18547(01-08-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 18547  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

DR.   EDGAR   LOMBANA  TRUJILLO   

Aprobado Acta No. 112  

          Bogotá,   D.C.,   primero   (1º)   de   agosto  de  dos  mil  uno  (2001)   

          Decide  la  Corte las solicitudes de cambio de radicación elevadas  por  los  defensores  de  los  procesados LUIS EDUARDO  SÁNCHEZ  SALAZAR  y HECTOR  EDUARDO TAUTIVA CINTURIA.   

ANTECEDENTES   

          1.     LUIS    EDUARDO   SÁNCHEZ  SALAZAR  se  encuentra  sindicado en el  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Pereira  por  el  delito  de  secuestro  extorsivo  perpetrado  en  Horacio  Ramírez  Duque,  padre  del  doctor  Alvaro  Ramírez  González,  quien  ha  desempeñado importantes cargos públicos en el  Departamento   de   Risaralda,   entre   ellos,  el  de  Alcalde  de  la  citada  localidad.   Por tal motivo, el defensor peticiona el cambio de radicación  del   proceso   a   otro  Distrito  Judicial,  pues  aun  cuando  no  lo  indica  expresamente,  pretende el envío de las diligencias a otro despacho de la misma  categoría de diversa sede territorial.   

          Al     fundamentar     la     solicitud,     aduce     “que  la  sola presencia de personajes de tanta prestancia social  y  política,  dentro  del  proceso,  han  dejado  sus  marcas  y  huellas en el  mismo”    comprometiendo   la   imparcialidad   e  independencia  de  la  administración  de justicia.  Con miras a demostrar  tal  aserto  cuestiona las actuaciones llevadas a cabo en dicho trámite y que a  su  juicio  reflejan  la  necesidad del cambio de radicación para preservar las  garantías del enjuiciado.   

          Alude  al  resultado  sospechoso  del  dictamen  espectrográfico  realizado  por  el  C.T.I  de  Pereira,  de  abierta  contradicción  con el efectuado por ese organismo en Bogotá, que conceptúo la  manipulación  de  las  grabaciones utilizadas para el cotejo. Critica que en la  objeción  planteada  a  la pericia inicialmente referida, el Juzgado no hubiese  accedido  a  la  solicitud  de  la  defensa  de requerir los nuevos exámenes al  D.A.S.  o  al  Instituto de Medicina Legal; asimismo, la negativa de la libertad  provisional  “alejándose de manera flagrante de los  problemas  planteados en forma seria y responsable”,  decisión  confirmada por el Tribunal a través de providencia en la que abordó  “cuestiones   que   no   fueron   objeto   de  las  impugnaciones propuestas”.   

         El apoderado solicitó la práctica de varias pruebas.   

         2.   El  representante  judicial  del  implicado  HECTOR  EDUARDO  TAUTIVA  CINTURIA eleva  idéntica  solicitud con argumentos similares, empero especificando la necesidad  del cambio de radicación a otro Distrito Judicial.   

         Destaca  la  calidad de la víctima, su  injerencia  social, económica y política en el Departamento de Risaralda, así  como  su  parentesco  con  quien  fungió  no  hace mucho tiempo como Alcalde de  Pereira,  circunstancias que unidas a la gravedad de las conductas investigadas,  determinaron  la  parcialidad  de  los  funcionarios  judiciales que tienen a su  cargo  el  proceso, reflejada en la adopción de decisiones contrarias al debido  proceso,  a  la  presunción  de  inocencia  y al derecho de defensa, sin que la  solicitud  de nulidad planteada por razón de ello encontrara eco en el juzgador  a quo.   

         Se   refiere   en   este   último   punto,  concretamente,  a  las  contradicciones  en  los  dictámenes  espectrográficos;  a  la negación de la  libertad   provisional  pretendida  con  sustento  en  la  causal  objetiva  del  vencimiento  de  los  términos  en la etapa del juicio, y a su confirmación en  segunda  instancia  por  parte  del  Tribunal  de  Pereira,  cuando  en  asuntos  similares  y  precedentes la había concedido, decisión que motivó la denuncia  penal   del   sindicado   contra   el  magistrado  ponente  del  asunto  en  esa  Corporación.   

         3.     El    sindicado    TAUTIVA  CINTURIA a través de escrito allegado a la Corte con  el  propósito  de  adicionar las pretensiones de su defensor, informa que tiene  conocimiento  sobre  la  contratación que hicieron los denunciantes de sicarios  para   darle  muerte,  “al  parecer  por  no  estar  conformes  con  la  concesión” de su excarcelación  provisional.   

         

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

         1.  Al  tenor  del artículo 75-8º de la Ley 600 de 2000, la Corte  tiene  competencia  para  resolver la solicitud de cambio de radicación elevada  por  los apoderados de los sindicados SÁNCHEZ SALAZAR  y       TAUTIVA  CINTURIA,  pues  en  forma  implícita  o  explícita  pretenden  que  el  juzgamiento  prosiga  en  otro despacho judicial de la misma  categoría de diferente distrito judicial.   

         Por  esta  razón,  la  Sala  aborda  su  estudio  sin  que resulte  pertinente  considerar  la  práctica  de  las pruebas pedidas por el mandatario  judicial  del  primero  de  los  citados,  como  quiera  que  el asunto debe ser  definido   de   plano   de   conformidad   con   las  normas  que  regulan  este  incidente.   

         2.  El  cambio  de radicación tiene la finalidad de garantizar una  recta  administración  de justicia y las garantías fundamentales inherentes al  debido   proceso  frente  a  las  causas  externas  que  puedan  afectarlas,  no  susceptibles  de  ser  enfrentadas  a través de otros mecanismos.  En esta  comprensión,  el  artículo  85  del  actual  Código de Procedimiento Penal lo  autoriza  cuando  “en  el territorio donde se esté  adelantando  la  actuación  procesal, existan circunstancias que puedan afectar  el  orden público, la imparcialidad o la independencia de la administración de  justicia,   las   garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad  o integridad personal de los sujetos procesales o de los funcionarios  judiciales”.   

         Ninguno  de  los  anteriores  motivos  aparece  demostrado  en este  asunto,  donde los fundamentos esbozados por los defensores reflejan en esencia,  la  simple  inconformidad  de  los  abogados  con  las decisiones adversas a las  pretensiones que han formulado en el respectivo trámite.   

    

1. En efecto, según tiene establecido  de  antaño  la  Sala,  el  cambio de radicación por su carácter excepcional y  residual  procede  por  los  motivos  taxativamente  señalados  en  el precepto  citado,  al tenor del cual no resulta viable atendida la calidad de la víctima,  su  prestancia  social, política o económica, o con ocasión de la gravedad de  los  delitos  juzgados,  que  por  si  solas  no  determinan la alegada falta de  rectitud de la administración de justicia.     

         Por  otra  parte,  los  solicitantes no  demostraron  cómo  esas  circunstancias  pueden  afectar  la imparcialidad y la  independencia  de  los  funcionarios judiciales en la etapa de juzgamiento o las  garantías  de  los  sujetos  procesales, pues los efectos que le atribuyen a la  condición  de  la víctima, a sus nexos familiares y a la entidad de los hechos  punibles,  frente  a  la  formación  de  la  prueba  pericial  y respecto a las  decisiones  proferidas  en  las  instancias,  son  el resultado de apreciaciones  subjetivas   surgidas  de  la  inconformidad  de  los  apoderados  al  no  haber  encontrado    eco    en    las   pretensiones   elevadas   en   el   curso   del  trámite.   

         

         4.    Abundando   en   consideraciones,   en   esas  supuestas  irregularidades   procesales,  aducidas  de  manera  coincidente  por  los   defensores,  la  Sala  no  encuentra  razones  objetivas  para  el éxito de las  solicitudes examinadas.   

         4.1   Ciertamente, que el análisis espectrográfico realizado  por  los miembros del C.T.I. de la ciudad de Pereira hubiese sido manipulado con  resultados  adversos a los procesados y contrarios a la realidad, en el supuesto  de  corresponder  a  una  actuación  ilegal  de  los  servidores  públicos que  intervinieron  en  la  formación de la prueba, en manera alguna propiciaría el  cambio  de radicación, pues el ordenamiento procesal señala el correctivo para  estos  eventos  a  través  de  la  contradicción del dictamen, promovida en el  presente  asunto  con  obtención de una nueva experticia, que el Juzgado podía  requerir  de  ese  mismo  organismo  de  conformidad  con  el  artículo 313 del  estatuto  procesal  por  entonces  vigente,  y  sin que esa decisión refleje la  parcialidad  achacada  al  director de la causa por no acceder a la petición de  la defensa de solicitarla a una entidad diferente.   

         4.2   Tampoco  aparece comprometida la imparcialidad por haber  negado  el  a  quo  la  nulidad  pretendida  por  el  defensor  de  SÁNCHEZ  SALAZAR, que de acuerdo con sus  alegaciones  se  abstuvo  incluso  de impugnar en actitud de tácita conformidad  con  lo  decidido;  menos  aún,  por  el  resultado igualmente desfavorable, en  primera  y  segunda  instancia,  de la solicitud de libertad provisional elevada  con  fundamento  en la causal objetiva del artículo 415-5º del Decreto 2700 de  1991,  pero  que  finalmente  fue  concedida  como  se  infiere  del escrito del  sindicado  TAUTIVA  CINTURIA,  pues  como  ha  establecido de tiempo atrás esta  Sala,  “Grave  para  la administración de justicia  sería  el  aceptar  que  cada  vez  que  los  funcionarios  no  acceden  a  las  pretensiones  de las partes, haya necesidad de cambiar a los jueces naturales so  pretexto  de  no  ofrecer  éstos  garantía  de imparcialidad…”   (auto   de   mayo   18   de   1993,   M.P.   Dr.  Dídimo  Páez  Velandia).   

         4.3   Resta  añadir  en  este  punto,  que  la denuncia penal  formulada     por     el     sindicado     TAUTIVA  CINTURIA  contra  el  magistrado  que  intervino como  ponente  de  la  decisión  por medio de la cual el Tribunal Superior de Pereira  confirmó  la  negativa  de  la  libertad,  en  manera  alguna  brinda plausible  sustento  a  la  petición  de  cambio  de  radicación,  pues en el caso de ser  acogida  con  vinculación  jurídica  de dicho funcionario a la correspondiente  investigación,   simplemente   configuraría   la   causal   de  impedimento  y  recusación  contemplada  en  el  artículo 99-10º del Código de Procedimiento  Penal.   

          5.  Finalmente,  las  alegaciones  del  procesado  TAUTIVA CINTURIA  en  relación  con  su  seguridad,  que afirma se encuentra  en entre dicho  como  consecuencia  de  las  represalias  programadas  por  los familiares de la  víctima  del  secuestro  que  le  es  imputado,  no pasan de ser un aserto  carente  de  toda  demostración,  pues  al  escrito  no acompañó elementos de  juicio  objetivos, revestidos de entidad para acreditar la existencia del riesgo  inminente  para  su integridad personal, aducido incluso sin precisión siquiera  de la fuente de su conocimiento.   

         

          Por   las   razones   anteriores   la  Corporación no accederá al cambio de radicación deprecado.   

         En  mérito  de lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia,  administrando justicia en nombre de la República, y por  autoridad de la ley,   

RESUELVE   

          NEGAR   el   cambio   de   radicación  solicitado  por los defensores de los  procesados  LUIS    EDUARDO    SÁNCHEZ    SALAZAR     y    HECTOR    EDUARDO    TAUTIVA  CINTURIA.   

          Cópiese,    comuníquese    y    devuélvase    al    Juzgado   de  origen,   

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

No hay firma  

FERNANDO   ARBOLEDA  RIPOLL               JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS               CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE   A.   GÓMEZ   GALLEGO                              ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO           

ÁLVARO   O.  PÉREZ  PINZÓN                              NILSON  PINILLA  PINILLA           

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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