20424(18-02-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 20424  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

          Magistrado Ponente:   

          Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

         Aprobado Acta No. 25   

Bogotá D. C., dieciocho (18) de febrero de  dos mil tres (2003).   

VISTOS  

Resuelve  la  Sala  la  aparente  colisión  negativa  de  competencias  suscitada entre el Juzgado Treinta y Siete Penal del  Circuito  de  Bogotá  y el Juzgado Sexto Penal del Circuito Especializado de la  misma  ciudad,  despachos  que  rehusan  a conservar el cuaderno original de una  causa que culminó con sentencia condenatoria ejecutoriada.   

HECHOS  Y  ACTUACION  PROCESAL   

1.  El  28  de  octubre  de  1994,  en  el  aeropuerto  El  Dorado  de  Bogotá,  fue  detenida  la  señora Vanessa Cadavid  López,  quien  se  aprestaba  a  viajar a la ciudad de Miami (U.S.A.), llevando  consigo 1.794,5 gramos de heroína.   

En desarrollo del proceso seguido a Vanessa  Cadavid  López,  se  supo  que  el estupefaciente fue suministrado por REINALDO  GÓMEZ  INFANTE,  a  quien se vinculó a un proceso separado, surgido a raíz de  la   compulsación   de   copias  del  primero;  y  más  tarde  se  produjo  su  captura.   

2.  Culminadas  a  cabalidad  las  fases de  instrucción  y  de  la causa, el Juzgado Sexto Penal del Circuito Especializado  de  Bogotá,  mediante sentencia del 7 de septiembre de 2001, condenó al señor  REINALDO  GÓMEZ  INFANTE a la pena principal de sesenta (60) meses de prisión,  por  el  punible de tráfico de estupefacientes tipificado en el artículo 33 de  la  Ley  30  de  1986;  y  le  negó  el  subrogado  de la condena de ejecución  condicional.   

3. Al desatar la apelación interpuesta por  la  defensora  del  implicado,  en fallo del 6 de diciembre de 2001, el Tribunal  Superior   de   Bogotá   confirmó   en   todas   sus   partes  la  providencia  impugnada.   

4. El 22 de febrero de 2002 quedó en firme  la          sentencia          condenatoria1.   

En  tales  condiciones,  por auto del 22 de  marzo  de  2002,  el  Juzgado Sexto Penal del Circuito Especializado de Bogotá,  dispuso  enviar  las  copias  del  expediente  al  reparto  de  los  Juzgados de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad de esta capital, debido a que el  señor  REINALDO  GÓMEZ  INFANTE  se  encuentra  privado  de  la libertad en la  Cárcel Nacional Modelo.   

ARGUMENTOS   EN   EL  CONFLICTO   

1.  Agotado  el  trámite anterior, el Juez  Sexto  Penal del Circuito Especializado de Bogotá, asegura que por disposición  del  Decreto  2001  del  año  anterior,  dictado  en  el marco de la conmoción  interior, carece de competencia “para proseguir la actuación”.   

Recuerda  que de conformidad con el numeral  27  del  artículo 1° del Decreto 2001 de 2002, los Jueces Penales del Circuito  Especializados  conocen  de los delitos señalados en el artículo 376 (tráfico  de  estupefacientes)  del  Código  Penal,  únicamente  cuando  la conducta sea  agravada  por  razón de la cantidad de la droga incautada, en los términos del  numeral  3°  del  artículo  384  del  mismo  Código,  es  decir  superior a 2  kilogramos, si se trata de sustancia derivada de la amapola.   

Entonces, dice, como la heroína descubierta  en  el  aeropuerto  El Dorado pesó 1.794,5 gramos, cifra inferior a 2 kilos, la  competencia   radica   en   los   Jueces  del  Circuito  comunes  y  no  en  los  Especializados.   

Con  tal  convicción,  envió  el cuaderno  original   al   reparto  de  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  de  Bogotá,  proponiendo   la   presente   colisión,   en  el  evento  de  no  compartir  su  criterio.   

2.  Por  su  parte, el Juez Treinta y Siete  Penal  del  Circuito  de  Bogotá,  a quien correspondió el asunto por reparto,  discrepa  de  los  planteamientos del remitente, y afirma que si bien el Decreto  2001  del  año  pasado  dispuso  que  los  Jueces  Penales del Circuito comunes  conocerán  de  inmediato  y  en el estado en que se encuentren los procesos que  dejarán   de   ser   de   competencia   de  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados,  dicha norma se refiere a los tramites propios de la etapa de la  causa,  lo  que  no  ocurre  en el presente caso, donde dicha fase ya finiquitó  cuando quedó ejecutoria la sentencia condenatoria.   

Agrega  que si aceptare la tesis contraria,  los  Jueces Especializados podrían enviar todos los procesos que reposan en los  archivos,    lo    cuál    congestionaría    los    Juzgados    Penales    del  Circuito.   

De  ese modo, aceptó la colisión y envió  el    expediente   a   la   Corte   Suprema   de   Justicia   para   que   fuera  dirimida.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1. Corresponde a la Sala de Casación Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia, como lo estipula el artículo 18 transitorio  del  Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), dirimir los conflictos de  competencia   que   se   susciten   entre   los   Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados y los Jueces Penales del Circuito.   

2.  Es claro que el Juzgado Sexto Penal del  Circuito  Especializado  de  Bogotá  dictó  la  sentencia de primera instancia  contra  REINALDO  GÓMEZ INFANTE y que ésta hizo tránsito a cosa juzgada el 22  de  febrero del año anterior, vale decir, antes que empezara a regir el Decreto  2001  del  9 de septiembre de 2002, “por el cual se modifica la competencia de  los Jueces Penales del Circuito Especializados”.   

El  numeral  27  del  artículo  1°  de la  normatividad  de conmoción interior restringió la competencia para conocer del  delito  de  tráfico  de estupefacientes, a los Despachos de esa especialidad, a  aquellos  eventos donde la droga incautada se adecúe a las cantidades previstas  en el numeral 3° del artículo 384 del Código Penal.   

Del  mismo  modo, el artículo 2° de dicho  Decreto  establece  que  “Los  Jueces  Penales  del  Circuito  y  los Fiscales  Delegados  ante  éstos  conocerán  de  inmediato  y  en  el  estado  en que se  encuentren”  los  procesos  que  venían  conociendo  los  Jueces  Penales del  Circuito  Especializados  y  que  ahora ya no les corresponden, en virtud de las  normas de conmoción interior.   

Sin  embargo,  lo  anterior  en modo alguno  significa  que  el Juez Especializado que emitió la condena deba despojarse del  cuaderno  original, pues la variación de competencia introducida por el Decreto  2001  del  año  en  curso, y el traslado del remanente a los Jueces Penales del  Circuito,  se refiere, por supuesto, a los procesos donde aún existen trámites  de  la causa pendientes, y no a aquellos en los cuales la sentencia condenatoria  ya  cobró  ejecutoria. Así lo consideró la Sala en el auto de colisión del 7  de   mayo   de   2002,   con   ponencia   del   Magistrado   Carlos   E.  Mejía  Escobar.   

3.   Al   resolver  otros  conflictos  de  competencia   que  involucran  el  tema  de  la  ejecución  de  las  sentencias  ejecutoriadas,  teniendo  en  cuenta  lo indicado por la Sala Administrativa del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura en los acuerdos 54 de 1994, y 548 y 567 de  1999,  relativos  a  la  ejecución  de la sentencia, la Sala de Casación Penal  determinó lo siguiente:   

“3.1 La ejecución de la sentencia atañe  al  Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad, cuya competencia, cuando  el  condenado  se  encuentra privado de la libertad, no depende de la naturaleza  de  la  conducta  punible,  ni del territorio donde se cometió, ni del despacho  judicial  que  dictó  el  fallo,  sino  de un factor personal relativo al lugar  donde se encuentre recluido.”   

“3.2  En  general,  la sentencia debe ser  ejecutada  por  el  Juez  de  esta  especialidad,  y cuando en el lugar donde se  encuentra  el  detenido  no exista Juez de Ejecución de Penas, debe conservar o  reasumir  la  competencia  el  Juez  que  dictó  el fallo en primera instancia,  según  lo  dispone  al  parágrafo  transitorio del artículo 79 del Código de  Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000.”   

“3.3   La  competencia  para  continuar  vigilando  el  cumplimiento  de  la  pena  cuando  al  procesado se le concedió  libertad,  es  el  Juez  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad del mismo  circuito    donde    se    hubiese    proferido    la   sentencia   de   primera  instancia.”   

“3.4   La  competencia  para  continuar  vigilando  el  cumplimiento  de  la  pena  cuando  al  procesado se le concedió  libertad,  radica  en  el  juez que profirió la sentencia de primera instancia,  únicamente  cuando en el mismo circuito no exista Juez de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad.”  (Auto  del 15 de octubre de 2002, radicación 19.844  M.P. Dr. Edgar Lombana Trujillo).   

4.  En  el  caso  que  se examina, el mismo  Juzgado  Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá que condenó al  implicado  envió  el cuaderno de copias a los Juzgados de Ejecución de Penas y  Medidas de Seguridad de Bogotá.   

En   tales   condiciones,  siguiendo  los  anteriores  lineamientos, y sin perjuicio de lo estipulado en el Decreto 2001 de  2002,  que  en  nada  los  modifica,  se  tiene  que  el Juzgado Sexto Penal del  Circuito  Especializado de Bogotá, que profirió el fallo en primera instancia,  debe  conservar  la  actuación original, para que asuma la vigilancia y control  de  la  sentencia  en  la  eventualidad  de  que  llegare  a  faltar  el Juez de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad.   

Lo  anterior  porque  la última hipótesis  planteada,  de  llegar  a  concretarse,  quedaría  regulada  en  el  parágrafo  transitorio  del artículo 79 del Código de Procedimiento Penal, de acuerdo con  el  cual  “en aquellos distritos judiciales donde no  se  hayan  creado  las  plazas  de  jueces  de  ejecución de penas y medidas de  seguridad,  cumplirán  estas funciones, mientras tanto, los jueces de instancia  respectivos”  y entiende la Sala que estos últimos  se  refieren  al  funcionario  que  dictó  la  sentencia  de  primera  o única  instancia,  como explícitamente lo hacía el 15 transitorio del decreto 2700 de  1991  y lo señaló la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura  en el acuerdo No. 54 de 1994.   

En  ese orden de ideas, es el Juzgado Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado de Bogotá el Despacho que debe conservar la  actuación  original  del  proceso  que  cursó contra el señor REINALDO GÓMEZ  INFANTE.   

En idéntico sentido resolvió la Sala otros  aparentes   conflictos   de  competencias,  por  los  mismos  motivos,  también  promovidos   por   Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados.  (Auto  del  20  de  octubre  de 2002, radicación 20.051, M.P. Dr.  Jorge  Aníbal  Gómez  Gallego;  y  auto  del  5  de  diciembre del mismo año,  radicación    20.099    M.P.    Dr.    Edgar    Lombana   Trujillo).   

5. En síntesis, como quiera que el Juzgado  Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá  profirió  la sentencia  condenatoria,  dicho  Despacho  debe  conservar  el  cuaderno original, para que  eventualmente  y  en  ausencia  del  Juez  de  Ejecución  de Penas y Medidas de  Seguridad,  conozca  sobre  la vigilancia del fallo ejecutoriado, acorde con las  previsiones  del  parágrafo  del  artículo  79  del  Código  de Procedimiento  Penal.   

En este sentido se resolverá la colisión,  y a dicho funcionario se remitirá el expediente.   

Copia  de este auto se enviará al Juzgado  Treinta y Siete Penal del Circuito de Bogotá.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

PRIMERO:    DECLARAR    que  la  competencia  para vigilar el cumplimiento de la sentencia  condenatoria  contra  REINALDO  GÓMEZ  INFANTE,  en el evento contemplado en el  parágrafo  del  artículo  79  del Código de Procedimiento Penal, radica en el  Juzgado  Sexto  Penal  del Circuito Especializado de Bogotá, Despacho al que se  remitirá el expediente.   

SEGUNDO: Enviar  copia  del  presente  auto  al  Juzgado  Treinta  y  Siete Penal del Circuito de  Bogotá, para su información.   

Comuníquese   y  cúmplase   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA RIPOLL                               HERMAN      GALÁN  CASTELLANOS   

CARLOS  A.  GÁLVEZ  ARGOTE                                        JORGE A. GÓMEZ GALLEGO   

EDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                                        ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Constancia secretarial. Folio 14 cuaderno del Tribunal Superior.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *