14572 (18-08-98)

1998

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 14572  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

          Magistrado Ponente   

          DR. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

          Aprobado Acta No.122   

Santafé de Bogotá, D.C., dieciocho (18) de  agosto de mil novecientos noventa y ocho (1.998).   

          VISTOS:   

Decide la Corte sobre la admisibilidad formal  de  la  demanda  de  revisión  presentada  por  el apoderado de JUDITH MIRELLIS  REVOLLO  VITOLA contra la sentencia del Tribunal Superior de Sincelejo proferida  el  primero  de  abril  de  1.997 que confirmó la dictada por el Juzgado Cuarto  Penal  del Circuito de la misma ciudad el 19 de diciembre de 1.996, por medio de  la  cual  se  condenó  a  esta  procesada  a  la  pena principal de 27 años de  prisión,  como  cómplice  del  delito  de  homicidio  agravado  cometido en la  persona  de  Rafael Mosquera Montoya, al tiempo que absolvió por el mismo hecho  a Yardennis Díaz Sierra y Shirley María Hernández Fernández.   

         HECHOS:   

Fueron sintetizados por el Tribunal Superior,  en los siguientes términos:   

         “Narran  los  autos  que  el  médico  RAFAEL MOSQUERA MONTOYA y su  hermano  JUAN  CARLOS  MOSQUERA  MONTOYA  salieron de la residencia del primero,  situada  en el barrio La Terraza de esta ciudad, a eso de las 11 de la noche del  martes  18 de abril de 1.995; se desplazaban en una motocicleta y al llegar a un  puente  situado  a  poca  distancia  de  la  casa,  a  la salida de dicho sector  residencial,  fueron interceptados por tres (3) sujetos que se encontraban allí  y  que sacaron sus armas de fuego y empezaron a disparar contra el galeno, quien  con  su  hermano  cayó al piso, donde fue rematado, mientras que JUAN CARLOS se  incorporó,  corrió  para  salvar  su  vida  y dar aviso a los vecinos y cuando  llegaron  en  actitud de auxilio, encontraron al pediatra moribundo en brazos de  su   otro   hermano   de   nombre   NORMAN   RAFAEL   MOSQUERA   TUIRAN,   quien  coincidencialmente  pasaba  en microbuseta por el lugar y al observar los hechos  se  bajó  cuando  su hermano yacía en el suelo y los tres (3) agresores huían  del  sitio.  Cuando  el herido fue llevado al Hospital Regional de Sincelejo, ya  había fallecido.   

         Al   efectuar   las   averiguaciones   de  rigor,  las  autoridades  recogieron  el  clamor  de  vecinos,  amigos y familiares, quienes, todos a una,  sindicaron  a  la  señora  YUDI  INES  PUPO  MONTERROZA, compañera del médico  asesinado,   de   ser   autora   intelectual   o   determinadora   del  episodio  criminal.   

         Vinculada  JUDI  INES  PUPO MONTERROZA como procesada, en virtud de  las  evidencias  que  lograron  arrimarse al proceso, dicha incriminada terminó  finalmente   aceptando   su   responsabilidad   como  determinadora  del  hecho,  comprometiendo  igualmente  con su dicho a los mandatarios de su determinación,  procesados  GERMAN  ERNESTO  ARBOLEDA  RICARDO,  OSCAR  PERDOMO CUETTER y VICTOR  JAVIER  CHACON  ORTIZ  y  a  sus  amigas  JUDITH  REVOLLO  VITOLA, SHIRLEY MARIA  HERNANDEZ  FERNANDEZ  y  YARDENNIS DIAZ SIERRA, sindicando a estas últimas como  cómplices  o  cooperadoras  de su conducta delictiva, por haberle prestado cada  una  de  ellas  colaboración  y  ayuda  que  de  una u otra forma facilitaron e  hicieron expedita la ejecución del hecho punible”.   

         LA DEMANDA:   

Aduce el apoderado de JUDITH MIRELLIS REVOLLO  VITOLA  la  causal primera de revisión consagrada en el art. 232 del Código de  Procedimiento  Penal,  que  reproduce  en  su integridad, afirmando como premisa  inicial  de  la  acción  la  inocencia  de  su  representada, pues habría sido  condenda  “por  un  delito  que  no  cometió  y  no  existió  dolo de su parte  (sic)”.   

En criterio del demandante, la sentencia del  Tribunal  es  “contradictoria”  y  se  sustentó en “pruebas inconducentes” y en  “elementos  de  juicio paupérrimos”, que de ninguna manera permitían demostrar  la  responsabilidad  de  REVOLLO VITOLA, máxime cuando igualmente se condenó a  Germán  Arboleda,  Oscar Perdomo y Víctor Javier Chacón y no se requerían de  “más personas para su consumación”.   

Califica  de  “justo  y  equitativo”  que el  Tribunal  hubiera  absuelto a las procesadas “YARDENNIS y SHIRLEY”, pero critica  que  de manera oficiosa no hubiera procedido igual respecto de REVOLLEDO VITOLA,  quien  “por  ausencia  de defensa técnica” si fue condenada, pese a nunca haber  tenido “la intención de la complicidad en el homicidio”.   

Manifiesta así mismo su inconformidad con la  valoración   probatoria  que  se  hiciera  de  la  versión  rendida  por  PUPO  MONTERROZA  y  “Betty”,  en la medida en que el sentenciador las habría acogido  sin tomar en cuenta la realidad procesal.    

Sostiene  que  es reprochable “la violación  del  derecho  de  defensa  por omisión de pruebas y por falta de ser apreciadas  otras  pruebas”  por  parte  del juzgador, en la medida en que si el defensor de  REVOLLEDO  VITOLA  hubiese impugnado la sentencia de primer grado, otra distinta  habría sido la decisión adoptada por el Tribunal.   

De  otra  parte,  asegura  que  no  obstante  existir  pluralidad  de condenados, una incorrecta interpretación de los hechos  “condujo  al quebrantamiento directo de derecho” y a la condena de su defendida,  por  lo  que  solicita  se  invalide  el fallo, ya que la causal aducida procede  cuando  “en  virtud  de  una  sentencia  contradictoria  haya sido condenada una  persona por un delito que no cometió”.   

         CONSIDERACIONES:   

1.  La acción de  revisión  procede por los motivos taxativamente fijados en el artículo 232 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  teniendo  por  principal objetivo atacar las  sentencias  pasadas  por  autoridad  de  cosa  juzgada,  con  fundamento  en las  específicas   circunstancias  condicionantes  allí  determinadas,  que  en  la  mayoría  de  los casos son extrínsecas al proceso originario y por ende ajenas  a  yerros  fácticos  o  jurídicos  directamente  derivados del pronunciamiento  constitutivo del fallo.   

2. Concretamente,  en  relación  con  la  primera  causal  señalada  en  el  precepto en cita, ha  precisado la Sala en auto del 19 de agosto de 1.997, que:   

         “Las  dos  hipótesis a que ella se refiere, esto es, que el delito  no  podía  cometerse  sino  por  una  sola  persona, o que la infracción sólo  podía  realizarse  por  un  número  menor al de las personas condenadas, dicen  relación  a  aquéllos casos en que no obstante ser indiscutible en razón a la  naturaleza  y  características  de  la delincuencia objeto de juzgamiento y los  hechos  que  probatoriamente  se  hayan  acreditado en la sentencia, el fallador  condena  a  varias personas cuando la conducta imputada sólo podía ser obra de  una  de  ellas  o  ser  cometida  por  un  número  inferior  de  las que fueron  sentenciadas.   

         ”  3. De ahí que al precisar su concreto alcance haya señalado la  Corte  que  “esta  causal no se refiere a los eventos en que por interpretación  de  las  normas  o  de  los  hechos,  el  recurrente  considera, disintiendo del  razonamiento  del  Juez  que  profirió  la  sentencia,  que  en una determinada  conducta  no  se puede predicar la coautoría, pues este debate se tiene que dar  en  las  distintas  etapas  del  proceso,  o  en  la Corte, pero solo en sede de  casación,  y  como  violación directa o indirecta de la ley sustancial, según  el  caso.”  (Auto de febrero 8 de 1.990 M.P. Dr. Jaime Giraldo Angel), es decir,  que  dicha  causal  no  posibilita  -como  ninguna  lo  hace-, discrepar total o  parcialmente  con  la  valoración probatoria de la sentencia, pues de lo que en  realidad  se trata es de demostrar que a través de los hechos probados surge de  manera  objetivamente  indiscutible,  que frente al caso concreto el delito tuvo  que  ser  cometido  por  una  sola  persona  o  por  un  número  inferior a las  condenadas”.   

3. Así, aun cuando  el  accionante  cita  expresamente  esta  causal  de revisión, ningún vínculo  establece  entre  los  supuestos  que  ella  admite  y  las  razones en que dice  sustentarla,   toda  vez  que  el  esfuerzo  realmente  empleado  le  conduce  a  controvertir  paladinamente  la  valoración  probatoria  y  la  legalidad de la  sentencia  -aspectos  propicios  de  ser alegados en casación-, en una evidente  demostración  de  desconocimiento  sobre  la  acción ejercida y el hecho de no  estar  comprendidos  dentro  de  sus  teóricos  postulados,  el  constituir una  prologación  de  las  instancias,  en donde si surge como viable, en principio,  discutir la apreciación de las pruebas hecha por el sentenciador.   

4.  Imperativo es  para  la  Sala,  en  estas  condiciones,  reiterar  que  orientada como está la  revisión  a controvertir la intangibilidad de la cosa juzgada, esta pretensión  solamente  resulta  aceptable  en  la medida en que la causal en que se apoya la  demanda,  efectivamente  corresponda al criterio expuesto para comprobarla, como  en  este caso estos dos extremos no se concilian en manera alguna, claramente se  impone  a  la Sala el rechazo in limine de la demanda de revisión por no reunir  los  requisitos  formales  para su admisión, de acuerdo con lo dispuesto por el  numeral tercero del art. 234 del C. de P.P.   

Por lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  en SALA DE CASACION PENAL,   

         RESUELVE:   

1. Reconocer al  doctor  Wilman  Rodríguez  Cervera,  como  apoderado de JUDIHT MIRELLIS REVOLLO  VITOLA, de acuerdo con el poder conferido.   

2. RECHAZAR   IN  LIMINE  la  demanda  de  revisión presentada a nombre de REVOLLO VITOLA.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

         

        JORGE ENRIQUE CORDOBA POVEDA   

         

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL      RICARDO CALVETE RANGEL   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE     JORGE   ANIBAL   GOMEZ  GALLEGO   

EDGAR    LOMBANA   TRUJILLO                       CARLOS  EDUARDO  MEJIA ESCOBAR   

DIDIMO    PAEZ    VELANDIA                               NILSON     PINILLA  PINILLA       

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria     

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