10684 (22-10-96)

1996

Asistente Jurídico Inteligente

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SISTEMA PENAL/ UNICA  INSTANCIA   

PROCESO                                    : 10684   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                                                        Magistrado Ponente   

                                                                        CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

                                                                        Aprobado Acta No. 150   

Santa  Fe  de Bogotà D.C.,veintidos (22) de  octubre de mil novecientos noventa y seis (1996).   

V   I   S   T   O   S   

Resuelve  la  Sala  de Casaciòn Penal de la  Corte  Suprema de Justicia el recurso de reposición interpuesto por el defensor  del  sindicado  Representante  a  la Càmara TIBERIO VILLARREAL RAMOS, contra el  auto  del  25  de septiembre de 1996 mediante el cual se negó la convocatoria a  audiencia  especial  consagrada en el artículo 37A del Código de Procedimiento  Penal.   

A  N  T   E  C  E  D  E  N  T  E   S   

El  sindicado  TIBERIO VILLARREAL RAMOS y su  defensor  solicitaron  a  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de  Justicia  “con  fundamento  en  el art. 37A y en virtud de la ejecutoria de la  providencia  que resolvió la situación jurídica, la celebración de audiencia  especial, cuyos parámetros serán fijados por Ustedes”.   

A  la  anterior petición la Sala respondió  negativamente  mediante  auto del 25 de septiembre, en el que previa aclaración  de   la   naturaleza  de  la  figura  de  la  audiencia  especial,  señaló  su  inaplicabilidad  en  el  sistema  inquisitivo que ríge para la investigación y  juzgamiento de los procesos que conoce la Corte.   

Contra  la  anterior  providencia  interpuso  recurso  de  reposición el señor defensor del procesado en escrito que expresa  las siguientes razones de sustentación de la impugnación:   

1.- En la primera parte del escrito se dedica  a  criticar  la afirmación de la Corte sobre la naturaleza del sistema procesal  que  impera  en  la  tramitación  de  las  investigaciones  y juicios que a los  Congresistas de la República se siguen en esta Corporación.   

Partiendo   del   reconocimiento   de   la  competencia  de  la Corte, con fundamento en el numeral 3° del artículo 235 de  la  Constitución,  empieza  por expresar sus dudas acerca de si tal competencia  es  en  cabeza de “la sala de casación, o sala plena”, pero advierte que en  todo  caso,  el  sistema  aplicable  es el acusatorio que el constituyente quiso  implantar y respecto del cual no se hizo reserva alguna.   

Señala   que   la   regla   general   del  procedimiento  penal  colombiano está edificada sobre el sistema acusatorio que  se  introdujo  en  la  Carta,  lo  que  deduce  del  artículo  250, por lo que,  concluye,  que no está autorizado otro sistema y que la Corte no lo puede crear  “por  pareceres,  opiniones  o  criteriología”  pues  su  tésis  no  tiene  respaldo constitucional o legal en norma alguna.   

Anota  que  la mejor prueba de la existencia  del  sistema  acusatorio  incluso para los asuntos de que conoce la Corte es que  la  propia  Corporación  lo viene utilizando, lo que “se hace evidente cuando  profieren  resoluciones  de  acusación”.   Insiste  en  que  el  sistema  acusatorio  es el reglamento procesal general, menciona que la Ley 81 de 1993 no  trae  ninguna  norma  exceptiva al respecto y que al aplicarse a su defendido un  sistema  diferente se le está violando el derecho a la igualdad que consagra el  artículo 13 de la Constitución.   

Finalmente,  en cuanto a este punto, insiste  en  su  permanente planteamiento de falta de reglamentación legal del artículo  235-3°  de  la  Constitución,  lo  que  de todas maneras no justifica que a su  procurado se le dé un trato discriminatorio.   

2.-  El  otro aparte del recurso lo dedica a  señalarle  a la Corte que debe “ordenar la libertad inmediata e incondicional  de  mi  procurado,  toda  vez  que  en  su  contra aún no existe resolución de  acusación  debidamente ejecutoriada, a partir de la cual solo puede ser privado  de  la  libertad,  no antes, porque así lo dispuso el legislador y, la ley debe  acatarse  aunque  no(sic)  parezca injusta porque así lo demanda el artículo 6  en conc. con el 13 de la Constitución Política”.   

La solicitud de libertad la fundamenta en el  parágrafo  del  artículo  267  de  la  ley  5ª  de  1992 norma de la que dice  “hasta   donde   conozco  no  ha  sido  declarada  inexequible  por  la  Corte  Constitucional”.   

En  este punto también insiste en la tésis  de   la   falta  de  reglamento  legal  para  el  ejercicio  de  la  competencia  constitucional  de  la  Corte, endilgándole a los Magistrados una presunta mora  en  la  presentación  de  un  proyecto  de  ley  que fije los parámetros de la  investigación  y  juzgamiento  de  los  Congresistas,  y  reclamándoles que si  tienen  certidumbre  que  en materia procedimental puede aplicarse la analogía,  lo  hagan  respecto  de  la  ley  5ª  de  1992   “frente  a  la  odiosa,  restrictiva   o   desfavorable,   máxime  que  la  locomoción  es  un  derecho  fundamental”.   

3.- En memorial recibido en la Secretaría de  la  Sala  5  días  después del escrito impugnatorio, el recurrente dice que ha  obtenido  información  verbal  acerca de la declaratoria de inexequibilidad del  parágrafo  del  artículo  267 de la ley 5ª de 1992, “pero aun no encontrado  la  decisión,  en  honor a la verdad legal, pido muy respetuosamente abstenerse  de hacer pronunciamiento sobre ello, si así fuese”.   

Sin  embargo  de  lo  anterior  inisiste  en  solicitar  que  por analogía se aplique la Ley 5ª de 1992, específicamente el  artículo 337.   

CONSIDERACIONES  

1.-    El  defensor del   sindicado   vuelve  a   insistir  en los mismos argumentos que ha   

venido reiterando acerca de la imposibilidad  en  la  que  se encuentra, según él, la Corte Suprema de Justicia para ejercer  la  función  constitucional  consagrada  en  el  numeral  3° del artículo 235  respecto de los Congresistas de la República.   

En  este  nuevo  recurso  de  reposición,  el   5°  presentado  por  el  defensor  del  sindicado  VILLARREAL  RAMOS,  adiciona  otro argumento: la duda que plantea sobre si es la Corte en pleno o la  Sala  de  Casación  Penal  la  competente  para  adelantar  la investigación y  juzgamiento  de  los  Congresistas, tésis que no tiene la virtualidad jurídica  de  infirmar  la expuesta por la Corporación en el auto contra el que interpone  el recurso de reposición.   

En  efecto,  en  providencias  del  25  de  septiembre,  contra  el que se interpuso el recurso de reposición, y del pasado  8  de  octubre,  en  el  que  se  negó la petición de nulidad impetrada por el  defensor,  entre  otras,  se  ha  venido reiterando la competencia de la Sala de  Casación  Penal  para la investigación y juzgamiento de los Congresistas de la  República,  afirmación que no merece mayor explicación o argumentación, como  que  deviene  de  la  Constitución (artículo 235-3) y la ley (artículo 68 del  Código  de Procedimiento Penal);  advertir alguna duda sobre si es la Sala  Plena  o  la  de  Casación  Penal,  la  competente  para conocer de los asuntos  criminales  en  que  se  vean involucrados los legisladores ordinarios, es signo  inequívoco  del  ánimo  dilatorio  que  como  reprobable estrategia de defensa  impulsa al defensor.   

2.-  No  es  cierto como lo afirma el señor  defensor,  que  la  Constitución  defina  un sistema procesal único en materia  penal;  tal  conclusión es evidentemente sesgada y lejana de la verdad, pues en  realidad  la  Carta  no  define  un método procesal que pueda identificarse con  alguno   de   los   que   tradicionalmente   se   conocen   en   el   resto   de  paises.   

El sistema general, por aplicarse a la mayor  parte  de  los  asuntos  que  en  materia  penal  se tramitan en el país, es un  hibrido   de   sistema   acusatorio   anglosajón,  con  elementos  del  sistema  inquisitivo,  adosado  con  figuras  de  estirpe muy nacional, que conforman los  elementos  que caracterizan un sistema acusatorio (por llamarlo de alguna manera  conocida)   propio   de   nuestro   país   y   sin   émulo   alguno   en  otra  nación.   

La adscripción de la Fiscalía General de la  Nación   a  la  Rama  Judicial,  el  orígen  político  del  director  de  tal  Institución  en terna que presenta la primera autoridad de tal rango del país,  la  obligatoriedad  de  investigar lo favorable y lo desfavorable al sindicado y  la   facultad   de  restringir  derechos  fundamentales,  son  entre  otras  las  características  que no se repiten en ningún otro sistema procesal: en honor a  la  verdad  en Colombia se ha creado un sistema sui generis, en la medida en que  se   suman   elementos   característicos   del   modelo   inquisitivo   y   del  acusatorio.   

La  Constitución  no  define  el  sistema  acusatorio,  no  lo  prefiere  y  tampoco  lo excluye, tampoco define el sistema  inquisitivo,  menos  áun  lo excluye, las identificaciones de cada sistema y su  nominación  como  tales son creaciones doctrinales con fundamento en el derecho  comparado,  que al asimilar las instituciones nacionales con las del extranjero,  les    asignan   el   nombre   de   aquel   sistema   con   el   que   más   se  identifiquen.   

En  el  caso  de los asuntos que adelanta la  Fiscalía  General de la Nación, al hallarse claramente divididas las funciones  de   investigación   y   juzgamiento   en   dos   instituciones   diferentes  e  independientes  y autónomas, la Fiscalía de un lado y del otro, los Jueces, es  claro  que  se  trata  de un sistema muy semejante al acusatorio, máxime cuando  para  lograr  la  intervención  de los juzgadores ha de “acusarse” o por lo  menos  lograr  que  el  sindicado  acepte  unos cargos concretos en la sentencia  anticipada  o  que  se  acuerden  en  la audiencia especial, o finalmente que se  acuda en control de legalidad contra la medida de aseguramiento.   

Lo suscintamente descrito no es la situación  que  se presenta en la Corte en cuanto hace a la investigación y juzgamiento de  los  Congresistas  de la República; aquí se confunden en una sola Corporación  las  funciones de acusación y juzgamiento, no hay sujetos procesales que puedan  acusar,  la misma Corte lo hace, sin que por tal razón pierda en momento alguno  su  condición  natural, su ser de Juez de la República, a quien por tal razón  le  está  vedada  la  negociación  o  la  transacción, que la ley ha deferido  exclusivamente  a  la  Fiscalía  General de la Nación, única institución que  reune   en   si  misma  las  condiciones  de  sujeto  procesal  y  representante  estatal.   En  conclusión  en los juicios ante la Corte sigue imperando el  sistema inquisitivo y por ello se mantedrá la decisión recurrida.   

3.-   El    principio   de   igualdad   que   consagra   la  Constitución  en   su  artículo 13, no    

supone  que a todos los ciudadanos del país  les  corresponda  exactamente  el  mismo  trato frente a todas las leyes, lo que  significa  es  que  a  cada ciudadano le corresponde el mismo trato que a otros,  frente  a  la  ley  que le sea aplicable.  En este sentido, la igualdad del  sindicado  VILLARREAL  RAMOS debe medirse es frente a sus pares, Congresistas de  la  República  ,  respecto de los cuales no puede alegarse que haya recibido un  trato  discriminatorio,  pues  ha tenido los mismos derechos y se le han exigido  los  mismos  deberes que a todos los Legisladores que se encuentran investigados  por esta Corporación.   

4.- Respecto de la aplicación del artículo  337  de  la  Ley  5ª  de  1992  que  el  defensor  reclama, previa integración  análogica  de  la  norma,   la Corte rechazará tal petición por no tener  cabida   dentro   de  las  reglas  del  procedimiento  aplicables  al  sindicado  VILLARREAL RAMOS.   

El artículo 8° de la Ley 153 de 1887 define  la  aplicación  analógica  de  las  normas  así:   “Cuando no haya ley  exactamente  aplicable  al  caso  controvertido,  se  aplicarán  las  leyes que  regulen  casos o materias semejantes, y en su defecto la doctrina constitucional  y  las  reglas  generales  de  derecho”.   Como es facilmente apreciable,  presupuesto  sine  quanon  del  uso de la analogía como método de solución de  problemas  jurídicos es la falta de ley exactamente aplicable al caso concreto,  situación  hipotética  que  no  se  presenta  en  el asunto que se le sigue al  procurado  del recurrente, pues aquí existe ley exactamente aplicable, que como  lo  ha  venido  repitiendo  la  Sala,  son las reglas básicas del procedimiento  aplicable  a  los  asuntos  de  que conocen los Jueces Regionales, por cuanto el  Representante  VILLARREAL  está siendo investigado como presunto responsable de  un   hecho  punible  de  competencia  de  tales  Funcionarios  Judiciales,  cuyo  conocimiento  ha  asumido  la Corte única y exclusivamente por razón del fuero  constitucional  que lo cobija como miembro actual del Congreso de la República,  como  quiera  que no hay constancia alguna que indique su separación definitiva  de tal Corporación.   

5.-      Como  con  esta  decisión  se resuelve el recurso  (artículos 13 del decreto 1137  de  1971   y   52.1  del  decreto  196  de 1971)   y    como   el   señor   defensor   del  procesado se   ha    dado    a   la   tarea   de   insistir   con   tozudes   sobre   los   mismos   puntos   de  derecho   ya   resueltos   por  la  Sala  en   más   de   una   oportunidad,   interponiendo sistemáticos  recursos   de   reposición,  arguyendo  siempre  las  mismas  razones  mediante  desapacibles   escritos   que  no  se  avienen  con  un  adecuado  y  respetuoso  ejercicio   del   derecho  de defensa, sino que pueden   ser  identificados   como   una  reprobable  estrategia  dilatoria  del  proceso,  se  ordenará  la  expedición  de copias de todas las decisiones de fondo que aquí  se  han  producido  y  de  sus  correspondientes  recursos (siempre ha habido un  recurso  para cada decisión) con destino a la Sala Jurisdiccional Disciplinaria  del  Consejo  Seccional  de  la  Judicatura  de  Santa  Fe  de  Bogotá  D.C.  y  Cundinamarca, para lo de su cargo.   

En   mérito   de   lo   expuesto,   La   Sala   de   Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia.   

R   E   S   U   E   L  V   E   

               No    reponer   el  auto  del 25 de septiembre de 1996, que negó la convocatoria a  audiencia  especial solicitada por el defensor y el sindicado TIBERIO VILLARREAL  RAMOS.           

NOTIFIQUESE y CUMPLASE  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL           

RICARDO        CALVETE  RANGEL                       JORGE CORDOBA  POVEDA                   

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE                      JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

CARLOS         E.        MEJIA  ESCOBAR                        DIDIMO PAEZ VELANDIA   

NILSON           PINILLA  PINILLA                                JUAN M. TORRES FRESNEDA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

     

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