16322ago

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 16322  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

          Magistrado Ponente:   

          Dr. JORGE E. CÓRDOBA  POVEDA   

          Aprobado acta N° 136   

Santafé  de  Bogotá,  D.C.,  diez  (10) de  agosto de dos mil (2000).   

V I S T O S  

Resuelve la Corte la admisibilidad formal de  la   demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del  procesado  JAIME ANTONIO MUÑOZ LOZANO.   

         A N T E C E D E N T E S   

1.-   El  juzgador de segunda instancia  sintetizó los hechos así:   

         “El  14  de  diciembre de mil novecientos noventa y cinco (1995),  la  Unidad  de  Reacción  Inmediata  de  la  Fiscalía  General  de  la Nación  practicó   la   diligencia   de  levantamiento  del  cadáver  de  OSCAR  ARMANDO  GONZÁLEZ  PORRAS, en la  transversal  13  Sur  frente  al Nro. 15 D 18, quien falleció a consecuencia de  heridas  de  arma  de  fuego,  hechos ocurridos aproximadamente a las 7:20 de la  noche.   

         “Como   autor   del   ilícito   se   señaló   a   JAIME    MUÑOZ,   alias   ‘El          Perro’”.   

2.- El Juzgado Séptimo Penal del Circuito de  Santafé  de  Bogotá, mediante sentencia del 14 de septiembre de 1998, condenó  a  Jaime  Antonio  Muñoz  Lozano  a  la pena principal de 25 años y 8 meses de  prisión  y  a las accesorias de rigor, como coautor de los delitos de homicidio  y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal.   

Inconformes  con  la  anterior decisión, el  procesado  y  su defensor interpusieron el recurso de apelación, el cual al ser  desatado  por  el  Tribunal Superior de la misma ciudad, el 14 de enero de 1999,  la  confirmó  en  su  integridad,  fallo contra el cual se interpuso el recurso  extraordinario  de  casación  y  dentro  del  término  de  ley se presentó la  respectiva demanda.   

         LA       DEMANDA       DE      CASACIÓN   

El  defensor  del procesado, al amparo de la  causal  primera  de  casación,  acusa al sentenciador de haber dictado el fallo  “violando  la  norma  sustancial proveniente de error de la apreciación de la  prueba existente dentro del proceso”.   

En   lo   que   denominó  “CONCEPTO  DE  LA VIOLACIÓN”, copia los  artículos  249  y  333  del  Código  de Procedimiento Penal y agrega que estos  preceptos  fueron  vulnerados  por el instructor y el “juez fallador”, al no  ser  tenidos  en  cuenta,  “ya  que  no existe una imparcialidad por parte del  funcionario  en  la  busca  (sic)  de  la  prueba para el esclarecimiento de los  hechos,  como  tampoco  en  la  etapa  del  juicio se decretó prueba alguna que  sirviera para clarificar los hechos investigados”.   

Como  un  argumento  más,  resalta  que  se  desechó  el testimonio de Giovanny Echeverri, quien sostuvo que el procesado no  fue  la  persona  que  le  causó  la muerte a Oscar González  Porras, con  quien  se  encontró  en  el  momento del hecho, siendo, además, conocido de la  madre de la víctima.   

Critica  que se hubiesen “desechado” las  declaraciones  de   Luz  Marina  Ocaña y Otilia Lozano, suegra y madre del  procesado,  y  de  Amparo  Sánchez,  quienes  aseveraron  que  su  defendido se  encontraba  en  su  residencia el día y a la hora en que ocurrieron los hechos,  no  compartiendo  las  motivaciones  del  juzgador, según las cuales “por ser  familiares   y   amigos  tendían  a  favorecer  al  procesado,  sin  dar  mayor  explicación,   sin  tenerse  en  cuenta  que  si  se  hubiera  analizado  estas  declaraciones  se  puede  observar  la  veracidad  de  las  mismas y es así que  llenarían todos los requisitos de la sana crítica…”.   

Se  duele  que  el  fallador  soportara  la  sentencia  en la declaración de José Ricardo González Porras, quien de manera  mal  intencionada señaló al procesado como el autor del homicidio, porque así  se  lo  había  informado  un menor cuyo nombre no suministró, y que no es otro  que  Giovanny  Echeverri,  el  que en la audiencia pública manifestó estuvo en  compañía  del  occiso  “y que la persona que le dio muerte a su amigo no era  la  misma  que  estaba  presente  el  día  de  vista pública”, en calidad de  acusado.   

Reitera que la declaración que rindió José  Ricardo  González Porras carece de veracidad, pues no suministró el nombre del  menor  Echeverri  a la Fiscalía, para que clarificara lo ocurrido, “ocultando  este  hecho,  hasta  que  hubiera  sido  investigado  por  el  procesado  y  sus  familiares…”.   

Luego  de copiar apartes del artículo 29 de  la  Constitución Política, agrega que en los fallos de instancia no se les dio  el  verdadero valor probatorio a las pruebas que favorecían y desfavorecían al  procesado,  motivo  por  el  cual  existe  error  de derecho por falso juicio de  convicción,  por  desconocerse “la tarifa probatoria … de la prueba plena o  semiplena    que    la   ley   concede…”   a   determinados   elementos   de  juicio.   

Como  normas violadas cita los artículos 29  de  la  Constitución  Política  y  249  y  333  del  Código  de Procedimiento  Penal.   

Por  lo  expuesto, solicita la casación del  fallo  y,  en  consecuencia,  que se de aplicación al numeral 1° del artículo  229 del Código de Procedimiento Penal.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

La  demanda  presentada  por el defensor del  procesado  no  reúne  los  requisitos  de  claridad  y  precisión que exige el  artículo 225 del Código de Procedimiento Penal para su admisión.   

Entre  los  desatinos  de  que  adolece , se  destacan los siguientes:   

No  dice  cuál  fue  la  norma  sustancial  vulnerada,  ni  su sentido, esto es, falta de aplicación o aplicación indebida  y  las  que  cita  como  tales, a saber, los artículos 249 y 333 del Código de  Procedimiento Penal, no tiene ese carácter.   

Así  mismo,  acusa  al  fallador  de  haber  incurrido  en  error  de  derecho  por  falso  juicio  de  convicción, al haber  desconocido  la  tarifa  legal,  sin  acatar  que  en materia procesal penal ese  sistema  de  valoración  probatoria  fue  sustituido  por  el de la persuasión  racional,  en el que el juzgador goza de libertad para apreciar los elementos de  convicción,  sólo  limitada  por  los  postulados  de  la  sana crítica, cuyo  quebrantamiento  se  debe  denunciar   por  la  vía del error de hecho por  falso raciocinio, labor que no emprende el censor.   

Por  otra  parte,  el  discurso  lo reduce a  oponerse  a  la  credibilidad  otorgada  a  unos  testimonios  y negada a otros,  particularmente  al  de  los  familiares  del   procesado  y  al  del mismo  Giovanny  Echeverri,  sin  percatarse que ello no constituye ningún yerro, sino  que  es  el ejercicio de la libertad conferida al juez por la propia ley y sólo  limitada, como se dijo, por la sana crítica.   

Finalmente,  y desconociendo el principio de  autonomía,  al  tenor  del  cual  al  interior  de  un mismo cargo no se pueden  entremezclar  ataques  correspondientes  a  causales  distintas, se desvía a la  causal  tercera,  cuando reclama por no haberse decretado en la etapa del juicio  pruebas  que  clarificarán  los  hechos,  con  lo que se habría desconocido el  principio de investigación integral, que tampoco demuestra.   

Frente a los anotados yerros de la demanda y  dado  que a la Corte no le es permitido, en virtud del principio de limitación,  entrar  a  suplir  sus  inconsistencias, se impone su rechazo, de acuerdo con lo  dispuesto por el artículo 226 del Código de Procedimiento Penal.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E   

RECHAZAR  IN  LIMINE la demanda de casación  presentada  a  nombre  del  procesado  JAIME  ANTONIO  MUÑOZ  LOZANO. En consecuencia, se declara desierto  el recurso interpuesto.   

Contra  esta  decisión  no procede ningún  recurso (art.197 del Código de Procedimiento Penal).   

Devuélvase     al     Tribunal    de  origen.   

Comuníquese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO  ARBOLEDA  RIPOLL                                          JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE                            JORGE    ANIBAL   GÓMEZ  GALLEGO   

MARIO   MANTILLA   NOUGUÉS                                        CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                            NILSON    E.    PINILLA  PINILLA   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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