14910 (16-12-98)

1998

Asistente Jurídico Inteligente

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    PROCESO No. 14910  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE  

Aprobado Acta No.195  

Santafé  de  Bogotá  D.C.,  dieciséis  de  diciembre de mil novecientos noventa y ocho.   

VISTOS:  

Mediante   demanda   presentada  ante  esta  Corporación,  el  defensor  público  de MARCO MAURICIO GUEVARA y DIONEL CHAVEZ  DEVIA,  pretende  iniciar  acción  de  revisión contra la sentencia anticipada  proferida  el  26  de julio de 1.995, por un Juez Regional de la ciudad de Cali,  en  la  que  se  los  condenó a la pena principal de 8 años de prisión y a la  accesoria  de  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas por el mismo  lapso,  negándoles  el subrogado de la suspensión condicional de la ejecución  de  la  condena,  como  coautores  de  un concurso de delitos de porte ilegal de  armas  de  uso  privativo  de  las  fuerzas  militares agravado y concierto para  delinquir.   

LA DEMANDA:  

Con  apoyo en la causal tercera del artículo  323  del  C.P.P., solicita el demandante la revisión del fallo proferido por el  Juzgado  Regional  de  Cali,  aduciendo  como hecho nuevo la sentencia ordinaria  dictada  en  segunda  instancia  el  14  de  noviembre  de 1.996 por el Tribunal  Nacional  que  modificó  la  dictada  el  20 de marzo de 1.996, también por un  Juzgado  Regional  de  Cali,  en  contra de Alexander Alzate Martínez, Fernando  Alzate  Martínez,  Evert  Humberto  Parra  Hernández  y  Orlando  Andrés Arce  Carvajal,  respecto  de  quienes,  por  no  haberse  acogido  a  la terminación  anticipada  del proceso, se rituó la actuación por el procedimiento ordinario,  condenándolos  a la pena principal de 8 años de prisión por los delitos porte  ilegal  de  armas  de  uso  privativo  de  la  Fuerza  Pública y concierto para  delinquir,  en  el  sentido  de reducir la sanción privativa de la libertad a 6  años,    al   absolverlos   del   segundo   de   los   punibles,   “por  las  razones allí indicadas y que  consistieron  básicamente en que el delito -el de concierto para delinquir- era  inexistente”,  precisando  que  se  trata del mismo proceso al que, por los mismos delitos, también fueron  vinculados  GUEVARA y CHAVEZ, que sí optaron por la sentencia anticipada.    

Lo  anterior,  constituye para el demandante,  “una     situación  verdaderamente      extraordinaria      al     proferirse     dos     sentencias  contrapuestas”  frente  a  unos  mismos  hechos,  por  lo que el condenado Marco Mauricio Guevara interpuso  acción  de tutela ante el Tribunal Superior de Cali, habiéndosele denegado por  improcedente,  aduciendo  que  existen otros mecanismos de defensa judicial como  la acción de revisión.   

Al  efecto,  anexa  como pruebas, copia de la  sentencia  del 26 de julio de 1.995, dictada por un Juez Regional de Cali, en la  que  se  condenó  anticipadamente a José Daniel Chávez Devia y Marco Mauricio  Guevara  a  la  pena  principal  de  8  años  de prisión como coautores de los  delitos  de  porte  ilegal  de armas de uso privativo de las fuerzas militares y  concierto  para  delinquir;  de  las  proferidas  en primera y segunda instancia  respecto  de  John  Alexander  Alzate,  Fernando Alzate, Hebert Humberto Parra y  Orlando  Andrés  Arce  y  del  fallo  de  tutela radicado bajo el No. 1253, del  Tribunal superior de Cali.   

CONSIDERACIONES:  

1º. A partir de la entrada en vigencia del  Decreto  2700  de  1.991,  la  acción  de  revisión,  antes denominada recurso  extraordinario,  dejó  de  ser  de  competencia  exclusiva de la Corte, pues de  conformidad  con  lo  dispuesto en el artículo 68.2 del C.P.P., esta Sala Penal  únicamente   conoce   de  la  misma,  “cuando  la  sentencia  ejecutoriada  haya sido proferida en única o  segunda  instancia  por  esta  corporación,  por el Tribunal Nacional o por los  Tribunales   Superiores   de   Distrito”,  precisamente  porque  con  el  nuevo  estatuto  procedimental  se  pretendió  descentralizar  la  competencia  para  el trámite de dicha acción,  asignándosela  también  a  los Tribunales Superiores de Distrito y al Tribunal  Nacional,  en  lo  que  atañe a las sentencias ejecutoriadas proferidas por los  respectivos     juzgados,    respecto    del    cual    son    sus    superiores  jerárquicos.   

2º.  Ahora bien, como en el presente caso la  acción  de  revisión  intentada  por  el  defensor  público de MARCO MAURICIO  GUEVARA  y  JOSE  DIONEL  CHAVEZ está dirigida a remover los efectos de la cosa  juzgada  de  una sentencia anticipada proferida en primera instancia por un Juez  Regional  de  Cali, que por no haberse apelado cobró ejecutoria el 22 de agosto  de  1.995,  es  evidente  que no es la Corte la competente para conocer de dicho  asunto, sino el Tribunal Nacional.   

3º.  Es  que,  si  bien  las  normas  sobre  competencia,  en materia de revisión no son muy explícitas en lo que concierne  a  las  sentencias  dictadas  por  los Jueces Regionales, lo cual se debe, de un  lado  a  multiplicidad de disposiciones expedidas excepcionalmente y de otro, al  paralelismo  normativo  que  de  alguna  manera quedó vigente al adoptarse como  permanente  la  mayoría  de  aquella  legislación  mediante el Decreto 2271 de  1.991,  que por mandato del artículo 1º de la Ley 15 de 1.992, es la aplicable  a  la  justicia  regional en virtud del principio de integración a que alude el  artículo  5º. transitorio del actual C. de P.P., que previó que si bien dicha  jurisdicción      se      integra      a     la     ordinaria,     “La   competencia  de  estos  despachos  -Jueces   regionales   y   Tribunal   Nacional-   no   se   modifica”.   Por   ello,   una  interpretación  sistemática  de  las disposiciones previstas sobre la meteria en el C. de P.P.,  permite,  sin  lugar  a dudas, arribar a la conclusión, de que el legislador de  1.991,  le  asignó  competencia al Tribunal Nacional para conocer de la acción  de  revisión,  pues  lo  dispuesto en el artículo 1º del Decreto 099 de 1.991  (adoptado  como  legislación  permanente),  en  el sentido de que, “La  Sala de casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia  conoce con relación a los procesos de competencia de los  Magistrados  y  Jueces  de  Orden  Público:  1.  del  recurso extraordinario de  casación;  2.  Del  recurso  extraordinario revisión; 3. Del recurso de hecho,  cuando      se     deniegue     el     recurso     de     casación.”,  fue  abrogado  por el nuevo Código,  por  cuanto  reguló  íntegramente  todo lo relacionado con la competencia y el  trámite de la revisión.   

4º.  Sobre  este  tema, ya la Sala se había  pronunciado  en  auto del 11 de noviembre de 1.994, con ponencia del Magistrado,  Dr. Juan Manuel Torres Fresneda, así:   

             “Las razones del Tribunal Nacional serían de recibo  si  con posterioridad a los decretos que invoca no se hubiese expedido una nueva  Codificación  Procesal  Penal  mediante  Decreto 2700 de 1.991, regulándose en  ella  en  tema  de  la  revisión  para variar la concepción de la legislación  precedente    instituyéndola    como   acción   extraordinaria   y   regulando  íntegramente sus causales, el procedimiento y la competencia.   

      Dentro de esta  normatividad  se tiene dentro de la procedencia de la acción (artículo 232) su  extensión     a     todas    las    ‘sentencias  ejecutoriadas -naturaleza de la que aquí se ataca-, sin  que  se  haya  previsto excepción alguna, ni se haga diferencia respecto de los  jueces  ordinarios  o  los regionales, haciéndose pertinente recordar que en el  artículo  5º.  transitorio  ibídem  se  dispuso  precisamente la ‘integración’   de   la   hasta   entonces  llamada  jurisdicción  de  orden  público a la ordinaria, sustituyendo su nombre por el  de jueces regionales y Tribunal Nacional.   

       En  cuanto al  trámite  se  refiere,  el  artículo  235  también lo unifica así se trata de  asuntos  sometidos  al  conocimiento  de la Corte o de los tribunales, y si bien  las  disposiciones sobre competencia no resultaron en cuanto a claridad las más  afortunadas,  tampoco  de  la  suficiente  carece para entender, de acuerdo a su  origen,  cual  es el órgano que ha de adelantar la acción de revisión, según  sea el orígen de la sentencia o decisión que se ataque.   

       La  primera  regulación  que  en  este  sentido se descubre, la constituye la referencia que  trae  el  Código  de Procedimiento Penal en los artículos 235, 236, 239, 240 y  241,   porque   invariablemente   aluden   a   la   actuación  de  ‘Magistrados’       y      de      ‘Salas’  en  una  inequívoca  referencia a la  necesidad  de  que  el conocimiento de ésta acción extraordinaria quede en las  Corporaciones   judiciales,   y  de  modo  coincidente  los  artículos  68-2  y  7’-3  le  adjudican  ese  conocimiento  a  la  Corte  en Sala de Casación Penal cuando la acción recaiga  sobre         providencia        ‘proferida  en  única o segunda instancia por esta Corporación, por  el  Tribunal Nacional o por el Tribunal Nacional o por los Tribunales Superiores  de   Distrito’,  y  a  los  Tribunales  Superiores de Distrito, en Salas de Decisión Penal, cuando se trate  de    providencias    ejecutoriadas   ‘emitidas   por   los   jueces  del  respectivo  distrito’.   

      Cierto es que  en  el  artículo  69  que  regula  dentro del mismo estatuto la competencia del  Tribunal  Nacional,  no  se  incluyó  un  numeral  que  hubiese  adscrito a esa  corporación  el  conocimiento  de  la  acción  de revisión cuando se trate de  sentencias,  cesaciones  de  procedimiento  o  preclusiones  adoptadas  por  los  juzgados  regionales,  Más,  esa  omisión  no  autoriza  a  sostener que estas  providencias   se   quedaron   sin   acción  de  revisión,  ni  a  recurrir  a  disposiciones  sustituídas  para  pretender que el conocimiento sigue siendo de  la  Corte, como tampoco a inferir una competencia por analogía cuando ella debe  estar  señalada por el legislador de modo expreso, porque de la interpretación  sistemática  que  se viene elaborando surge inequívocamente que las sentencias  de  los  jueces  regionales son susceptibles de esta acción extraordinaria, que  de  ellas  no  conocen  ni  la  Corte ni los Tribunales de Distrito por cuanto a  aquella  ni a estos les ha sido asignada dicha competencia, pero que adjudicadas  en  cambio  en  el  inciso  final del artículo 235 del Código de Procedimiento  Penal  atribuciones  en  ese  ámbito  al  tribunal Nacional, y señalándole el  procedimiento,  surge de allí una competencia residual que tanto se acomoda con  los  principios bajo los cuales se distribuyen los demás asuntos entre la Corte  y  los  Tribunales  de  Distrito,  como  con  la especial materia adscrita a ese  Tribunal   único   y   los   juzgados   regionales   que   se   le   subordinan  jerárquicamente.   

      Es verdad que  el  artículo  1º.  de  la  Ley  15  de  1.992  dispuso que para los delitos de  competencia  de  los jueces regionales y el Tribunal Nacional se aplicarían las  normas  especiales  de  procedimiento  y  sustanciales  de  conformidad  con  el  artículo  5º. transitorio del Decreto 2700 de 1.991. Más como en este Decreto  se  había  derogado  lo  atinente  a  la competencia exclusiva de la Corte para  conocer  de la acción de revisión como queda visto, no resulta posible que por  esa  sola  evocación  viniera  a  revivir  disposiciones  abrogadas…”.   

5º. No queda duda entonces, que la acción de  revisión  propuesta  por  el  defensor  Público  de los condenados MARCO TULIO  GUEVARA  y  JOSE  DIONEL  CHAVEZ,  contra  la  sentencia anticipada proferida en  primera  instancia  el 26 de julio de 1.995, por un juzgado regional de Cali, es  de  competencia  del  Tribunal  Nacional y no de la Corte, razón por la cual se  abstendrá  de darle trámite, disponiéndose, en consecuencia, el envío de las  diligencias a dicha corporación, para lo de su cargo.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

1º.  Abstenerse  de  conocer,  por  falta de  competencia,  de la acción de revisión interpuesta por el defensor público de  Marco Mauricio Guevara y José Dionel Chavez.   

2º.  Como  consecuencia  de  lo  anterior,  envíense    las   diligencias   al   Tribunal   Nacional,   para   lo   de   su  cargo.   

3º.   Comuníquese   esta   decisión   al  demandante.   

JORGE ENRIQUE CORDOBA POVEDA  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL             RICARDO CALVETE RANGEL   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE    JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO          CARLOS  EDUARDO  MEJIA  ESCOBAR            

DIDIMO            PAEZ  VELANDIA                  NILSON PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria    

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