18944(29-11-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18944  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado ponente:  

Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta No.  186  

          Bogotá,  D.C.,  veintinueve  (29)  de  noviembre de dos mil uno (2001).   

          Se  pronuncia  la  Sala sobre la colisión negativa de competencias  surgida  entre  los Juzgados Tercero Penal del Circuito de Santa Marta y Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de esa misma ciudad, en la causa adelantada  contra   JHON  WILMER  CASTAÑO  DURÁN  por el delito de porte de armas de defensa personal.   

ANTECEDENTES   

         1.  Dan cuenta los autos que en la  mañana  del  26  de  septiembre  de  2000,  agentes de la Policía Nacional que  adelantaban  planes  de  control en la Troncal de Caribe, a la altura del Parque  Tayrona,  aprehendieron  a JHON WILMER CASTAÑO DURÁN  por  haber  sido  sorprendido  en  el  porte  sin  el  salvoconducto   de  rigor  de  una  pistola  Walter,  calibre  9  mm.,  con  dos  proveedores con capacidad, cada uno, para quince cartuchos.   

          2.    La   Fiscalía   Seccional  de  Santa  Marta  abrió  la  investigación,   vinculó   mediante   indagatoria  al  capturado  CASTAÑEDA   DURÁN   y   resolvió  su  situación  jurídica  en  providencia  del 26 de octubre de 2000 con detención  preventiva  por el delito de porte de arma de defensa personal, tipificado en el  artículo  201 del Código Penal (Decreto 100 de 1980), subrogado por el 1º del  Decreto 3664 de 1986.   

         Clausurado  el  sumario,  la  Fiscalía  calificó  su  mérito el 14 de marzo de 2001.  Elevó acusación contra el  sindicado  CASTAÑEDA DURÁN  en  calidad  de  autor  del  delito  imputado  en  la  medida  de aseguramiento.   

          3.   El  Juzgado  3º Penal del Circuito de Santa Marta,   despacho  al  cual  le  fue  asignada  la causa en el correspondiente reparto, a  través  de  auto  de fecha agosto 3 pasado se declaró incompetente para asumir  su  control,  en  el  entendido  que al tenor del numeral 5º, del artículo 5º  transitorio  de la Ley 600 de 2000, el juzgamiento del delito de porte ilegal de  armas  de  defensa  personal  fue  atribuido a los Juzgados Penales del Circuito  Especializados.   

          4.    Por   su  parte,  el  Juzgado  2º  Penal  del  Circuito  Especializado  de  esa  misma  ciudad  plantea  que en la norma atrás citada se  mantuvo  la  competencia  de  los  Juzgados Penales del Circuito tratándose del  referido  hecho  punible. Cita en sustento además, la decisión de esta Sala de  fecha 28 de septiembre, ponencia del M. Dr. Jorge Córdoba Poveda.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

           1.   A  la  Sala  le  corresponde  resolver  el  conflicto  negativo  de  competencias planteado en el evento examinado, al tenor del inciso  2º  del artículo 18 transitorio de la Ley 600 de 2000, pues recae sobre asunto  de  la  jurisdicción  penal en el cual se encuentran involucrados un Juez Penal  del Circuito y uno del Circuito Especializado.   

             

          2.   En  la  definición  de  la  controversia  le  asiste  razón  al  último  despacho  atrás referido, cuando  afirma  que  la  recta  comprensión  del  artículo  5º transitorio del actual  Código  de  Procedimiento  Penal,  permite  colegir  que la competencia para el  juzgamiento  del  delito  de porte ilegal de armas de fuego de defensa personal,  al  que  se  contraen  además las presentes diligencias, corresponde sin duda a  los Jueces Penal del Circuito.   

          En  efecto,  el artículo 365 del actual estatuto punitivo (Ley 599  de  2000), contempla un tipo alternativo y compuesto, en el que se agrupan   varios  comportamientos  referidos a un mismo bien jurídico (importe, trafique,  fabrique,  transporte, almacene, distribuya, venda, suministre, repare o porte),  susceptibles  de ser realizados además sobre plurales objetos materiales (armas  de  fuego  de defensa personal, municiones o explosivos), cada uno de los cuales  podría configurar por si sólo un hecho punible autónomo.   

          Por  otra  parte,  al tenor del precitado artículo 5º transitorio  de  la  Ley  600 de 2000, resulta claro que la asignación del ámbito funcional  de  los  Juzgados  Penales del Circuito Especializados, tratándose de la figura  en  comento,  no  se  extendió a la totalidad de las conductas que por técnica  legislativa  se encuentran integradas en dicho precepto, sino que la restringió  a  algunas de ellas, concretamente, a la fabricación y tráfico de municiones o  explosivos,   de   manera  que  los  restantes  comportamientos  allí  también  reprimidos,  por  virtud  de  la cláusula general de competencia prevista en el  literal  b) del artículo 77 de la Ley 600 de 2000, corresponden al conocimiento  de  los  Jueces  Penales  del  Circuito,  desde  luego, con sujeción además al  factor territorial (artículo 81 ibídem).   

          No  sobra  añadir  que sobre este tema la Sala sostuvo en reciente  providencia  las  consideraciones seguidamente transcritas, sentando el criterio  que en esta oportunidad simplemente reitera:   

“Si se aceptara que el mentado numeral 5°  del  artículo  5°  transitorio  quiso comprender todos los comportamiento  señalados  en  los  artículos  365  y  366  del  C. P.  no se entendería  porqué  no  mencionó  todo  el   nombre  dado  a  esas  normas,  a saber:  “fabricación,   tráfico   y   porte   de   armas  de  fuego  o  municiones”  y  “fabricación,  tráfico  y  porte de armas y municiones de uso privativo de las  fuerzas   armadas”,   respectivamente,   sino   que   el  término  “porte”  fue  suprimido.   

“Además, tampoco se entendería que actos  contra  la  seguridad  pública  de  menor  gravedad,  como el porte de armas de  defensa  personal, cuyo conocimiento siempre se ha asignado a los jueces comunes  del  circuito  (artículos 71.4 del Decreto 2700/91, 9° de la ley  81/93 y  5.5.   de   la   ley   504/99),  pasen  a  ser  de  competencia  de  los  jueces  especializados, sin ninguna razón que lo justifique.   

“Por  otra  parte,  basta  leer  en  su  integridad  el  mentado  artículo  5° para percatarse que cuando el legislador  quiso  que  de  todas  las conductas o delitos comprendidos en un solo precepto,  conociera  el  Juez Penal del Circuito Especializado, así lo expresó, tal como  aparece  en  los  numerales  8°,  9°,  10°  y  11°, en los que se indica que  conocerá  “De  los  delitos  señalados  en el artículo …. del  Código  Penal”.   

“Sin  embargo,  tampoco  resulta acertado  aseverar,  como  lo hace el juez especializado, que de todos los comportamientos  sólo  se  le  asignó el conocimiento de la fabricación y tráfico de armas de  fuego  y  municiones, pues se tendría que colegir que conductas tan graves como  esas,  como  son las de importación, conservación, suministro, etc, no serían  de   competencia   de   los   jueces   del   circuito  especializados,  creados,  precisamente, para juzgar comportamientos de particular gravedad.   

“Una  atenta  lectura  de  la manera como  fueron  titulados los artículos 365 y 366, en los que, según transcripción ya  hecha,  se  incluye  no  solo  la  fabricación  y  el tráfico, sino el “porte”  y    del   numeral   5°   del  artículo  5°  transitorio,  tantas  veces  mencionado,   en  el que no se incluye el porte, con relación a ninguna de  las  dos  normas  citadas,  ni  la  fabricación  y tráfico de armas de defensa  personal,  de  que  trata  el  artículo  365,  lleva  a  concluir  que  de  los  comportamientos  a  que  se  refiere  esta  última  disposición,  no  son  del  conocimiento  del  juez  especializado  el  porte  de  armas de fuego de defensa  personal,  el  porte de municiones (para armas de fuego de defensa personal), ni  el  de  explosivos,  ni  la  fabricación  ni  el  tráfico de armas de fuego de  defensa  personal;  y  que  de  las  conductas  señaladas en el 366, no son del  conocimiento  del juez especializado, el porte de armas de fuego y de municiones  de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

“En   consecuencia,  de  las  conductas  contempladas  en  el transcrito artículo 365, son de competencia del juez penal  del  circuito  especializado, la fabricación y tráfico de municiones (de armas  de  defensa personal) y de explosivos, entendida en la expresión “tráfico”, la  importación,  el  transporte, el almacenamiento, la distribución, la venta, el  suministro  y  la  reparación. Y son de competencia del juez de  circuito,  el  porte  de  municiones  (para  armas de defensa personal), de explosivos y de  armas  de  fuego de defensa personal, así como la fabricación y el tráfico de  esta  última  clase  de  armas,  entendida  en  la  expresión  “tráfico”,  la  importación,  el  transporte, el almacenamiento, la distribución, la venta, el  suministro  y la reparación….”  (auto del 28  de septiembre de 2000, M.P. Dr. Jorge Córdoba Poveda).   

         Trasladados los anteriores conceptos al  caso  de autos, donde los dos funcionarios trabados en el conflicto admiten, con  apego  a  la  realidad  procesal además, que la conducta endilgada al procesado  CASTAÑO  DURÁN configuró  el  porte de arma de fuego de defensa personal, fuerza colegir que el  conflicto  negativo  de competencias debe definirse asignando el  conocimiento  del  presente  proceso  al Juzgado 3º Penal del Circuito de Santa  Marta,  al que se remitirá el expediente en forma directa por la Secretaría de  la Sala.   

          En  mérito  de  lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala  de Casación Penal,   

RESUELVE   

               1.        DIRIMIR   la  colisión  negativa  de  competencias  planteada entre los Juzgados 3º Penal del Circuito de Santa Marta  y  2º  Penal  del  Circuito Especializado de esa misma ciudad, en el sentido de  asignar  el  conocimiento  del  presente  asunto  al  primero  de  los despachos  mencionados.    

         2.  Por la  Secretaría  de  la Sala enviar el proceso al Juzgado  3º  Penal  del  Circuito  de  Santa  Marta para los fines indicados en la parte  motiva   y   comunicar   esta  decisión  al  Juzgado  2º  Penal  del  Circuito  Especializado    de    esa    misma    ciudad   anexando   fotocopia   de   esta  providencia.   

        Cópiese y cúmplase,   

         Contra esta providencia no procede ningún recurso.   

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO   E.   ARBOLEDA   RIPOLL                           JORGE   E.   CÓRDOBA   POVEDA              

HERMAN  GALÁN  CASTELLANOS                                        CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE   A.   GÓMEZ  GALLEGO                                    ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO            

ÁLVARO  O.  PÉREZ  PINZÓN                               NILSON  PINILLA   PINILLA                    

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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