13450 (20-01-98)

1998

Asistente Jurídico Inteligente

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    LIBERTAD   PROVISIONAL/   REINTEGRO  DE  LO  APROPIADO/ COMPETENCIA   

Las  causales 7ª y  8ª   de  excarcelación  previstas en la norma mencionada operan antes del  proferimiento  del  fallo  de  primera  instancia.  Pero una vez procede el  juzgador  a  dictarlo,  el  reintegro de lo apropiado o su valor y el pago de la  indemnización  por los perjuicios causados, siempre y cuando se hayan realizado  con  anterioridad,  operan  frente  a  la tasación de la pena a imponer pero en  ningún  momento  como  factor  determinante  para  el  examen  de  una eventual  liberación   provisional.    Si   la  cantidad  de  pena  lo  permite,  la  circunstancia  igualmente puede jugar como parte de los elementos fundantes para  la  concesión  de la condena de ejecución condicional, pero no hay lugar ni en  el   fallo   condenatorio   ni  con  posterioridad  a  la  aplicación  de  esas  causales.   

Es impropia, además, la invocación por parte  del  procesado  del  numeral  7º  (o  del 8º) del artículo 415 del Código de  Procedimiento  Penal,  porque  la Sala ha sostenido que en trámite de casación  la  única causal de libertad provisional pertinente de ser planteada es la 2ª,  aún por la vía del artículo 72 del Código Penal.   

PROCESO No. 13450  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                Magistrado ponente:   

                                    Dr.  Carlos  Eduardo  Mejía  Escobar   

                               Aprobado Acta No. 03   

Santafé  de Bogotá D.C., enero veinte (20)  de mil novecientos noventa y ocho (1998)   

Vistos:  

Resolver  la  solicitud de libertad elevada  por el procesado DAULIS MOSQUERA MURILLO.   

Antecedentes:  

El   mencionado  fue  condenado  mediante  sentencias  de  octubre  7  de  1996  y  del  25  de  febrero de 1997, expedidas  respectivamente  por  el  Juzgado  2º  Penal  del  Circuito de Quibdó y por el  Tribunal  Superior  de  la  misma  ciudad,  a  la pena de 37 meses y 15 días de  prisión,  al  ser  encontrado  responsable de incurrir en concurso homogéneo y  sucesivo   de   peculados   por   apropiación,  cometidos  en  1995  cuando  se  desempeñaba  como  Delegado del Ministerio de Educación Nacional ante el Fondo  Educativo  Regional  en  el  departamento del Chocó.   Como cómplice  resultó  condenado  MARTIN  CUESTA MENA, quien a través de apoderado interpuso  el recurso de casación contra el fallo.   

El  7  de  noviembre  de  1997  la  Sala no  accedió  a  concederle,  por  la  vía  del  artículo 72 del Código Penal, la  libertad  provisional  a  MOSQUERA  MURILLO.   Aunque  se  estimó  en  tal  oportunidad  que había descontado los dos tercios de la pena impuesta,  se  concluyó  que  no  concurría  en  su  favor  el   denominado factor   subjetivo.    

Por  considerar  que  sí  lo  cobija  tal  requisito  insiste  nuevamente  en  que le sea concedida la libertad.  Dice  que  no  comparte el concepto de la Sala según el cual exterioriza sentimientos  de  insensibilidad e inadaptabilidad social, ya que en la cárcel se ha dedicado  a  la  docencia y goza del aprecio de los otros internos, de los guardianes y de  los    directivos    del    penal,    hecho    que   es   demostrativo   de   su  resocialización.   De manera paralela sostiene que el hecho punible por el  cual  resultó  condenado  se encuentra en el capítulo de los delitos contra el  patrimonio  económico  y  que  frente  a  los  mismos,  según  numeral 7º del  artículo  415  del Código de Procedimiento Penal, el sindicado tiene derecho a  libertad  provisional  “…cuando restituya el objeto material del delito o su  valor    e    indemnice    los    perjuicios    ocasionados    al   ofendido   o  perjudicado”.    En   consecuencia,   afirma   que  tiene  derecho  a  la  excarcelación  por  dicha  causal en consideración a que no se apropió de los  más  de  75  millones  de pesos a que se refiere el proceso, pues los mismos no  salieron   de   la   esfera   de   vigilancia   de   la  entidad  para  la  cual  trabajaba.   

Consideraciones:  

Debe  aclarar la Sala, en primer lugar, que  el  delito  por  el cual resultó condenado el solicitante no es atentatorio del  patrimonio   económico,   como   lo   sostiene,   sino  de  la  administración  pública.   En  tal  sentido  hubiera  sido  más  lógico  que invocara el  numeral  8º  del  artículo  415  del  Código  de  Procedimiento Penal, aunque  igualmente  su  petición de tal manera realizada hubiera resultado abiertamente  improcedente.   

Las   causales   7ª   y   8ª    de  excarcelación  previstas  en la norma mencionada operan antes del proferimiento  del  fallo  de  primera  instancia.   Pero  una  vez  procede el juzgador a  dictarlo,   el   reintegro  de  lo  apropiado  o  su  valor  y  el  pago  de  la  indemnización  por los perjuicios causados, siempre y cuando se hayan realizado  con  anterioridad,  operan  frente  a  la tasación de la pena a imponer pero en  ningún  momento  como  factor  determinante  para  el  examen  de  una eventual  liberación   provisional.    Si   la  cantidad  de  pena  lo  permite,  la  circunstancia  igualmente puede jugar como parte de los elementos fundantes para  la  concesión  de la condena de ejecución condicional, pero no hay lugar ni en  el   fallo   condenatorio   ni  con  posterioridad  a  la  aplicación  de  esas  causales.   

Es  impropia,  además,  la invocación por  parte  del  procesado  del numeral 7º (o del 8º) del artículo 415 del Código  de  Procedimiento  Penal,  porque  la  Sala  ha  sostenido  que  en  trámite de  casación  la  única causal de libertad provisional pertinente de ser planteada  es  la  2ª,  aún por la vía del artículo 72 del Código Penal.  Y en el  evento  del  peticionario  aunque ya superó los dos tercios de la pena impuesta  (a  la fecha ha descontado 27 meses y 21 días), el pronóstico de readaptación  es  negativo.   La  Sala  esgrimió  los  argumentos  pertinentes  de dicha  conclusión  en  la  providencia  del  7  de  noviembre  de  1997  y  a ellos se  remite.   No  es  necesario  repetirlos  y  con  sustento  en los mismos es  pertinente  agregar  que  debe  purgar el total de la sanción impuesta. Tampoco  cabría  examinar  el  caso a la luz del artículo 1º de la reciente ley 415 de  1997  porque el delito del peculado está excluido en tanto hace parte de la ley  190 de 1995.   

Por lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

NEGAR la solicitud  de   libertad   provisional  elevada  por  el  procesado  JOSE  DAULIS  MOSQUERA  MURILLO.   

Notifíquese   y   cúmplase.   

CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                  RICARDO CALVETE  RANGEL                        

JORGE           CORDOBA  POVEDA                         JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

CARLOS        E.        MEJIA  ESCOBAR                        DIDIMO PAEZ VELANDIA   

NILSON           PINILLA  PINILLA                           JUAN M. TORRES FRESNEDA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

   

    

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