18737(05-12-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18737  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. JORGE E. CÓRDOBA  POVEDA   

Aprobado acta N° 153  

Bogotá, D. C., cinco (5) de diciembre de dos  mil dos (2002).   

V I S T O S  

Resuelve  la Corte el recurso de reposición  interpuesto   por  el  defensor  del  procesado  JOSÉ  IGNACIO  MORENO DUARTE contra la providencia fechada el  pasado  27  de  septiembre,  por  medio  de  la cual se inadmitió la demanda de  casación  discrecional,  interpuesta  contra  la sentencia de segunda instancia  proferida   por   el   Juzgado   Treinta   y   Nueve   Penal   del  Circuito  de  Bogotá.   

SÍNTESIS  DE   LAS  IMPUGNACIONES   

Manifiesta   que   no  comparte   las  consideraciones  de la Corte, según las cuales, el libelista no fundamentó, de  manera  suficiente,  las  razones  que  lo llevaron a recurrir a través de este  medio  de  impugnación  excepcional,  para  lo  cual  copia  un fragmento de la  decisión  impugnada,  pues,  en  su criterio, “en la  misma  providencia  se  transcriben textualmente los enunciados que corresponden  exactamente  a  las  tesis  planteadas  por el suscrito recurrente; es así, que  cuando  expuse  en  la demanda que por el doble conocimiento del asunto, ante el  juez  penal  y  ante el juez de familia, en concurrencia con el requisito de que  el  encartado  estaba  obrando  de buena fe, lo que a su vez elimina el elemento  tipificador   ‘sin  justa  causa’,  se  configura  la  infracción      al     principio     non     bis     in     idem…”.   

También  argumenta  que  la exigencia de la  demostración   del  reproche,  tal  como  lo  asevera  la  Sala,  restringe  la  prohibición  consignada  en  la  norma  constitucional, en el sentido de que se  debió  indicar  cómo  el  procesado  fue  investigado y juzgado por los mismos  hechos,  toda  vez  que  tal  aserto  quedaría  circunscrito a la jurisdicción  penal,  lo  que nunca afirmó, “sino que he planteado  la   tesis   de  que  se  vulnera  el  principio  mencionado,  cuando  el  doble  enjuiciamiento  se  hace en jurisdicciones diferentes; en este caso, en la penal  y en la de familia”.   

Por tal motivo, dice que aceptó, conforme a  la  jurisprudencia,  que  el  proceso  de  alimentos  no  impide “el    conocimiento    de    la    jurisdicción    penal”.  Pero  en lo que no está de acuerdo es que la reclamante acuda  ante  ambas  jurisdicciones  para  demandar,  máxime  cuando en este asunto las  partes   habían   reglamentado   la  obligación  alimentaria,  “con  el  aval  del  Tribunal mediante sentencia aprobatoria de dicho  reglamento”,  para que posteriormente la denunciante  acudiera  ante  la  jurisdicción  penal  en  procura de una sanción, omitiendo  informarle  a  la  Fiscalía  la  existencia  del  citado  convenio,  el que fue  allegado  por  la  defensa,  pero  el  juez  le  dio  una valoración probatoria  errada.   

Estima que el juez penal que conoció de este  proceso  estaba  en  la  obligación  de  apreciar  correctamente  los medios de  convicción,   para  no  desconocer  las  decisiones  del  juez  de  familia  y,  consecuentemente,      no      vulnerar      el     postulado     constitucional  demandado.   

En  otras  palabras,  asegura  que  si  el  sentenciador  hubiese valorado correctamente las pruebas, necesariamente habría  concluido  que  el  objeto  del  proceso  se  dirimió  ante la jurisdicción de  familia,   por   lo   que   debió   respetar   el  postulado  del  non  bis  in  idem.   

Agrega  que le cuesta aceptar la afirmación  de  la  Corte,  según  la  cual,  no  dio  las razones por las cuales el citado  principio  fue  desconocido  en  el  proceso, “cuando  explicada  y  repetidamente,  sostuve en  el capítulo correspondiente a la  formulación  del  primer cargo, el por qué de manera indirecta se vulneraba el  artículo  29  de la C.N., al desconocer el fallo demandado las decisiones de la  jurisdicción  de  familia  legalmente  aportadas como pruebas al proceso, desde  luego,  repito,  con  el  ingrediente  de  que  no hubo dolo omisivo”.   

En consecuencia, advierte que como quiera que  desarrolló   los   cargos,   pues,   en   su   criterio,  hubo  “tergiversación,   cercenamiento  del  contenido  y  producción  de  efectos  no  establecidos,  en el análisis de las pruebas que hizo el fallador,  realmente  no  encuentro  asimilable  la  observación  final  de la providencia  recurrida”,   en   el  sentido  de  que  la  simple  discrepancia  sobre  la  estimación  de  los elementos de juicio, no constituye  sustentación atendible en esta vía excepcional.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Teniendo  en cuenta lo argumentos expuestos  por  el memorialista, la providencia no se repondrá, toda vez que, como se dijo  en  la  decisión  recurrida,  la casación discrecional incoada por el defensor  del  procesado,  está  centrada  en  la  discrepancia  de  criterios  sobre  la  valoración  de  las  pruebas,  lo  que,  como  se  sabe, no sólo no constituye  fundamento  para  acceder  a  ella,  sino  que  ni siquiera podría sustentar la  casación común.   

En  efecto,  como se dijo en la providencia  recurrida,  el  actor apoyado en los presupuestos de protección de los derechos  fundamentales  y  en  el desarrollo jurisprudencial, procede, como si se tratara  de  una  alegato de instancia, a afirmar que el sentenciador desconoció algunas  pruebas,  especialmente el fallo de la jurisdicción de familia, y tergiversó y  cercenó  otras, lo que condujo a que su procurado hubiese sido condenado por la  jurisdicción penal.   

En  esas  condiciones,  como  quiera que no  demostró,   con  la  suficiente  claridad  y  precisión  requerida,  cómo  al  procesado  se le transgredió el postulado del non bis idem  por haber sido  investigado  y  juzgado  por la jurisdicción penal y por la de familia, máxime  cuando  acepta que la jurisprudencia reiterada de la Corte lo encuentra viable y  posible,  dejó la argumentación en un simple enunciado que la Sala, por virtud  del principio de limitación, no puede entrar a complementar.   

Igual acontece con el pretendido desarrollo  jurisprudencial,  pues  no  ilustró  si  lo  pretendido  era  fijar  el alcance  interpretativo   de   alguna  disposición,  o  la  unificación  de  posiciones  disímiles  de  la  Corte,  o  el  pronunciamiento  sobre  un punto concreto que  jurisprudencialmente   no   ha   sido   suficientemente   desarrollado,   o   la  actualización  de  la  doctrina,  al tenor de las nuevas realidades fácticas y  jurídicas,  así  como  su  transcendencia  frente  a  la  parte conclusiva del  fallo.   

En   consecuencia,  no  se  repondrá  la  providencia impugnada.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

NO  REPONER  la  providencia  del  27  de  septiembre  del año en curso, por medio de la cual la  Sala  inadmitió la demanda  de  casación  presentada  a  nombre  de  JOSÉ IGNACIO  MORENO DUARTE.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  notifíquese  y cúmplase.    

ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO   ARBOLEDA  RIPOLL              JORGE E.  CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN   GALAN   CASTELLANOS            CARLOS A.  GÁLVEZ    ARGOTE                                 

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO               EDGAR  LOMBANA     TRUJILLO                                           

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                  YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

          Secretaria     

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