13785b

1999

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO PONENTE:  

DR. RICARDO CALVETE RANGEL  

APROBADO ACTA No. 28  

Santa  Fe  de Bogotá, D.C., marzo dos de mil  novecientos noventa y nueve.   

VISTOS  

Resuelve la Sala sobre la admisibilidad de la  demanda  de  casación  presentada  por el defensor del procesado RAUL MATALLANA  PULGARIN,  contra la sentencia proferida por el Tribunal Nacional, que confirmó  la  dictada  por  un  Juzgado  Regional  con  sede  en  Santa Fe de Bogotá, que  condenó  al aquí recurrente, entre otros, a la pena principal de cuarenta (40)  años  de  prisión  y  multa equivalente a cien salarios mínimos legales, como  coautor  del  delito  de  secuestro  extorsivo,  modificándola en el sentido de  disminuir  la  pena a treinta y cuatro (34) años y seis (6) meses de prisión y  fijar  la  multa  en  cuantía  equivalente  al  valor  de  ciento treinta y dos  salarios  mínimos.                                          

HECHOS  

El  Tribunal los consignó en los siguientes  términos:   

“El  primero  de abril del año en curso(  1.994,  se  aclara),  aproximadamente  a las 10 de la mañana varios individuos,  armados  con  subametralladoras,  revólveres  y  pistolas  y portando radios de  comunicación,    se    hicieron    presentes    en    la   finca   ‘El        Asomadero’   de  la  vereda  de  Panamá,  del  municipio  de   Silvania (Cundinamarca), de propiedad de Luis Emilio Ladino  Liévano,  solicitándole  dos  mil  quinientos  millones de pesos y como se les  dijera  que  no  los  tenía, se llevaron a su hijo -por aquél entonces de doce  años   de  edad-  Luis  Felipe  Ladino  Londoño,  al  que  subieron  al  carro  ‘Mitsuvishi’  de  placas BDF-692 de propiedad del  señor  Ladino. Al siguiente día se recibió una llamada donde se informaba que  el  carro  estaba  abandonado  -lo  que  resultó  ser  cierto- y se repetía la  exigencia por la liberación del infante.   

“El  día  11  de abril, el señor Ladino  Liévano  se decidió a poner los hechos en conocimiento del D.A.S. y agentes de  ese  organismo  se  dieron  a  la  tarea  de  realizar un rastreo a las llamadas  efectuadas,  estableciéndose  que  provenían  de un teléfono de la carrera 11  Este  No  30  A  81  del Barrio de San Mateo, lugar donde se logró aprehender a  RAUL      MATALLANA     PULGARIN     cuando  efectuaba  una  de  tales llamadas, así como a PEDRO PABLO  ZARATE    GUERRERO    y    MIGUEL    ANTONIO    RODRIGUEZ   ROCHA   quienes   lo  acompañaban.   

“El      señor      MATALLANA  PULGARIN,  manifestó conocer  el  sitio  donde  tenían  al secuestrado y condujo a las autoridades a una casa  ubicada        en       la       ‘Cabañita’,  zona    rural    de    la   vereda   ‘La  Cabrera’  del  municipio  de Pacho (Cundinamarca), desde donde al notar la presencia de la  autoridad  se disparó a esta y en el fuego cruzado murió Julio César Alvarez,  alias                  ‘WILLIAM’ uno  de  los  agresores  y  se  logró  la  liberación,  sano y salvo del menor y la  captura de RUBEN MENDOZA REAL y ROBERTO ANZOLA QUEVEDO”.   

LA DEMANDA  

El  libelista invoca la causal consagrada en  el     “Art.    220    C.P.P.:    ‘1º.  Cuando  la  sentencia  sea  violatoria de una norma de derecho  sustancial”,  y  cita como disposición violada el Art. 29 de la Constitución  Nacional.   

Seguidamente expresa:  

“Como pudimos apreciar en la relación que  me  permití  hacer  a  folio  7  del  presente  escrito,  desde septiembre 6 de  1.994   (folio 342) hasta el Concepto (sic) del Ministerio Público, que se  abstiene   de   hacerlo  por  las  serias  irregularidades  encontradas  (folios  410,11,12,  13  y  14)  se  atentó  contra  el Debido Proceso y el Derecho a la  Defensa.   

“Varios    procesados    solicitaron  ‘Sentencia  Anticipada’  y Audiencia  Especial.  El  señor  Fiscal  procedió  a  aceptarlas y dispuso fechas para su  realización.  No  obstante  lo  anterior  NO  SE  PRESENTO  y fijó nueva fecha  (octubre  10)  a la cual tampoco asistió, NO SUSPENDIO EL TRAMITE para llevar a  cabo  estas diligencias y procedió a CALIFICAR: olvidó aquí el Debido proceso  ,  el  derecho  a la Defensa, la favorabilidad y todo lo que tiene wue (sic) ver  con los derechos fundamentales y sustanciales del detenido.   

“A este aspecto le dedicó varios apartes  el  Honorable  Tribunal  Nacional,  justificando  la  no comparecdncia (sic) del  fiscal  Regional  ‘cuando  advierta  que  exista  prueba suficiente en relación con los aspectos sobre los  cuales   puede   versar   el   acuerdo’  Se  falta  a  la  lealtad  procesal. Caspriehchosamente (sic), en  forma  deportiva  no  puede  el  Fiscal  regional  abstenerse  a  asistir  a una  diligencia  que  él  ha  decretado  y  programado,  sin  que  medie  una  nueva  disposición  en  ese sentido. Ya lo vimos en la relación que hice cómo en dos  ocasiones  el  Señor Fiscal “no podía asistir a la Diligencia y la programá  (sic) para otra fecha.   

“En  providencia  de fecha 19 de julio de  1.994  dijo  el  Honorable  Tribunal  (Nalcio)  Superior de Santafé de Bogotá,  Registro  No.  6.040.:  Es viable finiquitar el proceso mediante el instituto de  la  sentencia anticipada, cuando el Acta de formulación y aceptación de cargos  es  suscrita  después  del cierre de la investigación y antes de proferirse la  Resolución de Acusación Convencional”   

“El  art. 37 B. del C. de p.p. establece:  ‘El   acta   qu  (sic)  contiene  los cargos aceptados por el procesado en el caso del artículo 37 o el  Acta  que  contiene  el  acuerdo  a  que  se  refiere  el  artículo  37  A  son  equivalentes’ , y agrega  :   

“Entonces  si estando clausurada la etapa  investigatva   (sic)  se  solicita  que  se  dicte  sentencia  anticipada  y  la  formulación  de  cargos  se  hace  respetando  el  derecho  a  la  defensa  del  porocesado  y  atendiendo  la  prueba  recaudada  y  las normas específicamente  transgredidas  ,  es  obvio  que  si  el  sindicado  acepta los cargos , el Acta  suscrita  por  los  intervinientes  adquiere  calidad  y  fuerza  de resolución  acusatoria,  y  por tanto , se reitera debe ser aceptada por el Juez, puesto que  ningún  sentido  tendría  hacer  caso  omiso de esa actuación para obligar al  funcionario  a  repetir la acusación en un auto convencional, para tan sólo en  ese     momento     considerar     viable     la    solicitud    de    sentencia  anticipada”.   

Termina  aseverando  que, “Se violó pues,  por  parte  de  la  Fiscalía Regional ‘El  Debido  Proceso y el derecho a la Defensa” principios básicos  y fundamentales”.   

A renglón seguido, y al parecer como segundo  reparo,  dice:  “VIOLACION  2ª  Art.  220  mumeral  3º: Por y con las mismas  razones  anteriores,  podemos  afirmar ‘QUE    LA   SENTENCIA   SE   DICTO   EN   UN   JUICIO   VICIADO   DE  NULIDAD’.”   

Solicita  casar  la  sentencia y decretar la  nulidad  del  proceso  desde  el  auto  que  ordena  cerrar la investigación, y  devolver  el  expediente  al funcionario para que continúe conociendo y proceda  de conformidad.   

Luego  agrega:  “Hay  otro  error también  manifiesto,  en  la  aplicación  de  la  norma afectada: El art. 22 del Código  Penal,     nos     dice    claramente,    cuando    existe    la    ‘Tentativa’.  Se requiere pues el lleno de medios  idóneos  para  consumar  el  hecho punible y la NO CONSUMACION por ‘circunstancias    ajenas    a    su  voluntad’.   

“Pues, bien, como está demostrado no solo  en   la   diligencia   de  indagatoria,  sino  en  los  informes  oficiales,  LA  COLABORACION  DE  RAUL  MATALLANA  PULGARIN,  fué  (sic)  tan efectiva desde el  comienzo,  que  llevó al DAS, hasta el sitio donde tenía al menor secuestrado,  se  logró  la  captura  de varios de los Responsables Y SE EVITO ASI EL PAGO DE  CUALQUIER  RESCATE:  NO  SE  CONSUMO  EN SU TOTALIDAD EL SECUESTRO EXTORSIVO. El  Honorable  Tribunal  Nal.  pese   a  que  en la sentencia de 2ª. Instancia  reconoce  este  hecho,  no profundiza ni decide nada en este sentido; ESTARIAMOS  FRENTE  A  LA  TENTATIVA,  se  cumpliéro  (sic)  algunos  actos preparatorios y  ejecutivos,  pero  no  todos  los  consumativos PODRIAMOS DECIR QUE CAEMOS EN EL  SECUESTRO    SIMPEE    (SIC),    que    tiene   normas   muy   diferentes   para  aplicar”.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.  El  propósito  de  quien  acude  a este  extraordinario  recurso  no  puede  ser  otro  que demostrar la existencia de un  error  de  juicio  o  de actividad que vicie de ilegalidad el fallo. En armonía  con  esto,  para  que  la  Corte pueda pronunciarse de fondo es necesario que el  libelista,  con  claridad  y  precisión,  cuestione  la  validez  legal  de  la  sentencia  por  la  existencia  de  un  error trascendente, fundamentado con una  argumentación jurídica, lógica y coherente.   

2.  En  el  caso  en  estudio  el  libelista  presenta  el  cargo  inicial al amparo de la causal primera de casación, cuerpo  primero,  que  se  refiere a la violación directa de la ley sustancial, pero de  inmediato  se  olvida  de  la vía que escogió para el ataque y cita como norma  violada  artículo 29 del de la Constitución Nacional.   

Lo  que  sigue es igualmente contradictorio,  pues  insiste en apartarse de la causal aducida con afirmaciones relativas a que  se  atentó  contra el debido proceso, el derecho a la defensa, la favorabilidad  y   todo   lo   que   tiene   que   ver   con  los  derechos  fundamentales  del  detenido.   

Además, es una alegación en la que se queja  de  que  no  se hubiera celebrado una audiencia especial, pero no fundamenta por  qué  razón  esa situación podría ser violatoria de garantías, y a cambio de  ello  transcribe  un  aparte  de  una  providencia  que dice que es del Tribunal  Superior  de  Santa  Fe  de  Bogotá,  atinente  a  que  el acta que contiene la  aceptación  de  los cargos es equivalente a la resolución de acusación, y por  lo tanto debe ser aceptada por el juez.   

3.  Pero  el  desatino  no  se  queda en ese  ámbito,  sino  que  a título de segunda censura invoca la causal tercera, y en  lugar   de   sustentarla   remite  a  lo  dicho  en  el   primer  reproche,  desconociendo  que  cada  cargo debe tener su propia fundamentación, y que ello  evidencia  que  el  ataque  inicial  es  inaceptable,  pues la naturaleza de las  causales primera y tercera es totalmente diferente.   

De  otra parte, como ya se dijo, ese escrito  no  concreta  ninguna irregularidad, y mucho menos intenta demostrar que hubiere  trascendido  al  fallo,  de  modo  que además de no ser de recibo la remisión,  tampoco es la sustentación que corresponde al cargo formulado.   

4. En el tercer reparo, esto es, el atinente  a  que  el secuestro extorsivo imputado quedó en el grado de tentativa, o cayó  en  la  modalidad  de  simple  porque  se evitó el pago del rescate, lo cual es  ostensiblemente  absurdo,  ni  siquiera  menciona  la causal de casación a cuyo  amparo  presenta  la  inconformidad,  y  se limita a decir que “hay otro error  también manifiesto”.    

5. En síntesis, se advierte que el libelista  desconoce  por  completo  las exigencias propias de la sustentación del recurso  de  casación,  especialmente  la del numeral 3º. del artículo 225 del Código  de  Procedimiento  Penal, de manera que en el primer cargo invoca una causal que  no  tiene  ninguna relación con el desarrollo que le da; en el segundo omite la  sustentación  y remite a una alegación que no es de recibo; y en el tercero se  conforma  con  afirmar  que  hay  un error, sin mencionar ninguna causal, fallas  suficientes  para  concluir  que  la  demanda  debe  ser  rechazada  in  limine.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA  –  SALA DE CASACION PENAL-,   

RESUELVE  

RECHAZAR   la  demanda  de  casación  presentada  por el defensor del procesado RAUL MATALLANA  PULGARIN, y en consecuencia declarar desierto el recurso.   

En virtud de lo dispuesto en el artículo 197  del   Código   de   Procedimiento   Penal,    esta   providencia   no   es  impugnable.   

Comuníquese y cúmplase.  

   

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL             RICARDO  CALVETE     RANGEL                                             

JORGE  ENRIQUE  CORDOBA  POVEDA               CARLOS  AUGUSTO   GALVEZ   ARGOTE                          

EDGAR    LOMBANA    TRUJILLO                              CARLOS     E.    MEJIA  ESCOBAR   

DIDIMO    PAEZ    VELANDIA                                          NILSON      PINILLA     PINILLA                                                     

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *