20659(08-04-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  20659   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                              DR.   JORGE   ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nº: 43   

          Bogotá D.C., ocho de abril de dos mil tres.   

VISTOS  

Dirime  la  Sala  la  colisión  negativa de  competencia  trabada entre el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Buenaventura  y  el  Juzgado Penal de Descongestión del Circuito Especializado de Guadalajara  de  Buga, Valle del Cauca, en virtud de la cual las citadas dependencias rehusan  proseguir   con  el  juzgamiento  de  RODOLFO  HURTADO  TENORIO   y  ÓSCAR  GRANJA  TORRES,  a quienes se les acusa de la conducta punible  de  tráfico  de  sustancias  para el procesamiento de narcóticos -Art. 382 del  C.P.-.   

ANTECEDENTES   

1.  Por Resolución del 30 de julio de 2000,  la  Fiscalía  Delegada  ante  los  Juzgados Penales del Circuito Especializados  de   Cali,  Valle,  profirió resolución de acusación contra RODOLFO  HURTADO  TENORIO  y  ÓSCAR   GRANJA  TORRES  por  la  conducta  punible  de  tráfico  de  sustancias  para  el procesamiento de narcóticos, en  razón  de  los  hechos ocurridos el 10 de noviembre de 2001 cuando a eso de las  4:45  de  la tarde en el paraje La Y sobre la vía que de aquella ciudad conduce  a  Buenaventura,  fueron  capturados  los  antes  nombrados  por transportar sin  autorización  legal  en  un  bus  intermunicipal de la empresa Flota Magdalena,  doce (12) galones -54,552 litros- de ácido sulfúrico.   

Repartido el proceso para la iniciación del  juicio  al Juez Penal del Circuito de Buenaventura, por auto del 21 de enero del  presente  año se negó a asumir su conocimiento en el entendido de que conforme  a  un  pronunciamiento  de la Corte Constitucional, la competencia de los Jueces  Penales  del Circuito en relación con los asuntos atribuidos a dichos despachos  por  el  Decreto  2001  de  2002  “lo es únicamente  respecto   de   los   delitos   que   se   susciten   entrado   en  vigencia  el  mismo”,  razón  por la cual estimó que el tráfico  de  sustancia  para  la  producción  de narcóticos por el que se procesa a los  justiciables  no  hace  parte de la regulación que sobre dicha conducta punible  realiza  la normatividad en mención, sino por lo dispuesto para el efecto en la  Ley  733 del 29 de enero de 2002. En consecuencia, al considerar que carecía de  competencia  para  proseguir  con el juzgamiento de los procesados, remitió las  diligencias  al Juzgado Penal del Circuito Especializado de Cali, proponiéndole  colisión negativa de competencia de no acoger sus argumentos.   

2.  Contrario  al  criterio del Juez Tercero  Penal  del  Circuito  de  Buenaventura  se  mostró  el  Juez Penal del Circuito  Especializado   de   Cali  al  aceptar  el  conflicto  planteado  y  enviar  las  diligencias  a  la Corte para que lo dirimiera, pues, en su sentir, si bien esta  última  categoría  de  jueces  venía  conociendo  de  la  conducta punible en  cuestión,   no   lo   era   en   virtud  la  Ley  733  de  2002, como lo señala el funcionario colisionante,  sino  conforme  a  lo  prescrito  en el Art. 5º transitorio del C. de P. Penal,  competencia  que se prolongó hasta el 9 de septiembre del año pasado, fecha en  la  cual  fue  trasladada  a  los Jueces Penales del Circuito por mandato de los  artículos  2 y 3 del Decreto 2001, quedando claro que de las conductas punibles  descritas  en  el  artículo  382  del  C.  P.,  sólo  conoce el Juez Penal del  Circuito  Especializado  cuando  la cantidad de tales sustancias supere los cien  (100)  Kilos,  o  los  cien litros si se trata de sustancia líquida, de acuerdo  con lo previsto en el Art. 1º de la referida legislación.   

  CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

En virtud de lo previsto en el inciso 2° del  artículo  18  transitorio  del Código de Procedimiento Penal -Ley 600 de 2000-  en  cuanto  a  que  la  Corte Suprema de Justicia conocerá de los conflictos de  competencia  suscitados  en  la jurisdicción penal entre los Jueces Penales del  Circuito  Especializados  y  un  Juez  Penal  del  Circuito, a la Sala le asiste  competencia para pronunciarse sobre este asunto.   

         

Ahora,  en  razón  de  la  declaratoria del  Estado  de  Conmoción  Interior  decretado  por el Gobierno Nacional en todo el  territorio  nacional  mediante  el  Decreto  1837  del  11 de agosto de 2002, se  expidió  el Decreto 2001 del 9 de septiembre de 2002, cuya publicación se hizo  en  el Diario Oficial Nº 44.930 del 11 de los citados mes y año, por medio del  cual  se  determinó  la  necesidad  de  que  los  Jueces  Penales  del Circuito  Especializados                     conocieran                    “privativamente”  de  conductas  punibles  desestabilizadoras  en  forma  grave  de  la  institucionalidad y la convivencia  pacífica,  a  efecto  de  controlar eficazmente la actividad de la delincuencia  organizada   y   contribuir   a   que   la  administración  de  justicia  opere  eficientemente,  en  el  entendido  de que tales funcionarios fueron instituidos  “para  combatir  los delitos de mayor impacto social  por  su  grave  peligrosidad  (…)”, según reza la  motivación de la normatividad en cita.   

Pues  bien,  el  citado Decreto 2001 de 2002  modificó  la  competencia  que  atribuía  a  los  Jueces  Penales del Circuito  Especializados  el  conocimiento  de los delitos descritos en el Art. 382 del C.  Penal   (Art.  5°-11 transitorio de la Ley 600 de 2000), para disponer que  dicha  categoría  de  jueces  conocerán  del  tráfico  de  sustancias para el  procesamiento  de  narcóticos  -en  este  específico evento ácido sulfúrico-  “cuando  su cantidad supere los cien (100) litros en  caso de ser líquidos.”   

Una  vez  más  reitera  esta  Corte que los  alcances  de  la  nueva  competencia  que atribuye el Decreto 2001 de 2002 a los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados,  fueron  precisados  por la  Corte   Constitucional  al  pronunciarse  sobre  su  conformidad  con  la  Carta  Política1,   sentencia   de   acuerdo   con    la   cual  fue  declarada  exequible   “en  el  entendido  que  las nuevas  competencias  conferidas a los jueces penales del circuito  especializados,  dado  el  carácter  mas  gravoso de su procedimiento, solo son aplicables a los  delitos  cometidos  a  partir  de  la  vigencia  de  ese  decreto,  y  no  a las  conductas   realizadas  con  anterioridad  a  ella,  que  seguirán  siendo  conocidas     por     los     Jueces     Penales    del    Circuito.”   

De  un  tal  condicionamiento  se colige, ha  dejado  sentado  la  Sala  su  criterio,  entre  otros  pronunciamientos,  en el  realizado  el  18  de febrero del año en curso, Rdo. 20.512, M.P. Herman Galán  Castellanos,    que   la   atribución   de   nuevas  conductas   a   los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  en  los términos de esta nueva normatividad solo será factible  respecto  de hechos que hayan tenido lugar con posterioridad a la vigencia de la  norma,  como sería el caso de los delitos de genocidio, delitos contra personas  y  bienes  protegidos por el Derecho Internacional, la desaparición forzada, el  desplazamiento  forzado  o el constreñimiento ilegal agravado según el numeral  1º  del  artículo  183  del  Código Penal (Art. 1º- 1, 4, 6, 9 y 10 del Dto.  2001 de 2002).   

Luego, la favorabilidad a la que se alude en  el  pronunciamiento  de  la  Corte  Constitucional  no  está referida en manera  alguna  a  restringir  el  ámbito  de  competencia  de los Juzgados Penales del  Circuito,  pues  el procedimiento y los términos señalados por ley para éstos  son  los  generales,  sino  a  la  jurisdicción  especializada  en cuanto es el  procedimiento  previsto  para  ella  “el que contiene  restricciones  que  se  reflejan  en  una  mayor  drasticidad  en el régimen de  libertades,    obligatoriedad    en    la     definición   de   situación  jurídica   y  en  la imposición de medida de aseguramiento, exclusión de  beneficios  y  subrogados,  y  reducción  de  términos en casos de flagrancia,  entre  otros, régimen  que es el señalado por la ley como excepcional, en  las  normas  transitorias  del Código de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000 y  la ley 733 de 2002.”   

Entendido    así    el    fallo    de  constitucionalidad,  debe  indicarse  que   en  lo  relativo  a la conducta  punible  de  tráfico de sustancias para procesamiento de narcóticos tipificada  en  Art. 382 de la Ley 599 de 2000, la nueva disposición modifica el ámbito de  competencia  fijado por el Art. 5º transitorio de la Ley 600 del mismo año, al  establecer  el  Art.  1º-29 del citado Decreto 2001 del 9 de septiembre de 2002  que  los Jueces Penales del Circuito Especializados conocerán de dicha ilicitud  cuando  la cantidad de cocaína o cualquier otra droga que produzca dependencia,  tales   como  éter  etílico,  acetona,  amoníaco,  permanganato  de  potasio,  ácido     sulfúrico,  diluyentes,  disolventes  u  otras  sustancias  que se utilicen con el mismo fin  conforme  al  concepto  previo  que  para el efecto emita el Consejo Nacional de  Estupefacientes,  “supere los cien (100) kilos o los  cien     (100)     litros     en     caso    de    ser    líquidos.”   

Por    consiguiente,   el   traslado  de  competencia  regulado  en el  Art.  2º  del Dto. 2001 de 2002 no significa cosa distinta a que todos aquellos  procesos  que  venían conociendo los Jueces Penales del Circuito Especializados  por  la  referida  actividad  delincuencial que no supere el tope establecido en  esta  última  normatividad  en su Art. 1º-29, pasaron a ser de conocimiento de  los  Jueces  Penales  del Circuito, debiéndose orientar, entonces, su trámite,  por el procedimiento ordinario.   

Vistas  así  las  cosas, valga decir, si la  cantidad  de  sustancia para el procesamiento de narcóticos incautada en razón  del  presente  evento  no supera los 100 litros, no cabe duda que la competencia  para  conocer de la conducta punible por la cual se juzga a los aquí procesados  radica  en  el  Juez  Tercero  Penal del Circuito de Buenaventura, razón por la  cual  el  conflicto  negativo  de  competencias  aquí  planteado  se  definirá  asignando  el  conocimiento  del  asunto  al  citado  funcionario,  al que se le  remitirá  el  expediente  en  forma inmediata por la Secretaría de la Sala, en  tanto  al Penal del Circuito Especializado de Buga se le informará lo resuelto.   

          En   mérito  a  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Sala  de  Casación  Penal,   

  RESUELVE   

         DIRIMIR  la presente colisión negativa de  competencia  atribuyendo el conocimiento de este asunto al Juzgado Tercero Penal  del  Circuito  Buenaventura.   En  consecuencia,  se  dispone  la inmediata  remisión  de  las  diligencias a la mentada dependencia para lo de su cargo, en  tanto  que  por la Secretaría de la Sala se dará aviso de lo aquí decidido al  Juzgado Penal del Circuito Especializado de Buga.    

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cúmplase.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL             HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS        

CARLOS        A.        GÁLVEZ  ARGOTE               JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO      

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

             

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                     JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1  C-1064  del  3  de diciembre de 2002, ponente Alfredo  Beltrán Sierra     

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