19105(07-02-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19105  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                DR.     JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nro: 012   

         

Bogotá  D.C.,  siete  de febrero de dos mil  dos.   

VISTOS  

          Dirime  la  Sala  la colisión negativa de competencia trabada entre  el  Juzgado  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Manizales, Caldas,  y  el  Juzgado  Penal  Municipal  de Ibagué, Tolima, en virtud de la cual ambos  despachos  judiciales  rehusan  ejercer  el  control  y vigilancia sobre la pena  impuesta  a  JOSÉ ISNEL OCAMPO BURITICÁ como   responsable   de  atentar  contra  el  patrimonio  económico  ajeno.   

ANTECEDENTES   

1. Conforme a la reseña procesal que obra en  la  foliatura,  se  sabe  que contra JOSÉ ISNEL OCAMPO  BURITICÁ  la  Juez Penal Municipal de Fresno, Tolima,  en  fallo  del 13 de abril de 1999 profirió condena de 36 meses de prisión por  hallarlo  responsable  del  hecho punible de hurto calificado con circunstancias  de  agravación, la cual confirmó la Juez Penal del Circuito de dicha localidad  por  el  suyo  del  4  de junio siguiente. Entre  otras  decisiones tomadas en las instancias ordinarias, se le  negó al reo el subrogado de la condena de ejecución condicional.   

2.  El sentenciado, quien se hallaba privado  de  la  libertad  en  razón  de  otro  asunto  a órdenes del Juzgado Promiscuo  Municipal  de  Manzanares en la Cárcel del Circuito Judicial de esta localidad,  fue  dejado  en  el citado reclusorio a disposición del Juzgado Penal Municipal  de  Fresno a partir del 27 de octubre del año 2000 (Fls. 356), lugar donde aún  permanece  descontando la pena que la dependencia mencionada en último lugar le  impuso.   

3.  El condenado, coadyuvado por el Director  de  la  Cárcel  de  Manzanares,  solicitó  su  libertad condicional al Juez de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad de Manizales, Caldas, funcionario  que  declinó  la  competencia  para  conocer  de  la  susodicha petición, pues  considera   que  conforme  a  la  atribución  que  la  Ley  Estatutaria  de  la  Administración  de Justicia le discernió al Consejo Superior de la Judicatura,  dicha  Corporación  produjo el Acuerdo 472 de abril 6 de 1999 por cuyo medio se  crearon  y  organizaron  los  Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios  en  los  Distritos  Judiciales  del  país,  no  incluyéndose  a Manzanares dentro de la  jurisdicción  asignada  al  Circuito  Penitenciario  y Carcelario de Manizales.   

En  efecto, allí se estableció -aduce- que  Manizales  tendría  uno  de  esos  despachos,  cuya  cabecera se fijó en dicha  ciudad,  pero  únicamente con “competencia sobre los  municipios  de Anserma, Manizales, Neira y Riosucio”,   disposición  que  resulta  prevalente  frente  a  las  previsiones de los Arts. 79 y 81 del actual Estatuto  Procesal  Penal,  por  haber  sido expedida con fundamento en las facultades que  para  tal  efecto  le  asignó la Constitución Política y la propia Ley 270 de  1996,  “de  mayor entidad, jerarquía y poder que la  ley  600  de  2000,  por  medio  de  la  cual  se  creó  un  nuevo  Código  de  Procedimiento  Penal,  pues  es ordinaria, y como tal, debe obedecer vasallaje a  la primera.”   

Es que, además, en el acápite pertinente de  la   codificación  actual  se  delimitó  lo  atinente  a  la  jurisdicción  y  competencia,  agrega  el  Juez  de Manizales, lo cual se hizo para los jueces de  Ejecución   de   Penas  y  Medidas  de  Seguridad  en  los  precisos  términos  estipulados  en el artículo 79, cuyo parágrafo transitorio estableció que sus  funciones  en  los  Distritos  Judiciales  donde  no se hubiesen creado aquellas  plazas,  las  cumplirían  mientras tanto “los jueces  de  instancia  respectivos”,  que  para  el evento a  examen  lo  es  el  Juez 3º Penal del Circuito de Armenia al haber impartido la  correspondiente condena.   

Luego, la competencia que el inciso final del  Art.  81 atribuyó a los mentados Jueces de Ejecución de Penas en relación con  el  respectivo  Distrito,  pudo  obedecer  a  “error  legislativo  o  error  de  imprenta”,  concluyó  el  funcionario  judicial de Manizales, quien fincado en un pronunciamiento reciente  de  la  Sala  sobre  tema  similar  le remitió la actuación al Juez de Armenia  proponiéndole   colisión   negativa   de   competencia  de  no  compartir  sus  argumentos.   

4. Discute y se opone a aquella tesis la Juez  Penal  Municipal de Manizales, y en consecuencia aceptó el conflicto propuesto,  pues,  en  su  sentir,  al Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Manizales  no le asiste la razón en sus planteamientos.  El inciso 6º del  Art.  86  de  la  Ley  600  de  2000  es supremamente claro sobre la materia, al  asignarle  competencia  a  aquellos  funcionarios  en el respectivo Distrito. Si  bien  en  vigencia  del  Estatuto  Procesal  anterior  el Consejo Superior de la  Judicatura  en  ejercicio  de sus atribuciones constitucionales hubo de legislar  para  llenar  los  vacíos que sobre el tema presentaba la ley, lo cierto es que  en   la  regulación  actual  esos  vacíos  no  existen  y,  por  consiguiente,  “no  hay lugar a interpretaciones ni delimitaciones,  sino  simplemente atender la norma que es de mayor entidad porque corresponde al  ejercicio  de  la  actividad Legislativa en la división de poderes que consagra  la  misma Constitución Nacional del año 91. (…) La ley 600/2000 -prosigue-  en  su  art. 535 y 536 derogó  expresamente  el  decreto  2700/91,  las  normas  complementarias  y  todas  las  disposiciones  contrarias  a ella. Luego si entró en plena vigencia desde el 24  de  julio/2001, no tiene porqué revivirse disposiciones o normas que van contra  la   Legislación   vigente   y  en  nada  favorecen  al  condenado.”   

Así las cosas, concluye, como el Distrito  Judicial  de  Manizales se compone de nueve (9) Circuitos, y precisamente uno de  esos  Circuitos  es  Manzanares al cual pertenece el municipio del mismo nombre,  lugar  donde  se  encuentra la cárcel en la cual se halla recluido OCAMPO   BURITICÁ,   el  control  de  la  sanción  que  el interno redime debe ejercerlo el Juez de Ejecución de Penas y  Medidas  de Seguridad con jurisdicción en ese Distrito, que lo es el Juez de la  mentada   categoría   y   especialidad   con   sede  en  Manizales.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          Definida  por  la  jurisprudencia  de  la  Sala la materia objeto de  controversia  en  este  asunto,  para la solución del caso basta transcribir el  pronunciamiento  realizado  el 11 de diciembre del año en curso con ponencia de  quien        aquí        funge       en       similar       calidad,       Rdo.  18.929.        

“Ninguna  contradicción  cabe advertir, es menester precisar, entre la regulación que en  materia  de  competencia para la ejecución de la sentencia o cumplimiento de la  respectiva  pena  establecen  los Arts. 79 en su Parágrafo transitorio, y 81 de  la   Ley  600  de  2000,  y  la  atribución  constitucional  que,  ‘con  sujeción  a  la  ley’,  le asiste al Consejo Superior de la  Judicatura  para  ‘fijar la  división  del  territorio  para  efectos judiciales y ubicar y redistribuir los  despachos   judiciales’,  conforme  a lo normado en los Arts. 257-1 de la Carta Política y 85-6 de la Ley  Estatutaria de la Administración de Justicia.   

“En  efecto,  de  conformidad  con  aquella facultad el Consejo Superior de la Judicatura expidió  el  Acuerdo  Nº  548  del 22 de julio de 1999, por cuyo medio creó y organizó  los  Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios  en  los Distritos Judiciales del  país,  como  bien  lo  acotan los funcionarios trabados en el conflicto del que  aquí  se  ocupa  la Sala, división territorial que como tema concerniente a la  administración  de  justicia  trató la Ley 270 de 1996, según lo estatuido en  el Art. 152, literal b) de la Carta Política.   

“Por su parte, la  nueva  codificación  procesal  penal  en  su Art. 79 señaló taxativamente las  actuaciones  de  las  que  deben  conocer  los  Jueces  de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad,  empero  en  su  Parágrafo  transitorio  introdujo como  excepción,  la  atinente  a  que de dichos asuntos deben ocuparse los jueces de  instancia  respectivos,  cuando existan distritos judiciales en los cuales no se  hayan  creado  plazas  para aquella categoría de jueces, a quienes seguidamente  en  el  Art.  81  les  delimitó  la  jurisdicción  donde  han  de  ejercer  su  competencia,     que     no     es     otra     que    la    del    ‘respectivo    distrito.’   

“Entiende la Corte  que  con  la  regulación contenida en el último inciso del mentado Art. 81, lo  que   el   legislador  pretendió  fue,  además  de  propender  por  una  mejor  racionalización  del  recurso  humano  y  logístico  en aspectos de reparto de  trabajo  de dichos funcionarios, evitar que con la facultad que tiene el Consejo  Superior  de la Judicatura de establecer la división territorial del país para  efectos   judiciales,   pueda  crear  y  organizar  Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios que abarquen municipios de diferentes distritos.   

“De una tal manera  no  sólo  se  fijó  con  mayor  precisión  la  competencia  de  los Jueces de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  delimitándola a su respectivo  distrito,  impidiendo así que en razón de sus funciones dirima asuntos que por  regla  general  debería  resolver  funcionario  judicial  perteneciente  a otro  distrito,  sino  que  también,  con  sujeción a la ley, la citada Corporación  podrá  ejercer  aquella atribución constitucional en relación con la referida  división territorial.”   

          Ninguna   antinomia   pues  cabe  avizorar,  se  repite,  entre  las  disposiciones  cuyas  preceptivas  aquí  se debaten y, en tal sentido, devienen  razonables  los  argumentos  del señor Juez de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Manizales  en  cuanto  declinó  su  competencia para conocer del  asunto  origen  del  presente  conflicto,  pues,  conforme  con lo normado en el  Acuerdo  548  del  22  de  julio  de  1999,  Art. 13-2, normatividad actualmente  vigente,  del  Circuito  Penitenciario y Carcelario de  Manizales  hacen  parte  solamente  los  municipios de  Anserma,    Manizales,  Neira  y Riosucio,  en  tanto  que  Manzanares,  en  cuya  Cárcel  del  Circuito  Judicial  se encuentra recluido  purgando   su   pena   OCAMPO   BURITICÁ,  pertenece  al  Circuito  Penitenciario  y Carcelario de La Dorada  (Art.  13-1),  lugar en donde no ejerce Juez de Ejecución de Penas y medidas de  Seguridad.   

En   ese   orden   de   ideas,  resulta  incuestionable  que  en  este  asunto  se impone la aplicación de la excepción  contenida  en  el  Parágrafo  transitorio  del  Art.  79  del  nuevo Código de  Procedimiento  Penal  -Ley 600 de 2000-, en armonía con el Art. 1º del Acuerdo  54  de  1994  de  la  Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura,  puesto  que  no  habiéndose  creado  la  plaza de Juez de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad para el Circuito Penitenciario y Carcelario de La Dorada,  los  aspectos  que  atañen con la ejecución de la pena impuesta al sentenciado  son  del  conocimiento  del respectivo juez de instancia, que en este caso no es  otro que el Juez Penal Municipal de Fresno, Tolima.   

Como lo viene sosteniendo la Sala y ahora lo  reitera,  conforme  con lo dispuesto en el Art. 500 del anterior C. de P. Penal,  hoy   Art.  469,  ejecutoriada  la  sentencia  condenatoria  el  control  de  su  ejecución   lo   asume   el   Juez   de   Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad.   De  manera  que, la vigilancia sobre el cumplimiento del fallo  corresponde  a  estos  funcionarios,  cuya competencia cuando el condenado está  privado  de  la  libertad,  no  depende  de la naturaleza del hecho, o del lugar  donde  el  mismo  se  cometió,  o  de  la dependencia judicial que profirió el  respectivo  fallo,  sino  de  un  factor personal atinente al lugar donde aquél  redime la sanción.   

Consecuentemente   con  lo  dicho,  se  le  remitirán  las  diligencias  para  lo  de  su  cargo al Juez Penal Municipal de  Fresno,  en  tanto  que al Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Manizales   se   le   informará   por  la  Secretaría  de  la  Sala  lo  aquí  resuelto.      

         

         

          En   mérito  a  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Sala  de  Casación  Penal,   

RESUELVE   

         ASIGNAR   LA   COMPETENCIA  para  conocer  de  la  ejecución  de  la pena impuesta al condenado  JOSÉ ISNEL OCAMPO BURITICÁ,  al  Juez  Penal  Municipal  de  Fresno,  Tolima,  a  quien  se le remitirán las  diligencias  para  lo  de  su  cargo.   Por  la  Secretaría  de  la  Sala,  infórmesele  al Juez de Ejecución de Penas y Medias de Seguridad de Manizales,  lo aquí resuelto.   

Cópiese, notifíquese y  cúmplase   

  ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN   

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS               CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                       

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO               EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

                   

CARLOS   E.  MEJÍA  ESCOBAR                          NILSON PINILLA  PINILLA                                

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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