21477(06-07-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21477  

CORTE SUPREMA DE JUSTICA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

DR. ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado Acta No. 63  

Bogotá, D. C., seis (06) de julio del dos mil  seis (2.006).   

VISTOS  

Ante   la   ausencia  obligada  del  Señor  Magistrado  Edgar  Lombana  Trujillo,  debida  al  vencimiento  de  su  período  constitucional,  la  Sala  procede  a pronunciarse sobre aquello que corresponda  conforme a derecho.   

ANTECEDENTES  

1. Los hechos que dieron origen a este proceso  fueron   resumidos  por  el  Juez  Regional  de  Barranquilla  de  la  siguiente  manera:   

Tuvieron  ocurrencia  en  esta  comprensión  territorial,  más  exactamente  en la bahía de Cartagena en la  noche del  28  de  octubre de 1995 y la madrugada del 20 de idéntico mes y año, cuando en  el  muelle de la refinería de la Empresa Colombiana de Petróleos -ECOPETROL- ,  Distrito  de  Cartagena,  de  una  de  sus válvulas, se despachó gasolina a la  motonave                ‘Salami’,  líquido  que  iba  con destino a Buenaventura; concluida la labor de salida del  combustible,  se  advirtió  que la embarcación reportó recibir menos cantidad  de  gasolina  de 80 octanos que marcaban los medidores de la mencionada entidad,  corroborándose  tras  una  inspección de medición técnica, que efectivamente  el  buque había recibido los siete mil novecientos (7.900) barriles adicionales  que marcaban los susodichos medidores.   

Durante el mismo lapso que se trasbordaba el  inflamable,  esa  noche  y  esa  madrugada,  permaneció a su vez atracado en el  mismo  muelle  el  bote policolsa, movido por el remolcador San Pablo, en espera  de  turno  para  cargar  gasolina, uno de los operadores de esa institución, el  señor  DARWIN  ORTIZ,  le  indicó  a  la  tripulación  del  citado  bote, que  esperaban  cesara  el  cargue  de la motonave Salami para proceder al llenado de  aquél,  pero  extrañamente remolcador y bote zarparon sin esperar el anunciado  descargue  del  comburente,  dispersión que fue simultánea con la pérdida del  mencionado combustible.   

Tras  el  reporte presentado por el Jefe del  Departamento  Administrativo de ECOPETROL, alertadas las autoridades de Policía  Naval  de  la Ciudad Heroica, iniciaron la búsqueda por el mar Caribe en asocio  de  la  Infantería de Marina y descubrieron a eso de las diecisiete horas de la  tarde  del 30 de octubre del mismo calendario, en la bahía de Cartagena , en el  canal  que  se  forma  detrás  de  las  instalaciones  de  Corelca Mamonal a la  tripulación  del  bote  San  Pablo con la barcaza Policolsa en instantes cuando  trasegaban  la  gasolina hurtada a los bongos Río Amazonas y Río Caribero, que  pendían  del  remolcador  Puerto  Wilches  en el islote denominado ‘El         Diablo’,   circunstancia   que  motivó  la  reducción  de  los  tripulantes  de esas barcas e igualmente la vinculación al  proceso  de  LUIS  FELIPE  BRIEVA  BARRIOS,  STEVENSON  VANEGAS CARABALLO, JOSÉ  ANTONIO  COLÓN  VEGA, WILSON PAZ SAMPAYO, OVIDIO JOSÉ MARTÍNEZ PALLARES, LUIS  CARLOS  BARÓN  CORTÉS,  HÉCTOR  DE  JESÚS  GÓMEZ VÁSQUEZ, HUMBERTO VANEGAS  FLÓREZ,  JULIO  FLÓREZ JIMÉNEZ, JOAQUÍN TOMÁS ALEMÁN CRESPO, ROBERTO JOSÉ  VUELVAS  RODRÍGUEZ,  ALBERTO  ÁLVAREZ MARTÍNEZ, GENOVEL ANTONIO CASTRO YEPES,  GENEROSO  GUERRA  ANGARITA,  JAIME DELGADO CIFUENTES y GUSTAVO MOLANO RODRÍGUEZ  funcionarios  de  la  empresa TRACO LTDA., JORGE DAVID LAFAURIE HENRÍQUEZ socio  de la empresa TRANSPORTES FLUVIABLES LTDA.”.   

   

2.  Por  tales  comportamientos,  el  1º  de  noviembre  de  1995  se  inició  formalmente  la  investigación,  que luego de  perfeccionada  y  declarado su cierre, en resolución del 29 de octubre de 1996,  la  entonces  Unidad  de  Fiscalía  Delegada  ante  los  Jueces  Regionales  de  Barranquilla  calificó  el  mérito  probatorio  del  sumario  con  resolución  acusatoria   en   contra  de  LUIS  FELIPE  BRIEVA  BARRIOS,  STEVENSON  VANEGAS  CARABALLO,  JOSÉ  ANTONIO  COLÓN  VEGA, WILSON PAZ SAMPAYO, LUIS CARLOS BARÓN  CORTÉS,  OVIDIO  JOSÉ  MARTÍNEZ  PALLARES, HÉCTOR DE JESÚS GÓMEZ VÁSQUEZ,  HUMBERTO  VANEGAS  FLÓREZ,  JULIO  FLÓREZ  JIMÉNEZ,  JOAQUÍN  TOMÁS ALEMÁN  CRESPO,  ROBERTO  JOSÉ  VUELVAS RODRÍGUEZ, ALBERTO ÁLVAREZ MARTÍNEZ, GENOVEL  ANTONIO   CASTRO   YEPES,   GENEROSO   GUERRA  ANGARITA,  JORGE  DAVID  LAFAURIE  HENRÍQUEZ,  JAIME  DELGADO CIFUENTES y GUSTAVO MOLANO RODRÍGUEZ, en calidad de  coautores   del   delito   de   hurto  calificado  y  agravado,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en los  artículos 350 y 351.7.8.9.10 y 372.1.2 del Decreto 100 de 1980.   

3.  Recurrida  en  apelación  la  decisión  anterior,  el  21  de  marzo  de  1997  recibió  integral confirmación por una  Fiscalía  Delegada  ante  el entonces Tribunal Nacional, al tiempo que también  fue  adicionada  en  el  sentido  de  extender  el  llamamiento  a juicio de los  procesados  por  el  delito de concierto para delinquir, definido entonces en el  artículo 186 del Código Penal de 1980.   

4.  Decretada  en  el juicio la nulidad de lo  actuado  con  relación  al  delito de concierto para delinquir imputado a todos  los  acusados  en  la  segunda instancia de la resolución acusatoria; y rota la  unidad  procesal  con  respecto  a  los  procesados  JORGE DAVID LAFAURIE y LUIS  CARLOS  BARÓN  CORTÉS,  quienes,  por  separado,  se  acogieron a la sentencia  anticipada;  en  fallo  de  24  de  marzo  de  2000  el Juzgado Único Penal del  Circuito  Especializado  de  Cartagena  condenó  a  LUIS FELIPE BRIEVA BARRIOS,  STEVENSON  VANEGAS  CARABALLO,  JOSÉ  ANTONIO  COLÓN VEGA, WILSON PAZ SAMPAYO,  OVIDIO  JOSÉ  MARTÍNEZ  PALLARES,  HÉCTOR DE JESÚS GÓMEZ VÁSQUEZ, JOAQUÍN  TOMÁS  ALEMÁN  CRESPO,  ROBERTO  JOSÉ  VUELVAS  RODRÍGUEZ,  ALBERTO ÁLVAREZ  MARTÍNEZ,  GENOVWEL  ANTONIO  CASTRO  YEPES,  GENEROSO  GUERRA  ANGARITA, JAIME  DELGADO  CIFUENTES  y GUSTAVO MOLANO RODRÍGUEZ, a la pena principal de 52 meses  de  prisión y a la accesoria de interdicción de derechos y funciones públicas  por  el  mismo  lapso,  más  el pago solidario de 1.000 gramos oro a título de  perjuicios    materiales,    como   coautores   del   delito   de   hurto calificado y agravado.   

5.  La  anterior  sentencia  fue recurrida en  apelación  por  la  defensa  de  los  procesados,  y confirmada por el Tribunal  Superior  de  Cartagena  en  fallo  del  19  de diciembre de 2002 en cuanto a la  declaratoria  de  responsabilidad,  pues se modificó en aspectos atinentes a la  devolución de unos bienes a la empresa Móvil de Colombia.   

6. El fallo de segundo grado fue recurrido en  casación   por  los  defensores  de  JAIME  DELGADO  CIFUENTES,  JULIO  FLÓREZ  JIMÉNEZ,  ALBERTO  ÁLVAREZ  MARTÍNEZ, GENEROSO GUERRA ANGARITA y JOSÉ TOMÁS  ALEMÁN  CRESPO.  Las  demandas  sustentatorias fueron admitidas y el Ministerio  Público emitió concepto.   

CONSIDERACIONES  

1.  De  conformidad  con  lo  dispuesto en el  artículo  82.4 de la Ley 599 de 2000, la acción penal se extingue, entre otras  circunstancias,  por  prescripción,  instituto  que  aparece  regulado  en  los  artículos  83  y 86 ibídem,  según  los  cuales,  durante  la  instrucción  opera por un “tiempo igual al  máximo  de  la pena fijada en la ley, si fuere privativa de la libertad”, sin  que  en  ningún  caso  pueda  ser  inferior  a  5  años;  pero   una  vez  ejecutoriada  la  resolución  acusatoria dicho lapso se interrumpe y comienza a  contarse  de  nuevo  “por  un  tiempo  igual  a  la  mitad del señalado en el  artículo   83”,   lapso   que   tampoco   debe   ser   inferior   a    5  años.   

2.  En  este  asunto,  como  se  anotó  en  precedencia,  la  resolución  de acusación cobró ejecutoria el 21 de marzo de  1997,  fecha  en  que la Unidad de Fiscalías Delegada ante el entonces Tribunal  Nacional  (folio  38,  del cuaderno de 2ª. Instancia de la fiscalía) confirmó  la  dictada el 29 de octubre de 1996 por una fiscalía regional de Barranquilla,  con  la  adición en cuanto al delito de concierto para delinquir, por el que en  el juicio se anuló parcialmente lo actuado.   

Lo anterior significa que desde entonces, a la  fecha,  han  transcurrido  más  de  9  años, tiempo equivalente a la mitad del  máximo  de la pena fijada en la ley para el delito de hurto calificado agravado  imputado  en  la  resolución  de  acusación,  y  objeto de la condena, pues no  obstante  el tránsito legislativo ocurrido durante el trámite de este proceso,  es  claro  que  la  normatividad  aplicable es la contenida en el Decreto 100 de  1980,  por  ser  la vigente a la fecha de los hechos y no presentarse situación  de favorabilidad frente a la Ley 599 de 2000.   

En efecto.  

El delito de hurto calificado (artículo 350)  tenía  prevista  en  aquella  normatividad pena de prisión de 2 a 8 años, los  cuales  se  incrementaban  de una sexta parte a la mitad si concurría alguna de  las    circunstancias    señaladas    en    el   artículo   351   ibídem,  y  de  una  tercera  parte a la  mitad  si  se  presentaba  cualquiera  de las causales a las que se contraía el  artículo  372  del  mismo  Estatuto, lo que significa que la pena máxima de un  hurto  calificado  agravado,  en  esas  condiciones,  ascendía  a  18  años de  prisión.   

En  la  Ley  599 de 2000, el hurto calificado  (artículo  240)  también tiene fijado un máximo de 8 años, que de igual modo  se  incrementa de una tercera parte a la mitad si se presentan circunstancias de  agravación  de  las  previstas en el artículo 241, y de una tercera parte a la  mitad  si  además  converge  cualquiera  de  las  circunstancias  genéricas de  agravación  a  que  se  contrae el artículo 267 de la misma normatividad. Esto  quiere  decir,  que  aplicados los aumentos en su máximo, el límite de pena es  también de 18 años de prisión.   

3.  Siendo así, y como quiera que reducido a  la  mitad  el  guarismo  anterior,  por  razón  del término prescriptivo de la  acción  penal,  necesariamente  debe  concluirse  que desde el mes de marzo del  año  en  curso  el  Estado  perdió  en  este  caso  la  facultad  de continuar  ejerciendo  su  poder  punitivo,  motivo  por  el  cual  no le queda alternativa  distinta  a la de declarar prescrita la acción penal y cesar todo procedimiento  a  favor  de  los  sentenciados  LUIS  FELIPE  BRIEVA BARRIOS, STEVENSON VANEGAS  CARABALLO,   JOSÉ  ANTONIO  COLÓN  VEGA,  WILSON  PAZ  SAMPAYO,  OVIDIO  JOSÉ  MARTÍNEZ   PALLARES,  HÉCTOR  DE  JESÚS  GÓMEZ  VÁSQUEZ,  HUMBERTO  VANEGAS  FLÓREZ,  JULIO  FLÓREZ JIMÉNEZ, JOAQUÍN TOMÁS ALEMÁN CRESPO, ROBERTO JOSÉ  VUELVAS  RODRÍGUEZ,  ALBERTO  ÁLVAREZ MARTÍNEZ, GENOVEL ANTONIO CASTRO YEPES,  GENEROSO   GUERRA   ANGARITA,   JAIME   DELGADO   CIFUENTES   y  GUSTAVO  MOLANO  RODRÍGUEZ.   

Como  consecuencia  de  esta declaración, el  A  quo  deberá tomar todas  las  medidas  inherentes a la cesación de procedimiento por prescripción de la  acción penal en razón de este proceso.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1. Declarar prescrita la acción penal por el  delito   de   hurto  calificado  agravado,  por  el  que  fueron  acusados  y  condenados los procesados LUIS  FELIPE  BRIEVA  BARRIOS, STEVENSON VANEGAS CARABALLO, JOSÉ ANTONIO COLÓN VEGA,  WILSON  PAZ  SAMPAYO,  OVIDIO JOSÉ MARTÍNEZ PALLARES, HÉCTOR DE JESÚS GÓMEZ  VÁSQUEZ,  HUMBERTO  VANEGAS  FLÓREZ,  JULIO  FLÓREZ JIMÉNEZ, JOAQUÍN TOMÁS  ALEMÁN  CRESPO,  ROBERTO  JOSÉ VUELVAS RODRÍGUEZ, ALBERTO ÁLVAREZ MARTÍNEZ,  GENOVEL  ANTONIO CASTRO YEPES, GENEROSO GUERRA ANGARITA, JAIME DELGADO CIFUENTES  y  GUSTAVO  MOLANO  RODRÍGUEZ,  y,  por  tanto,  cesar  todo procedimiento a su  favor.   

2.  Tomar todas las medidas inherentes a esta  decisión,   tarea   que   deberá   desplegar   el   Señor   Juez  de  Primera  Instancia.   

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                             ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                                        

Permiso                                                                  Permiso   

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN                                                    

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS                                                                                    

Impedido  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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