13981 (24-02-98)

1998

Asistente Jurídico Inteligente

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    DEMANDA DE CASACION-Pena  

El máximo de pena a  que  se  refiere  el artículo 218, no  es la sanción  impuesta en la  sentencia  recurrida, ni  la que en abstracto señala  el precepto que  tipifica  el  delito,  sino  la  máxima  pena que eventualmente pueda imponerse  respecto  de  cada  delito  que se haya juzgado, atendidas las circunstancias de  agravación  o  atenuación  modificadoras de la punibilidad que concurran en el  caso concreto.   

PROCESO No. 13981  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                MAGISTRADO PONENTE:   

                                DR. RICARDO CALVETE RANGEL   

                                APROBADO ACTA No. 24   

Santafé de Bogotá, D.C., veinticuatro (24)  de febrero de mil novecientos noventa y ocho (1998).   

VISTOS  

La  Corte  resuelve  el  recurso  de  hecho  interpuesto  por el defensor del procesado WILLIAM SALAZAR MOLINA contra el auto  del   pasado  veinticinco  de  noviembre,  mediante  el  cual  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cali  negó  el recurso extraordinario de  Casación  contra  la sentencia condenatoria de segunda instancia, proferida por  esa  corporación  dentro  del  proceso que se adelanta por los  delitos de  Receptación y Falsedad Marcaria.   

ANTECEDENTES   

    

1. Los  hechos  que  originaron  este  proceso  ocurrieron  el diez de  abril   de  1995, cuando en la calle 5ª con carrera 47 de Cali, agentes de  la  quinta  estación  de  policía decomisaron un vehículo automotor que días  antes  le había sido hurtado a Rodrigo Alberto Guevara en el barrio El Templete  de  esa  ciudad,  el cual era conducido en ese momento por William  Salazar  Molina,  quien  al  ser interrogado al respecto manifestó habérselo comprado a  Juan  Carlos  Arismendi.  Posteriormente  se  estableció  que  la  plaqueta que  registraba  el  vehículo  decomisado  era  falsa  y  que el número de la misma  correspondía    a    un    automotor    que    había    sido   propiedad   del  procesado.     

    

1. Mediante  sentencia de fecha agosto trece del año próximo pasado,  el  Juzgado Tercero Penal del Circuito de Cali condenó a William Salazar Molina  a  la  pena principal de veinticuatro (24) meses de Prisión y multa equivalente  a  cinco  (5) salarios mínimos legales mensuales vigentes para el año de 1995,  más  ochocientos  treinta  mil  pesos,  como  responsable  de  los  delitos  de  Receptación  y  Falsedad  Marcaria,  fallo que  confirmó integralmente el  Tribunal Superior de esa ciudad.     

    

1. Oportunamente  el defensor interpuso recurso de casación contra la  sentencia  de  segunda  instancia.   Por auto del pasado 25 de noviembre el  Tribunal  negó  la  impugnación,  al  considerar  que  no se daba el requisito  exigido  por  el  artículo  218  del código de procedimiento penal, por cuanto  “el  delito  por  el  cual  fue  condenado  el procesado (art. 177 del código  penal,  modificado  por  el artículo 7º de la ley 365 de 1997, en concurso con  el  artículo  217  de  la  misma codificación), tiene prevista pena máxima de  cinco  años  de  prisión, norma esta que se aplicó y que impide la concesión  del recurso extraordinario impetrado”.     

    

1. Inconforme  el  togado   con esa negativa interpuso recurso de  hecho,   que  sustentó  ante  esta  corporación  dentro  del  término  legal,  aduciendo,  en  síntesis,  que en el caso concreto el recurso de casación  es  procedente,  toda  vez  que  su  protegido  fue  condenado  por el delito de  receptación  de  conformidad  con  el artículo 7º de la Ley 365 de 1997, pues  teniendo   en   cuenta  la  circunstancia  de  agravación  que  consagra  dicha  norma,   la  pena  máxima  prevista   para ese ilícito es superior a  seis años.     

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

    

1. De  conformidad  con  el artículo 218 del código de procedimiento  penal,  modificado  por  el  artículo  35  de  la  ley  81 de 1.993, el recurso  extraordinario  de  casación  procede  contra  las sentencias proferidas por el  Tribunal  Nacional, los Tribunales Superiores de Distrito Judicial y el Tribunal  Militar,  en  segunda  instancia,  por  los  delitos  que  tengan señalada pena  privativa  de  la  libertad  cuyo  máximo  sea o exceda de seis (6) años, aún  cuando la sanción impuesta haya sido una medida de seguridad.     

    

1. Por  cuanto  en  el  presente caso la discusión se circunscribe al  factor  sanción,  resulta  pertinente  recordar que el máximo de pena a que se  refiere  el  artículo  218,  no   es  la  sanción   impuesta  en  la  sentencia  recurrida, ni  la que en abstracto señala  el precepto que  tipifica  el  delito,  sino  la  máxima  pena que eventualmente pueda imponerse  respecto  de  cada  delito  que se haya juzgado, atendidas las circunstancias de  agravación  o  atenuación  modificadoras de la punibilidad que concurran en el  caso concreto.     

    

1. Aplicando  los planteamientos expuestos al caso sub judice, resulta  manifiesta  la  improcedencia  del  recurso  extraordinario  de casación que el  defensor  interpuso contra la sentencia de segunda instancia, por cuanto ninguno  de  los  ilícitos  alcanza una pena privativa de la libertad cuyo máximo sea o  exceda de seis años.     

En  efecto,  los  artículos 7º de la  ley  365  de 1997, norma que se aplicó en el presente asunto, y 177 del decreto  100  de 1980, disposición vigente para la época de los hechos, prevén para el  delito  de receptación un máximo  de cinco (5) años de prisión, el cual  sería  la  pena  máxima  que  en  el  caso concreto se podría imponer por ese  ilícito,   pues  para  su  determinación  no  se  puede  tener  en  cuenta  la  circunstancia  de  agravación  que  consagra  el  inciso  segundo del artículo  7º,   toda vez que al  procesado no se le dedujo en la resolución de  acusación  ni  en  la  sentencia  esa circunstancia  modificadora  de  punibilidad.   

Igual  situación  se presenta respecto del  delito  de  Falsedad  Marcaria,  pues el artículo 217 del código penal señala  una pena que oscila entre uno (1) y cinco (5) años de prisión.   

    

1. En  consecuencia,  la  Sala  declarará que estuvo bien denegado el  recurso  de  casación  interpuesto  por  el  defensor  contra  la sentencia del  Tribunal  Superior  de Cali,  pues  ninguno de los delitos por los que  fue  condenado  William  Salazar  Molina  tiene una pena máxima privativa de la  libertad igual o superior a seis años de prisión.     

En   mérito  de  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de Justicia en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Denegar  el recurso de hecho interpuesto por  el  defensor  del  procesado  WILLIAM  SALAZAR  MOLINA  contra el auto del 25 de  noviembre  de  1997,  mediante el cual el Tribunal Superior de Cali no concedió  el recurso extraordinario de casación.   

Comuníquese,  cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

JORGE ENRIQUE CORDOBA POVEDA  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                RICARDO     CALVETE  RANGEL                                       

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE                             JORGE    ANIBAL    GOMEZ  GALLEGO   

CARLOS   E.   MEJIA   ESCOBAR                                          DIDIMO  PAEZ VELANDIA                                  

NILSON    PINILLA    PINILLA                                          JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

     

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