20333(28-01-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20333  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

                                     Magistrado Ponente:   

                      Dr.  YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

                                     Aprobado Acta #  13   

Bogotá D.C., enero veintiocho (28) de dos mil  tres (2003).   

VISTOS:  

Resuelve  la  Sala  el conflicto negativo de  competencias  propuesto  por  el  Juzgado  19  Penal del Circuito de Medellín y  aceptado  por  el  Juzgado  2º  Penal  del  Circuito  Especializado de la misma  ciudad.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1.  El  Fiscal  78  Seccional  de  Medellín,  luego de operarse la ruptura de la unidad procesal al  acogerse  los  procesados  LUIS  FERNANDO  RIASCOS MUÑOZ y JOSÉ ÉDISON OSORIO  ALZATE  a  sentencia  anticipada   por  el  cargo  de  hurto  calificado  y  agravado,  los  acusó  el 26 de marzo de 2001 por el delito conexo de secuestro  simple atenuado.1   

2.  El Juzgado 2º  Penal  del Circuito Especializado de Medellín realizó la audiencia pública el  14  de  mayo  de  2002  y  el  24  de septiembre siguiente, con fundamento en el  decreto  2001  de ese año, le remitió el proceso por competencia al Juzgado 19  Penal  del  Circuito,  el  cual  había   conocido  del  mismo  antes de la  vigencia de la ley 733 del 29 de enero de 2002.   

3.  Este  despacho  judicial,  mediante  providencia  del  13  de noviembre de 2002, señaló que al  “analizar  el  material  probatorio” encontró que “lo que inició como un  secuestro  simple  atenuado,  finalizó como un secuestro extorsivo”.  La  víctima  fue  en  principio  privada  de la libertad con la finalidad de que no  avisara  a  las  autoridades  del hurto de su vehículo y luego, cuando OSORIO y  RIASCOS  fueron  capturados por las autoridades en un retén, quienes lo tenían  custodiado   lo   obligaron  a  interceder  por  su  liberación.   Primero  diciéndole  telefónicamente a la policía que se trataba de sus trabajadores y  luego  obligándolo,  por cuanto no le creyeron, “a abordar un bus con destino  al   municipio   de  Marinilla”,  para  que  personalmente  lograra  el  mismo  cometido.   

Así  las  cosas,  el  Juzgado  19 Penal del  Circuito  de  Medellín  se  declaró  incompetente  para  conocer del proceso y  dispuso  remitirlo  al  Juzgado 2º Penal del Circuito Especializado de la misma  ciudad, con propuesta de colisión negativa de competencias.   

4.   El  Juzgado  Especializado  admitió el conflicto planteado mediante auto del 22 de noviembre  de  2002, anotando que la retención de Francisco Javier Arbeláez no se produjo  para  exigir  por  su  libertad  un  provecho  o  cualquier utilidad, o para que  hiciera  u  omitiera  algo,  sino  “en  espera  de  que el objeto del ilícito  apoderamiento    se    pusiera   a   salvo   por   RIASCOS   MUÑOZ   y   OSORIO  ALZATE”.   

La  actividad  complementaria desplegada por  las  personas  que  tenían  secuestrada  a  la víctima, orientada a impedir la  recuperación  del vehículo por parte de las autoridades y a que se les privara  del   provecho  económico  ilícito,  no  estructura  el  delito  de  secuestro  extorsivo.   

“El   desapoderamiento   del   rodante  –precisa   el  despacho  judicial—ya  se  había  operado   y  la  inmovilización  de  FRANCISCO  JAVIER  (ARBELÁEZ)  no  tenía  finalidad  distinta  a  la  de  asegurar  el  producto  del ilícito, en espera,  reiteramos,  que  LUIS  FERNANDO  (RIASCOS)  y JOSÉ EDISON (OSORIO) lograsen el  traslado  del rodante hacia lugar alejado, a tiempo que se evitaba que ARBELÁEZ  LONDOÑO,     de     inmediato,    noticiara    de    lo    ocurrido    a    las  autoridades”.   

5.  Le  asiste  la  razón  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de Medellín.  El  secuestro  simple,  en  virtud de la denominada cláusula general de competencia  prevista  en  el literal b) del artículo 77 del Código de Procedimiento Penal,  está  atribuido  al conocimiento de los Juzgados Penales del Circuito y no cabe  duda  que en el presente caso es la conducta punible que se estructuró y por la  cual,  con  acierto,  se  dictó  la  resolución de acusación en contra de los  procesados.   

Estos despojaron a Francisco Arbeláez de su  vehículo  y,  para que no denunciara el hecho y así permitirles el agotamiento  del  hurto,  dos  de  los  asaltantes  lo mantuvieron retenido, mientras que los  otros  dos sacaban de la ciudad el automotor.  Como esa fue la finalidad de  la  privación  de  la  libertad  y  no  exigir algo a cambio de su libertad, es  evidente   que   la   conducta   punible   de   secuestro   extorsivo   no  tuvo  ocurrencia.    

Las circunstancias que siguieron a la captura  de  RIASCOS y OSORIO en poder del vehículo, no cambian la situación.  Que  la  víctima  le  haya dicho telefónicamente a la Policía que los citados eran  sus  trabajadores para de esa forma lograr su liberación, o que posteriormente,  como  no les creyeron, lo hayan llevado hasta Marinilla para que dijera lo mismo  –lo cual no hizo porque en  la   estación   de   policía   del   lugar   no   se   encontraban—en  manera  alguna  significa  que  la  finalidad  del  secuestro  haya  variado.   Seguía  manteniendo su nexo de  causalidad  con el propósito de asegurar el producto del hurto y en esa medida,  entonces,  es evidente que la competencia para conocer del asunto es del Juzgado  19  Penal  del  Circuito  de  Medellín,  a  donde  se  dispondrá  regresar las  diligencias.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1.  DECLARAR  que  la competencia para conocer  del  proceso  es  del  Juzgado  19  Penal  del Circuito de Medellín, a donde se  dispone remitirlo.   

2.  COMUNÍQUESE lo  aquí  decidido  al  Juzgado  2º  Penal  del Circuito Especializado de la misma  ciudad.   

3.   Contra  la  presente decisión no procede ningún recurso   

CÚMPLASE.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

FERNANDO      E.      ARBOLEDA  RIPOLL                HERMAN  GALÁN CASTELLANOS            

CARLOS       AUGUSTO      GÁLVEZ  ARGOTE            JORGE     ANÍBAL    GÓMEZ  GALLEGO                      

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                      ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  .  Folio 221.     

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