12143 (16-12-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    AUTO INHIBITORIO/ EJECUTORIA  

4      De  conformidad  con  el artículo 327 del  Código  de  Procedimiento Penal, la resolución inhibitoria puede ser impugnada  por  el  Ministerio Público, el denunciante o querellante, mediante recurso que  debe  ser  interpuesto  “desde la fecha en que se haya proferido la providencia,  hasta  cuando  hayan  transcurrido  tres  días, contados a partir de la última  notificación”,  según  previsiones  que  al  respecto  trae  el  artículo 196  ejusdem.   

Significa lo anterior, que si han transcurrido  los   términos   legalmente   establecidos  para  que  tal  decisión  adquiera  ejecutoria  formal, sin que se hubiese interpuesto oportunamente recurso alguno,  el  proveído  se  torna inmodificable, subsistiendo solamente la posibilidad de  revocarla,  de oficio o a petición de parte, en los términos del artículo 328  del C. de P. P..   

Es  así  como, “el denunciante o querellante  podrá   insistir   en  la  apertura  de  la  instrucción,  solamente  ante  el  funcionario    que    profirió   la   resolución   inhibitoria,   siempre   que   aparezcan   nuevas   pruebas   que  desvirtúen  los  fundamentos  que  sirvieron  de  base para proferirla.”   

PROCESO  No. 12143            

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                           Aprobado acta No. 155   

                           Magistrado Ponente:   

                           Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

Santa  Fe  de  Bogotá,  D.C., dieciséis de  diciembre de mil novecientos noventa y siete.   

Decide  la  Corte  lo  que  corresponda  en  relación   con   el   memorial   suscrito   por  el  denunciante  JAIME  RAFAEL  PEDRAZA.   

          ANTECEDENTES:   

1.-  El  Abogado  JAIME  RAFAEL PEDRAZA, por  escrito  que  corre  a  folios  1  y  siguientes  del cuaderno original, formula  denuncia  contra los doctores FRANCISCO CANOSSA GUERRERO, RAFAEL GUZMAN NAVARRO,  JORGE  ELIECER  MENESES  y  JAIME  ARANGO  PEDRAZA,  miembros de la Comisión de  Investigación  y Acusación de la Cámara de Representantes, por los delitos de  prevaricato por acción, prevaricato por omisión y “otros”.   

A  los  Representantes  Rafael  Guzmán  y  Francisco   Canossa   Guerrero  les  imputó  responsabilidad  penal  por  haber  incumplido  los  términos  legales  y archivado el proceso número 401, seguido  contra  el  Ex-presidente  de  la  República,  doctor César Gaviria Trujillo y  otros altos funcionarios del Estado.   

       

En   relación  con  el  proceso  531,  al  Representante  Investigador  Francisco  Canossa  Guerrero  le  atribuyó que “lo  grave  es que nos expidió constancias y nos prometió citar a indagatoria a los  imputados  pero  nos indujo a recusar con tales constancias, cuya investigación  no  se  realizó  a tiempo. Hace poco se retiró del cargo y nadie informa sobre  tal encubrimiento y tal omisión”.   

    

Igual imputación le hizo en relación con el  proceso 615.   

Sobre  el  trámite dado al proceso 601, del  cual  conocieron  los  Representantes  Mauro  Antonio  Tapias  y  Jorge  Eliecer  Meneses,   dijo  que  “ha  sido  irregularmente  tramitado”  pues  violaron  los  términos  procesales,  y,  el  primero  de los citados, no se declaró impedido  para    seguir    conociendo    de    la    actuación    pese    a   habérselo  solicitado.   

A Jaime Arango Pedraza le endilgó violación  de los términos dentro del proceso 472.   

Finalmente, pidió investigar la conducta de  la  Comisión  de Etica de la Cámara de Representantes por haber incumplido los  términos  previstos  en la Ley 5 de 1992 y el Código de Procedimiento Penal en  lo    referente    a    impedimentos   y   recusaciones.       

2.-  La  denuncia correspondió conocerla al  Honorable  Magistrado  Jorge  Aníbal Gómez Gallego quien encontró que en ella  se  hacen  cargos  inconexos, motivo por el cual, en cumplimiento de lo previsto  por  el  artículo  88  del  Código de Procedimiento Penal, dispuso separar las  averiguaciones  judiciales  respecto  de  cada  uno,  con  la aclaración que su  Despacho  seguiría conociendo de la imputación contra Rafael Guzmán Navarro y  Francisco   Canossa  Guerrero  en  relación  con  el  proceso  401  (fls.  3  y  ss.).   

3.- Al Magistrado que elabora esta ponencia,  le  correspondió  conocer  la  denuncia  relacionada  con  el  trámite dado al  proceso    531    por    el   Representante   Investigador   FRANCISCO   CANOSSA  GUERRERO.         

4.-  Esta Corporación, mediante providencia  de  dieciocho  de  septiembre  del  año  que  transcurre,  se  abstuvo de abrir  investigación   penal   contra   el  doctor  FRANCISCO  CANOSSA  GUERRERO,  por  considerar   que   el  delito  denunciado  no  existió  (fls.  20  y  ss.  cno.  Corte).   

5.-   A  pesar  de  habérsele  comunicado  telegráficamente  el  proferimiento  de  la  decisión inhibitoria (fl. 35), el  denunciante no ejerció el derecho a impugnarla.   

6.- Mediante memorial que corre a folios 42 y  siguientes,   presentado   luego   de  haber  cobrado  ejecutoria  el  proveído  inhibitorio,   cuestionando   sus   fundamentos   el   denunciante   demanda  la  revocatoria,  y  argumenta  principalmente  que  la  Corte  no  debió  disponer  compulsar  copias  de  la  actuación  con  destino a la Fiscalía General de la  Nación   para   que  se  le  investigara  “por  hechos  quizás  atribuibles  a  Hildebrando Ortiz Lozano”, según afirma.    

En  respaldo de su pretensión, allega copia  de  algunos  memoriales  suscritos  por  él mismo y dirigidos a la Comisión de  Investigación  y  Acusación  de  la  Cámara  de Representantes, al Procurador  General  de  la  Nación,  la Corte Suprema de Justicia, el Fiscal General de la  Nación  y  otro signado por Rubiela Marín Orozco, con destino al Representante  Pablo  Victoria  Wilches,  al  abogado  Jaime  Rafael  Pedraza  y  al periodista  Hildebrando Ortiz Lozano.   

         SE CONSIDERA:   

De  conformidad  con  el  artículo  327 del  Código  de  Procedimiento Penal, la resolución inhibitoria puede ser impugnada  por  el  Ministerio Público, el denunciante o querellante, mediante recurso que  debe  ser  interpuesto  “desde la fecha en que se haya proferido la providencia,  hasta  cuando  hayan  transcurrido  tres  días, contados a partir de la última  notificación”,  según  previsiones  que  al  respecto  trae  el  artículo 196  ejusdem.   

Significa   lo   anterior,   que   si  han  transcurrido  los  términos  legalmente  establecidos  para  que  tal decisión  adquiera  ejecutoria  formal,  sin  que  se  hubiese  interpuesto  oportunamente  recurso  alguno,  el proveído se torna inmodificable, subsistiendo solamente la  posibilidad  de  revocarla,  de  oficio o a petición de parte, en los términos  del artículo 328 del C. de P. P..   

Es  así como, “el denunciante o querellante  podrá   insistir   en  la  apertura  de  la  instrucción,  solamente  ante  el  funcionario    que    profirió   la   resolución   inhibitoria,   siempre   que   aparezcan   nuevas   pruebas  que  desvirtúen  los  fundamentos     que    sirvieron    de    base    para    proferirla.”      

    

En el caso que ahora ocupa la atención de la  Sala,  se  tiene  que  la  resolución inhibitoria fue proferida el dieciocho de  septiembre  del  corriente  año,  y causó ejecutoria el siete de octubre a las  seis  de  la  tarde,  por  cuanto  dentro  del término legal no fue interpuesto  recurso alguno por quienes tenían legitimidad para impugnarla.   

Ello   lleva   a  concluir  que  cualquier  consideración  en torno a los fundamentos de la decisión asumida por la Corte,  para  demandar  su revocatoria, solamente puede ser formulada con base en medios  probatorios  distintos  de  los  allegados  con  anterioridad,  siempre y cuando  tengan la potencialidad de desvirtuar los soportes del proveído.   

El   denunciante   JAIME  RAFAEL  PEDRAZA,  conocedor  de  esta  preceptiva como abogado que es, dejó fenecer los términos  que  la  normatividad  procesal  otorga para impugnar la providencia inhibitoria  proferida  por esta Corporación, y bajo el argumento de demandar su revocatoria  al  amparo  de las previsiones del artículo 328 del estatuto procesal, pero sin  aportar  medio  probatorio  distinto  capaz  de  derrumbar los fundamentos de la  decisión   de   la   Corte,   extemporáneamente  se  dedica  a  cuestionar  su  contenido.   

Tómese  en  cuenta  al  respecto,  que  no  obstante  adjuntar  a  su escrito copias de algunos memoriales, estos carecen de  relación  alguna con los hechos que fueron motivo de indagación preliminar, al  punto  que  la  mayoría  de ellos aparecen suscritos por quien ahora acude a la  Corte,  de  donde  surge  que  ninguna  capacidad  poseen  tales documentos para  desvirtuar  los soportes de la providencia proferida por esta Sala de manera que  con  fundamento en ellos se diera lugar a una eventual revocatoria y disponer la  apertura de instrucción.   

Se  negará,  entonces,  la  pretensión del  denunciante en las presentes diligencias.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E:   

NEGAR  LA  PRETENSION  presentada  por  el  denunciante    JAIME    RAFAEL    PEDRAZA,   por   las   razones   anteriormente  anotadas.   

Notifíquese y cúmplase.  

         CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL     RICARDO CALVETE RANGEL   

JORGE           CORDOBA  POVEDA            JORGE  ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

NILSON           PINILLA  PINILLA           CARLOS  E.  MEJIA  ESCOBAR       

DIDIMO            PAEZ  VELANDIA            JUAN  MANUEL TORRES FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria.   

   

    

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