17441(03-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 17441  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado ponente:   

                                     Dr. Carlos Eduardo Mejía Escobar   

                                     Aprobado Acta # 188   

Bogotá  D.C., diciembre tres (3) de dos mil  uno (2001).   

Vistos:  

Examina  la  Sala si la demanda de casación  presentada  a  nombre  del  procesado  JOSE  TOBIAS  CORREA  NIETO, reúne en su  aspecto  formal  los  requisitos  del artículo 225 del Código de Procedimiento  Penal.   

Antecedentes:  

El 1º de octubre de 1991 la Corporación de  Vivienda  de  Empleados del ICA “CORVEICA” le giró a CARACOL S.A. el cheque  #7750527  por  $1.000.000.oo.   De acuerdo con la información suministrada  por  la  empresa  de  radio  con  tal  suma  se  le  pagó  publicidad política  correspondiente  al  candidato  a  la  Cámara  de  Representantes  CESAR  PARDO  VILLALBA.   En los soportes documentales que se dejaron en CORVEICA se hizo  aparecer  que se desembolsó el dinero para pagar publicidad relacionada con los  centros  vacacionales  Angostura  y  Palmarena,  de  propiedad  de la entidad en  Bucaramanga y Santa Marta, respectivamente.   

El hecho fue denunciado por el Revisor Fiscal  de  la  Corporación  e  iniciada la investigación penal se vinculó a la misma  mediante   indagatoria   a   JOSE   TOBIAS  CORREA  NIETO,  Gerente  General  de  CORVEICA.   Se le resolvió situación jurídica el 22 de mayo de 1995 y el  4  de  diciembre  de  1996  fue  acusado por los cargos de falsedad en documento  privado  y  abuso  de  confianza.  Esta decisión fue confirmada en segunda  instancia  el  18  de julio de 1997, aunque sólo respecto del cargo de falsedad  pues   en   relación   con   el   atentado   patrimonial  se  había  producido  desistimiento.   Por dicha imputación lo condenó el Juzgado 3º Penal del  Circuito  de  Bogotá   a  2 años de prisión, de acuerdo con la sentencia  expedida  el  13  de  octubre  de  1999,  confirmada por el Tribunal Superior de  Bogotá  a través del fallo recurrido en casación, el cual fue proferido el 29  de febrero de 2000.   

La demanda:  

“El   juzgador   de   segunda  instancia  –dice  el  defensor  en el  único     cargo     que     formula—incurrió  en  la  sentencia  en  error  de  hecho  y  con  ello  la  violación  de  la  norma  sustancial que regula la presunción de inocencia …  (art.  445  del  C.  de  P.P.) en consonancia con el principio de favorabilidad,  norma  rectora  consagrada  en el art. 10 del mismo estatuto procesal, en cuanto  dejó  de  apreciar  elementos  probatorios  existentes  que  así lo ameritan y  necesariamente  conllevan  una  valoración  de los hechos con otras inferencias  razonables  y lógicas en observancia de los elementos de la sana crítica y las  garantías  procesales.   Se ignora la existencia razonable y manifiesta de  la duda partiendo de las pruebas que existen en el proceso…”.   

El   siguiente  es  el  fundamento  de  la  censura:   

1.   El  concepto  del  pago  a Caracol  según  la  orden  de giro de CORVEICA es “transmisión de comerciales centros  vacacionales”.    2.  El  concepto  del  pago  según la factura que  Caracol  le  entrega  a  CORVEICA  es  “transmisión  de comerciales según su  orden”.   3.  No existe ni esta probada una contratación distinta a  la  relacionada  en  el punto primero, que vincule a CORVEICA o a su Gerente con  publicidad política pautada en Caracol.   

“En  tal  virtud, el juzgador –anota   la   defensa   a   manera   de  conclusión—deja de lado la  apreciación  de  lo  favorable  y  no  valora probatoriamente que tanto para la  causación  o  trámite  como  el  pago  que  hizo  CORVEICA y el cobro que hizo  CARACOL   S.A.,   existe   consonancia   con  la  voluntad  de  la  Corporación  representada  en  quienes  suscribieron  la  orden  de egreso y que solamente se  presenta  la  desviación del pago cuando el dinero que recibe la empresa radial  lo  aplica  a  otro  concepto  contractual  que,  valga  la  pena repetir, nunca  contrató  ni  CORVEICA,  ni  su  Gerente, ni JOSE TOBIAS CORREA NIETO a título  alguno”.   

Los medios de prueba a que se hizo referencia  en  la  sentencia,  relacionados  con el hecho de que el egreso tuvo ocurrencia,  con  la  circunstancia  de  que  el Gerente no podía hacer gastos en publicidad  política  y  que  por  hacerlo  fue  sancionado  al  interior de la entidad, no  prueban el delito a juicio del recurrente.    

La  duda  planteada  es  tan  clara  que  el  funcionario  de  CARACOL  que  declaró  en  la  audiencia  pública admitió la  posibilidad  de que hayan podido aplicar el pago a un concepto equivocado y esto  aunado  al  control  previo  que  por  tal operación tuvo lugar en CORVEICA son  elementos     que     tienen    “efectos    de    favorabilidad    hacia    el  procesado”.   

“Los  errores en la valoración probatoria  –finaliza      el  libelista—condujeron  a la  violación  de  la  ley  sustancial  alegada  por  cuanto  la  excluyen, pero el  análisis  fáctico  que  hemos  expuesto  permite evidenciar entonces cómo las  conclusiones   hubiesen   sido   virtualmente  diferentes  de  haberse  valorado  correctamente  la  prueba  a  la que nos hemos remitido específicamente en este  escrito   y   que   en   caso   contrario   constituiría  la  materialidad  del  delito”.   Pide,  en consecuencia, que se case la providencia recurrida y  se absuelva a su defendido.   

Consideraciones de la Sala:  

Se viola indirectamente la ley sustancial por  error  de  hecho  cuando el juzgador omite la consideración de pruebas obrantes  en  el  proceso  o  considera  pruebas  que  no  obran   (falso  juicio  de  existencia);   o  cuando  distorsiona  el  contenido objetivo de los medios  probatorios,  haciendo  que digan lo que no dicen (falso juicio de identidad); o  cuando  aprecia  las pruebas sin apego a las leyes de la ciencia, los principios  de  la lógica o las reglas de la experiencia, es decir con desbordamiento de la  sana  crítica (falso raciocinio).   Y siempre que cualquiera de tales  yerros  sea  planteado  en el marco de la casación es necesario como condición  para  que  la Corte admita la demanda, precisar el medio de prueba en el cual se  concretó  la  equivocación  e  igualmente  demostrar  que otra hubiera sido la  orientación  de  la  sentencia de no haber tenido ocurrencia, lo cual obliga al  sujeto  procesal  postulante  a  confrontar  y desvirtuar los términos lógicos  sobre los cuales se construyó la decisión.   

En el presente caso el censor estuvo lejos de  cumplir  con  dichas  exigencias.   Le  bastó  invocar  la  causal  1ª de  casación  y atribuirle al fallo un error de hecho que en ningún momento logró  concretar.   No  precisó  qué  medio demostrativo fue omitido o supuesto,  tergiversado  en  su  contenido o en qué consistió la transgresión de la sana  crítica.   En  realidad  lo  único  que  hace  el defensor es oponer a la  conclusión  del  Tribunal  su  punto  de  vista  y  asegurar que si se hubieran  valorado   correctamente   las   evidencias   su   representado   habría   sido  absuelto.   

En   tales   condiciones,   es   clara  la  improcedencia  de  la  censura  pues como es sabido no hace parte del recurso de  casación  la discusión sobre la apreciación probatoria hecha por el juzgador,  salvo  cuando  la  misma  se  propone  a  partir  de  la no razonabilidad de los  fundamentos  probatorios  del  fallo,   circunstancia  que  no es la que el  defensor  planteó  en  el  presente  caso.  Simplemente aportó un escrito  cuya  estructura  es  la  de  un  alegato  de instancia y que en consecuencia no  concreta ningún error del Tribunal y menos su trascendencia.   

Así las cosas, no se admitirá la demanda y  se declarará desierto el recurso de casación.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

INADMITIR la demanda  presentada  a  nombre  del  procesado JOSE TOBIAS CORREA NIETO y en consecuencia  DECLARAR DESIERTO el recurso de casación.   

Cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE         

JORGE        ANIBAL        GOMEZ  GALLEGO                     EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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