art.    44  Superior5),  de  proteger  derechos  fundamentales  de  menores  de edad, los  cuales  ante  la privación de la libertad de la madre o padre cabeza de familia  en  una  cárcel,  quedarían  expuestos  a  la  indefensión y a la ausencia de  afecto, compañía y cuidado.     

     

a. Pero  para la aplicación de tan especial prerrogativa el legislador  se  encargó  de  precisar  unos condicionamientos de carácter objetivo  y  otros  subjetivos.  En  los primeros se incluyó: la imposibilidad de aplicar la  ley  para  autores  de  los  delitos ya mencionados (entre ellos el homicidio) o  para   quienes   registren   antecedentes  penales  (salvo  delitos  culposos  o  políticos);  y  que  se  otorgue caución y se cumplan ciertas obligaciones. En  los  segundos,  en  cambio,  se  exigió  que  el  desempeño personal, laboral,  familiar  o  social  del  o la infractora permita determinar que no colocará en  peligro a la comunidad o a las personas a su cargo.     

     

a. El  homicidio,  entonces,  por  su  connotación aparece excluido de  manera  expresa en la norma, en consideración, sin lugar a dudas, a que vulnera  el bien jurídico más esencial del ser humano: la vida.     

     

a. El  cargo que formula el actor resulta sofístico, pues partiendo de  la  base  de  que la norma no distingue modalidades tentadas concluye que éstas  no  se  encuentran  excluidas de la aplicación de la ley. Bajo ese entendido se  llegaría  al  absurdo de que como no se menciona de manera textual el homicidio  agravado  ni el secuestro extorsivo tales conductas tampoco estarían excluidas.     

El legislador extendió las exclusiones hasta  donde  consideró  razonable;  por  ejemplo  –  tal  como lo destacó la segunda  instancia  -,  aquel  fue  expreso  en  prever  que los antecedentes penales por  delitos  culposos  o  políticos, no impedirían la sustitución, siempre que se  llenen los demás requisitos.   

     

a. El  amplificador  del tipo previsto en el art. 27 del C.P. lo único  que  permite  es  disminuir  la pena en razón de que el resultado querido no se  presenta  por  razones ajenas a la voluntad del agente. Sin embargo, lo anterior  no  implica,  en  ningún  momento,  variar  la  estructura del delito. En otros  términos:  de  igual  manera  debe  tratarse  como  homicidio  tanto una muerte  causada  por  otro  como  el  intento  de  matar mediante la ejecución de actos  idóneos e inequívocamente dirigidos a su consumación.     

     

a. La  Corte  Constitucional  en  el fallo citado por el libelista como  “norma  fundamental  violada”, señaló en desarrollo de una interpretación  histórica:     

4.6.1.  El  primer elemento de diseño es la  exclusión  de este derecho a las mujeres que hayan cometido ciertos delitos. Se  decidió  que  las  mujeres  que  habían  cometido las conductas más graves no  deberían  poder  beneficiarse  de la prisión domiciliaria. Así en la ponencia  para  primer debate en comisión en la Cámara de Representantes, el primero del  trámite del Proyecto de Ley, se dijo lo siguiente:   

“Con  el  presente  proyecto  de  ley,  se  pretende  ampliar  los  beneficios  que  la  Ley 82 de 1993 concedió a la mujer  cabeza  de  familia,  sin  embargo presentamos un pliego de modificaciones tales  como:   

1.  En  el artículo primero del proyecto no  distingue  en  qué  delitos  la  ejecución de la pena privativa de la libertad  para  las  madres  cabeza  de  familia,  se  cumple en su domicilio; lo anterior  significa  que una mujer que obre como autora o partícipe de delitos tales como  secuestros,  masacres,  extorsión  o  desaparición forzada de personas, pueden  cumplir  su  pena  en  su  domicilio  o  residencia,  contrariando  la  función  preventiva  y retributiva que cumple la pena, funciones expresamente reconocidas  por  la  Corte Constitucional como propias de los fines que debe cumplir la pena  en            nuestro           Estado.”6   

En un primer momento se excluyó del derecho  a   las   autoras  y  partícipes  de  los  delitos  de  extorsión,  secuestro,  desaparición   forzada   y   masacre.   Finalmente  se  eliminó  de  la  norma  “masacre”,  y  a  los  anteriores  se  sumaron genocidio, homicidio, delitos  contra  las  cosas  o  personas y bienes protegidos por el Derecho Internacional  Humanitario,  o  quienes  registren  antecedentes  penales,  salvo  por  delitos  culposos   o   delitos   políticos   (artículo  1°,  inciso  3;  Ley  750  de  2002).7   

De lo anterior se desprende que bajo ningún  punto  de  vista  pretendió el legislador dejar de excluir la aplicación de la  ley  en  delitos  tentados.  Se  aludió a los punibles allí previstos en forma  global   o   genérica,   y   siendo   así   al  intérprete  no  le  es  dable  distinguir.   

     

a. Sobre  el tema la Sala, con ponencia de quien ahora funge en similar  condición, había adelantado:     

Siguiendo la misma postura puede decirse que,  al  igual  que las circunstancias específicas que agravan la punibilidad, todas  aquellas  modalidades del comportamiento del procesado  de la parte general  que  amplían  la  esfera  de  los tipos comunes de la parte especial, deben ser  valoradas  al momento de establecer el límite punitivo establecido para acceder  a la prisión domiciliaria.   

No  sería equitativo que para tales efectos  se  tengan  en cuenta exclusivamente las circunstancias agravantes específicas,  pues  al  igual que éstas la complicidad, la tentativa, la ira e intenso dolor,  entre  otros  dispositivos amplificadores, hacen parte de la figura delictiva, y  no  existe  razón  para  ignorarlas  al  momento  de  entrar  a  considerar  la  posibilidad de sustituir la prisión intramuros por domiciliaria.   

Además  de  lo anterior, no puede olvidarse  que  la  prisión  domiciliaria  alude a la ejecución de la pena y ésta es una  decisión  que  se  ha  tomado con la precisión de todas las circunstancias que  rodean  el  hecho,  razón  de  más  para  estimar que CUANDO LA NORMA HABLA DE  CONDUCTA   PUNIBLE  NO  EXCLUYE  AQUELLAS  MODALIDADES  DEL  COMPORTAMIENTO  QUE  AMPLÍAN  O  REDUCEN  EL  ÁMBITO  DE  PUNIBILIDAD.8  (mayúsculas  fuera  de texto  para destacar).     

Es decir, tanto las circunstancias agravantes  como  los  amplificadores  del  tipo  hacen  parte  de  éste,  por lo que el no  mencionarlas de manera directa no implica que estén excluidas.   

     

a. Así  que,  en definitiva el homicidio como tal, en todas sus formas  y  siempre  que  implique  privación  de  la  libertad,  excluye  de  plano  la  posibilidad  de  dar  aplicación  a  la  sustitución   de  la  medida  de  aseguramiento  o  de  la  condena  intramural  por  la  detención o la prisión  domiciliaria.     

Luego,  el  cargo  no  tiene  la  virtud  de  resquebrajar  la  doble  presunción  de legalidad y acierto que acompaña a los  fallos. Siendo así las cosas, la Corte no casará la sentencia.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA,  SALA DE CASACION PENAL, oído el concepto de la Procuraduría Segunda  Delegada  y  acogiendo  su  parecer,  administrando  justicia  en  nombre  de la  República y por autoridad de la ley,   

  RESUELVE   

1.             NO  CASAR  la  sentencia impugnada.   

2.            Devuélvase el expediente al Tribunal de  origen.   

NOTIFIQUESE    Y    CUMPLASE.                             

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ     HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO            GÓMEZ  QUINTERO                      EDGAR                  LOMBANA  TRUJILLO           

ALVARO  O.  PÉREZ PINZÓN                                           JORGE L. QUINTERO MILANÉS   

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS             MAURO SOLARTE PORTILLA   

Permiso             

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1                     Que  el  delito  no  esté  excluido  expresamente; que no registre  antecedentes  penales,  salvo por delitos culposos o políticos; que sea mujer u  hombre  cabeza  de  familia;  y  que el desempeño personal, laboral, familiar o  social  del  procesado  permita  determinar  que  no  colocará  en peligro a la  comunidad o las personas a su cargo.   

2                     Art.  1.-  La  ejecución  de  la  pena privativa de la libertad se  cumplirá,  cuando  la infractora sea mujer cabeza de familia, en el lugar de su  residencia  o  en  su  defecto  en el lugar señalado por el juez en caso que la  víctima  de  la  conducta punible resida en aquel lugar, siempre que se cumplan  los  siguientes  requisitos: (…) La presente ley no se aplicará a las autoras  o  partícipes  de los delitos de genocidio, homicidio, delitos contra las cosas  o  personas  y  bienes  protegidos  por  el  derecho  internacional humanitario,  extorsión,  secuestro  o desaparición forzada o quienes registren antecedentes  penales, salvo por delitos culposos o delitos políticos.   

3                     Art.  1.-  La  ejecución  de  la  pena privativa de la libertad se  cumplirá,  cuando  la infractora sea mujer cabeza de familia, en el lugar de su  residencia  o  en  su  defecto  en el lugar señalado por el juez en caso que la  víctima  de  la  conducta punible resida en aquel lugar, siempre que se cumplan  los  siguientes  requisitos: (…) La presente ley no se aplicará a las autoras  o  partícipes  de los delitos de genocidio, homicidio, delitos contra las cosas  o  personas  y  bienes  protegidos  por  el  derecho  internacional humanitario,  extorsión,  secuestro  o desaparición forzada o quienes registren antecedentes  penales, salvo por delitos culposos o delitos políticos.   

4                     CSJ,  Sala  de Casación Penal, Sentencia del 16 de julio de 2.003,  Radicado  17089,  M.P. EDGAR LOMBANA TRUJILLO.”..la posibilidad de conceder la  detención  domiciliaria  al padre cabeza de familia, no dimana de la pretendida  igualdad  de  derechos  con  la  mujer  cabeza  de  familia, sino de la especial  valoración  de  la  situación  de  los  niños,  cuyo derecho superior podría  prevalecer  bajo ciertas circunstancias. La prisión domiciliaria para el hombre  cabeza  de  familia no es un derecho suyo que derive de la aplicación de la Ley  750   de   2.002,   sino   el  reconocimiento  a  un  derecho  superior  de  los  niños”   

5                     Art.  44.-  (…)  La  familia,  al  sociedad y el Estado tienen la  obligación  de  asistir  y  proteger  al  niño  para  garantizar su desarrollo  armónico  e  integral  y el ejercicio pleno de sus derechos (…). Los derechos  de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás.   

6                     Gaceta  del  Congreso  N° 258 de 2001, Ponencia para Primer Debate  al  Proyecto de Ley 175 de 2001, Cámara. Ponentes: Nancy Patricia Gutiérrez C.  y Jesús Ignacio García V.   

7                     CC.,  Sentencia  C-184  del  4  de marzo de 2.003, M.P. MANUEL JOSE  CEPEDA ESPINOSA.   

8                     CSJ,  Sala  de  Casación  Penal, Sentencia del 15 de septiembre de  2.004, Radicado 19948, M.P. MAURO SOLARTE PORTILLA     

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