10926 (21-08-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    RECURSOS/    REPOSICION   /   ACCION   DE  REVISION-Apoderado    

Los  recursos  ordinarios  buscan  enmendar  errores  que  aparezcan  en  las  providencias  judiciales,  mediante  una nueva  oportunidad  para  su  examen.  El de reposición constituye un medio  para  que  el  juez  -en este caso la Corte- vuelva sobre la decisión proferida y, si  es  del  caso, la revoque, reforme, aclare o adicione.  Para estudiar   su  viabilidad es necesario, a más de la oportunidad, que se motive el recurso,  es  decir, que por escrito se expongan las razones de hecho y de derecho por las  cuales  la  providencia  está  errada,  a  fin  de que proceda su revocación o  modificación.   

Si  como  acaba  de  verse  la  reposición  posibilita  estudiar  aquellos  puntos  de  la  providencia  que  el  recurrente  considera  errados,  no  es  medio  que  pueda utilizarse para petición o   práctica  de  pruebas,  ni  para  subsanar  requisitos  dejados  de  cumplir  o  presentar documentos que debieron ser anexados en su oportunidad.   

Es  claro  que  el  defensor, al igual que el  condenado  a  pesar  de  que  éste no aparece señalado en el artículo 233 del  Código  de  Procedimiento Penal, tienen legitimidad para promover la acción de  revisión  contra  sentencia  adversa  a  sus  intereses, en el entendido que la  correspondiente  demanda  será presentada por un abogado designado por él como  defensor,  quien  en uno u otro caso, como lo tiene dicho la Corte (providencias  citadas  en  la  decisión  recurrida),  requiere  poder expreso para el efecto,  aunque hubiere actuado como tal en el proceso.   

Lo  anterior  en razón a que la revisión es  una  acción  independiente de la penal, que requiere por tanto mandato especial  al  abogado  que  ha  de  incoarla,  así  se  trate  del  mismo profesional que  intervino   como   defensor  en  el  trámite  ordinario,   sin  que  pueda  entenderse  que  el  poder  otorgado  en  las  instancias  o  para la casación,  per   se  habilite   a  demandar  el trámite especial que involucra la acción de revisión. El mandato  entonces  conferido  se extiende durante el trámite regular, o aún después de  la  ejecutoria  de  la sentencia pero exclusivamente en lo que tiene que ver con  aspectos   atinentes  a  su  ejecución  como  tal  (e.g.  redención  de  pena,  beneficios  administrativos,   subrogados  penales,   etc.),  pero  en  manera   alguna   comprende   la  acción  de  revisión,   por  ser  ésta  extraordinaria    y    separada,    que    precisamente    busca    remover   lo  decidido.   

Proceso No. 10926  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                   Magistrado Ponente   

                                   NILSON PINILLA PINILLA   

                                   Aprobada Acta N°97   

Santafé de Bogotá, D. C., agosto veintiuno  (21) de mil novecientos noventa y siete (1997).   

VISTOS  

Por  medio  de  auto de junio 26 del año en  curso,  la Corte decretó nulidad de lo actuado a partir, inclusive, del auto de  fecha   diciembre   7  de  1995,  admisorio  de  la  demanda  de  revisión.  En  corrección,  dispuso  no  admitir  la  presentada a nombre de los hermanos  sentenciados  JORGE  y  GILBERTO  SANCHEZ  MANJARRES, quienes no otorgaron poder  expreso.   Contra   dicho  pronunciamiento  el  abogado  que  representa  a  los  condenados  interpone  recurso  de  reposición,  impugnación  que  surtido los  traslados previstos por la ley, entra la Sala a decidir.   

Es de aclarar previamente que no se convoca a  la  Sala  ni  se sustituye al Conjuez doctor ALFONSO GOMEZ MENDEZ, actual Fiscal  General  de la Nación, quien reemplazaba al Magistrado  doctor DIDIMO PAEZ  VELANDIA   por  razón  del   impedimento  especial  de  que  trata el  artículo  236  del C. de P. P., por cuanto el quórum deliberatorio y decisorio  se mantiene con los demás integrantes (art. 54 L. 270/96).   

ANTECEDENTES  

1°.  El  5  de  septiembre  de  1995,  el  profesional  del  derecho  que  obra  a  nombre de los hermanos JORGE y GILBERTO  SANCHEZ  MANJARRES, condenados a la pena principal de 16 años de prisión   el  18  de  mayo  de  1992  por  el  Juzgado 1° Superior de Honda, en sentencia  confirmada  con leve modificación el 24 de septiembre siguiente por el Tribunal  Superior  de  Ibagué,  como  coautores  del  homicidio  agravado  de  que fuera  víctima  Eduardo  Montoya  Giraldo,  fallo  que  no   fue  casado por esta  corporación  (abril 7/94, rad. 8331, M.P. Dr. Gustavo Gómez Velásquez) e hizo  tránsito  a  cosa juzgada, solicitó la revisión del proceso acogiéndose a la  causal   tercera   del   artículo  232  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  argumentando  que  con  posterioridad  a  la condena surgió una prueba nueva no  conocida al tiempo de los debates, demostrativa de inocencia.   

Cabe  anotar que con base en la misma causal  de  revisión  (tercera),  el  27  de  octubre  de  1994 el mismo abogado había  presentado  otra  demanda  a  nombre de los mencionados sentenciados, la cual no  fue  admitida  por esta corporación (abril 25/95, rad. 9928, M.P. Dr. Guillermo  Duque Ruiz).   

2°.  Aceptados  los  impedimentos  de  tres  Magistrados   y posesionados los correspondientes Conjueces, por  auto  de  fecha  7 de diciembre de 1995 fue admitida la demanda de revisión; después  de  abierta  a  prueba la acción (febrero 22/96), en providencia de 26 de junio  del  año  en  curso la Corte dispuso invalidar el trámite dado a la acción de  revisión  instaurada,  a  partir  inclusive  del  mencionado auto de fecha 7 de  diciembre  de  1995,  que  admitió la demanda y, en su lugar, la inadmitió por  haber sido presentada sin el correspondiente poder especial.   

3°. Contra la anterior providencia el mismo  abogado  interpuso recurso de reposición, pidiendo que sea revocada para que en  su   lugar   se   ordene   continuar   con   el   trámite   de  la  acción  de  revisión.   

En apoyo de su petición y luego de comentar  brevemente  las  razones  que   tuvo  la  Corte  para  asumir  la decisión  recurrida,   dice  que  si   el   “DEFENSOR”   es  uno  de  los   titulares  de  la  acción  de revisión, es precisamente  en  uso  del  poder  que  le  otorgaron  los  hermanos  JORGE y GILBERTO SANCHEZ  MANJARRES   para   que   presentara  la  demanda  de  casación  y  “CONTINUAR  REPRESENTANDOLOS” que actúa  en este trámite.   

Señala  que “exigir PODER expreso” para  intentar   la   acción   en  cuestión,  “equivale  a  introducir  una  nueva  disposición,      y      ello     corresponde     al     legislador”,   y  aduce   que  fue   voluntad  de  los  hermanos  JORGE  y  GILBERTO  SANCHEZ  MANJARRES,  manifestada  en aquellos mandatos, que continuara representándolos,  motivo  por  el cual procedió a instaurar la acción de revisión, voluntad que  ahora  ratifican  a  través  de  escrito  que  adjunta  con el recurso y que es  observado para aceptar éste.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Los  recursos  ordinarios  buscan  enmendar  errores  que  aparezcan  en  las  providencias  judiciales,  mediante  una nueva  oportunidad  para  su  examen.  El de reposición constituye un medio  para  que  el  juez  -en este caso la Corte- vuelva sobre la decisión proferida y, si  es  del  caso, la revoque, reforme, aclare o adicione.  Para estudiar   su  viabilidad es necesario, a más de la oportunidad, que se motive el recurso,  es  decir, que por escrito se expongan las razones de hecho y de derecho por las  cuales  la  providencia  está  errada,  a  fin  de que proceda su revocación o  modificación.   

Si  como  acaba  de  verse  la  reposición  posibilita  estudiar  aquellos  puntos  de  la  providencia  que  el  recurrente  considera  errados,  no  es  medio  que  pueda utilizarse para petición o   práctica  de  pruebas,  ni  para  subsanar  requisitos  dejados  de  cumplir  o  presentar  documentos  que  debieron ser anexados en su oportunidad, como parece  entenderlo  el  recurrente cuando adjunta escrito firmado por los hermanos JORGE  y  GILBERTO  SANCHEZ  MANJARRES, donde se dice que lo ratifican “ aún para la  presentación  de  la  acción  de  revisión”,  mandato  adicional que debió  allegarse con la correspondiente demanda.   

Es  claro  que  el defensor, al igual que el  condenado  a  pesar  de  que  éste no aparece señalado en el artículo 233 del  Código  de  Procedimiento Penal, tienen legitimidad para promover la acción de  revisión  contra  sentencia  adversa  a  sus  intereses, en el entendido que la  correspondiente  demanda  será presentada por un abogado designado por él como  defensor,  quien  en uno u otro caso, como lo tiene dicho la Corte (providencias  citadas  en  la  decisión  recurrida),  requiere  poder expreso para el efecto,  aunque hubiere actuado como tal en el proceso.   

Lo  anterior en razón a que la revisión es  una  acción  independiente de la penal, que requiere por tanto mandato especial  al  abogado  que  ha  de  incoarla,  así  se  trate  del  mismo profesional que  intervino   como   defensor  en  el  trámite  ordinario,   sin  que  pueda  entenderse  que  el  poder  otorgado  en  las  instancias  o  para la casación,  per  se  habilite   a  demandar  el trámite especial que involucra la acción de revisión. El mandato  entonces  conferido  se extiende durante el trámite regular, o aún después de  la  ejecutoria  de  la sentencia pero exclusivamente en lo que tiene que ver con  aspectos   atinentes  a  su  ejecución  como  tal  (e.g.  redención  de  pena,  beneficios  administrativos,   subrogados  penales,   etc.),  pero  en  manera   alguna   comprende   la  acción  de  revisión,   por  ser  ésta  extraordinaria    y    separada,    que    precisamente    busca    remover   lo  decidido.   

En  este  caso,  la demanda de revisión fue  presentada  pretendiendo  utilizar  los   mandatos que sólo legitimaban al  defensor  para  sustentar el recurso de casación y continuar la representación  “dentro  del  expediente  en  referencia”,  según  lo anotado en uno de los  poderes,  actuación  a la que ahora se pretende dar un alcance subsiguiente, no  dentro  del  mismo proceso en asuntos como los mencionados, sino para la acción  independiente  de revisión, para la cual ciertamente no se expidió mandato, de  manera  que  no  surge motivo para variar la decisión de anular lo actuado y no  admitir la demanda, que se asumió en la providencia recurrida.   

Por  lo  anteriormente  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

No  reponer  en  ninguna  de  sus  partes  el  auto  de  fecha  26  de  junio  del año en curso.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase,   

CARLOS       AUGUSTO       GALVEZ  ARGOTE                       FERNANDO                    ARBOLEDA  RIPOLL                      

JAIME             RICO  CARVAJAL                              JORGE                                 E.                                 CORDOBA  POVEDA                 

              Conjuez   

JORGE        ANIBAL        GOMEZ  GALLEGO             CARLOS  E.  MEJIA  ESCOBAR                   

NILSON           PINILLA  PINILLA                   LUIS BERNARDO ALZATE GOMEZ   

                                                                                                   Conjuez   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

                                                            Secretaria   

   

    

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