20787(20-04-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20787  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N°  027  

Bogotá  D.  C., veinte (20) de abril de dos  mil cinco (2005)   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve  la Corte el recurso de reposición  interpuesto  por  el  apoderado  del  tercero  civilmente responsable Uricoechea  Calderón  &  Cía  Ltda.,  contra  el  auto  proferido por la Sala el 26 de  noviembre   de  2003,  que  inadmitió  la  demanda  de  casación  discrecional  presentada.   

ANTECEDENTES   

1. Mediante auto fechado  el  26  de  noviembre  de  2003,  la  Sala  inadmitió por falta de interés, el  recurso  de  casación  excepcional  presentado  por  el  apoderado  del tercero  civilmente   responsable  Uricoechea  Calderón  &  Cía  Ltda.,  contra  la  sentencia  proferida  el  28 de octubre de 2002 por el Juzgado Primero Penal del  Circuito  de  Garzón  (Huila),  que  confirmó  el  fallo  proferido  el  6  de  septiembre  de  2002  por el Juzgado Segundo Penal municipal de la misma ciudad,  que  condenó  a  Luis  Fernando  Calderón  Rosero,  como  autor  del delito de  lesiones personales.   

2.  El  apoderado  del  tercero  civilmente responsable, dentro del término legal, interpone recurso de  reposición contra el auto en mención.   

En efecto, anota que se debe tener en cuenta  que  lo  que  le  suceda  al  procesado  también  afecta  al tercero civilmente  responsable,  como,  por  ejemplo, la pruebas solicitadas por la defensa  y  no  practicadas  en  el  proceso;  de  igual manera que si al procesado no se le  garantiza  el  debido proceso, lógico es concluir que dicha situación también  afecta  a  aquél  sujeto  procesal  “porque  si  se  condena  al  encausado,  generalmente  del  mismo  modo  se  condena  al tercero  civilmente  responsable  al  pago  de  los  daños  y perjuicios en virtud de la  solidaridad   que   prescriben   las   leyes   sobre  la  responsabilidad  civil  extracontractual        indirecta”.   

Por ello, solicita a la Corte tener en cuenta  “el   interés   indirecto  que  tiene  el  tercero  civilmente  responsable en el único cargo que se plantea contra la sentencia de  segundo  grado  dictada  por  el  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Garzón  (Huila).”   

Finalmente,  asevera  que  en  caso  de  no  aceptarse  sus planteamientos se admita el recurso extraordinario, por cuanto se  trata  de  un  cargo  de  transgresión  de  los  postulados  de  investigación  integral,  de  imparcialidad,  el  debido proceso “y,  por   ende   del   derecho   de  defensa,  en  otras  palabras  de  un derecho fundamental.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1. La Sala venía considerando que en contra  del  auto  por medio del cual se inadmitia la demanda de casación propuesta por  la vía excepcional procedía el recurso de reposición.   

No  obstante  lo  anterior, últimamente ese  criterio  ha  variado para considerar que en contra de la decisión que inadmite  el  libelo,  bien  éste  tenga  fundamento  en  la  casación  común  o  en la  excepcional,   no   procede  ningún  recurso,  salvo  cuando  se  trata  de  la  extemporaneidad del mismo.   

Sin  embargo, como en el auto por cuyo medio  se   inadmitió  la  demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del  tercero  civilmente  responsable se hizo expresa alusión a que en su contra procedía el  recurso de reposición, la Sala se ocupará de resolverlo.   

2.  Como quiera que los argumentos expuestos  por  el  memorialista  no  logran  modificar  las  conclusiones  adoptadas en la  decisión impugnada, la Sala no la repondrá.   

En  efecto,  como  se dijo en la providencia  recurrida,  cuando  se  está  respondiendo  no  por  la culpa ajena sino por la  propia,  concretada  en  no haber tomado las medidas del caso para evitar que el  daño  se  produjera,  “esto es, en haber violado el  deber  de  cuidado en la vigilancia (p. e, si se trata de hijos menores) o en la  elección  o vigilancia (p.e. cuando se trata de subordinados contractualmente),  por  lo  cual  las  dos culpas, la del autor directo del hecho y la del tercero,  aunque  relacionadas  frente  al  daño  causado,  no  se  pueden  confundir. Se  responde   por   el   hecho   ajeno  porque  la  propia  culpa  es  una  de  sus  causas”.   

En esas condiciones, se debe concluir que la  defensa   y  el  tercero  civilmente  responsable  son  dos  sujetos  procesales  distintos  que  tienen  sus propias facultades y pretensiones que en determinado  momento  pueden  ser  contrapuestas, razón por la cual este último no tiene la  condición de co-defensor del acusado.   

Así,  el  tercero  civilmente  responsable  carece  de  interés  para  deprecar  la  nulidad  del  proceso  por  yerros  in  procedendo  cometidos  en  contra  del  procesado o para contradecir las pruebas  presentadas  en  su  contra.  O,  como  se  dijo  en  la  providencia impugnada,  “sólo  está  legitimado para atacar aspectos de su  propia  culpa,  como  por  ejemplo, que no tuvo la oportunidad de defenderse por  haber  sido  vinculado  tradíamente al proceso penal, que no existe nexo que lo  vincule  con el procesado, que existió una causa extraña que le hizo imposible  el  cumplimiento  del  deber  jurídico  concreto de vigilar, por fuerza mayor o  caso   fortuito,   hecho   de   un   tercero   o   culpa   exclusiva”.   

Finalmente,  olvida  el  recurrente  que  la  casación  es  una  impugnación  extraordinaria y rogada, motivo por el cual se  hace  necesario  que  el  libelista exponga de manera clara y precisa los yerros  que  se  le atribuyan al juzgador de segunda instancia para que la Corte entre a  estudiar  el  motivo casacional invocado, salvo que se advierta la transgresión  de un derecho fundamental, situación que no ocurre en este caso.   

En  consecuencia, como se anunció, la Corte  no repondrá el auto del 26 de noviembre de 2003.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

         R E S U E L V E   

No reponer el auto  del  26  de noviembre de 2003, conforme a lo expuesto en la parte motiva de esta  providencia.   

Comuníquese  y  devuélvase al Tribunal de  origen.  Cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                          HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                   EDGAR   LOMBANA  TRUJILLO                       

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN           JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                   MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NUÑEZ   

Secretaria     

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