18497(12-02-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18497  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado     Ponente:    HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

Aprobado Acta No. 15  

Bogotá, D.C., doce (12) de febrero de dos mil  dos (2002)   

Surtido el traslado para solicitar pruebas, la  Sala  se  pronuncia  sobre  las  pedidas  por  la  Representante  del Ministerio  Público  y  el  señor  Defensor  del retenido con fines de extradición, Tulio  Trujillo Hoyos.   

I  ANTECEDENTES  

1.  La  Embajada  de  los  Estados  Unidos de  Norteamérica,  mediante  nota  verbal  175  del  16  de  febrero,  elevó,  por  intermedio  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  petición  de  captura  provisional  con  fines  de  extradición  de  Tulio  Trujillo  Hoyos, ciudadano  colombiano,  para  que comparezca a juicio por delitos federales de narcóticos,  según hechos que comenzaron en junio de 1999.   

2.  El  Fiscal General de la Nación mediante  resolución  del  27  de  febrero  de  2001  decretó  la  captura  con fines de  extradición  de  Tulio  Trujillo Hoyos, identificado con cédula de ciudadanía  colombiana  No.  70.559.465  y  pasaporte expedido el 21  de abril de 1998,  quien fuera capturado el 23 de marzo de 2001.   

3.   La   solicitud   de  extradición  fue  formalizada   según  nota  verbal No. 534 del 18 de mayo de 2001, remitida  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  señalando que debe obrarse de  conformidad  con  el  artículo  552  del  C.  de  P.P.  al  no existir convenio  aplicable.   

4. Remitidas las diligencias a la Corte se les  imprimió  el  trámite  pertinente,  en  desarrollo  del  cual  la  Procuradora  Delegada  y  el  defensor  del  requerido  en extradición elevaron solicitud de  pruebas.   

II PETICIÓN DE PRUEBAS  

1.   La  Procuradora  4ª Delegada en lo  Penal  solicita  se   exhorte al Gobierno de los Estados Unidos de América  para  que  remita  copia  debidamente  traducida al castellano de las siguientes  disposiciones:  Secciones  841   (b) (1) y (A), 952 (a)  y 960 (a) (1)  del  Código  Penal  de  los Estados Unidos por hacer parte de la resolución de  acusación formulada en su contra.   

2. El defensor del solicitado en extradición,  luego,  de  indicar  que  la  Corte  emite  los  conceptos  con la ligereza  que   en  desarrollo  del  trámite  administrativo  le  corresponde  y  de  cuestionar  la  figura  de la extradición, reclama un análisis ponderado de la  exigencia  legal  relativa  a  la  equivalencia  de  los  cargos  formulados,  (  “indicment”),  con  la  resolución acusatoria de  nuestro  sistema  jurídico,  el  que  debe  haber  cobrado  firmeza  en aras de  garantizar  la precisión e inmodificabilidad de los cargos para evitar así que  la  persona  extraditada  pueda  ser juzgada por hechos distintos. Agrega que de  acuerdo  con  el  sistema  judicial  del Estado requirente los cargos pueden ser  modificados   incluso  después  de  emitido  el  concepto. Motivos por los  cuales solicita se practiquen las siguientes pruebas:   

2.1.  Oficiar  a  la  Fiscalía General de la  Nación  para  que  remita  copia del expediente 6362 seguido en contra de Jairo  Correa  Alzate,  en  el cual obra el testimonio técnico de un abogado americano  que     indica    que    el    “indictment” no  hace  referencia  a  hechos  controvertidos  y  las  manifestaciones  del fiscal  colombiano  relativas  a  que  éste  no  es  equivalente  a  la  resolución de  acusación.   

2.2.  Se  oficie  a  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  de  la  Fiscalía  General  de la Nación para que remita   copia   íntegra   y  auténtica  de  los  documentos  de  soporte,  dictámenes  periciales,  testimonios técnicos allegados al proceso penal 6263, en el que se  admitió    que    no   es   lo   mismo   conspiración   que   concierto   para  delinquir.   

2.3.  Exhortar  al  Ministerio  de Relaciones  Exteriores  para  que  por  la vía diplomática  se obtenga certificación  del   Estado  requirente  respecto  a  que  los  hechos  referidos  en   un  “indictement”  no  pueden  ser controvertidos antes  del  juicio  y  expliquen  las  normas que la sustentan, lo anterior a efecto de  demostrar  que  no existe la equivalencia que reclama el artículo 513 del C. de  P.P.   

2.4. Por medio de carta rogatoria o exhorto se  solicite   al Fiscal competente para el caso No. 00-00195 CB informar si el  testimonio  de  la  agente  Pamela  M.Mixon  rendido el 3 de mayo constituye una  pieza  procesal  que  haya  sido  valorada por el gran jurado,  de ser así  deberá   explicar   porqué   tiene   una   fecha   posterior  al  “indictment”  del 20 de noviembre de 2000, si hace  parte    del   proceso   o    si   es   complementaria   del   “indictment”.   

2.5.   Para   probar   que   el  cargo  por  conspiración  no guarda equivalencia con el concierto para delinquir, por tener  elementos   propios,   como   lo   es   sancionar   la   organización  criminal  independientemente  del acuerdo o concierto para delinquir, y la responsabilidad  que  asume  el  miembro  de la conspiración, incluso por hechos cometidos antes  pide  se  exhorte  al Gobierno de los Estados Unidos para que  remita copia  auténtica  de  la  Sección  952 (a) y 960 (a ) (1), Sección 963, Sección 841  (b)  (1)  (A),  así  como  de  la  Sección  846  , normas que se invocan en la  acusación.   

2.6. Exhortar al Gobierno Norteamericano para  que   remita  certificación,  la que de acuerdo con la sustentación, debe  versar  sobre la existencia de un temor de guerra biológica en el territorio de  los  Estados  Unidos   con  lo  cual  al conceder la extradición el Estado  Colombiano   pondría  en  peligro  uno  de  sus  nacionales  cuando  está  obligado a protegerlo.   

III CONSIDERACIONES  

1.   Debe  precisarse,  desde  ya,  que  de  conformidad  con  lo   señalado de manera expresa por el artículo 520 del  Código  de  Procedimiento Penal, el concepto que se demanda de la Corte Suprema  de   Justicia   en   el  presente  trámite  de  extradición   debe  estar  fundamentado   en:  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  la  demostración  plena de la identidad del requerido en extradición, el principio  de  doble  incriminación,  la  equivalencia  de  la providencia proferida en el  extranjero  y  el  cumplimiento  de  lo  previsto  en  los  tratados  públicos,  cuando  definan la relación entre los Estados.   

Además, que según lo dispuesto por  el  artículo  508  ibídem incisos 2° y 3° del  Código  de    Procedimiento   Penal   la   extradición  no  procede   por  delitos    políticos    ni    cuando    el    requerido   es   colombiano   por  nacimiento     y    verse    la    solicitud   sobre     hechos     cometidos    con   

anterioridad al 16 de diciembre de 1997, fecha  en  la  que  se  promulgó  el   Acto  Legislativo No. 01 de 1997  y   que    varía   la   posibilidad  de   

conceder  la  extradición  de  nacionales.  También  habrá  de  considerarse   que  tratándose  del  análisis de la  validez  formal  de  la  documentación  que se aporta por el Estado requirente,  cuando  el  trámite  se  rige por las normas del Código de Procedimiento Penal  ante  la  ausencia  de  Convenio  o  Tratado,  se  encuentra  limitado  a que la  documentación   allegada   para  solicitar  la  extradición  cumpla   los  requisitos  de  forma,  es  decir,  que   haya sido aportada atendiendo las  formalidades  propias  del  país  que  formula  la  solicitud,  sin  que  pueda  examinarse su trascendencia y alcances.   

2.  En lo  concerniente con la práctica  de  pruebas  en  el  curso  de  este  trámite,  en  forma  reiterada la Sala ha  señalado  que  la  procedencia  y  conducencia de las pruebas está determinada  exclusivamente  por  la  aptitud  que  tengan  para demostrar o negar los hechos  sobre  los  cuales  la  Corte debe fundar su concepto. En este evento ante la no  existencia  de  convenio  entre  los  Estados debe orientarse por la regulación  definida  en  el  Código de Procedimiento Penal, es decir, que para los efectos  de  este  trámite  deberán  estar encaminadas a demostrar que no se encuentran  dadas    las    exigencias    formales   señaladas   por   el   artículo   520  ibídem.   

Conclúyese, entonces, que es improcedente el  examen  de  aspectos  sustanciales de la petición que se formula, pues se trata  de  una  solicitud  elevada  por  vía  diplomática, en cuyo trámite no pueden  desconocerse        los       principios      que   orientan   las   relaciones   entre los Estados y los propósitos  que    se    persiguen    con    este    mecanismo    jurídico    de   cooperación    internacional   tendiente   a  combatir  el delito   

mas allá de  las fronteras del Estado en  el   que   se   cometieron  las  conductas  transgresoras   del    respectivo   ordenamiento   jurídico,   nivel  en  el cual   resulta   inadmisible   entrar  a  cuestionar  la  validez  o  alcances  de  las  imputaciones  que  se  formulan,  pues  el  concepto que se reclama de la Corte,  reitérase, es meramente formal.   

Bajo  estos  parámetros  se  examinará  la  conducencia  de  la  pruebas solicitadas por el Defensor del requerido con fines  de extradición y por la Procuradora Delegada.   

2.1.  Como el Ministerio Público al unísono  con  la  defensa  solicitan  se  alleguen los textos de las normas presuntamente  desconocidas  por el  reclamado con fines de extradición se procederá por  la Sala al examen de este punto.   

La   formalización   de  la  solicitud  de  extradición  es el marco definitorio de los cargos por los cuales se requiere a  la  persona  en extradición, documento que tiene carácter diplomático, por lo  tanto,  debe  ser  considerado  como  un  acto de política exterior no sujeto a  cuestionamiento  diferente al que se hayan cumplido las formalidades propias, es  decir,  que  se  encuentre  debidamente traducido al castellano y certificada la  calidad  de los funcionarios que lo remiten, por tal razón las normas que deben  ser  acompañadas  junto  con  la documentación deberán referirse a los cargos  por los cuales se eleva la solicitud de extradición.   

En  este evento, se observa que mediante nota  verbal  diplomática  No.534  del  18  de  mayo  del  2001 (fls. 96 y s.s. de la  carpeta  anexa)  se  solicita  la  extradición  del  ciudadano colombiano Tulio  Trujillo  Hoyos  a  quien  se  acusa  de  infringir  el  Código  de los Estados  Unidos:   

Cargo  Uno.  Concierto para importar a los Estados Unidos una  sustancia  controlada  en  violación de las Secciones  963 y 952 (a)   

Cargo dos. Concierto  para   poseer   una   sustancia  controlada  (cocaína)  con  la  intención  de  distribuirla   en violación de las Secciones 846  y 841 (a) (1).   

Cargo   tres.  Posesión  de  cocaína  con  la  intención  de distribuirla, en violación del  Título    21    Sección   841   (a)(1).   

En la declaración jurada del Fiscal Adjunto,  George   F.  May,  aportada  en  apoyo  de  la solicitud de extradición se  indican   y  transcriben  las  normas  relevantes  de  los  Estatutos  Federales  vigentes   cuando los delitos por los que se le acusa fueron cometidos, son  del   Título   21   del   Código   de  los  Estados  Unidos,  la  Sección  963  para el cargo 1 atentado y  conspiración  para importar, Sección 846   atentado  y  conspiración  para poseer con la intención de  distribuir  para  el  cargo  2,  y la Sección 841 (a)  (1)  para  el  cargo  tres.  A  su  vez,  el  auto  de  acusación  (fl. 40 carpeta anexa) señala que el cargo 1 se condensa todo en la  violación    de    la   Sección   963,    el    cargo   2   en   la   Sección  846   y  el  cargo  3  en  la  Sección  841(a)  (1), e indicándose en cada uno de  ellos   que   la   sanción  es  la  prevista  por  la    Sección  841  (b)  (1)  (a), disposición  que fuera igualmente transcrita.   

Colígese  de  lo anterior que las normas que  involucran  todas  y cada una de las conductas que se le atribuyen al solicitado  con  fines  de extradición, Tulio Trujillo Hoyos, fueron aportadas, y que   obrando  manifestación  en  tal  sentido  de uno de los funcionarios del Estado  Requirente   no   puede   la   Sala   entrar  a  cuestionar  la  validez  de  su  afirmación,   por  cuanto  tal  manifestación  está contenida en la  declaración  jurada  vertida por el Fiscal Adjunto para el caso ante la Juez de  primera  Instancia  del  Tribunal  Distrital  de  los  Estados  Unidos,  para el  Distrito  Sur  de  Alabama,  certificación  que  se  encuentra  contenida en el  instrumento  refrendado por el Director de la Oficina de Asuntos Internacionales  del  Departamento  de  Justicia   de  los Estados Unidos de América y hace  parte  de  la  documentación autenticada, legalizada y traducida que sirvió de  fundamento a este trámite.   

Por consiguiente, se hace innecesario reclamar  del  Estado requirente normas cuya transcripción se encuentra ya aportada junto  con  la  documentación  a  que  se viene haciendo referencia, máxime cuando la  echada  de menos por la Procuradora Delegada ya obra en la actuación, así como  algunas   de   las  solicitadas  por  la  defensa,   específicamente,  las  Secciones  963,  846  y  841  (b)  (1) (a), que condensan las infracciones   imputadas y su correspondiente sanción.   

2.2. Como quiera que las pruebas señaladas en  el  escrito  petitorio  de  la  defensa  como   primera, segunda, tercera y  cuarta,  en  su  contexto,  están  encaminadas  a cuestionar la no equivalencia  entre           el           “indictment” y  la    resolución    acusatoria   su    análisis   se   hará   en   forma  conjunta.   

La inconducencia de las pruebas reclamadas con  tal  propósito  es  claramente  manifiesta,  por  cuanto, con ellas se pretende  reafirmar  el  criterio  jurídico  del  petente  sobre la no equivalencia de la  decisión  enjuiciatoria  proferida  en  el  Estado  requirente y la resolución  acusatoria   de  nuestro  sistema  jurídico,  cuestión  que  es  estrictamente  jurídica  y no se encuentra sujeta a prueba y cuyo análisis corresponde asumir  a la Corte al momento de rendir el concepto.   

No  otra  finalidad  persigue  la  solicitud  referida  a  que  se aporte el testimonio técnico del abogado americano  y  el  concepto emitido por el Fiscal que orientó el proceso 6362 y el traslado de  pruebas  periciales  y  conceptos técnicos del proceso 6263 que nada tienen que  ver  con  el  asunto que se tramita, para debatir si guarda o no correspondencia  el  cargo  de conspiración con la figura del concierto para delinquir, aspectos  que  no  trascienden  mas allá del debate jurídico frente al cual como pruebas  ninguna  relevancia  tienen. Igual suerte debe correr la solicitud de procura de  ilustración  sobre  el trámite judicial que se cumple en el Estado requirente,  aspecto  que  ninguna  consideración  puede  merecerle  a la Sala, en tanto, no  puede  ser  materia de examen, por cuanto, desbordaría la competencia que se le  atribuye  para  emitir un concepto sobre el cumplimiento de exigencias formales,  adentrándose   en   el   examen   sustancial   de  las  normas   por   aplicar.   

Del mismo modo, la pretensión relativa a que  se  explique  si  la  declaración  juramentada  aportada por la agente especial  PAMELA  M.  MIXON  es  una   pieza  procesal   considerada  o  no  por  el gran  jurado,     

resulta   inconducente  en  este  trámite.  Este    cuestionamiento    debe    formularse   al  interior  del  respectivo  proceso  penal  que se sigue en contra del señor Trujillo Hoyos, en  el  que  tendrá  la  oportunidad  de  aclarar  este  tipo de interrogantes, que  ninguna  incidencia  tiene  en  este  asunto,  por  cuanto, se reitera, al estar  orientada  la  solicitud  de  extradición  por  los rituales propios de la vía  diplomática  ningún  cuestionamiento  resulta  permitido para las afirmaciones  que  contengan  los  documentos que se aportan, pues a este nivel las relaciones  entre  los  Estados  se  encuentran  basadas en la buena fe y la autonomía. Las  manifestaciones  de  sus funcionarios judiciales hacen parte del ejercicio de la  soberanía  al  interior  de  su territorio, que administran justicia de acuerdo  con  el  sistema  legal  que los rige (“locus    regit    actum”).   

Finalmente,  ninguna  trascendencia jurídica  para  el  caso tiene la petición relativa a aportar una certificación sobre la  situación  política  que  vive  el  Estado  requirente  en  orden a definir la  viabilidad  de  la solicitud de extradición que se eleva, aspecto que no atañe  al  concepto  que  se  demanda de la Corporación motivo por el cual deberá ser  negada.   

III  DECISIÓN  

Las razones aducidas resultan suficientes para  concluir  que  debe  ser negada la solicitud de práctica de pruebas elevada por  la  Procuradora  4ª  Delegada en lo Penal, como las pedidas por el defensor del  requerido con fines de extradición, Tulio Trujillo Hoyos.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Negar la práctica de las pruebas solicitadas  por   la  Procuradora  Delegada  y  el  defensor  del  requerido  con  fines  de  extradición,  Tulio Trujillo Hoyos.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

         ÁLVARO O.  PÉREZ PINZÓN   

FERNANDO  ARBOLEDA  RIPOLL     JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS     CARLOS A.  GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO    EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

CARLOS        E.        MEJÍA  ESCOBAR                  NILSON PINILLA  PINILLA                     

         TERESA RUIZ NÚÑEZ   

         Secretaria   

    

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