9752 (08-07-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    LIBERTAD   PROVISIONAL/   PERSONALIDAD  DEL  PROCESADO   

La decisión judicial sobre reconocimiento del  subrogado  de  la  libertad  condicional,  y  por  anticipación de esta vía la  excarcelación,  no  depende  de  apreciaciones  genéricas  en torno a la   mayor  o  menor  gravedad  del  delito,  ni  a  la pluralidad de comportamientos  imputados,  tampoco  al  número de antecedentes penales, sino como lo ha venido  sosteniendo  la  Corte, del específico examen que ha de efectuarse en cada caso  sobre  el  cumplimiento  de los requisitos legalmente exigidos para otorgarla y,  en  particular,  sobre  la  personalidad,  la  conducta  en  el  establecimiento  carcelario  y  los  “antecedentes de todo orden” que pueda registrar el acusado,  revelados al interior del expediente.   

Proceso No. 9752  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                   

                                   

                                                                  Magistrado Ponente   

                                                                 Dr. NILSON PINILLA PINILLA   

                                                                 Aprobado Acta No. 78        

Santafé de Bogotá, D.C., julio ocho (8) de  mil              novecientos             noventa             y             siete  (1997).                                                        

V I S T O S    

El   defensor  del  procesado  ARGEMIRO  VELASQUEZ  ESTREMOR, quien se  halla  detenido  en  el Batallón de Fusileros de Infantería de Marina N° 5 de  Corozal,  Sucre,  interpuso  y  sustentó recurso  de reposición contra la  providencia  de  mayo  27 del año en curso, por medio de la cual la Corte negó  la libertad provisional del referido implicado.   

Surtidos los traslados previstos por la ley,  los demás sujetos procesales guardaron silencio.   

        CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

1°   El  apoderado  del   implicado  ARGEMIRO  VELASQUEZ  ESTREMOR  reclamó  de  la  Corte  el  otorgamiento para su  asistido  de  la libertad provisional apoyado en la causal segunda del artículo  55 de la ley 81 de 1993.   

2° Frente a la anterior petición, la Sala  en  auto  de  fecha  mayo  27  del  año que transcurre, negó la excarcelación  solicitada,  anotando  que  si  bien en aquella ocasión el incriminado cumplió  con   las   dos   terceras   partes  de  la  pena  impuesta  en  los  fallos  de  instancia,   no  aparecen  en  su  situación  específica  demostrados los  requisitos  de  índole  subjetiva  previstos  por  el  artículo 72 del Código  Penal, dado que:   

“En  este caso, de acuerdo con los fallos  de  instancia,  se  imputa  al  acusado  VELASQUEZ  ESTREMOR  que siendo miembro  activo   de  la  Armada Nacional , la noche del 17 de octubre de 1992,  en  el  municipio  de  San  Onofre,   pasó con varios acompañantes por la  droguería  atendida  por  PAUL  ERICK  DICKSON  ZAPATA  y  la novia de éste, a  quienes  insultaron y cuando PAUL reaccionó, el implicado, a pesar de superarle  por  estar  en  gavilla, mostrando un temperamento insensible e irrespetuoso del  derecho  a  la  vida, percutió un arma de fuego causándole la muerte.  La  ausencia     de     inhibición        que     evidenció     con  tal  conducta, en principio indica a la Corte  que,       para       los     fines   de  readaptación  social,  el incriminado debe cumplir en su integridad con la pena  impuesta,  por  el diagnóstico negativo sobre su personalidad que emerge de tal  comportamiento.”   

A    renglón    seguido    anotó   lo  siguiente:    

“Adicionalmente y con  incidencia  definitoria,  es  claro  que el delito cometido por un miembro de la  fuerza  pública,  en  las circunstancias anotadas, produce mayor desconcierto e  intranquilidad,    al    provenir  de  quien  debe  protección  y  no  agresión.   

Desconocer de tal manera  sus  deberes  y  traicionar  la  investidura,  es  cruel  realidad que se ofrece  contraria  a la liberación provisional que aquí se pretende, pues no basta que  la  conducta  del implicado haya sido calificada en forma satisfactoria, tampoco  la  dedicación al trabajo y la ausencia de antecedentes, factores que tan sólo  hacen  parte  de  la  valoración  integral que debe efectuarse, la cual en este  caso  subjetivamente  amerita  que  VELASQUEZ  ESTREMOR  siga cumpliendo la pena  impuesta en los fallos de instancia.”   

3°  El procurador judicial del implicado  interpuso  recurso de reposición contra la anterior providencia, reclamando que  sea  revocada para que en su lugar la Corte conceda la excarcelación reclamada.  Como  sustento de su inconformidad dice el recurrente que le “sorprende” que  esta  corporación para negar la libertad pedida “en la primera providencia de  abril  22  de 1997 la niega esgrimiendo una posición, en la reciente o segunda,  la  aquí  recurrida (mayo 27 de 1997) esgrime otra posición muy diferente a la  inicialmente sostenida.” (f. 82 cdno. de la Corte).   

Como segundo aspecto, sostiene el impugnante  que  de  nada  sirvieron  los  documentos que aportó en orden a demostrar “la  clase   de   personalidad  y  conducta  que  ha  mostrado  mi  defendido  en  el  establecimiento  donde  se  encuentra  recluido”, razón por la cual allega en  esta  ocasión  dos  “recomendaciones”,  y  un  certificado  expedido por el  Comandante  de  la  Compañía Comando y Servicios del Batallón de Fusileros de  Infantería  de  Marina  N°  5,  documentos  que  dan cuenta sobre la excelente  conducta y honestidad del implicado.   

Al tratar lo referente a la personalidad del  sindicado  percibida desde el punto de vista de la comisión del hecho punible a  él  atribuido,  dice el recurrente que debe examinarse la situación vivida por  el  procesado,  toda  vez que “cualquier error se convierte en un bumerang que  pondría  al  descubierto  su condición de militar y aún peor, de infiltrado o  espía  en  las filas enemigas” (f. 85 ib.), por lo cual “su estado anímico  podía explotar en cualquier momento” (f. 84 ib.).   

Agrega  que con la posición de la Corte se  está  “derogando  de plano la causal segunda del artículo 55 de la Ley 81 de  1993  o  sencillamente  es  letra  muerta,  aplicable  sólamente  a los delitos  ‘nobles’,    o  cuyos  sindicados  sean  ‘santos’   o   por   lo  menos  ‘beatos’.’’    

4°.    En  orden  a  responder  los  planteamientos propuestos por el recurrente, se tiene:   

Entre  la  providencia de fecha abril 22 de  1997,  por medio de la cual la Corte negó la libertad provisional pedida por el  defensor  del  incriminado  VELASQUEZ  ESTREMOR,  y  la ahora impugnada, ninguna  contrariedad  se  advierte, toda vez que en aquella oportunidad la Sala  no  accedió  al derecho pretendido en razón a que el sindicado no cumplía con las  dos  terceras  partes  de  la  sanción  impuesta (requisito objetivo), lo cual,  según  allí  mismo  expresó,  relevaba  “por  ahora  de analizar los demás  presupuestos’’,  mientras  que  en  el  proveído  recurrido (mayo 27 siguiente), ya cumplido ese  requisito  objetivo,  el  estudio  estuvo  encaminado  sobre  los  de naturaleza  subjetiva,  ésto  es,  “los  demás  presupuestos”  a  que  se  refiere  el  artículo  72  del  Código  Penal,   para concluir que el procesado debía  cumplir con la pena establecida en las instancias.   

No  es  cierto  que la Corte haya dejado de  advertir  los  aspectos  positivos  del  procesado,  toda  vez  que  en  el auto  protestado  en  forma  clara  expresó  que  “no  basta  que  la  conducta del  implicado   haya  sido  calificada  en   forma  satisfactoria,  tampoco  la  dedicación  al  trabajo  y  la ausencia de antecedentes, factores que tan sólo  hacen  parte  de  la  valoración  integral que debe efectuarse, la cual en este  caso  subjetivamente  amerita  que  VELASQUEZ  ESTREMOR  siga cumpliendo la pena  impuesta en los fallos de instancia.”   

La  decisión judicial sobre reconocimiento  del  subrogado  de  la libertad condicional, y por anticipación de esta vía la  excarcelación,  no  depende  de  apreciaciones  genéricas  en torno a la   mayor  o  menor  gravedad  del  delito,  ni  a  la pluralidad de comportamientos  imputados,  tampoco  al  número de antecedentes penales, sino como lo ha venido  sosteniendo  la  Corte, del específico examen que ha de efectuarse en cada caso  sobre  el  cumplimiento  de los requisitos legalmente exigidos para otorgarla y,  en  particular,  sobre  la  personalidad,  la  conducta  en  el  establecimiento  carcelario  y  los  “antecedentes  de  todo  orden”  que  pueda registrar el  acusado, revelados al interior del expediente.   

Al  abordar  dicho estudio, la Corte en el  auto  censurado  no  desconoció,  como  ya  se  dijo,  que  al  implicado no le  aparezcan  antecedentes, ni que su conducta durante el tiempo de reclusión haya  sido  calificada  en  muy  buena  forma y que se ha dedicado al trabajo; pero la  valoración  integral  que  debe  hacerse  en orden a establecer fundadamente la  readaptación  social,  no  permite  en su concreta situación acceder a la  liberación provisional reclamada por su defensor.   

Esto porque sus antecedentes conductuales y  sociales  ponen  de  presente una personalidad requerida de acentuar todavía el  tratamiento  penitenciario,  toda  vez que el homicidio en las circunstancias ya  advertidas,  además  cometido  por un miembro de la fuerza pública es, como se  destacó  en  el proveído impugnado “cruel realidad que se ofrece contraria a  la liberación provisional que aquí se pretende”.   

No se repondrá entonces en ninguna de sus  partes el auto recurrido.   

En mérito de lo expuesto la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA SALA DE CASACION PENAL,   

        RESUELVE   

NO REPONER la providencia de fecha mayo 27  de  1997,  por  medio de la cual se negó la libertad provisional solicitada por  el defensor del procesado ARGEMIRO VELASQUEZ ESTREMOR.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

FERNANDO      E.     ARBOLEDA  RIPOLL         RICARDO    CALVETE    RANGEL                                             

JORGE        E.        CORDOBA  POVEDA                 JORGE A. GOMEZ GALLEGO   

                                                                                              No firmo   

CARLOS        E.        MEJIA  ESCOBAR                   DIDIMO PAEZ VELANDIA          

                 No firmo   

NILSON           PINILLA  PINILLA                                      JUAN  MANUEL  TORRES  FRESNEDA             

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

   

    

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