12800 (26-08-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    LIBERTAD   PROVISIONAL/   PERSONALIDAD  DEL  PROCESADO/ ANTECEDENTES   

El artículo 415 numeral segundo del Estatuto  Procesal  Penal dispone que el sindicado tiene derecho a la libertad provisional  cuando  lleve  en  detención  preventiva  el  tiempo  necesario para obtener la  libertad  condicional,  siempre  que  se  reúnan  los  demás  requisitos  para  otorgarla.   

La   prosperidad   de   la   solicitud   de  excarcelación  no  es  meramente  objetiva,  sino  que  se requiere también el  cumplimiento  del aspecto subjetivo que exige el artículo 72 del Código Penal,  esto   es,   que   con   fundamento  en  su  personalidad,  su  conducta  en  el  establecimiento  carcelario  y  sus antecedentes de todo orden, se pueda suponer  fundadamente la readaptación social del procesado.   

El resultado negativo de uno cualquiera de los  factores  subjetivos señalados impide la concesión de la libertad provisional,  pues  permite  considerar  fundadamente  que aún no se reúnen los presupuestos  necesarios para que el sindicado regrese al medio social.   

No  basta observar buena conducta en el penal  porque  ese  solo aspecto no es suficiente y a lo sumo señala que el proceso de  rehabilitación  al  cual  se  viene  sometiendo  el  sindicado  ha dado algunos  resultados,  pero  en modo alguno ese único factor autoriza la concesión de la  libertad  que  demanda,  pues  como  se  anotó  anteriormente el pronóstico de  resocialización   se  debe  realizar  teniendo  en  cuenta  los  tres  factores  subjetivos  que señala la norma penal, esto es la personalidad del delincuente,  la  conducta  observada  en  el establecimiento carcelario y sus antecedentes de  todo  orden,  al  punto  que  el  resultado negativo de uno cualquiera de ellos,  impide  la  excarcelación,  toda  vez  que  permite  descartar  fundadamente su  verdadera readaptación social.   

PROCESO No. 12800  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO PONENTE:  

DR. RICARDO CALVETE RANGEL  

APROBADO ACTA No. 99  

Santa  Fe  de  Bogotá, D.C., veintiséis de  agosto de mil novecientos noventa y siete.   

VISTOS  

La  Sala  resuelve el recurso de reposición  interpuesto   por  el   procesado  NEFTALI  RAMIREZ  SANTAMARIA  contra  la  providencia  de  fecha  agosto  cinco  del presente año, mediante la cual se le  negó la libertad provisional.   

LA IMPUGNACION  

    

1. El  recurrente  no  comparte que la Sala haya resuelto su petición  de  libertad  con  fundamento en el artículo 415 numeral segundo del Código de  Procedimiento  Penal,  toda  vez  que fue condenado a la pena de cuarenta y ocho  meses  de  prisión,  por  el delito previsto en el artículo 33 de la ley 30 de  1986.   Considera  tal proceder contrario al principio de lealtad procesal,  pues  en su caso se debe aplicar el artículo 515 ibídem en concordancia con el  artículo 72 del Código Penal.     

    

1. Alega   que   al   referirse   la   providencia   recurrida  a  las  circunstancias  que  tuvo  en cuenta el Juzgador de primera instancia para negar  la  condena  de ejecución condicional, se quebranta el principio del non bis in  ídem   y   se   desconocen  los  fines  del  subrogado  penal  de  la  libertad  condicional.      

El  artículo  72 del Código Penal señala  expresamente  los  aspectos  que  deben ser examinados, esto es, la personalidad  del  inculpado,  su  conducta en el centro carcelario y sus antecedentes de todo  orden,  no  siendo pertinente la reconsideración del hecho ilícito, por cuanto  este  factor  fue  suficientemente  sopesado  en el fallo de primer grado y  sirvió   de   fundamento   para  la  negación  de  la  condena  de  ejecución  condicional.   

    

1. Estima   que  los  argumentos  expuestos  para  negar  la  libertad  condicional     son     consideraciones     peligrosistas     que    se    deben  rechazar.     

    

1. Alega   que  el  Juez  no  tiene  los  elementos  suficientes  para  determinar  el  grado  de  resocialización  del  procesado,  por  lo  cual debe  apoyarse  en  las certificaciones de las autoridades carcelarias, quienes están  en  condiciones  de  valorar  el  desarrollo  de  la  conducta  de  las personas  detenidas.  Considera,  por consiguiente, que no se puede aceptar que el juez le  niegue  valor  a la calificación otorgada por el centro de reclusión e imponga  sus  apreciaciones  subjetivas  para denegar el subrogado penal.  Aduce que  la  duda  sobre  la  readaptación  tiene  que basarse en un elemento probatorio  apreciable  por  los  sentidos  y  no en la presunción de reincidencia, como se  observa en la providencia recurrida.     

En  conclusión, solicita que se reponga la  decisión  y  en  su  lugar  se  le conceda la libertad condicional.     

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

    

1. La  solicitud  de libertad condicional elevada por el recurrente se  resolvió  con fundamento en el numeral segundo del artículo 415 del Código de  Procedimiento  Penal,  en  virtud  a  que  la  misma se debe considerar como una  petición  de  libertad provisional o excarcelación, pues si bien el impugnante  fue  condenado  en primera y segunda instancia a la pena principal de cuarenta y  ocho  meses  de  prisión,  la  sentencia no se encuentra en firme porque contra  ella se interpuso el recurso extraordinario de casación.     

De otra parte, el subrogado penal que   reclama  el  procesado sólo se aplica a los condenados, esto es, a las personas  que  mediante  sentencia debidamente ejecutoriada han sido declaradas penalmente  responsables  de  un  delito,  presupuesto que no se cumple en el caso concreto,  pues como se anotó el fallo condenatorio no se encuentra en firme.   

    

1. El  artículo  415  numeral  segundo  del  Estatuto  Procesal Penal  dispone  que  el  sindicado tiene derecho a la libertad provisional cuando lleve  en   detención   preventiva  el  tiempo  necesario  para  obtener  la  libertad  condicional,  siempre  que  se  reúnan  los  demás  requisitos para otorgarla.     

La   prosperidad   de   la  solicitud  de  excarcelación  no  es  meramente  objetiva,  sino  que  se requiere también el  cumplimiento  del aspecto subjetivo que exige el artículo 72 del Código Penal,  esto   es,   que   con   fundamento  en  su  personalidad,  su  conducta  en  el  establecimiento  carcelario  y  sus antecedentes de todo orden, se pueda suponer  fundadamente la readaptación social del procesado.   

El  resultado negativo de uno cualquiera de  los   factores  subjetivos  señalados  impide  la  concesión  de  la  libertad  provisional,  pues  permite  considerar  fundadamente que aún no se reúnen los  presupuestos   necesarios  para  que  el  sindicado  regrese  al  medio  social.   

    

1. En  la  providencia  objeto  de impugnación la Sala sostuvo que el  procesado  no  satisface el presupuesto subjetivo que exige el artículo 72, por  cuanto  la  droga  incautada  estaba  destinada  a  ser  distribuida  a personas  indeterminadas,  sin importarle al sindicado el daño que con ese comportamiento  causaba  a la sociedad, mostrando con ello una personalidad inclinada al delito,  que  hace  aconsejable  el  cumplimiento  de  la  totalidad  de la pena, así la  conducta  en el establecimiento carcelario haya sido calificada como buena, pues  ese  es  sólo  uno  de  los  factores  a  tener  en  cuenta  para efectos de la  libertad.     

    

1. Lo  expuesto se mantiene inalterable, pues para la concesión de la  libertad  que solicita el recurrente no es suficiente el cumplimiento de las dos  terceras  partes  de  la  pena  impuesta  y haber observado durante el tiempo de  reclusión  una  conducta  ejemplar,  toda  vez  que el artículo 72 del Código  Penal  exige  que  se  estudie  también su  personalidad, factor que en el  caso    concreto    ha    llevado    a    la   Sala   a   negar   el   beneficio  solicitado.     

    

1. El   procesado  aduce  que  no  se  puede  negar  la  libertad  con  fundamento  en el  hecho punible, por cuanto el artículo 72 no señala ese  factor  como  presupuesto para determinar  el requisito subjetivo, pero tal  alegación   resulta  impertinente  en  el  caso  sub  judice, pues como se  anotó  anteriormente  el  resultado  negativo  de su personalidad fue la razón  para denegar la libertad provisional.     

En  la  providencia  recurrida  se  tuvo en  cuenta   la   conducta  delictiva  para  determinar  la   personalidad  del  sindicado,  pero  tal  proceder  resulta  conforme a la norma penal, pues si por  personalidad  se entiende el conjunto de factores singularizantes del individuo,  reflejo  de  su  manera de ser y de actuar, ha de considerarse el comportamiento  criminal    desplegado,   como   parámetro   decisivo   para   establecer   ese  aspecto.   

Sobre el particular, la Sala en providencia  del 17 de febrero de mil novecientos ochenta y uno dijo:   

“La  actividad  humana,  en particular la  delictuosa,   se   ha   dicho,  es  expresión  de  la  personalidad.   Una  distinción  entre  delito y personalidad, es ilegítima.  En el momento de  la  infracción,  existe  una  ecuación  perfecta  entre  el  uno y la otra.”   

6.  Tampoco  se quebrantó el principio non  bis  in  ídem  por haberse tenido en cuenta la conducta criminal desplegada por  el  procesado  para  determinar  su  personalidad,  pues  si bien el juzgador de  primera  instancia  también  basó  la  negación  de  la condena de ejecución  condicional  en  tales aspectos, es el propio legislador quien dispone que   ese  modo de ser y de actuar del sindicado debe examinarse  para establecer  si  el  sentenciado  tiene  derecho  a los subrogados penales consagrados en los  artículos 68 y 72 del estatuto penal.   

7.  No  basta observar buena conducta en el  penal  porque  ese  solo  aspecto  no  es  suficiente y a lo sumo señala que el  proceso  de  rehabilitación  al  cual  se viene sometiendo el sindicado ha dado  algunos   resultados,  pero  en  modo  alguno  ese  único  factor  autoriza  la  concesión  de  la  libertad  que  demanda, pues como se anotó anteriormente el  pronóstico  de  resocialización  se  debe realizar teniendo en cuenta los tres  factores  subjetivos  que  señala  la  norma penal, esto es la personalidad del  delincuente,  la  conducta  observada  en  el  establecimiento  carcelario y sus  antecedentes  de  todo  orden,  al  punto  que  el  resultado  negativo  de  uno  cualquiera  de  ellos,  impide la excarcelación, toda vez que permite descartar  fundadamente su verdadera readaptación social.   

8. En consecuencia, se tiene que los motivos  de  discrepancia con la providencia impugnada no desvirtúan las razones por las  cuales  se  declaró  la  improcedencia  de  la  libertad pedida, ni constituyen  argumentos válidos para que la Corte cambie su criterio.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

No  reponer  la providencia de fecha agosto  cinco   del  presente  año, mediante la cual se negó al procesado NEFTALI  RAMIREZ SANTAMARIA la libertad provisional.   

Cópiese, Notifíquese y Cúmplase.  

CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                RICARDO     CALVETE  RANGEL                                       

JORGE   E.   CORDOBA  POVEDA                               JORGE    ANIBAL    GOMEZ  GALLEGO   

CARLOS   E.   MEJIA   ESCOBAR                                          DIDIMO  PAEZ VELANDIA                                  

NILSON    PINILLA    PINILLA                                          JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

   

    

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