10383(23-08-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 10383  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.  ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta No. 124  

          Bogotá,  D.C.,  veintitrés  (23)  de  agosto de dos mil uno (2001)   

          Decide  la  Corte  sobre  la  prescripción de la acción penal por  unos  de  los delitos de que trata la casación interpuesta por el Procurador 61  Judicial en el presente proceso.    

          Considera  la  Sala  así  mismo,  las  peticiones   del   procesado   JOSÉ  DEIMAR  SALAZAR  CORREA  de  redosificación  de la pena en virtud del  principio   de  favorabilidad,  de  redención  de  pena  y  libertad  por  pena  cumplida.   

ANTECEDENTES   

          1.   En la mañana del 26 de diciembre de 1993, en el interior  de  la  Catedral  de  Nuestra  Señora  del  Palmar  de  la  ciudad  de Palmira,  JOSÉ DEIMAR SALAZAR CORREA  disparó  el  arma  de  fuego  que  portaba  contra  Iván  Martínez Gutiérrez  ocasionándole  la muerte.  En la huída del lugar de los hechos pretendió  abordar  el  vehículo de servicio público conducido por Diego Fernando García  Osorio,   contra   quien   accionó   también   su   revólver   al  negarse  a  transportarlo.   

             

          El agresor se refugió  finalmente  en  una  residencia  vecina, donde fue aprehendido por agentes de la  Policía Nacional.   

          2.     La   Fiscalía   Seccional   de   Palmira   abrió   la  investigación,   vinculó   mediante   indagatoria  al  capturado  SALAZAR   CORREA   y  definió  su  situación  jurídica  con  detención  preventiva  por los delitos de homicidio  consumado  y  tentado,  en  concurso  con  el  porte  ilegal de armas de defensa  personal.   

          En  firme  tal  providencia,  con  fecha  abril  25  de  1994 y por  solicitud  del  procesado,  se  llevó  a  cabo la diligencia de formulación de  cargos  con  fines  de  sentencia  anticipada  (fs. 323 y Ss., cdno.1).  La  Fiscalía  le  imputó  la  autoría del homicidio perpetrado en Iván Martínez  Gutiérrez,  las  lesiones  personales  causadas  a  Diego Fernando García y el  porte  ilegal  de  armas  de  defensa  personal,  que  el sindicado SALAZAR  CORREA aceptó en los términos  consignados en el acta respectiva.   

          3.    El  Juzgado  2º  Penal  del  Circuito  de  Palmira,  en  consonancia  con  la  acusación,  dictó  el fallo mediante el cual condenó al  implicado  SALAZAR CORREA a  las  penas  principales de diecisiete (17) años y ocho (8) meses de prisión, y  multa  de  cinco mil pesos ($ 5.000), que el Tribunal Superior de Cali confirmó  al  desatar  el  recurso  de  apelación  incoado  por el procesado.    Inconforme  el  representante  del  Ministerio Público con tal pronunciamiento,  interpuso  el  recurso  extraordinario  pendiente de definición por parte de la  Corte.   

          La  demanda  se  declaró  formalmente  ajustada  a  las exigencias  legales en auto del 4 de abril de 1995.   

          4.   En  vigencia  del nuevo Código Penal (Ley 599 de 2000) y  de  conformidad  con  las  previsiones  contenidas  en  la  Ley  553 de 2000, el  procesado  SALAZAR  CORREA  solicitó  del Juzgado de primera instancia la aplicación retroactiva favorable  del  referido  estatuto  y,  por lo tanto, la readecuación de la pena impuesta;  asimismo,  la  libertad  por  pena  cumplida  atendido  el  tiempo de privación  efectiva  de  la  libertad  y  la  redención  reconocida  en decisiones de esta  Corporación   y   del   Juzgado   2º  Penal  del  Circuito  de  Palmira.    

El mencionado despacho remitió tal solicitud  a la Corte para su definición.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          1.    De  conformidad  con  el  artículo  83 del Código  Penal,  el  término de prescripción de la acción penal corresponde al máximo  de  la  sanción fijada en la ley, si fuere privativa de la libertad, sin que en  ningún  caso  pueda  ser  inferior a cinco (5) años ni exceder de veinte (20),  salvo  que  se trate de los delitos de genocidio, desaparición forzada, tortura  y  desplazamiento  forzado,  eventos  en los cuales tal tope se cifra en treinta  (30) años.   

          Ahora  bien,  al tenor del artículo 86 ibídem la prescripción de  la  acción  penal  se interrumpe con la resolución acusatoria o su equivalente  debidamente  ejecutoriada,  y  a  partir  de  entonces se inicia el cómputo del  lapso  prescriptivo  por  un  tiempo  igual a la mitad del señalado en la norma  atrás citada, no menor de cinco (5) años ni superior a diez (10).   

          Así  las cosas, como la pena máxima para el porte ilegal de armas  es  de  cuatro  (4)  años  de  prisión de conformidad con el artículo 201 del  Decreto  100  de 1980, subrogado por el 1º del Decreto 3664 de 1986, y  la  de  las lesiones personales de ocho (8) años de prisión al tenor del artículo  334  inciso  2º  ibídem,  disposiciones  que  reclaman  aplicación ultractiva  favorable  frente a las contempladas para esos hechos punibles en los artículos  114  y  365 de Ley 599 de 2000, actualmente en vigencia, resulta forzoso colegir  que  en el asunto examinado el término prescriptivo de la acción por razón de  tales  ilícitos  es de cinco (5) contados a partir de la fecha de la diligencia  con  equivalencia normativa a la resolución acusatoria, que se cumplieron el 26  de abril de 1999.   

         En este orden de ideas, con sujeción a  lo  establecido  en  el  artículo  39 del Código de Procedimiento Penal impera  declarar  la  prescripción  de  la  acción penal, en consecuencia, disponer la  cesación  de  todo  procedimiento  en  favor de JOSÉ  DEIMER  SALAZAR  CORREA  respecto  de  los delitos de  lesiones  personales y porte ilegal de armas de defensa personal, para continuar  el  trámite  del  recurso  de  casación  exclusivamente  en  relación  con el  homicidio  consumado en Iván Martínez Gutiérrez, que también le fue imputado  al procesado en las presentes diligencias.    

La   decisión   anunciada   implica   el  correspondiente   ajuste  de  la  pena  deducida  al  sindicado,  con  carácter  provisional  y  hasta  tanto  se  decide  el recurso extraordinario pendiente de  resolver,  que se efectuará retirando del quantum punitivo impuesto en el fallo  del  a quo, confirmado por el Tribunal, el incremento de dieciocho (18) meses de  prisión  efectuado  por  los  delitos  de lesiones personales y porte ilegal de  armas  concurrentes, respecto de los cuales se declarará la prescripción de la  acción penal.     

Así  las  cosas,  el homicidio simple cuya  autoría  fue  endilgada  al  acusado  tenía  prevista  en el artículo 323 del  Decreto  100  de 1980, subrogado por la Ley 40 de 1993, que era la norma vigente  para  la  fecha  de los hechos, una sanción de veinticinco (25) a cuarenta (40)  años  de  prisión  y  como  dentro  de  estos lindes punitivos se le impuso el  mínimo  atendida  la  concurrencia exclusiva de circunstancias de atenuación y  su  actitud  procesal, estos parámetros en la individualización de la sanción  deben  ser  aquí  también  respetados.   Por lo tanto, la Corte parte del  mínimo  señalado  de  veinticinco  (25)  años  de  prisión, morigerado en el  tercio  que le fue reconocido por su acogimiento a la sentencia anticipada en la  etapa  instructiva,  para  un  monto a descontar de dieciséis (16) años y ocho  (8) meses de prisión.   

2.       Tratándose  de  la solicitud elevada por el procesado SALAZAR  CORREA, encaminada a obtener la  aplicación   retroactiva  favorable  del  estatuto  punitivo  recientemente  en  vigencia,  que  en  su  artículo  103  sanciona con una pena menor el homicidio  simple  y  consecuentemente,  de  readecuación  de  la  sanción  impuesta,  de  redención  de la misma por trabajo durante el encarcelamiento y de libertad por  pena  cumplida,  se  enviará  fotocopia íntegra  de  la  actuación  del  Tribunal,  de la surtida ante la  Corte  así  como  de  la  solicitud pendiente de resolver al Juzgado de primera  instancia   y   se   dejará   a   su  disposición  al  procesado  SALAZAR  CORREA,  por  estar radicada en  él  la  competencia  para  pronunciarse sobre la libertad y los demás aspectos  inherentes  a  ella al tenor del artículo 19 transitorio de la Ley 533 de 2000,  condición  que  ostentan en este caso las peticiones de redención de pena y de  redosificación  de  la  misma por favorabilidad con ocasión de la vigencia del  actual  estatuto punitivo, en virtud de la incidencia que tienen para determinar  la procedencia o no de la excarcelación pretendida.    

Las  decisiones  del  a quo dentro de dicho  ámbito  funcional  ostentan  desde luego un carácter provisional y hasta tanto  se decide la casación interpuesta.   

No  sobra  advertir, por otra parte, que la  norma  citada fue declarada exequible en el fallo C-260 de marzo 7 de 2001, M.P.  Dr.  Alfredo  Beltrán Sierra y conserva su vigencia a pesar de haber empezado a  regir  la  Ley  600 del mismo año, no sólo porque reguló en forma temporal un  ámbito  de  la  competencia vinculándola a una específica situación procesal  que  no  desaparece  por  el  cambio  legislativo operado, sino también, porque  ninguna  contrariedad  se  advierte  entre  el  nuevo  régimen  procesal  y  la  comentada  disposición  transitoria,  de  manera  que no quedó cobijada por la  derogatoria  general  contemplada  en  el  artículo  535  del  nuevo Código de  Procedimiento Penal.   

         En  mérito  de  lo  expuesto, la Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

               1.  DECLARAR prescrita la acción penal en relación con  los  delitos  de  lesiones  personales  y  porte  ilegal  de  armas  de  defensa  personal.   Por  lo  tanto,  cesar  el  procedimiento  seguido contra   JOSÉ     DEIMAR    SALAZAR    CORREA por estos hechos punibles.   

2.  Descontar de la sanción impuesta  al  procesado JOSÉ DEIMAR SALAZAR CORREA   el  incremento  efectuado  por  los  delitos  de  lesiones  personales y porte ilegal de armas concurrentes, respecto  de  los  cuales  se declarará la prescripción de la acción penal.    En  consecuencia, con carácter provisional y hasta tanto se decide la casación  interpuesta,  la  pena  a  descontar por el citado es de dieciséis (16) años y  ocho (8) meses de prisión.   

        3.   Para  el  pronunciamiento  a  que hubiere lugar sobre la  solicitud  elevada  por  SALAZAR  CORREA  de  redosificación  de la pena por favorabilidad, de redención  de  pena  y  libertad  por  cumplimiento  de la misma, la Secretaría de la Sala  enviará  fotocopia  íntegra  de  la actuación del  Tribunal,  de  la  surtida  ante la Corte así como de la petición pendiente de  resolver  al  Juzgado  2º  Penal  del  Circuito  de  Palmira  y  dejará  a  su  disposición  al procesado SALAZAR CORREA,    funcionario    a    quien    compete    pronunciarse    sobre  ella.   

            4.  Continuar con el trámite del recurso extraordinario  de  casación  respecto  del  delito de homicidio que también le fue imputado a  SALAZAR  CORREA  en  las  presentes diligencias.   

5.  Solicitar al Juzgado 2º Penal del  Circuito  de  Palmira  la  remisión  de copia de las providencias que adopte en  este   caso   sobre   redención  de  pena,  redosificación  de  la  misma  por  favorabilidad y libertad del sentenciado.   

            Cópiese,     notifíquese     y  cúmplase,   

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL             JORGE E.  CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN  GALÁN  CASTELLANOS            CARLOS A.  GÁLVEZ ARGOTE           

JORGE  A.   GÓMEZ GALLEGO                               ÉDGAR     LOMBANA  TRUJILLO   

ALVARO        O.        PÉREZ  PINZON                                 NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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