21162(29-03-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21162  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.   MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

Aprobado        acta        No.  026            

Bogotá, D. C., veintinueve de marzo del año  dos mil cuatro.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la   demanda  de  revisión  presentada  por  el  sentenciado  JAVIER     RINCÓN     BAUTISTA.    

          La demanda.   

Actuando  en  nombre  propio,  sin  apoyo en  alguna  de  las  causales de revisión y sin acompañar las copias de los fallos  de  primera  y  segunda instancia ni constancia de su ejecutoria, el sentenciado  manifiesta  no haber cometido el hecho por el que resultó condenado y cuestiona  el  mérito  conferido  por  los  juzgadores de instancia a la prueba recaudada.   

Sostiene que el fallo se fundó tan sólo en  el    informe    rendido   por   agentes   de   Policía   acantonados   en   El  Playón-Santander-, el cual considera “falso y mentiroso”.   

                         SE  CONSIDERA:   

La  jurisprudencia  reiteradamente ha dejado  sentado  que la acción de revisión es el derecho de acudir ante los tribunales  predeterminados  por  la  ley  -radicado en cabeza de los sujetos procesales que  tengan  interés  jurídico  y  hayan  sido  legalmente  reconocidos  dentro del  trámite  procesal-,  que  surge  de  la  concurrencia de alguna de las causales  previstas  en  el  artículo  220 del Código de procedimiento penal con miras a  destronar,   del  carácter  de  definitividad  e  inmutabilidad,  la  decisión  ejecutoriada  que  puso  fin  a  la  actuación,  sea que se trate de sentencia,  cesación  de  procedimiento o preclusión de la instrucción. Para su ejercicio  se  requiere el adelantamiento de un procedimiento especial y posterior al fallo  definitivo.   

De  conformidad  con  el  artículo  221 del  estatuto  procesal,  el  sentenciado  se  encuentra  facultado  para promover la  acción  de  revisión  contra  un  fallo  adverso  a  sus  intereses.  Esto  no  significa,  sin  embargo,  que  si  carece  de  la  calidad  de abogado titulado  legalmente  autorizado  para  ejercer  la  profesión,  se halle legitimado para  presentar  la  demanda, pues de conformidad con el artículo 127 ejusdem “para  los  fines  de  su  defensa  el sindicado deberá contar con la asistencia de un  abogado escogido por él o de oficio”.    

Obedece  esta limitante, a que la acción de  revisión  corresponde  a una actividad posterior a la culminación del proceso,  que  comprende  la  elaboración del libelo según precisos requisitos formales,  la  invocación  de concretas causales legales, el correcto señalamiento de los  fundamentos  jurídicos  y fácticos, la relación de las pruebas que se aportan  para   demostrar   los   hechos   básicos  de  la  petición,  y  una  adecuada  sustentación   compatible   con   la   naturaleza   de   la   causal   que   se  invoca.   

Todo  ello  es,  evidentemente,  materia  de  especiales  conocimientos jurídicos, como igual se exige en casación (art. 209  del  Código  de  procedimiento  penal).  El  hecho  de  no  haberse contemplado  expresamente  para  la  revisión  el  requisito  de  que  la  demanda  deba ser  presentada  mediante  apoderado,  como  sí lo estaba en el Decreto 2700 de 1991  (art.  233),  no  puede  entenderse que dicha exigencia hubiere desaparecido del  ordenamiento.  A estos efectos, el inciso último del artículo 127 del estatuto  procesal  establece que “En todo caso si el sindicado fuere abogado titulado y  estuviere  autorizado  legalmente  para  ejercer la profesión, podrá de manera  expresa  aceptar y ejercer su propia defensa sin necesidad de apoderado”. Esto  significa,  entonces,  contrario  sensu,  que  en  caso  de  no contar con dicha  calidad,    siempre    deberá    estar    asistido    por    quien    sí    la  tenga.        

Por manera que si en el sentenciado concurre  la  calidad  de  profesional  del  derecho, bien puede actuar como demandante en  revisión  bajo  la condición de que se identifique como tal. Dicha legitimidad  no   resulta  acreditada  en  el  evento  contrario,  dado  que  por  su  propia  naturaleza,  la  presentación  de  la  demanda  está  reservada  a  un abogado  titulado  como acto de postulación, precisamente por el carácter eminentemente  técnico  y rogado que el instrumento ostenta (cfr. por todos, auto revisión de  sept. 17/03. Rad. 19899).   

En el caso de autos, observa la Corte que el  sentenciado  JAVIER  RINCÓN  BAUTISTA  suscribe el libelo pero sin acreditar la  condición  de  abogado  titulado.  Así  resulta   evidente la ausencia de  legitimidad  para presentar la demanda, lo que constituye motivo suficiente para  disponer la inadmisión del libelo.   

Al  margen  de ello, ha de destacar la Sala,  finalmente,  que  a  consecuencia de esta carencia de legitimidad, resalta en la  demanda  la  falta  de técnica en la postulación de la propuesta. Precisamente  por   estar   alejada  en  grado  sumo  de  los  presupuestos  de  admisibilidad  establecidos  en  el  artículo  222 del estatuto procesal, contiene únicamente  consideraciones   particulares  sobre  la  forma  en  que  los  hechos  tuvieron  realización   y   cuestionamientos   generales  a  la  apreciación  probatoria  realizada  por  los  juzgadores,  sin  relación  ninguna  con  la revisión que  invoca,  lo cual la convierte en un escrito de elaboración libre, distante, por  tanto,  de  los  requisitos  técnicos  y  lógicos  que  la  normativa procesal  exige.    

No  acompaña,  tampoco,  las  copias de los  fallos  cuya rescisión persigue, ni las pruebas que pretende hacer valer en pro  de  sus  pretensiones, por lo que la Corte no se halla en condiciones de conocer  los  fundamentos  fácticos  y  jurídicos  en que se apoya la solicitud, ni las  sentencias   sobre   las   cuales   habría  de  proyectarse  la  revisión  que  demanda.   

Por  las razones que preceden, la demanda de  revisión será inadmitida (art. 223 de la ley 600 de 2000).   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E:   

INADMITIR   la  demanda  de  revisión presentada por el sentenciado JAVIER RINCÓN BAUTISTA. En  firme, archivar definitivamente el expediente.   

Notifíquese   y   cúmplase.   

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                HERMAN         GALÁN  CASTELLANOS   

JORGE         A.        GÓMEZ  GALLEGO       EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO        O.        PÉREZ  PINZÓN            MARINA    PULIDO   DE  BARÓN   

JORGE        L.        QUINTERO  MILANÉS     MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA     RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

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